Nihil Obstathttp://nihilobstat.dominicos.org/Este blog trata de cuestiones religiosas, teológicas y eclesiales. Busca ser un espacio de reflexión y diálogo.esCopyright 2019 Orden de Predicadores. Todos los derechos reservados.Thu, 18 Apr 2019 00:00:00 +020020Jueves santo: la noche del traidorhttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/jueves-santo-la-noche-del-traidor/<p>Durante la &uacute;ltima cena Jes&uacute;s anuncia la traici&oacute;n de Judas. Y al disc&iacute;pulo que le pregunta por la identidad del traidor, le ofrece esta se&ntilde;al: &ldquo;aquel a quien yo le d&eacute; este trozo de pan untado&rdquo;. El mismo relato evang&eacute;lico relaciona discretamente esta respuesta con lo que dice el salmo 41: &ldquo;incluso mi amigo, de quien yo me fiaba, que compart&iacute;a mi pan, es el primero en traicionarme&rdquo;. De este modo se cumpl&iacute;a la Escritura. Una Escritura que sigue cumpli&eacute;ndose pues tambi&eacute;n hoy hay personas que toman el pan de Jes&uacute;s y le traicionan (tal como notaba Benedicto XVI en su libro sobre Jes&uacute;s). El sufrimiento de Jes&uacute;s contin&uacute;a hoy, aunque, por otra parte, hay que notar que Jes&uacute;s toma sobre sus hombros la traici&oacute;n de todos los tiempos, de ayer y de hoy, soportando as&iacute; hasta el fondo las miserias de la historia.</p> <p>Ahora bien, cuando se traiciona a Jes&uacute;s, despu&eacute;s de haber convivido con &eacute;l, despu&eacute;s de haberle seguido, ocurre algo sorprendente, pues la luz recibida del encuentro con Jes&uacute;s nunca se oscurece del todo. Despu&eacute;s de haber traicionado a Jes&uacute;s, Judas reconoce ante los que le han pagado para ello: &ldquo;he pecado&rdquo;. Hay un primer paso hacia la conversi&oacute;n. Judas no pod&iacute;a olvidar todo lo que hab&iacute;a recibido de Jes&uacute;s. Su problema no es tanto haber pecado, y menos a&uacute;n reconocer su pecado. Su problema es su incapacidad de creer en el perd&oacute;n. Por eso su arrepentimiento se convierte en desesperaci&oacute;n.</p> <p>Esta es una lecci&oacute;n para la Iglesia de hoy: los pecados, los malos ejemplos de un cristiano suelen ser juzgados m&aacute;s severamente, por el esc&aacute;ndalo que produce la incoherencia entre el ser cristiano y el pecado cometido. Cuando un cristiano comete un delito, que adem&aacute;s es socialmente repudiado, &iquest;c&oacute;mo tratarle cristianamente? El caso de Judas hoy ser&iacute;a socialmente repudiado: entrega a muerte a un inocente, y encima lo hace por dinero. Ante un delito lo primero, lo fundamental, es ayudar a la v&iacute;ctima y reparar, en la medida de lo posible, el da&ntilde;o causado. Pero tambi&eacute;n hay que ayudar al delincuente, primero a que se arrepienta y pida perd&oacute;n. Y luego mostr&aacute;ndole que hay salidas, para que el reconocimiento del pecado no se convierta en desesperaci&oacute;n.</p> <p>Judas, despu&eacute;s de pecar, s&oacute;lo ve sus propias tinieblas, todo es oscuro para &eacute;l. A los Judas de hoy la Iglesia tiene que decirles que la esperanza forma parte del arrepentimiento, pues hay una luz capaz de iluminar las tinieblas, la luz de Jes&uacute;s que muere perdonando a sus enemigos. Si los dem&aacute;s no te perdonan, &eacute;l s&iacute; te perdona. Porque le encanta acoger a los pecadores arrepentidos. En realidad, le encanta acoger a todos los pecadores, lo que ocurre es que los no arrepentidos no acuden a &eacute;l. Y como no acuden, no pueden ser acogidos.</p>Martín Gelabert Ballester, OPThu, 18 Apr 2019 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/jueves-santo-la-noche-del-traidor/Notre Dame como metáforahttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/notre-dame-como-metafora/<p>Cat&oacute;licos y no cat&oacute;licos hemos lamentado el incendio ocurrido en la Catedral de Par&iacute;s, s&iacute;mbolo de la religiosidad y de la cultura europeas. Dentro del mal siempre hay cosas buenas, destellos de esperanza. Se ha salvado la principal imagen de la Virgen y otras reliquias. Se ha desatado una ola de solidaridad mundial, no solo en el terreno moral, sino tambi&eacute;n en el econ&oacute;mico; la desgracia ha suscitado un sentimiento de fraternidad en esta naci&oacute;n que tiene como lema no s&oacute;lo la igualdad y la libertad, sino tambi&eacute;n eso m&aacute;s dif&iacute;cil que es la fraternidad.</p> <p>M&aacute;s all&aacute; del desgraciado hecho, el incendio suscita algunas reflexiones. Lo ocurrido en <em>Notre Dame</em> puede ser una met&aacute;fora de la Iglesia. Durante toda su historia (ya desde sus mismos comienzos en vida de Jes&uacute;s: basta pensar que entre sus amigos m&aacute;s &iacute;ntimos hab&iacute;a un traidor) la Iglesia se ha visto sacudida por todo tipo de vientos en contra. Tambi&eacute;n hoy muchos se preguntan qu&eacute; futuro tiene la Iglesia en general y muchas de sus grandes instituciones en particular. Pues bien, el firme deseo de levantar otra vez la Catedral de Par&iacute;s y dejarla nueva y reluciente, es una met&aacute;fora de una Iglesia que cae y se levanta. Porque si es penoso caer, lo m&aacute;s grave es no levantarse. La Iglesia cae, los religiosos, los sacerdotes, los cristianos caen. La gran pregunta es si se levantan.</p> <p>Por otra parte, los templos son importantes. La belleza de las piedras, y de lo que ellas contienen y hacen posible, ayuda a elevar el esp&iacute;ritu a lo trascendente. Los cristianos no debemos olvidar que el culto que Dios ama es el que se le tributa en &ldquo;esp&iacute;ritu y verdad&rdquo;. Necesitamos cuerpo, signos materiales, pero lo importante es lo que hay en nuestro coraz&oacute;n. Porque si hay esp&iacute;ritu nos mantendremos en pie. Si no hay esp&iacute;ritu, por m&aacute;s incienso, procesi&oacute;n, canto y piedra que haya, nuestra espiritualidad ser&aacute; pura apariencia. Ser&aacute; una contradicci&oacute;n: una espiritualidad sin Dios.</p> <p>Finalmente, y muchos ya lo est&aacute;n diciendo en las redes sociales: no hay que olvidar que si las piedras son importantes, en definitiva son piedras muertas, que pueden quemarse y reducirse a cenizas. Hay otras piedras, las vivas, con las que se construye el templo espiritual agradable a Dios. Esas piedras vivas son las personas. Y las piedras vivas m&aacute;s delicadas son los enfermos, los abandonados, los maltratados, los verdaderamente necesitados. Est&aacute; bien haber recaudado ya m&aacute;s de 800 millones de euros para restaurar la Catedral de Par&iacute;s. Cuando queremos, hay dinero. Y se recauda en poco tiempo. Pues eso, cuando queremos hay soluciones para las necesidades humanas.</p> <p>Yo no voy a caer en la demagogia de Judas, cuando Mar&iacute;a gast&oacute; mucho dinero en un frasco de perfume para manifestar su amor a Jes&uacute;s. Pero no hay que olvidar que Jes&uacute;s alab&oacute; el gesto de Mar&iacute;a y, al mismo tiempo, record&oacute; que los pobres estaban ah&iacute;.</p>Martín Gelabert Ballester, OPWed, 17 Apr 2019 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/notre-dame-como-metafora/Jesús pudo morir de muchas manerashttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/jesus-pudo-morir-de-muchas-maneras/<p>Estamos terminando el a&ntilde;o jubilar con motivo de los 600 a&ntilde;os de la muerte de San Vicente Ferrer en Vannes. En estos d&iacute;as de semana santa puede resultar interesante una reflexi&oacute;n que ofrece el santo a prop&oacute;sito de la muerte de Jes&uacute;s y su sentido salv&iacute;fico.</p> <p>Usando una expresi&oacute;n del Nuevo Testamento, el santo indica que Cristo muri&oacute; por nuestros pecados. Pero hace notar que se puede morir de muchas maneras. M&aacute;s a&uacute;n, que Cristo, desde el principio de su vida, estuvo en constante peligro de muerte. Poco despu&eacute;s de nacer, Herodes quiso matarlo, y con ese prop&oacute;sito envi&oacute; soldados para que mataran a todos los ni&ntilde;os de la ciudad de Bel&eacute;n y sus alrededores. Seg&uacute;n el evangelio de Lucas, al comienzo de su ministerio, en la sinagoga de Nazaret, la gente quiso despe&ntilde;arle. Una tercera vez estuvo en peligro de morir, esta vez apedreado, seg&uacute;n cuenta el cuarto evangelio en el cap&iacute;tulo 8. Comenta agudamente el santo: con cualquiera de esas muertes hubiera salvado al mundo entero, pero no quiso morir de esta forma.</p> <p>&iquest;Cu&aacute;l es la ventaja (ventaja salv&iacute;fica, claro) de la muerte en cruz? El santo parte del texto de Lc 1,42 cuando Isabel le dijo a Mar&iacute;a: bendito el fruto de tu vientre. Relaciona entonces el &aacute;rbol del para&iacute;so con el madero de la cruz, calific&aacute;ndolo de &aacute;rbol de la cruz. Recuerda, adem&aacute;s, una leyenda seg&uacute;n la cual la cruz estaba clavada en el mismo lugar del &aacute;rbol del para&iacute;so. Y comenta: as&iacute; el fruto que Ad&aacute;n y Eva arrancaron del &aacute;rbol, volvi&oacute; a su lugar. Arrancar el fruto (lo que hicieron Ad&aacute;n y Eva) ser&iacute;a signo de la desobediencia, del despreci&oacute; a Dios. Jes&uacute;s, fruto bendito de Dios, vuelve a unirse al &aacute;rbol, signo de la divinidad, y as&iacute; une y reconcilia a la humanidad con Dios.</p>Martín Gelabert Ballester, OPMon, 15 Apr 2019 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/jesus-pudo-morir-de-muchas-maneras/La cruz revela pecado y amorhttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-cruz-revela-pecado-y-amor/<p>La cruz de Cristo es revelaci&oacute;n. Revela pecado y amor. El pecado del ser humano y el amor de Dios. &iquest;Cu&aacute;l es el pecado del ser humano? El pecado original, lo que est&aacute; en la base y en el origen de todo pecado, es el rechazo de Dios, el preferirse uno a s&iacute; mismo prescindiendo de Dios. Cuando la criatura se considera dios, no s&oacute;lo equivoca su verdad, sino que tambi&eacute;n se pierde. Cierto, el ser humano ha sido llamado a ser como Dios, creado a imagen de Dios. Pero s&oacute;lo puede ser Dios con Dios, s&oacute;lo puede divinizarse por gracia. Este pecado original, a saber, el rechazo de Dios, en la Cruz de Cristo se manifiesta como el pecado del mundo. El pecado del mundo es rechazar a Jes&uacute;s, al enviado de Dios, al perfecto revelador de Dios. La Cruz es ante todo manifestaci&oacute;n del pecado del ser humano. Lo que cae sobre Cristo crucificado no es un castigo de Dios, es el pecado de la humanidad. Son los hombres los que rechazan a Jes&uacute;s.</p> <p>Pero la Cruz es tambi&eacute;n manifestaci&oacute;n del amor incondicional de Dios. El amor de Dios no est&aacute; condicionado por nada, ni siquiera por nuestros pecados. Por eso, Dios ama al pecador. La prueba de que Dios nos ama, dice san Pablo, es que siendo nosotros todav&iacute;a pecadores, Cristo entreg&oacute; su vida por nosotros. Dios no nos ama cuando somos buenos, ni cuando nos proponemos ser buenos. Nos ama siempre. Porque su amor es incondicional. Lo que en la Cruz se revela, junto con el pecado del mundo, es el amor de Dios, m&aacute;s fuerte que el pecado. Y, por tanto, se revela que en la Cruz el pecado ha perdido todo su poder. El pecado nunca resulta vencedor. El mal tiene un l&iacute;mite. El amor no tiene l&iacute;mites.</p> <p>En la Cruz de Cristo, Dios nos llama a conversi&oacute;n, sigue reclamando nuestro amor. Porque s&oacute;lo cuando nosotros acogemos su amor puede haber salvaci&oacute;n. Ya que la salvaci&oacute;n es encuentro. Y no hay encuentro sin reciprocidad. En la Cruz, Dios sigue llamando, reclamando con m&aacute;s fuerza que nunca, nuestro amor. La cruz no es el precio que Dios exige para reconciliarse con los humanos, es la suprema manifestaci&oacute;n de un amor que, precisamente por ser incondicional, no responde al mal con el mal. Responde con el bien. Lo que en la cruz de Cristo se manifiesta es un amor (el de Dios) m&aacute;s fuerte que el pecado (el de los que crucifican a Jes&uacute;s).</p>Martín Gelabert Ballester, OPFri, 12 Apr 2019 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-cruz-revela-pecado-y-amor/Nuestra casa comúnhttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/nuestra-casa-comun/<p>Provocado por un comentario que me lleg&oacute; a prop&oacute;sito de la primera de estas dos recientes entregas sobre la casa, a&ntilde;ado un tercera sobre nuestro planeta tierra, nuestra casa com&uacute;n. Del cuidado de la casa com&uacute;n han hablado los &uacute;ltimos Papas, no s&oacute;lo Francisco (en su enc&iacute;clica <em>Laudato si&rsquo;</em>), sino tambi&eacute;n Juan Pablo II y Benedicto XVI, amen de algunos l&iacute;deres de otras religiones. Se trata de un asunto urgente, pues en el cuidado de esta casa nos jugamos literalmente la vida, la propia y la de nuestros hijos. Est&aacute; en juego nuestra vida, pero lo m&aacute;s doloroso en este &ldquo;juego&rdquo;, si se me permite jugar con las palabras, es que los primeros perjudicados son los m&aacute;s pobres y los que m&aacute;s ayuda necesitan. Los habitantes de los pa&iacute;ses ricos todav&iacute;a tenemos medios para cuidar el ambiente y &ldquo;disimular&rdquo; los males que le provocamos, pero este disimulo no es posible entre los pobres. Nosotros contaminamos el agua y tenemos medios para &ldquo;purificarla&rdquo;. Los pobres carecen de tales medios.</p> <p>El cuidado del planeta tiene muchas derivaciones y consecuencias que van m&aacute;s all&aacute; de lo puramente ecol&oacute;gico. La seducci&oacute;n del dinero que produce productos perniciosos como, por ejemplo, las armas de guerra, es una de las principales causas de la degradaci&oacute;n ambiental y, por supuesto, de la degradaci&oacute;n humana. Los residuos radiactivos de las centrales que contribuyen a garantizar nuestros elevados consumos de energ&iacute;a el&eacute;ctrica, requieren sistemas de aislamiento. Los m&aacute;s seguros son muy caros. Por eso, en algunos lugares, se los almacena a gran profundidad. M&aacute;s barato, pero menos seguro. Lo barato aumenta los riesgos.</p> <p>No se trata de tomar postura contra el progreso y contra la t&eacute;cnica. La t&eacute;cnica puede contribuir a mejorar la vida humana. El ser humano puede y, en ocasiones, debe modificar la situaci&oacute;n de la naturaleza, pero sin olvidar que sigue dependiendo esencialmente de ella, como se observa cuando se destruyen las condiciones necesarias para la vida. El objetivo humano, por tanto, es emancipar al hombre de la naturaleza sin destruir la propia base ecol&oacute;gica. La tierra es nuestra morada, una prolongaci&oacute;n de nuestro cuerpo; es el pan de cada d&iacute;a; es tambi&eacute;n belleza y bondad para el coraz&oacute;n humano. Y todo eso, como don recibido. No para dominar o explotar, sino para cuidar y amar. La t&eacute;cnica como tal no es mala. Puede serlo cuando no conoce ninguna prioridad &eacute;tica, o se usa exclusivamente al servicio de la sociedad de consumo y no en provecho de la persona humana.</p>Martín Gelabert Ballester, OPTue, 09 Apr 2019 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/nuestra-casa-comun/Dos pecadores, una acusadahttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/dos-pecadores-una-acusada/<p>El evangelio de este quinto domingo de cuaresma comienza de forma muy ir&oacute;nica y llamativa: se insiste por dos veces en que estamos ante una mujer sorprendida en adulterio, sorprendida en flagrante adulterio. Si la sorprenden en el acto del adulterio, eso significa claramente que la sorprenden con otro. &iquest;D&oacute;nde est&aacute; el otro?, &iquest;por qu&eacute; el otro no es detenido?, &iquest;por qu&eacute; no van a por &eacute;l si se ha escapado?, &iquest;por qu&eacute; no es acusado? Ya ser&iacute;a el colmo de la iron&iacute;a pensar que el otro, porque sin otro no hay adulterio, estaba entre los dispuestos a apedrear.</p> <p>Los fuertes, si son culpables, en muchas ocasiones, saben como ocultarse. Adem&aacute;s, tienen muchos medios para defenderse. Por su parte, los d&eacute;biles (no importa si son varones o mujeres, ancianos o ni&ntilde;os) suelen ser considerados m&aacute;s culpables que los fuertes. Los d&eacute;biles, en ocasiones, cargan con las culpas ajenas y, casi siempre con las propias. Los d&eacute;biles no tienen qui&eacute;n les defienda. Y mucho menos, si son culpables. Esta mujer tuvo la suerte de que all&iacute; estaba un valiente, un valiente que no necesitaba arma ninguna, le bastaba la fuerza de su palabra. Ese que en otra ocasi&oacute;n fustigaba a los que se fijaban en la paja en el ojo ajeno y no ve&iacute;an la viga en el propio.</p>Martín Gelabert Ballester, OPSun, 07 Apr 2019 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/dos-pecadores-una-acusada/Personas para la casahttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/personas-para-la-casa/<p>En el Evangelio encontramos esta clave: para ganar la vida hay que entregarla. No se trata de perder la vida, se trata de ganarla. El secreto est&aacute; en que qui&eacute;n la guarda ego&iacute;stamente, aisl&aacute;ndose y crey&eacute;ndose autosuficiente, equivoca su verdad y, por eso, se pierde. La soledad absoluta, adem&aacute;s de imposible, es inmoral. La soledad absoluta es la absoluta destrucci&oacute;n del individuo. Estamos hechos para la comuni&oacute;n, pero hay tanta m&aacute;s comuni&oacute;n cuanto m&aacute;s fortalecida est&aacute; la persona. Parad&oacute;jicamente, la persona se fortalece en la buena comuni&oacute;n. Individualidad y apertura, autoposesi&oacute;n y comunicabilidad, son dos dimensiones fundamentales y primarias de la persona. El yo y el t&uacute; se implican mutuamente. En &uacute;ltimo t&eacute;rmino no podemos olvidar que el hombre es un t&uacute; para Dios y que en la comuni&oacute;n con Dios y con los hermanos llega a plenitud nuestro ser personal, ser que es irrepetible y relacional a la vez.</p> <p>El problema con el que hoy nos encontramos es que hay pocas casas donde las personas construyan comuni&oacute;n y, por tanto, donde la comuni&oacute;n construya a la persona. Muchas casas (familiares y religiosas) ya no son lugares de encuentro, sino de paso. Se pasa all&iacute; un tiempo, pero no se con-vive, pues los intereses y el coraz&oacute;n est&aacute;n en otros lugares.</p> <p>De ah&iacute; la nostalgia que a todos nos embarga de encontrar &ldquo;la casa de mi amigo&rdquo;. Esa casa en la que, tal como cantaba Ricardo Cantalapiedra, hab&iacute;a alegr&iacute;a y flores en la puerta, en la que todos ayudaban a todos y nadie quer&iacute;a mal a nadie. Porque all&iacute; hab&iacute;a un amigo que a todos repart&iacute;a vida y amor, que no ten&iacute;a nada suyo. En esa casa entr&oacute; demasiada gente y con ella entraron leyes, normas y condenas. Entonces hizo fr&iacute;o, ya no hab&iacute;a primavera. Por eso, algunos se fueron de la casa en busca de las huellas del amigo.</p> <p>En el fondo todos buscamos esas huellas, para que en nuestras casas se coma el pan y beba el vino, sin leyes ni comedias. Aceptando con realismo nuestros l&iacute;mites, como dice el Papa en <em>Amoris Laetitia</em>, pero escuchando &ldquo;el llamado a crecer juntos, a madurar el amor y a cultivar la solidez de la uni&oacute;n, pase lo que pase&rdquo;.</p>Martín Gelabert Ballester, OPFri, 05 Apr 2019 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/personas-para-la-casa/Casa para las personashttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/casa-para-las-personas/<p>Los humanos, al contrario de los animales, nunca se han adaptado del todo a la naturaleza. Siempre han buscado o construido lugares en los que poder vivir con mayor intimidad, espacios separados de otros espacios en los que otros tambi&eacute;n viv&iacute;an en intimidad. Casi siempre estos espacios eran habitados por varias personas unidas por lazos de amor. Se trataba de casas en las que se reun&iacute;a una familia, unida no s&oacute;lo por el amor, sino tambi&eacute;n por lazos de sangre. Este es el sentido m&aacute;s primario de la casa. En la casa hay personas interrelacionadas. Alguien que est&eacute; fuera de la relaci&oacute;n no es bien acogido y debe buscarse otro lugar para vivir.</p> <p>La casa, por tanto, remite al amor. Como hay amor y relaciones m&aacute;s all&aacute; de la familia, a lo largo de la historia los seres humanos han construido casas para estas relaciones m&aacute;s amplias. As&iacute;, por ejemplo, hay casas en las que se re&uacute;nen los que tienen determinados intereses comunes. La casa est&aacute; preparada para responder a esos intereses. En algunas ocasiones el com&uacute;n inter&eacute;s de los habitantes de la casa puede conllevar a que, personas no unidas por lazos de sangre, tambi&eacute;n hagan su morada en un mismo espacio. Ese ser&iacute;a, por ejemplo, el caso de las comunidades religiosas. Los que entran en esas casas religiosas para vivir de forma estable de por vida, forman un tipo de familia, unida por lazos de amor. S&oacute;lo que sus intereses no son los propios de una familia unida por lazos de sangre, sino de una familia unida por la fe en el Se&ntilde;or Jes&uacute;s. En cualquier caso, tambi&eacute;n aqu&iacute; se trata de vivir una relaci&oacute;n amorosa, de modo que qui&eacute;n est&aacute; fuera de tal relaci&oacute;n no se siente bien acogido en la casa.</p> <p>Las personas son las que construyen el espacio familiar. Pero no es menos cierto que el espacio familiar est&aacute; al servicio de las personas. Un espacio que destruye a la persona no es una casa. La casa est&aacute; al servicio de la persona. M&aacute;s a&uacute;n, la persona se hace persona en la casa, en un espacio de amor y de relaci&oacute;n. Porque los humanos somos constitutivamente seres relacionales. Cierto, tambi&eacute;n somos seres &ldquo;personales&rdquo;, o sea, &uacute;nicos e intransferibles. Esta doble marca del ser humano, individual y relacional, o dicho con una terminolog&iacute;a m&aacute;s t&eacute;cnica, hipost&aacute;tica y ext&aacute;tica, produce en ocasiones tensiones y dificultades.</p> <p>Las dificultades se resuelven cuando uno comprende que la identidad se construye en la relaci&oacute;n amorosa, en la apertura al otro, en el salir de uno mismo para abrazar y acoger al otro. Insisto, las dificultades no se resuelven con cualquier relaci&oacute;n, pues las hay perversas y destructoras, sino en la relaci&oacute;n amorosa, una relaci&oacute;n que construye y potencia lo individual, y lo capacita para existir.</p>Martín Gelabert Ballester, OPMon, 01 Apr 2019 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/casa-para-las-personas/Egipto bíblico y Europa de hoyhttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/egipto-biblico-y-europa-de-hoy/<p>Se dir&iacute;a que, en la Biblia, Egipto tiene mala fama. En realidad, el Egipto b&iacute;blico tiene sus cosas buenas y sus cosas menos buenas. Es un lugar de acogida y de rechazo, algo parecido a lo que ocurre hoy en Europa. La historia de los israelitas en Egipto es un recordatorio de nuestra propia historia.</p> <p>Egipto fue el lugar de la primera gran emigraci&oacute;n de israelitas, esa emigraci&oacute;n que comenz&oacute; con Abrah&aacute;n, un arameo errante que iba en busca de un buen lugar donde vivir. Se estableci&oacute; en Egipto, donde sus descendientes encontraron trabajo. Algunos incluso prosperaron tanto que llegaron a ocupar cargos importantes en el gobierno del imperio, como Jos&eacute;. Cierto, Egipto tambi&eacute;n maltrat&oacute; a los trabajadores israelitas, tanto que terminaron march&aacute;ndose de un lugar que resultaba para ellos inh&oacute;spito. Algo parecido ocurri&oacute; m&aacute;s tarde con la m&aacute;s famosa familia de la Biblia, la de Jos&eacute;, Mar&iacute;a y Jes&uacute;s. Ellos tambi&eacute;n encontraron refugio en Egipto cuando sus vidas corr&iacute;an peligro. Luego, no s&eacute; sabe bien por qu&eacute; motivo, regresaron a su pa&iacute;s de origen.</p> <p>Es posible ver en el Egipto b&iacute;blico una imagen de lo que ocurre en muchos pa&iacute;ses de Europa. Hay personas que no tienen trabajo, que malviven en sus pa&iacute;ses de origen y buscan en Europa techo y pan. Esos trabajadores contribuyen a la prosperidad y bienestar de los pa&iacute;ses que los han recibido. Hay otras personas cuyas vidas corren peligro en los lugares donde viven, y tambi&eacute;n buscan en la &ldquo;cristiana&rdquo; Europa un lugar de acogida, un lugar seguro en el que poder vivir. Pero, en casi todos los pa&iacute;ses de Europa tambi&eacute;n hay situaciones de rechazo al emigrante. Quiz&aacute;s olvidamos que muchos de nuestros antecesores (espa&ntilde;oles, italianos, irlandeses, polacos, etc.) tuvieron que emigrar, buscando techo y pan en Am&eacute;rica.</p> <p>La emigraci&oacute;n es un fen&oacute;meno propio de la humanidad. Desde siempre los seres humanos han buscado tierras nuevas donde poder comer, y cielos nuevos donde maravillarse. En los albores de la humanidad actual, Europa acogi&oacute; a los primeros humanos procedentes de &Aacute;frica. Todos somos mestizos, y deber&iacute;amos ver la emigraci&oacute;n como algo normal. Cierto, es necesario regular este importante fen&oacute;meno, como tambi&eacute;n hay que regular otros derechos de las personas. Y ayudar a los pa&iacute;ses pobres o en guerra para que, en sus tierras, pueda haber trabajo y paz.</p> <p>Hubo un tiempo en que Europa crey&oacute; que el mundo era suyo. Son muchos los nacidos en otros continentes cuyos abuelos o bisabuelos son europeos. Estos abuelos viajaron en una direcci&oacute;n contraria a la que ahora quieren viajar algunos de sus nietos. Desgraciadamente, parte de esta Europa que crey&oacute; que el mundo era de todos y, por tanto, tambi&eacute;n de Europa, ahora proclama que Europa s&oacute;lo es de los europeos.</p>Martín Gelabert Ballester, OPThu, 28 Mar 2019 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/egipto-biblico-y-europa-de-hoy/Jesús de Nazaret, referencia universal y permanentehttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/jesus-de-nazaret-referencia-universal-y-permanente/<p>Una de las cosas m&aacute;s llamativas de la vida del profeta Jes&uacute;s de Nazaret era que su persona y su doctrina no dejaban a nadie indiferente, hasta el punto de que sobre &eacute;l se tomaban las posturas m&aacute;s extremas: seg&uacute;n unos, actuaba por el poder de Satan&aacute;s; otros dec&iacute;an que era el poder de Dios el que le sosten&iacute;a. Este tipo de afirmaciones s&oacute;lo las provocan las personas m&aacute;s llamativas y sorprendentes. La persona de Jes&uacute;s ha trascendido su momento hist&oacute;rico. Tambi&eacute;n hoy sigue siendo una bandera discutida. De modo que, en ocasiones, sin que los creyentes lo provoquen, Jes&uacute;s se convierte en punto de referencia, de comparaci&oacute;n o de controversia en boca de personas no creyentes o indiferentes (a veces simpatizantes con el cristianismo y a veces no tanto).</p> <p>En una plaza de La Habana se puede encontrar un peque&ntilde;o monumento a los m&aacute;rtires irlandeses que lucharon por la independencia de su pa&iacute;s. Fue en 1981 cuando un grupo de prisioneros irlandeses hicieron una huelga de hambre en Irlanda del Norte, reivindicando la independencia de esta provincia a&uacute;n brit&aacute;nica. 10 de ellos murieron. Pues bien, en este monumento hay una inscripci&oacute;n en la que, tras homenajear a estos hombres capaces de morir por sus ideas, se formula siguiente pregunta: &ldquo;al lado de este ejemplo, &iquest;qu&eacute; fueron los tres d&iacute;as de Cristo en el Calvario, s&iacute;mbolo durante siglos del sacrificio humano?&rdquo;. Resulta cuando menos llamativo que para exaltar el sacrificio de los m&aacute;rtires irlandeses la mejor comparaci&oacute;n que se encuentra es la del sacrificio de Cristo. Cierto, parece que en esta comparaci&oacute;n salen mejor parados los irlandeses. Esto me parece secundario, al lado de la referencia que se busca para resaltar la heroicidad de unos patriotas.</p> <p>Lo cierto es que de esos m&aacute;rtires irlandeses solo quedan vagos recuerdos en algunos lugares, mientras que el recuerdo de Cristo tiene una universalidad indiscutible. Por otra parte, no hay que reducir la obra de Cristo a lo ocurrido en su pasi&oacute;n. Pues este final de su vida cobra sentido a la luz de la globalidad de todo lo que fue e hizo. Es el conjunto de la vida de Cristo lo que explica y da sentido a su pasi&oacute;n y a su resurrecci&oacute;n. Es la vida de aquel que &ldquo;pas&oacute; haciendo el bien&rdquo; lo que se manifiesta en la hora de su muerte. No son tres d&iacute;as al lado de los 60 de la huelga irlandesa lo que hay que considerar, sino la vida entera de Jes&uacute;s.</p> <p>Los cristianos tambi&eacute;n comparamos el martirio de los testigos de Jes&uacute;s con el martirio de Jes&uacute;s. Pero no pretendemos sustituir a Jes&uacute;s por ninguno de sus testigos. Jes&uacute;s es punto de referencia universal, referencia que permanece, mientras los comparados con &eacute;l se olvidan. Ah&iacute; est&aacute; la grandeza de Jes&uacute;s de Nazaret: es referencia universal y permanente, porque algo hab&iacute;a en su persona que trascend&iacute;a incluso las circunstancias de su propia vida.</p>Martín Gelabert Ballester, OPSun, 24 Mar 2019 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/jesus-de-nazaret-referencia-universal-y-permanente/En La Habana un joven me enseña un tesorohttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/en-la-habana-un-joven-me-ensena-un-tesoro/<p>El domingo segundo de cuaresma celebr&eacute; la Eucarist&iacute;a de las siete de la tarde en la Iglesia de San Juan de Letr&aacute;n, en La Habana. Como vengo haciendo en los &uacute;ltimos nueve a&ntilde;os, estaba all&iacute; para impartir un curso de teolog&iacute;a. Antes de comenzar la celebraci&oacute;n, vino a la sacrist&iacute;a un joven de 16 a&ntilde;os y me ense&ntilde;&oacute; un libro antiguo y algo viejo que &eacute;l consideraba &ldquo;un tesoro&rdquo;. Ante mi sorpresa este libro era el Misal dominicano de 1958, traducido al castellano y editado bajo la direcci&oacute;n del que ha sido uno de los mejores Provinciales de la Provincia dominicana de Arag&oacute;n, el P. Miguel Gelabert Sans&oacute; (aclaro: el P. Miguel y yo no somos familia).</p> <p>Este Misal ha servido a muchas generaciones de dominicas y dominicos (de todas las ramas) para seguir mejor la celebraci&oacute;n eucar&iacute;stica. Antes del Concilio Vaticano II, cuando ya se empezaba a reclamar la traducci&oacute;n, al menos, de las lecturas de la Misa, para que los fieles pudieran entenderlas, en algunas Iglesias de la Orden, un seglar, desde el p&uacute;lpito, le&iacute;a el texto en castellano, tomado de ese Misal, mientras el sacerdote proclamaba en voz baja el texto latino. Yo era un ni&ntilde;o y recuerdo perfectamente este hecho, as&iacute; como qui&eacute;n era el lector castellano de una determinada Iglesia.</p> <p>El joven habanero que, ante mi emoci&oacute;n, me ense&ntilde;aba el Misal, cuando le dije que ten&iacute;a en sus manos algo muy valioso, no s&oacute;lo cultural y religiosamente, sino incluso econ&oacute;micamente, me dijo: en un mercado de libro antiguo de La Habana hay un ejemplar de ese Misal y lo venden por 200 d&oacute;lares.</p> <p>Las im&aacute;genes del Misal son de un famoso delineante y grabador valenciano de la &eacute;poca, Fernando Cabedo Torrents. En este post reproduzco una de sus im&aacute;genes, la de San Alberto Magno.</p> <p>A veces uno, sin buscarlo, se encuentra con situaciones que le resultan gratas y son un motivo para dar gracias a Dios por la gente buena que ha conocido.</p>Martín Gelabert Ballester, OPFri, 22 Mar 2019 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/en-la-habana-un-joven-me-ensena-un-tesoro/Poesía que toma partidohttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/poesia-que-toma-partido/<p>21 de marzo: d&iacute;a mundial de la poes&iacute;a</p> <p>Si Dios es el mejor poeta y el ser humano (como dije <a href="http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/hay-poesia-debe-hacer-cielo/">en otro post</a>) es su mejor poes&iacute;a, se comprende que este ser, creado a imagen de Dios, sea tambi&eacute;n poeta. El ser humano es poes&iacute;a y es poeta. Como poeta debe tomar partido por la mejor poes&iacute;a, la poes&iacute;a divina. Por eso, la creaci&oacute;n po&eacute;tica no puede ser nunca neutral, como dice Gabriel Celaya. Debe tomar partido por los pobres y los golpeados. Una poes&iacute;a concebida como &ldquo;lujo cultural&rdquo;, es brillo superficial sin consistencia alguna, distracci&oacute;n f&aacute;cil que adem&aacute;s miente.</p> <p>Los actuales poetas espa&ntilde;oles tienen muy claro que su creaci&oacute;n no es evasi&oacute;n, sino compromiso por una humanidad mejor y m&aacute;s justa. Algunos de ellos hacen poes&iacute;a religiosa, a veces expl&iacute;cita y otras impl&iacute;citamente. Uno de esos poetas, Antonio Praena, que adem&aacute;s es te&oacute;logo, y puede ser considerado como un &ldquo;ministro-puente&rdquo;, como un hacedor de puentes que busca unir lo profano con lo sagrado, porque todo lo profano procede de lo sagrado, acaba de editar una recopilaci&oacute;n de poes&iacute;a religiosa, bajo el t&iacute;tulo de: &ldquo;La luz se hizo palabra. Poes&iacute;a Judeocristiana contempor&aacute;nea en Espa&ntilde;a&rdquo;.</p> <p>En esta antolog&iacute;a se encuentran buenas aproximaciones a las grandes preguntas del ser humano sobre Dios y sobre s&iacute; mismo. Una de las grandes preguntas sobre Dios es su silencio. Puesto que &ldquo;es duro no tener testigos de lo hermoso&rdquo;, el poeta se pregunta si &ldquo;el cielo est&aacute; vac&iacute;o&rdquo;, si en la cruz &ldquo;no hay m&aacute;s que un cuerpo a punto de apagarse&rdquo;, o si el momento del amor positivo &ldquo;es siempre una excepci&oacute;n&rdquo;. O peor a&uacute;n, si el problema de Dios en Cristo es &ldquo;no haber venido a tiempo&rdquo;, como le reprocha Marta cuando la muerte de L&aacute;zaro. Pero en Cristo es tambi&eacute;n posible descubrir un Dios solidario &ldquo;que quiere participar de esta pesadilla&rdquo;. &ldquo;Un Dios que se hace pobre entre los pobres&hellip; contra todo pron&oacute;stico&rdquo;.</p> <p>Por otra parte, con Dios o sin Dios, con silencio o palabra, siempre nos queda el misterio de lo humano, el bien y el mal que hacemos y nos hacemos. Exista o no exista Dios, ah&iacute; est&aacute; la vida que siempre nos reclama, a veces ruidosa &ldquo;donde redoblan claxons de calles atestadas&rdquo;; otras veces silenciosa. Una vida donde importa que &ldquo;un hombre, valga lo que un hombre&rdquo;. Puesto que &ldquo;ser es solo ser ante los otros&rdquo;. Hasta la biolog&iacute;a lo confirma: &ldquo;la fuerza del var&oacute;n&rdquo; que dir&iacute;a Unamuno, o dicho a lo directo: el pene &ldquo;me dice que estoy hecho para el otro&rdquo;. La poes&iacute;a se ocupa de lo humano, porque lo humano es divino. Y hay que preservarlo.</p> <p>Por ser tan grande, por ser divino, el ser humano es un misterio: &ldquo;sabemos lo que somos, mas no con qui&eacute;n alcanzaremos ser lo que desconocemos que somos&rdquo;. Misterio porque es antes regalo: &ldquo;no te has dado la vida, te precede&rdquo;. Por eso el humano tiene muchas preguntas, aunque pocas respuestas; muchos deseos, aunque pocas certezas; muchas ambiciones, aunque pocos resultados. Es un ser en b&uacute;squeda. La poes&iacute;a es uno de los mejores testimonios de esta inacabada b&uacute;squeda: &ldquo;dicen que no tenemos esperanza, pero en la frente llevamos una punta de fuego&rdquo;. Porque, a pesar de todos los pesares, &ldquo;tenemos sed de Ti&rdquo;. Por eso, vivir en este desierto &ldquo;es confiar en que tu mano existe y acompa&ntilde;a nuestro santo abandono&rdquo;.</p>Martín Gelabert Ballester, OPTue, 19 Mar 2019 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/poesia-que-toma-partido/Parroquia, espacio de aprendizaje y acogidahttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/parroquia-espacio-de-aprendizaje-y-acogida/<p>Una buena celebraci&oacute;n supone conocer bien la fe que se celebra: &iquest;qu&eacute; celebramos, por qu&eacute; celebramos, en qu&eacute; Dios creemos, qu&eacute; consecuencias tiene esa fe en Dios? Todo esto supone una buena formaci&oacute;n, una buena catequesis. Primero para conocer mejor al amado, y despu&eacute;s para dar un buen testimonio de nuestra fe ante un mundo que la cuestiona. De ah&iacute; que una parroquia necesita buenos catequistas, y una buena formaci&oacute;n de catequistas. Es casi imprescindible que estos catequistas sean seglares. Primero porque el p&aacute;rroco no puede llegar a todo. Y, sobre todo, porque los seglares se conocen mejor entre ellos, resultan m&aacute;s convincentes, y adem&aacute;s queda m&aacute;s claro que ellos no act&uacute;an por oficio, sino voluntariamente, convencidos de lo que hacen y dicen.</p> <p>Momento importante de esta labor catequ&eacute;tica son las homil&iacute;as, no solo dominicales, sino tambi&eacute;n en los d&iacute;as laborables de los tiempos fuertes lit&uacute;rgicos. Las buenas homil&iacute;as llenan las Iglesias, las malas las vac&iacute;an. Una buena homil&iacute;a, adem&aacute;s de elocuente, debe estar bien preparada teol&oacute;gicamente, y responder a las preguntas y necesidades de los fieles, para orientarles cristianamente. Preparar la homil&iacute;a requiere tiempo y materiales adecuados. Hoy es f&aacute;cil hacerse con esos materiales. El asunto no es la falta de materiales, sino la desidia en utilizarlos.</p> <p>Una parroquia es tambi&eacute;n un espacio de acogida de los que, entre los nuestros, pasan necesidad. En el grupo de los cristianos, se dice en el libro de los Hechos, nadie pasaba necesidad. Para que eso fuera cierto se repart&iacute;an los bienes del grupo de modo que todos tuvieran lo necesario. Esa sigue siendo una tarea de la parroquia, si por parroquia se entiende el grupo de creyentes de un determinado lugar. De nuevo son los seglares los que pueden y deben ocuparse de esta tarea.</p> <p>La acogida debe ampliarse a los que no son de los nuestros, a tanta gente necesitada que no acude a las celebraciones, quiz&aacute;s porque no son cristianos o quiz&aacute;s porque su fe es d&eacute;bil. A esa gente necesitada tambi&eacute;n hay que ayudar y acoger, no para que se incorporen a nuestro grupo y asistan a nuestras celebraciones, sino como una exigencia que brota de nuestra propia fe y de nuestra propia convicci&oacute;n. El amor es gratuito.</p> <p>Una parroquia donde hay seglares convencidos y comprometidos, es una parroquia que tiene asegurado el &eacute;xito. Una parroquia a la que los seglares acuden pasivamente, bien porque el p&aacute;rroco quiere hacerlo todo, o bien porque se limita a atender a las celebraciones lit&uacute;rgicas, es una parroquia que languidece y que poco a poco ir&aacute; vaci&aacute;ndose. Si la parroquia es asamblea, si la parroquia es pueblo de Dios, eso supone que todos los miembros son activos, participativos, responsables, porque todos consideran que lo que all&iacute; ocurre es &ldquo;suyo&rdquo; y, adem&aacute;s de suyo, es de gran inter&eacute;s.</p>Martín Gelabert Ballester, OPFri, 15 Mar 2019 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/parroquia-espacio-de-aprendizaje-y-acogida/Parroquia, espacio comunitariohttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/parroquia-espacio-comunitario/<p>Cuando se oye la palabra parroquia, lo habitual, tanto entre cristianos como no cristianos, es pensar en un edificio. En realidad, una parroquia es un espacio compartido por la comunidad cristiana, en la que &eacute;sta se re&uacute;ne para celebrar la fe. Dejando claro que la celebraci&oacute;n supone que primero se ha aprendido eso que se va a celebrar y luego se ha comprendido. No conviene olvidar que en las parroquias hay un p&aacute;rroco, o sea, un sacerdote encargado de presidir las celebraciones de la fe y responsable de supervisar y, a veces, de organizar, las sesiones de aprendizaje y de comprensi&oacute;n de la fe.</p> <p>Si es un espacio compartido eso significa que los due&ntilde;os de ese espacio son los que lo comparten, o sea, el grupo de cristianos de la parroquia. El p&aacute;rroco forma parte de ese grupo, pero &eacute;l es uno entre muchos. Y aunque tenga sus propias responsabilidades, eso no significa que tenga la exclusiva de lo que all&iacute; se dice o se hace. Tiene su papel, pero si se trata de un espacio compartido, los otros que lo comparten tambi&eacute;n tiene su papel. Un papel activo. Si es &uacute;nicamente pasivo, entonces ya no se comparte, a lo sumo se asiste a unas ceremonias.</p> <p>Como son muchos los que comparten el espacio, es l&oacute;gico que se organicen en subgrupos (que pueden recibir distintas denominaciones: equipos, comunidades, grupos diversos), precisamente para facilitar la celebraci&oacute;n y la vivencia de la fe. Cada uno de estos subgrupos puede tener su propia autonom&iacute;a, que todos deben respetar, pero tambi&eacute;n ser lo suficientemente abierto y flexible para comprender las cosas buenas de los otros, para apoyarles y favorecerles.</p> <p>El &ldquo;deber primero&rdquo; del p&aacute;rroco, seg&uacute;n dec&iacute;a el Concilio Vaticano II, es &ldquo;anunciar a todos el Evangelio de Dios&rdquo;. A este oficio se a&ntilde;ade el de presidir la celebraci&oacute;n de los sacramentos. Pero hay otros que tambi&eacute;n tienen su papel en la celebraci&oacute;n de los sacramentos, sobre todo el de la Eucarist&iacute;a, por ejemplo lectores, cantores, ministros de la comuni&oacute;n, responsables del buen orden de la asamblea, encargados de preparar los distintos elementos de la celebraci&oacute;n.</p> <p>Hay otras tareas en las que el p&aacute;rroco no es necesario, y que pueden y hasta deben dejarse en manos de personas preparadas, por ejemplo, los asuntos econ&oacute;micos. Ah&iacute; es mejor que el p&aacute;rroco tenga las &ldquo;manos limpias&rdquo; (ya se sabe: el dinero es muy sucio y, cuanto m&aacute;s lejos de lo sucio, m&aacute;s limpio parece uno). Y si la parroquia, o sea, el espacio com&uacute;n, necesita hacer gastos, lo mejor es que el encargado seglar de esos gastos sea tambi&eacute;n el que pide el dinero a los otros due&ntilde;os del espacio com&uacute;n y, por supuesto, les presente las cuentas. (Continuar&aacute;).</p>Martín Gelabert Ballester, OPMon, 11 Mar 2019 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/parroquia-espacio-comunitario/¿Qué vamos a hacer si todo está tan mal?http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/que-vamos-hacer-si-todo-esta-tan-mal/<p>&iquest;Qu&eacute; har&iacute;as si te dijeran que ma&ntilde;ana se acaba el mundo? Algo as&iacute; le pregunt&oacute; a San Lu&iacute;s Gonzaga un compa&ntilde;ero, mientras estaban jugando. El santo respondi&oacute;: seguir&iacute;a jugando. Ante el inminente peligro de que todo desaparezca, San Lu&iacute;s Gonzaga pensaba que lo mejor era continuar con lo que estaba haciendo.</p> <p>Cambio de pregunta, para quedarme con la misma respuesta: &iquest;qu&eacute; voy a hacer a la vista de tanta corrupci&oacute;n social y tanto pecado eclesial? &iquest;A qui&eacute;n voy a votar si en todos los partidos hay pol&iacute;ticos que se aprovechan del cargo, mienten descaradamente, hacen de la pol&iacute;tica su negocio privado, sin interesarse por el bien de los ciudadanos? &iquest;Voy a dejar la Iglesia porque de pronto aparecen historias que averg&uuml;enzan e indignan a todos, sea cu&aacute;l sea el inter&eacute;s que hay detr&aacute;s de la propagaci&oacute;n de tales historias? En l&iacute;nea con la respuesta de San Lu&iacute;s Gonzaga, yo voy a seguir haciendo lo mismo, voy a votar al partido que me parezca menos malo (porque bueno del todo no hay ninguno, y dejar de votar a&uacute;n es peor que votar al menos malo), voy a continuar celebrando la eucarist&iacute;a con la mayor dignidad posible, a seguir preparado mis homil&iacute;as, conferencias y clases con todo inter&eacute;s.</p> <p>&iquest;Estoy diciendo que el mal no tiene importancia? Estoy diciendo que el mal no va a condicionar mi trabajo, ni mis esfuerzos por hacer el bien, ni mi necesidad de rezar (aunque sea una pobre oraci&oacute;n), ni la normalidad de mis relaciones, ni mi libertad a la hora de expresarme. Cuando me parezca conveniente dir&eacute; una palabra cr&iacute;tica ante los males sociales y eclesiales. Y cuando lo crea oportuno dir&eacute; una palabra laudatoria sobre tantos bienes, que pasan desapercibidos y que, precisamente por eso, no llaman la atenci&oacute;n. Algo as&iacute; dec&iacute;a Jes&uacute;s: que tu mano izquierda no sepa lo que hace tu derecha; o, cuando des limosna, no vayas pregon&aacute;ndolo a bombo y platillo. Y, sin embargo, son precisamente las buenas personas, los muchos funcionarios honrados, los muchos pol&iacute;ticos decentes, los muchos cl&eacute;rigos entregados y limpios, los que mantienen en pie las instituciones.</p> <p>El mal, tan antiguo como la historia, no es algo abstracto, se encarna en personas y realidades. La diferencia entre el pasado y el presente no es la existencia del mal; la diferencia est&aacute; en que hoy tenemos una cantidad de informaci&oacute;n como nunca ha habido. &iquest;Hay hoy m&aacute;s gente mala, m&aacute;s pol&iacute;ticos aprovechados o m&aacute;s cl&eacute;rigos indecentes que en tiempos pasados? Es dudoso. Precisamente porque hay m&aacute;s informaci&oacute;n, la gente va con m&aacute;s cuidado. El miedo guarda la vi&ntilde;a. El miedo a que lo sepan hace que me contenga. Hoy y siempre el trigo y la ciza&ntilde;a han crecido juntos. Arrancar la ciza&ntilde;a es deseable. Lo peligroso es arrancar el trigo creyendo arrancar ciza&ntilde;a. Lo peligroso es no valorar el bien, no darse cuenta del bien que hay en medio de tanto mal. A pesar de la gran cantidad de informaci&oacute;n que tenemos sobre el mal, el bien supera con creces al mal.</p>Martín Gelabert Ballester, OPThu, 07 Mar 2019 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/que-vamos-hacer-si-todo-esta-tan-mal/