Nihil Obstathttp://nihilobstat.dominicos.org/Este blog trata de cuestiones religiosas, teológicas y eclesiales. Busca ser un espacio de reflexión y diálogo.esCopyright 2026 Orden de Predicadores. Todos los derechos reservados.Thu, 10 Sep 2026 00:00:00 +020020La cruz de Cristo, acto de amor y pecado gravísimohttps://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-cruz-de-cristo-acto-de-amor-y-pecado-gravisimo/ <![CDATA[ <p>Con motivo de la fiesta de la exaltaci&oacute;n de la Santa Cruz, que se celebra el 14 de septiembre, ofrezco dos reflexiones, sobre las que ya he escrito en otras ocasiones, pero esta vez fundamentadas en textos de Sto. Tom&aacute;s de Aquino, todos sacados de la Suma de Teolog&iacute;a.</p> <p>Primera idea: en la muerte de Cristo hay dos voluntades. Una la voluntad de los que le matan y otra la voluntad con la que Cristo asume su muerte. La primera voluntad es asesina; los que le mataron, dice el santo pecaron gravemente. La segunda voluntad es la de Cristo que asume su muerte por amor y, en este sentido, puede decirse con palabras de la plegaria eucar&iacute;stica que su pasi&oacute;n fue &ldquo;voluntariamente aceptada&rdquo;. La pasi&oacute;n de Cristo fue voluntaria, explicar&aacute; Tom&aacute;s de Aquino, pues pudiendo impedirla, no lo hizo (III,47,1). Dice el santo: &ldquo;La pasi&oacute;n de Cristo fue la oblaci&oacute;n de un sacrificio, en cuanto Cristo, de su propia voluntad, soport&oacute; la muerte por amor; pero no fue sacrificio, sino grav&iacute;simo pecado, en cuanto padeci&oacute; de parte de los perseguidores&rdquo; (III,47,4,ad 2).</p> <p>A este respecto dice en otro lugar: &ldquo;La muerte de Cristo puede relacionarse con una doble voluntad. En primer lugar, con la voluntad de los que le mataron. En este sentido no tuvo la condici&oacute;n de v&iacute;ctima, pues no es posible decir que quienes mataron a Cristo hayan ofrecido a Dios una v&iacute;ctima, sino que pecaron gravemente. Los sacrificios imp&iacute;os de los gentiles eran imagen de este pecado, porque sacrificaban hombres a sus &iacute;dolos. En segundo lugar, la muerte de Cristo puede considerarse en comparaci&oacute;n con la voluntad del paciente, que se ofreci&oacute; voluntariamente a la pasi&oacute;n. Y bajo este aspecto tiene raz&oacute;n de v&iacute;ctima, y no guarda semejanza con los sacrificios de los gentiles&rdquo; (III,22,2,ad 2).</p> <p>Segunda idea: la fuerza del amor es much&iacute;simo mayor que la del odio. Por eso, si al matar a Cristo sus asesinos merec&iacute;an el castigo eterno de Dios, el amor que Cristo manifiesta al pedir el perd&oacute;n para ellos (&ldquo;Padre, perd&oacute;nalos, porque no saben lo que hacen&rdquo;) es infinitamente meritorio y sobradamente suficiente para evitar que el Padre les castigue. A este respecto, ah&iacute; van estos dos textos de Tom&aacute;s de Aquino: &ldquo;La caridad de Cristo, al padecer, fue mayor que la malicia de quienes le crucificaron. Y por eso m&aacute;s pudo Cristo satisfacer con su pasi&oacute;n que lo pudieron ofender, al matarle, los que le crucificaron, en cuanto que la pasi&oacute;n de Cristo fue suficiente y superabundante para satisfacer por los pecados de los que le crucificaron&rdquo; (III,48,2,ad 2). Y, en otro lugar dice: &ldquo;La caridad de Cristo paciente fue mayor que la iniquidad de quienes le mataron. Y, por tal motivo, la pasi&oacute;n de Cristo tuvo m&aacute;s poder para reconciliar al g&eacute;nero humano con Dios que para provocarle a la ira&rdquo; (III,49,4,ad 3).</p> <p>Es el acto voluntario y amoroso de Cristo lo que hace que el drama del calvario sea una aut&eacute;ntica ofrenda a Dios, &ldquo;para el perd&oacute;n de los pecados&rdquo; (como decimos en la eucarist&iacute;a), de todos los pecados, por tanto tambi&eacute;n del pecado de los que le matan. Es imposible amar m&aacute;s. Solo en un amor as&iacute; puede estar la salvaci&oacute;n del mundo.</p> ]] Martín Gelabert Ballester, OPThu, 10 Sep 2026 00:00:00 +0200https://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-cruz-de-cristo-acto-de-amor-y-pecado-gravisimo/8 de septiembre, Natividad de Maríahttps://nihilobstat.dominicos.org/articulos/8-de-septiembre-natividad-de-maria/ <![CDATA[ <p>La fiesta de la Natividad de Mar&iacute;a es muy antigua. Hay huellas de esta fiesta en el siglo V (fiesta de la bas&iacute;lica &ldquo;donde naci&oacute; Santa Mar&iacute;a&rdquo;, supuesto lugar de su nacimiento, hoy bas&iacute;lica de Santa Ana). Este nacimiento, seg&uacute;n el evangelio ap&oacute;crifo de Santiago, ocurri&oacute; de forma milagrosa, porque Joaqu&iacute;n, el padre de Mar&iacute;a era est&eacute;ril. En la Sagrada Escritura hay una larga tradici&oacute;n de personajes nacidos de padres o madres est&eacute;riles. Cuando nace alguien destinado a tener un papel relevante en la historia de la salvaci&oacute;n, se dir&iacute;a que Dios interviene especialmente en este nacimiento (como en el caso de Isaac, de Sans&oacute;n, de Samuel, de Mois&eacute;s, de Juan Bautista). Este ser&iacute;a tambi&eacute;n el caso de Mar&iacute;a, hija de Joaqu&iacute;n y Ana, y madre de Jes&uacute;s. La fecha del 8 de septiembre hay que relacionarla con la fiesta de la Inmaculada, o sea, nueve meses antes del 8 de diciembre.</p> <p>M&aacute;s interesante me parece notar que esta fiesta, como otras importantes fiestas de la Virgen, es un duplicado de la natividad de Jes&uacute;s. Esto del duplicado puede resultar significativo, pues como muy bien dijo Soren Kierkegaard, &ldquo;si el cristianismo no se reduplica en su expositor, entonces &eacute;ste no expone el cristianismo, pues &uacute;nicamente vuestra existencia lo expone&rdquo;. Si Mar&iacute;a es el m&aacute;s acabado modelo de fe, la m&aacute;s perfecta disc&iacute;pula de Cristo, es l&oacute;gico que en ella se realice todo lo ocurrido con Jes&uacute;s. Como tambi&eacute;n deber&iacute;a realizarse en todo cristiano. Todos estamos llamados a seguir los pasos de Jes&uacute;s, a recorrer su mismo camino, a vivir con sus mismos sentimientos, a realizar en nuestra vida lo que fue la vida de Jes&uacute;s. Los duplicados de las fiestas de Jes&uacute;s en Mar&iacute;a son expresi&oacute;n de que en la madre se duplica la vida de su hijo. Mar&iacute;a, como perfecto modelo de seguimiento y de fe, es para nosotros un ejemplo y un est&iacute;mulo. En ella se reduplica el esp&iacute;ritu de su Hijo.</p> <p>Mar&iacute;a, nacida de un padre est&eacute;ril, dar&aacute; a luz a un hijo sin intervenci&oacute;n de var&oacute;n. Una cosa es nacer de una pareja en la que uno o los dos son est&eacute;riles o ancianos, y otra nacer de una virgen. En la madre de Juan el Bautista quedan unidas y conciliadas la esterilidad y la maternidad. En la madre de Jes&uacute;s se une y reconcilia algo m&aacute;s maravilloso, tanto que parece humanamente imposible: la virginidad y la maternidad. Por eso, porque es humanamente imposible, lo ocurrido en Mar&iacute;a es obra del Esp&iacute;ritu Santo. Dios interviene directamente en la historia de Mar&iacute;a. Su virginidad es precisamente la consecuencia humana de un dato de fe, a saber: que el ni&ntilde;o que ella lleva en su seno solo -insisto: solo- tiene a Dios por padre. Si solo tiene a Dios por padre, eso significa que no hay padre humano. Y si no hay padre humano, la madre tiene que ser necesariamente virgen. La virginidad de Mar&iacute;a est&aacute; toda ella al servicio de la fe en la divinidad de Cristo.</p> <p>Recordar el nacimiento de Mar&iacute;a es una ocasi&oacute;n para dar gracias a Dios por esta mujer necesaria para que pudiera ocurrir el acontecimiento salv&iacute;fico de la Encarnaci&oacute;n del Verbo. Ella marca el inicio de la aurora de la salvaci&oacute;n.</p> ]] Martín Gelabert Ballester, OPSat, 05 Sep 2026 00:00:00 +0200https://nihilobstat.dominicos.org/articulos/8-de-septiembre-natividad-de-maria/¡Hay poesía! Debe haber cielohttps://nihilobstat.dominicos.org/articulos/hay-poesia-debe-haber-cielo/ <![CDATA[ <p>Rosal&iacute;a de Castro, con palabras que impresionaron a Unamuno, acaba uno de sus poemas con un salto de lo est&eacute;tico a lo religioso que da mucho que pensar: &ldquo;&iexcl;Hay arte! &iexcl;Hay poes&iacute;a!... Debe haber cielo. &iexcl;Hay Dios!&rdquo;. El dato: hay poes&iacute;a. La conclusi&oacute;n, o mejor, la interpretaci&oacute;n posiblemente v&aacute;lida para creyentes y no creyentes: debe haber cielo. Para el no creyente el &ldquo;debe&rdquo; es un deseo; para el creyente, un hecho.</p> <p>Poes&iacute;a y religi&oacute;n remiten al &ldquo;m&aacute;s all&aacute;&rdquo; de lo inmediato. En ellas suele haber siempre una &ldquo;segunda lectura&rdquo; que se esconde tras la primera, una segunda lectura que remite al &ldquo;m&aacute;s all&aacute;&rdquo; de lo inmediato. Poes&iacute;a y religi&oacute;n pueden convertirse en f&aacute;ciles escapatorias de lo real, en adornos anodinos, en opios del pueblo, y quedar as&iacute; desvirtuadas. Pero si son aut&eacute;nticas nunca olvidan la vida, en ellas siempre hay de una u otra forma, una denuncia de lo inaut&eacute;ntico, ellas son profec&iacute;a que busca abrir caminos nuevos para futuros so&ntilde;ados que ans&iacute;an despertar. La poes&iacute;a aut&eacute;ntica es una llamada al cielo que deber&iacute;a ser y venir.</p> <p>La poes&iacute;a siempre tiene algo de religi&oacute;n, a veces una religi&oacute;n secular, que esconde el nombre de religi&oacute;n, pero nunca apaga del todo lo religioso. Por su parte, la religi&oacute;n siempre tiene algo de poes&iacute;a, aunque a veces se exprese en formas duras o r&iacute;gidas, que tampoco pueden apagar el destello divino que en ellas subyace. La poes&iacute;a es &ldquo;creaci&oacute;n&rdquo;. La religi&oacute;n, la judeo-cristiana al menos, empieza con una creaci&oacute;n. En la primera frase de la Biblia, seg&uacute;n la traducci&oacute;n griega, en el primer verso del G&eacute;nesis aparece la palabra &ldquo;poiesis&rdquo;: en el principio creo Dios el cielo y la tierra. Crear, poiesis, fabricar una cosa distinta de su autor.</p> <p>La acci&oacute;n de Dios, creaci&oacute;n del cielo, de la tierra, de la luz, del firmamento, eso es poes&iacute;a. La acci&oacute;n po&eacute;tica, en Dios, es creaci&oacute;n del mundo exterior, mediante la palabra: &ldquo;dijo Dios&rdquo;. En el ser humano, l&oacute;gico porque est&aacute; hecho a imagen del Logos, la poes&iacute;a es descubrir en lo creado rasgos in&eacute;ditos o aspectos inauditos. Y es tambi&eacute;n creaci&oacute;n de mundos interiores en los que se condensan las m&aacute;s profundas vivencias del hombre en su relaci&oacute;n con Dios y en su dimensi&oacute;n humana, en los momentos trascendentes y en los acontecimientos ordinarios de la vida.</p> <p>Creaci&oacute;n es poes&iacute;a. Y la mejor poes&iacute;a de Dios, su mejor creaci&oacute;n, es el ser humano, var&oacute;n y mujer. El ser humano siempre es plural, pero siempre semejante en su pluralidad. Siempre inquieto, siempre buscando cielos nuevos, tierras v&iacute;rgenes, estrellas nunca vistas, siempre hambriento de amor, de verdad, de justicia, de paz. Eso es poes&iacute;a. Y la humanidad, hoy m&aacute;s que nunca, est&aacute; necesitada de esa buena poes&iacute;a.</p> ]] Martín Gelabert Ballester, OPSun, 30 Aug 2026 00:00:00 +0200https://nihilobstat.dominicos.org/articulos/hay-poesia-debe-haber-cielo/Esperanza escatológica y transformación del mundohttps://nihilobstat.dominicos.org/articulos/esperanza-escatologica-y-transformacion-del-mundo/ <![CDATA[ <p>El Concilio Vaticano II en distintos lugares de la Constituci&oacute;n <em>Gaudium et Spes</em> ha dejado muy claro que &ldquo;la esperanza escatol&oacute;gica no merma la importancia de las tareas temporales, sino que m&aacute;s bien proporciona nuevos motivos de apoyo para su ejercicio&rdquo; (21 c); &ldquo;el mensaje cristiano no aparta a los hombres de la edificaci&oacute;n del mundo ni los lleva a despreocuparse del bien ajeno, sino que, al contrario, les impone como deber el hacerlo&rdquo; (34 c).</p> <p>Por tanto, la esperanza escatol&oacute;gica aviva la preocupaci&oacute;n por transformar esta tierra haci&eacute;ndola m&aacute;s acorde con el proyecto de Dios. La esperanza en un cielo nuevo y una tierra nueva, no hace que nos olvidemos de nuestras obligaciones mundanas; todo lo contrario, nos estimula a cumplirlas con mayor prontitud &iquest;C&oacute;mo es posible? Porque &ldquo;los bienes de la dignidad humana, la uni&oacute;n fraterna y la libertad, en una palabra, todos los bienes excelentes de la naturaleza y de nuestro esfuerzo, despu&eacute;s de haberlos propagado por la tierra en el Esp&iacute;ritu del Se&ntilde;or y de acuerdo con su mandato, volveremos a encontrarlos, limpios de toda mancha, iluminados y transfigurados, cuando Cristo entregue al Padre el reino eterno y universal&rdquo; (39 c).</p> <p>Cierto, &ldquo;aunque hay que distinguir progreso temporal y crecimiento del reino de Cristo, sin embargo, el primero, en cuanto puedo contribuir a ordenar mejor la sociedad humana, interesa en gran medida al reino de Dios&rdquo; (39 b). O sea, lo que encontraremos en el reino de Dios es el amor que hayamos puesto en este mundo en trabajar por una sociedad m&aacute;s justa, pero tambi&eacute;n &ldquo;todos los bienes excelentes de la naturaleza y de nuestro esfuerzo&rdquo;, eso s&iacute;, iluminados y transfigurados. Pero esta transfiguraci&oacute;n nos resultar&aacute; extra&ntilde;amente familiar. Por eso, el progreso temporal, en la medida en que se ordena a conseguir un mundo m&aacute;s justo, interesa en gran medida al reino de Dios.</p> <p>As&iacute; se responde a la objeci&oacute;n marxista que considera a la religi&oacute;n alienante, porque disuade de la liberaci&oacute;n socioecon&oacute;mica. &ldquo;Este ate&iacute;smo pretende que la religi&oacute;n, por su propia naturaleza, es un obst&aacute;culo para esta liberaci&oacute;n, porque, al orientar el esp&iacute;ritu humano hacia una vida futura ilusoria, apartar&iacute;a al hombre del esfuerzo por levantar la ciudad temporal&rdquo; (20 b). Pero lo cierto es que cuanto m&aacute;s amor pongamos en la transformaci&oacute;n del mundo, m&aacute;s amor encontraremos en el cielo. Por eso la esperanza, lejos de evadirnos de nuestras responsabilidades presentes, nos compromete y nos estimula para hacer de este mundo un lugar de paz, de perd&oacute;n, de reconciliaci&oacute;n, de justicia y de fraternidad.</p> <p>Los seres humanos somos tan torpes que pensamos que el deseo de Dios se opone a la vida buena, a una vida plena y realizada. El tentador, bajo la forma de la serpiente, nos ha convencido de esta mentira, pues seg&uacute;n ella, Dios no da, sino que proh&iacute;be (Gen 3,1). Dios ama al mundo y, por eso, los cristianos amamos al mundo que se ajusta al proyecto de Dios.</p> ]] Martín Gelabert Ballester, OPWed, 26 Aug 2026 00:00:00 +0200https://nihilobstat.dominicos.org/articulos/esperanza-escatologica-y-transformacion-del-mundo/La vida humana marcada por la gratuidadhttps://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-vida-humana-marcada-por-la-gratuidad/ <![CDATA[ <p>En este mundo se habla mucho de derechos, unos m&aacute;s dignos y leg&iacute;timos que otros: derecho al trabajo, a tener una buena vivienda, a ganar un sueldo justo, derecho al asilo, derecho sobre mi cuerpo. Se habla menos de deberes, aunque alguna vez se recuerda que no hay derechos sin deberes: el derecho que tengo a que los dem&aacute;s me traten bien, implica por mi parte el deber de tratar bien a los dem&aacute;s. Por otra parte, las ganas que tengo de poseer algo comporta el deber de abonar su coste.</p> <p>De lo que realmente se habla poco es de gratuidad, entre otras cosas porque solemos asociar lo gratuito a lo poco valioso. En el fondo, pensamos que nadie da nada gratis. Esta mentalidad marcada por los derechos y los deberes nos impide ver la realidad. Y la realidad es que en la base de todo lo que tenemos y podemos hay una gratuidad radical que marca todo lo que somos. Lo m&aacute;s valioso lo hemos conseguido gratis, sin abonar nada por ello. San Pablo se preguntaba: &ldquo;&iquest;qu&eacute; tienes que no hayas recibido?&rdquo; (1 Cor 4,7). Bien pensado, todo lo que tenemos es un don, empezando por el don fundamental de la vida.</p> <p>La vida no nos la hemos ganado, no la hemos conseguido con nuestras fuerzas o nuestro trabajo, nos la hemos encontrado. Yo no soy el autor de mi existencia, en todo caso soy su cuidador. La vida es un don. Un dinamismo de gracia sostiene la entera realidad. Ser es ser donado y la vida solo puede ser recibida. Que la existencia es perfecta gracia est&aacute; en el dato evidente de que se ha recibido sin merecimiento porque no hab&iacute;a posibilidad alguna de merecerla. Por otra parte, todos nos hemos encontrado con un mundo habitable y humanamente conformado, as&iacute; como un lenguaje y unas experiencias que nos permiten orientarnos en el mundo y desarrollar nuestra identidad.</p> <p>Si nos hemos encontrado con la vida eso significa que alguien nos la ha regalado. Para los creyentes, la vida es un regalo de Dios. Para los no creyentes la vida es un regalo de la naturaleza. Esta respuesta deber&iacute;a, al menos, preguntarse de d&oacute;nde ha salido la naturaleza y de d&oacute;nde saca la naturaleza inanimada el extraordinario poder de dar vida y vida inteligente. En todo caso, aceptado el regalo de la vida, podemos afirmar que todo lo que ella conlleva es tambi&eacute;n un regalo. Los regalos est&aacute;n para ser acogidos. Y la acogida requiere un gesto o una palabra de agradecimiento. El don es gratuito, pero eso no quita que quien lo ha recibido debe, en justa correspondencia, agradecer el don, que sigue siendo don, aunque no haya agradecimiento. Precisamente, cuando no hay agradecimiento, el don gratuito se manifiesta en forma de perd&oacute;n.</p> <p>En este mundo, la gratuidad no es muy valorada. Lo gratuito parece que vale poco. Lo que vale, lo que importa son los negocios, las ganancias. Precisamente porque el mundo no valora la gratuidad, no comprende el perd&oacute;n. M&aacute;s que perd&oacute;n, lo que se reclama y exige es justicia: el que la hace la paga. Sin embargo, la entera realidad que sostiene al ser humano es pura gracia. Eso nos llama a elaborar una comprensi&oacute;n de la realidad bajo el dinamismo constitutivo de la gracia. Construir un mundo solo a base de justicia resulta insuficiente si la justicia no se abre al amor y se prolonga en el amor. El canon de la justicia es necesario, pero llevado al extremo corre el riesgo de convertirse en relaci&oacute;n de poder, por no decir de venganza.</p> ]] Martín Gelabert Ballester, OPSat, 22 Aug 2026 00:00:00 +0200https://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-vida-humana-marcada-por-la-gratuidad/Razones para vivir y para esperarhttps://nihilobstat.dominicos.org/articulos/razones-para-vivir-y-para-esperar/ <![CDATA[ <p>Son muchos los rasgos sombr&iacute;os que caracterizan el momento actual. Hay un desencanto generalizado ante las promesas de progreso y prosperidad prometidas por la ilustraci&oacute;n. Las guerras se suceden unas a otras. Nos hemos acostumbrado al deterioro ecol&oacute;gico, al hambre en el mundo y a otras adversidades. Encontramos un desencanto generalizado, sobre todo ante la pol&iacute;tica, pero tambi&eacute;n en ciertas actitudes eclesiales. Se dir&iacute;a que bastantes acontecimientos que estamos viviendo no conducen a ninguna parte, o por mejor decir, conducen derechos a la muerte en todas sus formas: aburrimiento, cansancio, desilusi&oacute;n, ego&iacute;smo, insolidaridad. De ah&iacute; la gran actualidad que siguen teniendo estas palabras del concilio Vaticano II: &ldquo;Se puede pensar con toda raz&oacute;n que el porvenir de la humanidad est&aacute; en manos de quienes sepan dar a las generaciones venideras razones para vivir y razones para esperar&rdquo; (<em>Gaudium et Spes</em>, 31).</p> <p>En unos tiempos como los nuestros, donde parece que no hay nada que esperar y muy poco que vivir, se necesitan m&aacute;s que nunca personas que aporten una luz que devuelva a los seres humanos las ganas de vivir, y alejen el miedo a la vida y el miedo a la muerte que a todos nos embarga. Luz que, en tiempos de guerra, llame a la paz; en tiempos de odio, reparta amor; en tiempos de escasez, comparta lo que hay. El auge de los hor&oacute;scopos y de los adivinos muestra, como en negativo, la imperiosa necesidad que todos sentimos de escuchar &ldquo;buenas noticias&rdquo;. Ante el vac&iacute;o existencial, el hombre est&aacute; en busca de sentido.</p> <p>Las sectas y algunos movimientos religiosos logran captar adeptos porque ofrecen una predicaci&oacute;n cercana, c&aacute;lida, acogedora y fraterna. No importan demasiado los presupuestos y fundamentos te&oacute;ricos del grupo elegido, si en &eacute;ste hay afecto y calor humano, si ofrece seguridad y protecci&oacute;n. De ah&iacute; la urgencia de que la Iglesia, donde sea necesario, renueve su lenguaje, su pastoral, sus estructuras, de modo que en ellas se transparente la verdad de Jesucristo, &ldquo;gozo del coraz&oacute;n humano y plenitud total de todas sus aspiraciones&rdquo; (<em>Gaudium et Spes</em>, 45), &ldquo;principio y modelo de una humanidad renovada, a la que todos aspiran, llena de amor fraterno, de sinceridad y de esp&iacute;ritu de paz&rdquo; (<em>Ad gentes</em>, 8).</p> <p>M&aacute;s que ante una &eacute;poca de cambios, estamos ante un cambio de &eacute;poca: han cambiado las convicciones profundas desde las que las personas miran la vida, buscan la felicidad, entienden lo sagrado y se relacionan con Dios y los dem&aacute;s. Hoy lo sagrado se coloca sobre todo en la persona: su dignidad, su libertad, sus sentimientos, su capacidad de disfrutar de la vida. Precisamente ah&iacute; es donde Jes&uacute;s colocaba lo sagrado: en el amor al pr&oacute;jimo uno se encuentra con Dios, aunque no sea consciente de ello.</p> ]] Martín Gelabert Ballester, OPMon, 17 Aug 2026 00:00:00 +0200https://nihilobstat.dominicos.org/articulos/razones-para-vivir-y-para-esperar/"Pascua" de Maríahttps://nihilobstat.dominicos.org/articulos/pascua-de-maria/ <![CDATA[ <p>Celebramos, en pleno mes de agosto, la fiesta de la Asunci&oacute;n de la Virgen Mar&iacute;a. En esta solemnidad contemplamos la entrada de Mar&iacute;a en la gloria del cielo. En cierto modo podemos decir que celebramos su &ldquo;pascua&rdquo;, su paso de este mundo en el que la muerte es una llegada segura e infalible para todos, al mundo de Dios donde la muerte ya no tiene ning&uacute;n dominio. Como Cristo resucit&oacute; de entre los muertos con su cuerpo glorioso y subi&oacute; al cielo, la Virgen Mar&iacute;a, asociada plenamente a su Hijo, tambi&eacute;n fue elevada al cielo con toda su persona. Junto a Jes&uacute;s, que es la &ldquo;primicia&rdquo; de los resucitados (1 Co 15,20.23), la Virgen, seg&uacute;n proclama el prefacio de su fiesta, aparece como &ldquo;figura y primicia de la Iglesia, que un d&iacute;a ser&aacute; glorificada, se&ntilde;al de esperanza y consuelo del pueblo peregrino&rdquo;. Mar&iacute;a nos se&ntilde;ala la meta a la que todos y cada uno estamos destinados y esperamos llegar. La fiesta de la Asunci&oacute;n es, por tanto, una fiesta que debe llenar nuestra vida de alegr&iacute;a y esperanza.</p> <p>Esta fiesta constituye una ocasi&oacute;n propicia para meditar sobre el valor de nuestra existencia humana en la perspectiva de la eternidad. Los cristianos sabemos que somos peregrinos y hu&eacute;spedes sobre la tierra, porque nuestra morada definitiva es el cielo (Heb 11,13.16). Desde all&iacute; Mar&iacute;a nos anima a no dejarnos seducir por todo lo que es ef&iacute;mero y pasajero. Y a no convertir en falsos absolutos realidades temporales que nunca deben separar ni dividir, como el partido pol&iacute;tico, el equipo de futbol, la patria o el dinero.</p> <p>Mar&iacute;a es un ejemplo para todos los creyentes. Nos anima a no desalentarnos ante las dificultades y los problemas de todos los d&iacute;as. Ella nos recuerda que lo esencial es buscar &ldquo;las cosas de arriba, no las de la tierra&rdquo; (Col 3,1-2). No se trata de olvidar nuestras tareas y obligaciones mundanas. Se trata de no creer que, en este mundo, en el que estamos de paso, se encuentra el fin &uacute;ltimo de nuestra vida. El cielo es nuestra meta. Si nuestra vida est&aacute; animada por esta convicci&oacute;n, afrontaremos nuestros problemas con m&aacute;s paz y serenidad, dando a las realidades terrenas su justo valor. Y podremos proclamar con el salmista: &ldquo;Por eso se me alegra el coraz&oacute;n, se gozan mis entra&ntilde;as, y mi carne descansa serena. Porque no me entregar&aacute;s a la muerte, ni dejar&aacute;s a tu fiel conocer la corrupci&oacute;n&rdquo;.</p> ]] Martín Gelabert Ballester, OPWed, 12 Aug 2026 00:00:00 +0200https://nihilobstat.dominicos.org/articulos/pascua-de-maria/¿Dónde hay plenitud de vida?https://nihilobstat.dominicos.org/articulos/donde-hay-plenitud-de-vida/ <![CDATA[ <p>Seguramente muchas personas responder&iacute;an a la pregunta que encabeza este articulo diciendo que hay plenitud de vida o, en t&eacute;rminos m&aacute;s sencillos, una buena vida, all&iacute; donde hay salud, dinero y amor. Aunque eso del amor suele confundirse con el sexo, y el sexo mal utilizado puede perjudicar la salud y desde luego est&aacute; muy alejado del amor que perdona y se entrega desinteresadamente. Al final todo se reduce a tener dinero. Ah&iacute; est&aacute; para muchos el criterio de la buena vida.</p> <p>Pero no es lo mismo buena vida que vida buena. Jes&uacute;s era amante de la fiesta y del buen vivir. Tanto que fue acusado de comil&oacute;n y bebedor. Pero el buen vivir, la vida buena, no consiste en mirarse solo a s&iacute; mismo buscando agotar todas las posibilidades de placer, sino en vivir teniendo en cuenta a los dem&aacute;s, pensando en los dem&aacute;s, viviendo para los dem&aacute;s. Solo el que busca la felicidad de los dem&aacute;s, ese y solo ese, trabaja por su propia felicidad. Este vivir para los dem&aacute;s es el secreto que el Evangelio nos descubre si queremos salvar la vida ya desde ahora: el que entrega su vida y la pierde por el Evangelio, ese la gana. Y de eso se trata: de ganar la vida.</p> <p>Jes&uacute;s afirma expl&iacute;citamente que ha venido para que tengamos vida y vida en abundancia. La pretensi&oacute;n de Jes&uacute;s es que haya vida en abundancia. Naturalmente, se trata de mucho m&aacute;s que la mera vida biol&oacute;gica. Una vida abundante y en plenitud es una vida con sentido. Hoy un miedo profundo ronda nuestras ciudades: el de que nada vale la pena, nada tiene sentido. De ah&iacute; las tentaciones fundamentalistas, que ofrecen respuestas demasiado f&aacute;ciles a problemas demasiado complejos. La Iglesia, por el contrario, aunque pretende que su mensaje est&aacute; cargado de sentido, no pretende tener respuesta a todas las cuestiones. El Vaticano II lo dice bien claro: no hay que pensar que &ldquo;los pastores est&aacute;n siempre en condiciones de poder dar inmediatamente soluci&oacute;n concreta en todas las cuestiones, a&uacute;n graves, que surjan. No es esta su misi&oacute;n&rdquo; (<em>Gaudium et Spes</em>, 43).</p> <p>La cuesti&oacute;n del sentido va unida a la cuesti&oacute;n de la verdad, del bien y del amor. Lo que da plenitud de vida es vivir en la verdad. Desgraciadamente, la mentira abunda. Se miente para ocultar el mal que uno hace. Se miente para aparentar. Pero detr&aacute;s de la apariencia solo hay la nada y el vac&iacute;o. La verdad est&aacute; unida al bien y al amor. Lo que nos da plenitud de vida es actuar en conciencia buscando el bien de los dem&aacute;s y sentirnos queridos, sabernos destinatarios de un amor pleno e incondicional.</p> <p>En Jes&uacute;s de Nazaret encontramos el modelo m&aacute;s acabado de un amor que toma partido a favor del bien y en contra del mal, un amor &ldquo;hasta el extremo&rdquo; (Jn 13,1), hasta m&aacute;s no poder. De ah&iacute; que Jes&uacute;s da la vida por sus amigos: &ldquo;no hay amor m&aacute;s grande que dar la vida por los amigos&rdquo; (Jn 15,13). Este amor es grande y hasta el extremo porque Jes&uacute;s nos considera a todos sus amigos, incluso a los que aparentemente son sus enemigos. Por eso da la vida &ldquo;por todos&rdquo;, como decimos en cada Eucarist&iacute;a, por todos &ldquo;para el perd&oacute;n de los pecados&rdquo;, de todos los pecados.</p> ]] Martín Gelabert Ballester, OPSun, 09 Aug 2026 00:00:00 +0200https://nihilobstat.dominicos.org/articulos/donde-hay-plenitud-de-vida/Domingo de Guzmán: oración y estudiohttps://nihilobstat.dominicos.org/articulos/domingo-de-guzman-oracion-y-estudio/ <![CDATA[ <p>Santo Domingo de Guzm&aacute;n tiene fama de haber sido un hombre de intensa oraci&oacute;n. El beato Jord&aacute;n de Sajonia, su sucesor en el gobierno de la Orden, escribi&oacute;: &ldquo;Durante el d&iacute;a nadie m&aacute;s accesible y afable que &eacute;l en su trato con los frailes y acompa&ntilde;antes. Durante la noche, nadie tan asiduo a las vigilias y a la oraci&oacute;n. Dedicaba el d&iacute;a al pr&oacute;jimo, la noche a Dios&rdquo;.</p> <p>La oraci&oacute;n es algo propio de todo cristiano. Una vida de fe sin oraci&oacute;n es inconcebible. No es extra&ntilde;o, pues, que se diga de todos los santos que han sido personas de oraci&oacute;n. Pero la oraci&oacute;n de santo Domingo tiene una caracter&iacute;stica peculiar, a saber, la integraci&oacute;n armoniosa entre oraci&oacute;n y actividad apost&oacute;lica. Seg&uacute;n el testimonio de las personas m&aacute;s cercanas a &eacute;l, &ldquo;hablaba siempre con Dios o de Dios&rdquo;. Esta observaci&oacute;n indica su comuni&oacute;n profunda con el Se&ntilde;or y, al mismo tiempo, el compromiso de llevar a los dem&aacute;s esta comuni&oacute;n con Dios. Tom&aacute;s de Aquino traducir&aacute; el &ldquo;hablar con Dios&rdquo; de santo Domingo por <em>contemplari</em>. Y el &ldquo;hablar de Dios&rdquo; por <em>aliis tradere contemplata</em>. Contemplar para transmitir a otros lo contemplado. En Domingo y en su hijo Tom&aacute;s, la vida espiritual se convierte en misi&oacute;n, en servicio a las personas que buscan a Dios y a aquellas que, una vez que lo han encontrado, quieren avanzar en su conocimiento, madurar en su fe.</p> <p>La vida espiritual, tanto en Domingo como en Tom&aacute;s, no se limita solo a la oraci&oacute;n. Comporta oraci&oacute;n y estudio, pues una buena oraci&oacute;n se prolonga en el estudio, en el deseo de conocer cada vez mejor al Amado. Domingo quiso que sus frailes adquirieran una s&oacute;lida formaci&oacute;n teol&oacute;gica y no dud&oacute; en enviarlos a las mejores universidades de la &eacute;poca. Domingo quiso que sus frailes se dedicasen al estudio sin reservas, un estudio fundado en la Sagrada Escritura y respetuoso con las preguntas planteadas por la raz&oacute;n. De esta forma, el <em>contemplata</em>, del lema de la Orden de Predicadores, <em>contemplata aliis tradere</em>, tomado de Tom&aacute;s de Aquino, comporta en una perfecta unidad la oraci&oacute;n y el estudio. En el estudio contemplativo de la verdad hay un anhelo pastoral, por la exigencia de comunicar a los dem&aacute;s el fruto de la propia contemplaci&oacute;n.</p> <p>Benedicto XVI, recordando que en el &ldquo;hablar con Dios&rdquo; de Santo Domingo est&aacute;n implicadas la oraci&oacute;n y el estudio, saca dos conclusiones para todo cristiano: una, &ldquo;santo Domingo nos recuerda que, en el origen del testimonio de la fe, que todo cristiano debe dar en la familia, en el trabajo, en el compromiso social y tambi&eacute;n en los momentos de distensi&oacute;n, est&aacute; la oraci&oacute;n, el contacto personal con Dios. S&oacute;lo esta relaci&oacute;n real con Dios nos da la fuerza para vivir intensamente cada acontecimiento, especialmente los momentos de mayor sufrimiento&rdquo;. Y dos, todos los cristianos, pastores y laicos, tienen necesidad de cultivar &ldquo;la dimensi&oacute;n cultural&rdquo; de la fe, &ldquo;para que la belleza de la verdad cristiana pueda ser comprendida mejor y la fe pueda ser verdaderamente alimentada, fortalecida y tambi&eacute;n defendida&rdquo;.</p> ]] Martín Gelabert Ballester, OPWed, 05 Aug 2026 00:00:00 +0200https://nihilobstat.dominicos.org/articulos/domingo-de-guzman-oracion-y-estudio/En Ceuta se disparan misiles humanoshttps://nihilobstat.dominicos.org/articulos/en-ceuta-se-disparan-misiles-humanos/ <![CDATA[ <p>Lo ocurrido en Ceuta, con m&aacute;s de 60.000 personas entrando de forma ilegal en territorio espa&ntilde;ol, ha sido noticia mundial. Hasta el Presidente de los Estados Unidos se ha permitido utilizar el asunto para sus propios intereses pol&iacute;ticos. Desde el punto de vista pol&iacute;tico, el asunto tiene muchas lecturas. No quiero entrar en este terreno, aunque tenga mi propia opini&oacute;n. El Papa, despu&eacute;s del rezo del <em>Angelus</em> de este pasado domingo se ha referido a este desgraciado incidente, calific&aacute;ndolo de &ldquo;alarmante&rdquo; y pidiendo &ldquo;a Dios, por la intercesi&oacute;n de Nuestra Se&ntilde;ora de &Aacute;frica, que se puedan encontrar soluciones de paz, de estabilidad y de justicia&rdquo;.</p> <p>Desgraciadamente, las soluciones de paz, estabilidad y justicia no son las que m&aacute;s preocupan a &ldquo;los que dominan como se&ntilde;ores absolutos&rdquo; (Lc 22,25) de uno y otro signo. Y cuando son otros los intereses, entonces las consecuencias pueden ser tr&aacute;gicas. Lo peor que ha ocurrido en Ceuta, aparte del sufrimiento y del enga&ntilde;o que han sufrido muchos j&oacute;venes, ha sido el fallecimiento de bastantes de ellos. Un solo muerto ya es inaceptable. Probablemente sean m&aacute;s de cien las personas fallecidas en los &uacute;ltimos d&iacute;as en este cementerio que, desde hace tiempo, es el mar Mediterr&aacute;neo, incluido alg&uacute;n ni&ntilde;o peque&ntilde;o. Personas que han sido utilizadas como armas, misiles o proyectiles humanos para presionar o atacar, para defender intereses ajenos a estas personas. Han sido personas utilizadas como carne de ca&ntilde;&oacute;n, expuestas a un peligro de muerte de forma bien consciente. Cuando se disparan misiles los hay que no llegan a su destino porque caen en el camino.</p> <p>&iquest;Podemos hacer algo? Al menos levantar la voz en contra de quienes hacen pol&iacute;ticas que conducen a tan tr&aacute;gicas consecuencias (en el Norte de &Aacute;frica, en Ucrania, en Gaza y en tantos otros lugares) y a favor de aquellos (sean polic&iacute;as o voluntarios) que han ayudado a esas personas en su tragedia o les han dado un trozo de pan. Es justo y necesario, me parece a m&iacute;, manifestar el desacuerdo contra las malas pol&iacute;ticas de &ldquo;esos se&ntilde;ores absolutos&rdquo;, que en el colmo de la iron&iacute;a se hacen llamar &ldquo;bienhechores&rdquo; (Lc 22,25). Pero es mejor ser sensible al drama de los que la sufren. Si hay que se&ntilde;alar a alguien, que no sea a qui&eacute;nes son utilizados como misiles humanos, sino a quienes los disparan.&nbsp;</p> ]] Martín Gelabert Ballester, OPSun, 02 Aug 2026 00:00:00 +0200https://nihilobstat.dominicos.org/articulos/en-ceuta-se-disparan-misiles-humanos/Lo que de verdad vale, no cuesta nadahttps://nihilobstat.dominicos.org/articulos/lo-que-de-verdad-vale-no-cuesta-nada/ <![CDATA[ <p>Normalmente consideramos valioso aquello que cuesta dinero. El valor de las cosas, se mide por su valor de coste, por el dinero que nos piden o damos por ello.</p> <p>En el domingo 18 del tiempo ordinario (ciclo A) la Palabra de Dios nos sorprende con una extra&ntilde;a sabidur&iacute;a: lo valioso, lo verdaderamente valioso, es lo gratuito. Gratuito, no porque no vale nada, sino porque no tiene precio, porque no se puede comprar, porque qui&eacute;n trata de obtenerlo con dinero no ha entendido de qu&eacute; se trata. &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; gast&aacute;is dinero en lo que no alimenta? &iquest;Y el salario en lo que no da hartura?&rdquo;, pregunta el profeta Isa&iacute;as. No se trata de un reproche hacia el que gasta mal. Se trata de un reproche al que piensa que con dinero se pueden obtener los verdaderos valores, los que de verdad llenan el coraz&oacute;n humano. &ldquo;Escuchadme y vivir&eacute;is&rdquo;, contin&uacute;a diciendo el profeta: la vida, y la vida abundante, viene de la escucha de la Palabra de Dios. Por eso, qui&eacute;nes lo saben dirigen su mirada hacia el que puede saciar: &ldquo;los ojos de todos te est&aacute;n aguardando, t&uacute; les das la comida a su tiempo; abres t&uacute; la mano, y sacias de favores a todo viviente&rdquo; (Salmo responsorial).</p> <p>En esta misma l&iacute;nea se mueve la carta de san Pablo a los Romanos: el amor de Dios, manifestado en Cristo, es algo tan seguro, tan firme, que nada ni nadie puede apartarnos de &eacute;l. Pero el amor es algo gratuito. Qui&eacute;n pretendiera comprarlo, no s&oacute;lo manifestar&iacute;a que no entiende nada de amores, sino que se har&iacute;a despreciable. Porque el amor no consiste en dar, sino en darse. En el amor, yo hago donaci&oacute;n de m&iacute; mismo a otra persona. En el Amor, Dios se nos entrega a s&iacute; mismo. Y lo hace libremente, por el puro placer de darse. Porque no sabe hacer otra cosa. S&oacute;lo sabe amar. Pues en el amor encuentra su raz&oacute;n de ser, su vida m&aacute;s profunda.</p> <p>El Evangelio nos descubre una nueva perspectiva sobre lo valioso. Cuenta que, siendo tarde, y a la vista de la multitud, los disc&iacute;pulos le dicen a Jes&uacute;s que despida a la gente para que vaya a las aldeas y se compren de comer. Como siempre, la respuesta de Jes&uacute;s desconcierta: &ldquo;dadles vosotros de comer&rdquo;, dice a los disc&iacute;pulos. Pero, &iquest;c&oacute;mo, si no tienen comida? Tan solo hay cinco panes y dos peces. Jes&uacute;s aprovecha la circunstancia para dar una nueva prueba de que en lo gratuito est&aacute; lo valioso. Gracias al milagro de Jes&uacute;s, todos comen y sobra. El milagro orienta hacia la abundancia del banquete escatol&oacute;gico: el Reino de los cielos s&oacute;lo se comprende desde la sobreabundancia. Pero tambi&eacute;n orienta hacia la anticipaci&oacute;n de este Reino en este mundo: all&iacute; donde hay un cristiano, hay generosidad; all&iacute; donde hay un cristiano, nadie deber&iacute;a pasar hambre. No porque el cristiano sabe vender bien, sino porque sabe repartir lo poco que tiene, aunque sean cinco panes y dos peces. Por eso es importante la palabra de Jes&uacute;s: &ldquo;no hace falta que se vayan, dadles vosotros de comer&rdquo;. Dadles lo que teng&aacute;is, d&aacute;dselo gratis. Si dais gratis lo que ten&eacute;is, abundar&aacute; y sobrar&aacute;. Y parad&oacute;jicamente, no perder&eacute;is nada. Como sobrar&aacute;, podr&eacute;is recoger. &iquest;Qui&eacute;n entiende esta extra&ntilde;a sabidur&iacute;a? Qui&eacute;n la pone en pr&aacute;ctica. El Evangelio se hace verdad en la medida en que lo realizo.</p> ]] Martín Gelabert Ballester, OPFri, 31 Jul 2026 00:00:00 +0200https://nihilobstat.dominicos.org/articulos/lo-que-de-verdad-vale-no-cuesta-nada/El cielo, aspiración interminablehttps://nihilobstat.dominicos.org/articulos/el-cielo-aspiracion-interminable/ <![CDATA[ <p>Llegar&aacute; un d&iacute;a en que veremos a Dios &ldquo;tal cual es&rdquo; (1 Jn 3,2). Pero esto no significa que el cielo ser&aacute; la contemplaci&oacute;n indefinida de un mismo espect&aacute;culo. Lo que en el cielo se vivir&aacute; no es un espect&aacute;culo, sino una profunda experiencia de amor y de comuni&oacute;n. Por eso, seg&uacute;n la fe cristiana, el Para&iacute;so celestial es todo menos un eterno aburrimiento. Es un continuo descubrimiento, un entrar en el dinamismo del amor infinito de Dios. El Cielo ser&aacute; una aventura continua, una comuni&oacute;n cada vez m&aacute;s profunda con Dios y con los dem&aacute;s, un descubrimiento sin fin.</p> <p>La gloria, dec&iacute;a Miguel de Unamuno, no puede representarse como la adquisici&oacute;n de una vez por todas de la Verdad entera y total, sino como un &ldquo;trabajo, una continua y nunca acabadera conquista de la Verdad Suprema e Infinita, un hundirse y chapuzarse cada vez m&aacute;s en los abismos sin fondo de la Vida Eterna&rdquo;. La contemplaci&oacute;n de la Verdad debe ser &ldquo;un continuo descubrimiento de ella, un incesante aprender&rdquo;, pues &ldquo;la ociosidad contemplativa no es dicha&rdquo;.</p> <p>En unos Ejercicios espirituales en el Vaticano, delante de Pablo VI, el predicador Ren&eacute; Voillaume dijo que la vida eterna es deseable a condici&oacute;n de que valga la pena ser vivida. Y prosigue: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo hacer desear a los hombres de hoy un mundo y una vida despojada de todo lo que constituye el inter&eacute;s de la vida presente: la alegr&iacute;a del descubrimiento, el movimiento, todo lo que llamamos vivir, el progreso del conocimiento, los viajes, la exploraci&oacute;n del mundo&hellip; &iexcl;Esto es ciertamente &lsquo;vivir&rsquo;! Un mundo inm&oacute;vil y eterno no atrae&rdquo;.</p> <p>Por su parte, Leon Bloy escribi&oacute;: &ldquo;la Bienaventuranza no puede ser concebida e imaginada m&aacute;s que como una ascensi&oacute;n siempre m&aacute;s viva, m&aacute;s impetuosa, m&aacute;s fulminante, no hacia Dios, sino en Dios, en la Esencia misma del Incircunscrito. &iexcl;Hurac&aacute;n teologal sin fin ni tregua que la Iglesia, hablando a los hombres se ve forzada a llamar &lsquo;Requies aeterna&rsquo;!&rdquo;</p> <p>Si el cielo es encuentro con Dios, no debemos olvidar que Dios es inabarcable, inefable, incomprensible e incontenible por el ser humano. Siempre est&aacute; m&aacute;s all&aacute; de todo lo que podamos decir o imaginar; est&aacute; en otra dimensi&oacute;n. Como bien afirma san Agust&iacute;n si comprendemos lo que de Dios decimos, eso no es Dios, precisamente porque &eacute;l es incomprensible. Cierto, el ser humano en el cielo estar&aacute; divinizado, y por tanto ser&aacute; capaz de ver a Dios en condiciones mucho mejores que las de este mundo, pero seguir&aacute; siendo ser finito y limitado. En el cielo, el humano no ser&aacute; Dios, porque entonces dejar&iacute;a de ser &eacute;l mismo. Su encuentro con Dios tomar&aacute; la forma de un deseo abierto al &ldquo;siempre m&aacute;s&rdquo; y al &ldquo;siempre mayor&rdquo;; ser&aacute; el encuentro con una maravilla que cada d&iacute;a nos dejar&aacute; sorprendidos; una penetraci&oacute;n incesantemente nueva y enriquecedora del misterio inagotable del Amor. Cada d&iacute;a nos dejar&aacute; satisfechos, pero al mismo tiempo insatisfechos por no poder llegar a conocer del todo tanta bondad, tanta maravilla. Una insatisfacci&oacute;n que ser&aacute; la m&aacute;xima satisfacci&oacute;n. La vida eterna es una llegada que seguir&aacute; siendo aspiraci&oacute;n.</p> ]] Martín Gelabert Ballester, OPMon, 27 Jul 2026 00:00:00 +0200https://nihilobstat.dominicos.org/articulos/el-cielo-aspiracion-interminable/El amor de Dios, paternal y maternalhttps://nihilobstat.dominicos.org/articulos/el-amor-de-dios-paternal-y-maternal/ <![CDATA[ <p>En su mensaje con motivo del d&iacute;a mundial de los abuelos y personas mayores, Le&oacute;n XIV ha recordado una frase de Juan Pablo I, este Papa que falleci&oacute; un mes despu&eacute;s de ser elegido. En una de sus intervenciones afirm&oacute; que Dios &ldquo;es padre, m&aacute;s a&uacute;n es madre&rdquo;. M&aacute;s madre que padre. Le&oacute;n XIV, tras citar a Juan Pablo I, ha dicho que el amor de Dios es paternal y maternal a la vez. Y como buen agustino, recalca esta idea con un texto de San Agust&iacute;n: Dios &ldquo;es madre porque calienta, porque nutre, porque amamanta, porque custodia&rdquo;.</p> <p>Sin duda, todo lo que decimos de Dios se queda corto, cort&iacute;simo. Nuestro limitado lenguaje solo puede hablar pobremente del infinitamente bondadoso. Pero hay expresiones o f&oacute;rmulas que apuntan mejor que otras a lo que es Dios. Decir que es Padre est&aacute; muy bien. Decir que es Padre y Madre est&aacute; mejor. Porque la paternidad humana a veces se identifica (mal, pero se identifica) con el poder. Y la maternidad se identifica con el amor, la ternura y el cari&ntilde;o. Naturalmente el amor paterno de Dios es cari&ntilde;oso, tierno y totalmente bondadoso. Para que esto quede m&aacute;s claro no est&aacute; mal hablar del amor materno de Dios.</p> <p>La Jornada Mundial de los abuelos se celebra el 26 de julio, porque es la fiesta de los abuelos maternos de Jes&uacute;s que, seg&uacute;n el evangelio ap&oacute;crifo de Santiago, se llamaban Joaqu&iacute;n y Ana. Esta jornada es una oportunidad para redescubrir que la Iglesia est&aacute; llamada a ser madre de todos y que, en cualquier edad y condici&oacute;n es posible descubrirse siempre como hijas e hijos de Dios. Cuando somos mayores no &ldquo;dejamos de ser hijos e hijas, y por eso sigue siendo v&aacute;lida cada d&iacute;a la invitaci&oacute;n a volver a los brazos de Dios&rdquo;.</p> <p>El Papa es consciente de las situaciones de soledad, sufrimiento y abandono que padecen muchas personas mayores. Y cita un texto de su reciente enc&iacute;clica <em>Magnifica humanitas</em> que resulta muy oportuno: &ldquo;En una &eacute;poca que tiende a acelerar y a fragmentar, la carne humana sigue pidiendo ser cuidada y reconocida por manos capaces de ternura, por mentes atentas y buenas palabras. La cultura digital multiplica las conexiones y ofrece nuevas posibilidades de encuentro; sin embargo, el coraz&oacute;n humano conserva una necesidad irrenunciable de proximidad&rdquo;. S&iacute;, el coraz&oacute;n necesitado de afecto busca cercan&iacute;a, compa&ntilde;&iacute;a, contacto, abrazos y besos.</p> <p>Vivimos en un momento de la historia en la que nunca ha sido tan elevado el n&uacute;mero de personas avanzadas en edad. Eso es signo de que la esperanza de vida, y de una vida con calidad, se prolonga cada vez m&aacute;s gracias a los avances de la medicina. Lo grave del envejecimiento ser&iacute;a que condujera a la desesperanza, al aislamiento, a la soledad; igualmente grave ser&iacute;a que los cuidados no llegasen a todos, o estuvieran condicionados por la situaci&oacute;n econ&oacute;mica, porque esto ser&iacute;a signo de una sociedad acomodada, en la que muchos seres humanos son con frecuencia olvidados, aislados, despreciados.</p> <p>Nuestros mayores merecen gratitud. Seamos o no conscientes, todo lo que tenemos lo hemos recibido. Tener conciencia de ello es signo de lucidez. Ser agradecido es signo de grandeza de esp&iacute;ritu. Los mayores no son el pasado. En todo caso son el presente sobre el que se cimienta el porvenir. Si no cuidamos nuestro presente tampoco tendremos ning&uacute;n futuro.</p> ]] Martín Gelabert Ballester, OPThu, 23 Jul 2026 00:00:00 +0200https://nihilobstat.dominicos.org/articulos/el-amor-de-dios-paternal-y-maternal/Campeones con un equipo multicolorhttps://nihilobstat.dominicos.org/articulos/campeones-con-un-equipo-multicolor/ <![CDATA[ <p>Hemos ganado el campeonato mundial de futbol. Digo que hemos ganado, porque la selecci&oacute;n tiene la buena virtud de unirnos a todos. O a casi todos. Todas las selecciones nacionales tienen esa buena virtud: unen a los ciudadanos de un pa&iacute;s en torno a unos colores y a unos jugadores venidos de todos los lugares de la naci&oacute;n. Y hemos ganado con un equipo multicolor, porque los colores de la piel corporal y del pelo de la cabeza tienen muchos matices que, vistos en su conjunto, son un reflejo de la magn&iacute;fica humanidad que Dios ha creado. Cada ser humano es imagen de Dios y Dios es &ldquo;multi todo&rdquo;, porque abarca y contiene todo lo bueno.</p> <p>Cierto, el futbol es un deporte devaluado por intereses econ&oacute;micos y utilizado por algunos en beneficio de sus intereses pol&iacute;ticos. Pero hoy quiero notar que puede servir de met&aacute;fora de algo m&aacute;s grande, en signo de lo que deber&iacute;a ser un pa&iacute;s, una naci&oacute;n, un pueblo, y hasta la Iglesia: una familia, una serie de personas distintas, con caracteres, posibilidades y gustos diferentes, todas ellas unidas por el amor. Si los goles de la selecci&oacute;n son de todos, porque todos estamos unidos &ldquo;ah&iacute;&rdquo;, las diferencias quedan superadas. Se trata de un signo, el de la selecci&oacute;n, que realiza la unidad del pueblo al que representa. Todos sentimos que formamos parte del signo, que el signo nos contiene. Salvando todas las distancias, hasta cabr&iacute;a calificar este signo de sacramental, pues el sacramento es exactamente eso: un signo que contiene y realiza lo que significa, un signo que de alg&uacute;n modo contiene aquello a lo que orienta.</p> <p>El &ldquo;sacramento&rdquo; de la selecci&oacute;n se convierte as&iacute; en una par&aacute;bola de la vida, que es compleja y plural. Pero tambi&eacute;n es un sistema de relaciones, como bien saben cosm&oacute;logos, f&iacute;sicos y antrop&oacute;logos. Todo el universo est&aacute; inter relacionado. Un sistema de relaciones que nos hace a todos interdependientes, no a pesar de, sino gracias a nuestras diferencias. &iquest;No es eso tambi&eacute;n la Iglesia, un pueblo unido, no por uniforme, sino por interdependiente, en el que todos somos necesarios, no a pesar de, sino gracias a nuestra distinci&oacute;n, lo que produce una hermosa sinfon&iacute;a, un rico colorido en el que las diferencias contribuyen a la belleza del todo?</p> <p>Si la Iglesia es una comuni&oacute;n, su mejor imagen no es la de la masa uniformada, silenciosa y obediente, en la que nadie piensa y todos callan, sino la de una selecci&oacute;n de f&uacute;tbol, en la que cada jugador proviene de un equipo distinto, unido con los que en otros momentos son sus rivales, para lograr un objetivo com&uacute;n que no niega la particularidad de cada equipo, pero que recuerda que lo que une a los futbolistas es m&aacute;s importante que lo que los separa. Esta Misa pagana que es el f&uacute;tbol, por una vez y sin que sirva de precedente, se ha convertido en sacramento de la vida y, &iquest;por qu&eacute; no?, tambi&eacute;n de la vida eclesial.</p> ]] Martín Gelabert Ballester, OPMon, 20 Jul 2026 00:00:00 +0200https://nihilobstat.dominicos.org/articulos/campeones-con-un-equipo-multicolor/Mundial de futbol: todos mestizoshttps://nihilobstat.dominicos.org/articulos/mundial-de-futbol-todos-mestizos/ <![CDATA[ <p>Personalmente me alegro de que Espa&ntilde;a vaya a jugar la final de la Copa del Mundo de futbol. Porque es un juego, &iquest;verdad? &iquest;O hay muchos millones en juego? En todo caso, me entristecen los comentarios despectivos y de tinte racista que se han hecho sobre algunos jugadores de uno y otro equipo. Tambi&eacute;n me entristece que las competiciones de futbol hayan dejado de ser un juego para convertirse en negocio. Son dos signos del mundo en que vivimos: un mundo polarizado, en el que las diferencias separan, en vez de enriquecer; y un mundo en el que el dinero lo condiciona todo, sin tener en cuenta la dignidad de las personas y las necesidades humanas. Porque no dejan de ser escandalosos los millones que se mueven en torno al futbol.</p> <p>Yo he tenido todo tipo de alumnas y alumnos, de muchos pa&iacute;ses y culturas. Y con todos me he sentido c&oacute;modo, a todos he intentado tratar por igual; creo que todos me han apreciado y valorado. Pues bien, hace ya mucho tiempo que, cada vez que resulta oportuno, suelto una frase que veo que agrada a mis oyentes: todos somos mestizos. S&iacute;, todos tenemos genes de todo tipo, hasta genes de los hombres de Neandertal. Las emigraciones y desplazamientos de personas son tan antiguos como la historia. El ser humano ha sabido adaptarse a todos los ambientes. Esta adaptaci&oacute;n le ha modelado f&iacute;sica, psicol&oacute;gica y espiritualmente. El clima y la alimentaci&oacute;n han configurado nuestros rasgos y colores. Todos tenemos algo de todos.</p> <p>Somos todas y todos hermanos, no solo porque procedemos del mismo origen, sino porque en cada uno est&aacute;n huellas de los dem&aacute;s. En Espa&ntilde;a, &iquest;qui&eacute;n no tiene abuelos o parientes que hayan emigrado a Am&eacute;rica, o a pa&iacute;ses europeos como Francia, Alemania y Suiza? Mis ocho apellidos mallorquines est&aacute;n repartidos por el resto del mundo. Y mis dos apellidos, paterno y materno, por toda Espa&ntilde;a. Cuando muchos nacidos en Am&eacute;rica vienen hoy a Espa&ntilde;a, &iquest;c&oacute;mo no ver en ellos a nuestros propios abuelos que regresan a casa? Es lamentable despreciar al que tiene alg&uacute;n rasgo diferente, porque este peque&ntilde;o rasgo no le hace diferente. En todo es igual a m&iacute;.</p> <p>El desacuerdo es una cosa. La descalificaci&oacute;n es otra. Con el que est&aacute; en desacuerdo es posible dialogar y hasta llegar a entenderse. La descalificaci&oacute;n separa, aleja. Y mientras permanece, cada vez aleja m&aacute;s. Si el juego, cuyo objetivo es entretenernos y divertirnos, sirve para descalificarnos, ha dejado de ser juego y se convierte en batalla. Cierto, una batalla donde el arma es la lengua. La lengua, que sirve para bendecir, cuando maldice se convierte en &ldquo;fuego que abrasa un bosque grande&rdquo; (Stgo 3,5). La corrupci&oacute;n de lo bueno produce los peores resultados.</p> <p>Y una cosa m&aacute;s, que nos afecta directamente a los cristianos: &ldquo;no somos extranjeros ni forasteros, sino conciudadanos de los santos y familiares de Dios&rdquo; (Ef 2,1). O sea, en la Iglesia no hay extranjeros. Entre otras cosas porque los cristianos somos peregrinos y hu&eacute;spedes sobre la tierra (Heb 11,13), puesto que vamos en busca de una patria mejor: el cielo (Heb 11,16). Todos somos ciudadanos del cielo. Por eso no hay extranjeros. Tenemos la misma patria, el mismo pasaporte, el mismo destino.</p> ]] Martín Gelabert Ballester, OPWed, 15 Jul 2026 00:00:00 +0200https://nihilobstat.dominicos.org/articulos/mundial-de-futbol-todos-mestizos/