Logo dominicosdominicos

Blog Nihil Obstat

Martín Gelabert Ballester, OP

de Martín Gelabert Ballester, OP
Sobre el autor

11
Nov
2013

La fe, don de Dios y tarea humana

4 comentarios

Condiciones para creer y condiciones de la fe. Estos fueron los títulos que provocaron las reflexiones de los dos post precedentes. Se dice (y se dice bien) que la fe es un don de Dios. Pero eso no quita que sea también una tarea humana. En esta tarea humana están implicadas dos instancias: la del propio joven llamado a la fe, y la de la comunidad eclesial, responsable de presentar la fe al joven, empezando por su familia, la primera Iglesia que el joven conoce. Un gran pensador medieval, Tomás de Aquino, decía que la gracia presupone la naturaleza. Dicho en términos más actuales: el encuentro con Dios pasa siempre por caminos humanos. La fe requiere de unos presupuestos, de una tierra buena que facilite, por una parte su aparición y su desarrollo y, por otra, su conservación.

La fe es y siempre será un acto libre del que, en última instancia, es responsable cada uno. Pero eso no debe hacernos olvidar que también somos responsables los unos de los otros. En todos los ámbitos de la vida. También en el de la fe. Cuando la cadena humana transmisora de la fe se enfría, cuando la Iglesia no se presenta como una instancia abierta, tolerante, comprensiva, cercana, capaz de expresarse con el lenguaje de los jóvenes, de encontrar en los modos y modas que hoy marcan la vida juvenil anhelos de vida y de amor, cuando no sabe valorar el lado bueno de las reacciones desconcertantes de nuestros jóvenes, cuando parece que solo tiene palabras de condena, o que solo le interesa el sexo; cuando no ofrece razones para vivir y esperar, cuando en vez de puentes levanta barreras, entonces esta Iglesia necesita convertirse, renovarse y descubrir la belleza de un Evangelio sin fronteras, abierto a todas las culturas y a todas las vidas.

El objetivo de la renovación es la evangelización. Para llegar a los jóvenes hay que tender puentes, acogerlos y comprenderlos. No para aprobar todo lo que ellos dicen o hacen, pero sí para descubrir el lado bueno de lo que dicen y hacen y, a partir de ahí, llevarles a metas más sólidas y hasta más exigentes. En definitiva, para invitarles a un encuentro personal con Jesucristo, el único capaz de saciar sus anhelos y de responder a sus preguntas, dudas e inquietudes.

Posterior Anterior


Hay 4 comentarios, comparte el tuyo

En caso de duda, puede consultar las normas sobre comentarios.

Aviso: los comentarios no se publican en el momento. Para evitar abusos, los comentarios sólo son publicados cuando lo autorizan los administradores. Por este motivo, tu comentario puede tardar algún tiempo en aparecer.

Cancelar repuesta


Juanjo
11 de Noviembre de 2013 a las 20:45

Tras un largo tiempo subrayando la fe como una gracia de Dios (por lo tanto usado como excusa perfecta para los que no "han querido acoger esa fe") parece pertinente y perfectamente acertado notar la otra vertiente, la necesaria y libre respuesta humana. Debe evitarse la tentación de la idea de un Dios caprichoso, o selectivo que a unos daría la fe y a otros no, o a unos en más medida que a otros.
¡Felicidades en el día de la onomástica.!

Juan
11 de Noviembre de 2013 a las 22:37

Hoy por hoy parece vigente el dicho: "que lindo sería el cristianismo si no hubiese cristianos". Leyendo la prensa local, me sorprende una noticia: los conservadores católicos USA se escandalizan del acercamiento del papa Francisco a la juventud y de algunas declaraciones suyas sobre el aborto, el matrimonio entre individuos del mismo sexo..Según ellos, la conducta del papa promueve un "relativismo" teológico..Esta mañana, un sacerdote bendecía a san Martín y maldecía al presidente en el santo sacrificio de la misa.. Creo que es hora de que los cristianos progresistas o conservadores dejemos a un lado nuestros intereses políticos y todo aquello que reste credibilidad a las nuevas generaciones..

Isabel Cofiño
11 de Noviembre de 2013 a las 23:05

Para mi la FE que mi familia me transmitió sirvió para en mi vida adulta tomar opci ón por conocer a JESUCRISTO y sentir curiosidad, por las escrituras que me lo fueron dando a conocer. Fué un soporte,lo que recibí, pero yo, en un momento de mi vida, tuve que tomar la opción, de escucharle para ir adecuando, mi vida ala FE

Eugenio rodriguez
17 de Junio de 2019 a las 15:17

Perfecto. La palabra llevarles no reflrja bien la teologia del.resto del aeticulo... pero muy bien. Me encanta el.enfoque