Nihil Obstathttp://nihilobstat.dominicos.org/Este blog trata de cuestiones religiosas, teológicas y eclesiales. Busca ser un espacio de reflexión y diálogo.esCopyright 2019 Orden de Predicadores. Todos los derechos reservados.Wed, 20 Feb 2019 00:00:00 +010020Identidades perversashttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/identidades-perversas/<p>La identidad se convierte en perversa y peligrosa cuando me defino por lo que no soy: &ldquo;soy dominico, corista nunca&rdquo;; o &ldquo;soy brit&aacute;nico, pero no europeo&rdquo;. Este tipo de expresiones reflejan el rechazo que hay detr&aacute;s de aquello que digo no ser. Como no me gustan los religiosos &ldquo;coristas&rdquo; (nombre ficticio) o no me gustan las instituciones europeas, porque me han imbuido la falsa idea de que Europa oprime, restringe las libertades y quiere controlar nuestro dinero, entonces expreso mi rechazo a esta (falsa) idea, diciendo lo que no soy. Pero al afirmar lo que soy en funci&oacute;n de lo que no soy, lo que de verdad demuestro es mi rechazo al otro, mi nula disposici&oacute;n para entenderme con el otro, mi odio al diferente. Pero el diferente, lejos de ser alguien que me niega, es alguien que me enriquece. No es el que me quita, sino el que me complementa.</p> <p>Esto que &ldquo;no soy&rdquo; puede ser, en ocasiones, tolerable, pero tambi&eacute;n alcanzar l&iacute;mites intolerables. Si lo que entra en juego en mi definici&oacute;n de lo que soy o no soy, es la raza o la religi&oacute;n y, en ocasiones, tambi&eacute;n la naci&oacute;n, el &ldquo;no ser&rdquo; puede desembocar en el conflicto. &ldquo;Soy de raza blanca, y no de raza negra&rdquo;. Para empezar, no existen razas puras. Todos somos mestizos, y todos tenemos algo que es de muchos otros, incluso de aquellos que menos imaginamos. O tambi&eacute;n: &ldquo;soy cristiano, pero no musulm&aacute;n&rdquo;. El cristiano y el musulm&aacute;n, aunque a veces no lo reconozcan ni el uno ni el otro, sobre todo los fan&aacute;ticos de uno y otro bando, tienen una base religiosa com&uacute;n: la fe en un solo Dios, y si es &uacute;nico tiene que ser el mismo. Definirme por el no ser de raza negra o el no ser musulm&aacute;n es una manifestaci&oacute;n de odio, de rechazo, de intolerancia, que ha llevado en ocasiones al conflicto, a la destrucci&oacute;n y a la muerte.</p> <p>A veces miramos al otro como a un competidor, como alguien que ocupa un espacio que yo quisiera ocupar. Es una mala mirada. Pero hay una mirada peor: no la de mirar al otro como alguien que me gustar&iacute;a reformar, incluso como alguien inferior, sino la de mirarle como si no fuera humano, como si delante de mi no hubiera &ldquo;otro yo&rdquo;. Entonces lo &uacute;nico que veo es algo que puedo suprimir, que es mejor suprimir, aunque quiz&aacute;s antes sea bueno examinar si tiene alg&uacute;n elemento que pueda sustraerle para mi propia utilidad. Cuando no respeto al otro en su identidad de persona, tampoco me respeto a mi. El otro se convierte en un objeto y yo en un depredador.</p> <p>El libro del G&eacute;nesis, al afirmar que Dios creo a todo ser humano a su imagen, rompe con esta idea de que s&oacute;lo los poderosos (los reyes o los nobles) son un buen reflejo de la divinidad. Los que no est&aacute;n en el estamento superior, o en la buena religi&oacute;n, o sea, los esclavos, los indios, los infieles, los que no son de mi etnia, etc., etc., esos no son hombres. Han sido estos perversos esquemas los que han impedido que podamos entendernos. Tengo la impresi&oacute;n de que, bajo formas m&aacute;s o menos mitigadas, siguen estando vigentes. Gracias a Dios &iexcl;no en la mayor&iacute;a de los habitantes de este planeta!</p>Martín Gelabert Ballester, OPWed, 20 Feb 2019 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/identidades-perversas/Identidad, ¿riqueza o amenaza?http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/identidad-riqueza-o-amenaza/<p>Si por identidad se entiende lo que somos, entonces hay que decir que cada uno de nosotros es un misterio que nunca acabamos de conocer. La pregunta por la propia identidad, la pregunta: &iquest;qui&eacute;n soy yo?, es una pregunta que nunca encuentra una respuesta terminada y definitiva. Porque en realidad yo soy m&aacute;s de lo que digo ser y, sobre todo, soy m&aacute;s y otra cosa de lo que otros dicen de mi. Sin duda, lo que digo yo sobre mi y lo que otros dicen, expresa algunas realidades que me conciernen, pero nunca agota lo que soy y lo que puedo ser.</p> <p>Normalmente se entiende por identidad aquello que nos caracteriza, nos identifica, nos hace distintos a los dem&aacute;s. Entonces hay que decir que nuestra identidad es m&uacute;ltiple, est&aacute; compuesta por distintos factores, por distintas relaciones y por distintos quehaceres: yo soy espa&ntilde;ol, y tambi&eacute;n soy dominico, soy profesor, soy cristiano y un mont&oacute;n de cosas m&aacute;s. Soy muchas cosas. Y, seg&uacute;n qui&eacute;n me pregunta o d&oacute;nde me preguntan, respondo con una u otra de esas realidades que me caracterizan y me sit&uacute;an dentro de un determinado grupo humano, social o profesional. No hay contradicci&oacute;n entre estas realidades que me caracterizan y, en cierto modo, expresan qui&eacute;n soy.</p> <p>Quiz&aacute;s, en alg&uacute;n momento, pueda darse un conflicto o, mejor una tensi&oacute;n entre alguna de estas realidades que me afectan personalmente. Pudiera darse el caso de que el ser dominico, en alg&uacute;n momento, me obstaculizara el ser profesor o el ser alcalde de mi pueblo y frustrara mi vocaci&oacute;n pol&iacute;tica. Pero normalmente estas tensiones suelen ser puntuales. Y, en caso de ser decisivas, me obligan a optar por lo que me identifica m&aacute;s o resulta m&aacute;s propio y m&aacute;s adecuado a mi persona. Si de verdad fuera incompatible el ser religioso y el pertenecer al partido pol&iacute;tico de mis simpat&iacute;as, al elegir uno de los dos aspectos manifestar&iacute;a lo que quiero ser.</p> <p>La buena identidad es siempre abierta, flexible, acogedora. Por eso tiene capacidad de integraci&oacute;n y de enriquecimiento. Soy lo que soy, he nacido donde he nacido, tengo los rasgos que tengo, practico una determinada religi&oacute;n. Cierto, otros han nacido en otro lugar, tienen unos rasgos ligeramente diferentes a los m&iacute;os y probablemente dicen de su Dios lo mismo que digo yo del m&iacute;o, aunque sin duda de otra manera. Y, sin embargo, &iexcl;somos tan parecidos!, en el fondo, somos iguales. Reconozco mi identidad y la dignifico cuando reconozco la identidad del otro y la respeto. En el otro me reconozco a mi mismo, aprendo lo que soy, precisamente en lo que me diferencia, pero tambi&eacute;n en lo que me iguala. (Continuar&aacute;).</p>Martín Gelabert Ballester, OPSat, 16 Feb 2019 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/identidad-riqueza-o-amenaza/¿Quién da la mano a los muertos?http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/quien-da-la-mano-los-muertos/<p>A menudo en la vida parece no haber esperanza. Cuando no eres aceptado, cuando te desprecian por lo que eres o lo que haces, cuando sientes que no te valoran. Un amigo me escrib&iacute;a un correo con t&iacute;tulo incluido: &ldquo;en medio del desorden&rdquo;. En realidad quer&iacute;a decir: desde el caos de mi vida. Pues bien, en medio del desorden, en pleno caos all&iacute; est&aacute; Dios. Si adem&aacute;s tienes la suerte de que un amigo se d&eacute; cuenta de tu caos y te d&eacute; la mano (porque eso es suficiente precisamente cuando hay caos), entonces puedes experimentar que el amor es m&aacute;s fuerte que la muerte. La resurrecci&oacute;n de Cristo muestra que la vida triunfa siempre sobre la muerte, el amor sobre el odio, la esperanza sobre la desesperaci&oacute;n. Cristo es el que da la mano a los muertos, a esos a qui&eacute;nes aparentemente parece que ya no se les puede dar la mano.</p> <p>Los cristianos somos personas de esperanza. Creemos en la resurrecci&oacute;n de los muertos. O sea, creemos que la vida nos ha la dado Dios y que Dios no se arrepiente de sus dones. Como sabemos que Dios es poderoso y es misericordioso, estamos ciertos de nuestra esperanza. Dios nos dio la vida y no nos la quita, porque nunca se arrepiente de sus dones. Tampoco la perdemos. La vida viene de Dios y Dios la mantiene siempre. Por eso, la muerte es solo un paso. No es lo que parece. Parece el final. Pero es un paso.</p> <p>Incluso para la gente que no cree en Dios, la muerte es lo desconocido.&nbsp; Si es lo desconocido, no pueden afirmar que desemboca en la nada. La muerte para el no creyente deber&iacute;a ser un interrogante, porque no saben lo que all&iacute; ocurre. El creyente tampoco sabe mucho, pero sabe lo suficiente. El creyente en Jes&uacute;s de Nazaret tiene una gran esperanza, la esperanza en un Dios poderoso y bueno. Como es poderoso tiene poder para mantener la vida y resucitar muertos. Como es bueno, nos ama con todo su amor. Y el amor aut&eacute;ntico quiere estar siempre con el amado. Nos ama y por eso nos quiere vivos, nos quiere a su lado.</p>Martín Gelabert Ballester, OPTue, 12 Feb 2019 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/quien-da-la-mano-los-muertos/Gnosticismo y pelagianismo o donde solo cuento yohttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/gnosticismo-y-pelagianismo-o-donde-solo-cuento-yo/<p>En el cap&iacute;tulo segundo de su exhortaci&oacute;n <em>Gaudete et exultate</em>, el Papa Francisco se refiere a &ldquo;dos sutiles enemigos de la santidad: el gnosticismo y el pelagianismo&hellip;, dos herej&iacute;as que siguen teniendo alarmante actualidad&hellip; En los dos casos ni Jesucristo ni los dem&aacute;s interesan verdaderamente&rdquo;. O sea, en ambos casos s&oacute;lo intereso yo.</p> <p>&iquest;C&oacute;mo traducir eso del gnosticismo? Se trata de una espiritualidad encerrada en uno mismo, donde s&oacute;lo interesa una determinada experiencia o una serie de conocimientos m&aacute;s o menos reconfortantes. Pero la perfecci&oacute;n de las personas no se mide por sus experiencias intimistas o por profesar determinadas doctrinas, sino por la caridad. El encuentro con Dios no se realiza buscando en las profundidades de uno mismo (porque all&iacute; s&oacute;lo se encuentra uno consigo mismo), sino saliendo de uno mismo y buscando el rostro de los hermanos necesitados, pregunt&aacute;ndose qu&eacute; puede hacer por ellos.</p> <p>El gn&oacute;stico pretender tener respuestas a todas las preguntas y soluciones a todos los problemas. Se podr&iacute;a comparar a esos cristianos que recomiendan determinadas oraciones o pr&aacute;cticas piadosas como remedios infalibles que todo lo arreglan. Olvidan que Dios nos supera infinitamente, que siempre nos sorprende y que no se le puede manipular ni condicionar. &ldquo;Cuando alguien tiene respuestas a todas las preguntas, demuestra que no est&aacute; en un sano camino&rdquo;, dice el Papa. El gn&oacute;stico siempre &ldquo;lo tiene todo claro&rdquo;, sobre todo tiene claro d&oacute;nde no est&aacute; Dios. Se convierte as&iacute; en juez de los dem&aacute;s. Y olvida que Dios est&aacute; misteriosamente en la vida de todas las personas, a&uacute;n cuando su existencia sea un desastre, o est&eacute;n hundidas bajo el peso de vicios o drogas.</p> <p>&iquest;C&oacute;mo traducir eso del pelagianismo? Es la tentaci&oacute;n de confiar s&oacute;lo en las propias fuerzas, o de sentirse superiores por cumplir determinadas normas o por practicar un determinado estilo de ser cat&oacute;lico. Olvida que no todos pueden todo, que en este mundo hay mucha gente d&eacute;bil y fr&aacute;gil. El pelagiano dice que conf&iacute;a en Dios, pero le falta humildad para reconocer su realidad concreta y limitada. &ldquo;La gracia, precisamente porque supone nuestra naturaleza, no nos hace superhombres de golpe&rdquo;. Porque tiene en cuenta nuestra naturaleza, la gracia puede parecer lenta. En realidad, act&uacute;a de forma hist&oacute;rica y progresiva.</p> <p>El pelagiano pretende hacer valer sus buenas obras como merecedoras de la recompensa divina. Olvida que los santos evitan depositar la confianza en sus acciones: &ldquo;En el atardecer de esta vida me presentar&aacute; ante ti con las manos vac&iacute;as, Se&ntilde;or, porque no te pido que lleves cuenta de mis obras. Todas nuestras justicias tienen manchas a tus ojos&rdquo;, dec&iacute;a Teresa de Lisieux. Todo lo que tenemos, empezando por la vida, es un regalo de Dios. Por eso, nada podemos alegar ante &eacute;l. La buena actitud ante Dios es la acci&oacute;n de gracias y la admiraci&oacute;n.</p>Martín Gelabert Ballester, OPFri, 08 Feb 2019 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/gnosticismo-y-pelagianismo-o-donde-solo-cuento-yo/El Papa abre caminos de diálogo con el Islamhttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/el-papa-abre-caminos-de-dialogo-con-el-islam/<p>El Papa ha viajado a los Emiratos &Aacute;rabes Unidos como un creyente sediento de paz, como un hermano que busca la paz y quiere promoverla con todas sus fuerzas. Este viaje ha sido ocasi&oacute;n para que el Papa y el gran Im&aacute;n de Al-Azhar firmaran un <a href="http://w2.vatican.va/content/francesco/es/travels/2019/outside/documents/papa-francesco_20190204_documento-fratellanza-umana.html">documento conjunto</a> sobre la fraternidad humana, base de la paz mundial y de la convivencia com&uacute;n. En efecto, solo desde la conciencia de que somos hermanos podemos vivir juntos y en paz. Los odios, las divisiones, las guerras son una blasfemia contra Dios y una falta de conciencia de fraternidad.</p> <p>Si las religiones quieren construir la paz nunca pueden ser excluyentes, deben ser incluyentes. Una religi&oacute;n &ldquo;que excluye&rdquo; es una falsa religi&oacute;n, un falso modo de unirse con Dios. Como muy bien ha dicho el im&aacute;n Ahmad Al-Tayyib, el encuentro de la fraternidad es el el objetivo y la tarea de todas las religiones. Entre otras cosas porque &ldquo;en la vida de Jes&uacute;s y en el Cor&aacute;n encontramos fuentes sobre la hermandad entre los hombres&rdquo;.</p> <p>El <a href="http://w2.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2019/february/documents/papa-francesco_20190204_emiratiarabi-incontrointerreligioso.html">discurso del Papa</a> en Abu Dabi ser&aacute;, sin duda, un punto de referencia para la teolog&iacute;a del di&aacute;logo interreligioso. En alguna ocasi&oacute;n, el arca de No&eacute; ha sido empleada como imagen de una Iglesia en la que fuera de ella no hab&iacute;a salvaci&oacute;n. El Papa ha cambiado esta imagen, y ha calificado el arca de No&eacute; de &ldquo;arca de la fraternidad&rdquo;, en la que todos los humanos necesitamos entrar juntos como miembros una misma familia, fundada en la com&uacute;n paternidad de Dios. Por eso, la pluralidad religiosa tiene un sentido positivo. Debe entenderse como expresi&oacute;n de &ldquo;la multiplicidad y diferencia que hay entre los hermanos, unidos por el nacimiento y por la misma naturaleza y dignidad&rdquo;.</p> <p>A partir de ah&iacute; se comprende que el ideal de las religiones &ldquo;no es la uniformidad forzada ni el sincretismo conciliatorio&rdquo;, sino el compromiso &ldquo;con la misma dignidad de todos, en nombre del Misericordioso que nos cre&oacute; y en cuyo nombre se debe buscar la recomposici&oacute;n de los contrastes y la fraternidad en la diversidad&rdquo;. De ah&iacute; la necesidad de conjugar &ldquo;la propia identidad&rdquo; con la &ldquo;valent&iacute;a de la alteridad&rdquo;, que implica conocer y reconocer al otro. Conocerle como distinto, porque as&iacute; me conozco mejor a mi mismo. Y reconocerle como hermano, empe&ntilde;&aacute;ndome para que &ldquo;sus derechos fundamentales sean siempre respetados por todos y en todas partes&rdquo;.</p> <p>El di&aacute;logo interreligioso supone &ldquo;desmilitarizar el coraz&oacute;n del hombre&rdquo;, supone tambi&eacute;n que &ldquo;cada uno seg&uacute;n su propia tradici&oacute;n, recemos los unos por los otros&rdquo;, porque somos hermanos. Por la oraci&oacute;n nos adherimos a la voluntad de Dios, &ldquo;qui&eacute;n desea que todos los hombres se reconozcan como hermanos&hellip; en la armon&iacute;a de la diversidad&rdquo;.</p>Martín Gelabert Ballester, OPTue, 05 Feb 2019 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/el-papa-abre-caminos-de-dialogo-con-el-islam/Cuanto más preparados, mejor actúa Dioshttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/cuanto-mas-preparados-mejor-actua-dios/<p>En el mundo moderno la competencia es imprescindible para desarrollar cualquier tarea, oficio, profesi&oacute;n. A todo el que busca un trabajo le piden un curr&iacute;culo, una titulaci&oacute;n, unos papeles que manifiesten su capacidad para desarrollar este trabajo. Los maestros y profesores son muy conscientes de ello. Cualquier asignatura, cualquier trabajo acad&eacute;mico requiere su propia especialidad. M&aacute;s a&uacute;n, en el terreno de la docencia m&aacute;s que en cualquier otro, no basta tener la titulaci&oacute;n adecuada. A todos nos piden y exigen cursos de perfeccionamiento y de actualizaci&oacute;n para poder seguir impartiendo la materia, so pena de que otros con igual titulaci&oacute;n, pero m&aacute;s preparados o m&aacute;s din&aacute;micos, ocupen nuestro puesto.</p> <p>Si la preparaci&oacute;n y la puesta al d&iacute;a es necesaria para desarrollar cualquier tarea do&shy;cente, mucho m&aacute;s lo es en el terreno de la pastoral y de las clases de religi&oacute;n. Y no s&oacute;lo porque las tareas pastorales y la docencia de la religi&oacute;n son manifestaciones de la identidad de nuestros Centros, no s&oacute;lo porque en estos terrenos estamos tocando lo que supuestamente nos parece m&aacute;s importante y decisivo para la vida propia y la vida de los dem&aacute;s. La raz&oacute;n fundamental de la necesidad de una buena formaci&oacute;n es la ley de la encarnaci&oacute;n: Dios se puso a merced de un acontecimiento humano, asumi&oacute; el riesgo de lo humano. La ley de la encarnaci&oacute;n, aplicada a nuestra tarea pastoral, suena as&iacute;: cuanto m&aacute;s preparados estamos, mejor act&uacute;a Dios; y cuando no estamos preparados obstaculizamos y hasta impedimos la acci&oacute;n divina. Dios nunca act&uacute;a directamente, act&uacute;a a trav&eacute;s nuestro, a trav&eacute;s de causas segundas, dicen los te&oacute;logos.</p> <p>Si Dios act&uacute;a a trav&eacute;s de lo humano, cuanto mayor sea la calidad de lo humano, cuanto m&aacute;s preparados estemos, mejor se transparentar&aacute; la obra divina. La calidad del instrumento, en este caso nuestra preparaci&oacute;n, condiciona la transmisi&oacute;n y la recepci&oacute;n. A veces oigo decir a algunos catequistas, m&aacute;s voluntariosos que preparados: &ldquo;el Esp&iacute;ritu Santo me ayudar&aacute; y me inspirar&aacute; lo que tengo que decir&rdquo;. Olvidan que la acci&oacute;n del Esp&iacute;ritu se da a trav&eacute;s del estudio, de nuestro esfuerzo. Y por tanto, cuando no estamos formados, cuando no nos hemos actualizado, cuando no hemos estudiado bien el tema, el Esp&iacute;ritu &ldquo;inspira&rdquo; tonter&iacute;as, ridiculeces o cosas de poco nivel (dicho sea pidiendo perd&oacute;n al Esp&iacute;ritu por atribuirle lo que s&oacute;lo debe atribuirse a nuestra desidia o a nuestra pe&shy;reza).</p>Martín Gelabert Ballester, OPSun, 03 Feb 2019 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/cuanto-mas-preparados-mejor-actua-dios/Signos de innovación en la vida consagradahttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/signos-de-innovacion-en-la-vida-consagrada/<p>Aprovechando la cercan&iacute;a del d&iacute;a de la vida consagrada, respondo directamente a una pregunta: &iquest;d&oacute;nde ve usted signos de innovaci&oacute;n en la vida consagrada? Si innovar es introducir novedades modificando realidades ya existentes, lo que ha resultado una modificaci&oacute;n en las formas de vida consagrada, son los &uacute;ltimos documentos de la Santa Sede sobre la vida mon&aacute;stica femenina y el &ldquo;Orden de las V&iacute;rgenes&rdquo;. Hilando un poco m&aacute;s fino cabr&iacute;a decir que lo que resulta m&aacute;s novedoso a muchos observadores son precisamente estas modalidades de vida consagrada sin comunidad, como es el orden de las v&iacute;rgenes o los eremitas.</p> <p>Ahora bien, sospecho que lo que hay detr&aacute;s de la pregunta es si veo en la vida consagrada &ldquo;brotes verdes&rdquo;, o sea, aspectos que quieren nacer y pueden renovar una supuesta vida consagrada envejecida o cansada. Para empezar, no es lo mismo envejecido que cansado. Hay realidades que mejoran con el tiempo. Es posible que una vida consagrada con gente m&aacute;s mayor, no sea una vida consagrada menos l&uacute;cida y menos entregada, menos orante y menos apost&oacute;lica que hace unos a&ntilde;os, sino todo lo contrario. Lo del cansancio a lo mejor es signo de una entrega que sigue estando ah&iacute;, a pesar de los inevitables esfuerzos que, en muchas ocasiones, comporta una aut&eacute;ntica vida evang&eacute;lica. Lo bueno nunca ha sido f&aacute;cil, pero eso s&iacute;, hace feliz, cosa que puede comprobarse en muchas personas consagradas mayores.</p> <p>Por lo dem&aacute;s, los signos de innovaci&oacute;n no pueden medirse con n&uacute;meros. Una cantidad resulta significativa seg&uacute;n con que otra cantidad se la compara. Cierto, en Espa&ntilde;a el n&uacute;mero de monjas ha decrecido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. A&uacute;n as&iacute;, seguimos teniendo casi un tercio del n&uacute;mero total que hay en el mundo. Quiz&aacute;s lo que habr&iacute;a que analizar es, no porque hoy &ldquo;entran&rdquo; tan pocas, sino porque hace cincuenta a&ntilde;os entraron tantas. El ambiente social, cultural y eclesial influye en la entrada de vocaciones. En tiempos de cristiandad los conventos estaban llenos, no necesariamente llenos de buenos frailes. Ya no estamos en tiempos de cristiandad. Hoy, el ser menos favorece parad&oacute;jicamente el ser mejores, m&aacute;s responsables, m&aacute;s fraternos, m&aacute;s trabajadores, m&aacute;s conscientes de lo que implica una verdadera vida consagrada.</p> <p>Una &uacute;ltima consideraci&oacute;n a prop&oacute;sito de los signos de innovaci&oacute;n. La vida consagrada es tan antigua como la Iglesia. Siempre se ha renovado, siempre han surgido nuevas formas y congregaciones; otras han desaparecido. Hoy ocurre lo mismo: unas nacen y otras mueren. Eso es un signo de que la vida se renueva. La vida consagrada es probablemente uno de los espacios eclesiales donde hay mayor creatividad, capacidad de adaptaci&oacute;n, renovaci&oacute;n y sensibilidad con los problemas y necesidades de este mundo tan complejo. Sigue habiendo j&oacute;venes, muchachos y muchachas que oyen la llamada de Dios, atra&iacute;dos por las antiguas y nuevas formas de vida consagrada. Mientras haya Iglesia habr&aacute; vida consagrada. La fuerza de la vida consagrada es un buen baremo, una buena medida de la fuerza de la Iglesia.</p>Martín Gelabert Ballester, OPWed, 30 Jan 2019 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/signos-de-innovacion-en-la-vida-consagrada/Tomás de Aquino, místico y teólogohttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/tomas-de-aquino-mistico-y-teologo/<p>En su sentido m&aacute;s propio m&iacute;stica hace referencia al misterio, al encuentro con el misterio insondable de Dios. Tom&aacute;s de Aquino era un buen te&oacute;logo porque tuvo una profunda experiencia de Dios. A&ntilde;ado que no hay buena experiencia de Dios sin buena teolog&iacute;a. M&iacute;stica y teolog&iacute;a se fecundan mutuamente. <a href="https://www.dominicos.org/quienes-somos/grandes-figuras/santos/espiritualidad/" target="_blank" rel="noopener">Tom&aacute;s es un hombre de fe</a>, que ha aprendido m&aacute;s en la contemplaci&oacute;n que en el estudio, un santo que se ha dejado moldear por el Esp&iacute;ritu. Su sabidur&iacute;a es m&aacute;s fruto del amor que de la ciencia. Su vida se realizaba en una especie de c&iacute;rculo. Ascend&iacute;a hacia Dios por el camino de la contemplaci&oacute;n, en la oraci&oacute;n y en el estudio; y, puesto al temple de lo divino, descend&iacute;a hacia el pr&oacute;jimo en la predicaci&oacute;n y en la c&aacute;tedra.</p> <p>La ense&ntilde;anza de Santo Tom&aacute;s es en gran parte el desborde de una experiencia m&iacute;stica. Tom&aacute;s no es un fil&oacute;sofo, sino un creyente, que vive intensamente la fe. Un fraile ejemplar, va a coro todos los d&iacute;as, es fraterno y sencillo en el trato con los dem&aacute;s. Puede decirse de &eacute;l, como de Santo Domingo, que &ldquo;no hablaba sino de Dios o con Dios&rdquo;. En el momento en que la conversaci&oacute;n se sal&iacute;a de esos temas, se retiraba de forma discreta. Pone al servicio del Evangelio su inteligencia clara y extraordinaria. Quiere saber por qu&eacute; cree y qu&eacute; es lo que debe creer. Aqu&iacute; empieza su estudio. En &eacute;l, estudio y oraci&oacute;n van a la par. No se apoya en la filosof&iacute;a para creer; pero, creyendo, razona y busca. Vive lo que ense&ntilde;a; ense&ntilde;a lo que vive. Verdad y Vida se abrazan. Hay en sus escritos muchos signos inequ&iacute;vocos de sus experiencias m&iacute;sticas. Sin embargo, nunca se refer&iacute;a a ello, ni las utilizaba como criterio de su ense&ntilde;anza.</p> <p>Una escena de su vida confirma esta dimensi&oacute;n contemplativa de nuestro santo. Cuando redactaba su comentario al libro de Isa&iacute;as, se detuvo durante largo tiempo frente a un texto dif&iacute;cil. Tom&aacute;s se puso a orar. Una noche, mientras descansaba en su celda, su secretario, fray Reginaldo, que dorm&iacute;a en la celda de al lado, crey&oacute; escuchar una especie de conversaci&oacute;n. Cuando se acab&oacute;, fray Tom&aacute;s llam&oacute; a Reginaldo: &ldquo;enciende la luz y escribe en la libreta de costumbre lo que te dictar&eacute;&rdquo;. Y durante una hora, como si estuviera leyendo un libro, Tom&aacute;s dict&oacute; a Reginaldo el sentido del texto que hasta entonces no hab&iacute;a logrado desentra&ntilde;ar. La contemplaci&oacute;n es, en Tom&aacute;s de Aquino, el principio y el fin de su vida y de su teolog&iacute;a.</p>Martín Gelabert Ballester, OPSat, 26 Jan 2019 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/tomas-de-aquino-mistico-y-teologo/¡Hay poesía! Debe haber cielohttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/hay-poesia-debe-hacer-cielo/<p>Rosal&iacute;a de Castro, con palabras que impresionaron a Unamuno, acaba uno de sus poemas con un salto de lo est&eacute;tico a lo religioso que da mucho que pensar: &ldquo;&iexcl;Hay arte! &iexcl;Hay poes&iacute;a!... Debe haber cielo. &iexcl;Hay Dios!&rdquo;. El dato: hay poes&iacute;a. La conclusi&oacute;n, o mejor, la interpretaci&oacute;n v&aacute;lida para creyentes y posiblemente para algunos no creyentes: debe haber cielo. Para el no creyente el &ldquo;debe&rdquo; es un deseo; para el creyente, un hecho.</p> <p>Poes&iacute;a y religi&oacute;n remiten al &ldquo;m&aacute;s all&aacute;&rdquo; de lo inmediato. En ellas suele haber siempre una segunda lectura que se esconde tras la primera, una segunda lectura que remite al m&aacute;s all&aacute; de lo inmediato. Poes&iacute;a y religi&oacute;n pueden convertirse en f&aacute;ciles escapatorias de lo real, en adornos anodinos, en opios del pueblo, y quedar as&iacute; desvirtuadas. Pero si son aut&eacute;nticas nunca olvidan la vida, en ellas siempre hay de una u otra forma, una denuncia de lo inaut&eacute;ntico, ellas son profec&iacute;a que busca abrir caminos nuevos para futuros so&ntilde;ados que ans&iacute;an despertar. La poes&iacute;a aut&eacute;ntica es una llamada al cielo que deber&iacute;a ser y venir.</p> <p>La poes&iacute;a siempre tiene algo de religi&oacute;n, a veces una religi&oacute;n secular, que esconde el nombre de religi&oacute;n, pero nunca apaga del todo lo religioso. Por su parte, la religi&oacute;n siempre tiene algo de poes&iacute;a, aunque a veces se exprese en formas duras o r&iacute;gidas, que tampoco pueden apagar el destello divino que en ellas subyace. La poes&iacute;a es &ldquo;creaci&oacute;n&rdquo;. La religi&oacute;n, la judeo-cristiana al menos, empieza con una creaci&oacute;n. En la primera frase de la Biblia, seg&uacute;n la traducci&oacute;n griega, en el primer verso del G&eacute;nesis aparece la palabra &ldquo;poiesis&rdquo;: en el principio creo Dios el cielo y la tierra. Crear, <em>poiesis</em>, fabricar una cosa distinta de su autor.</p> <p>La acci&oacute;n de Dios, creaci&oacute;n del cielo, de la tierra, de la luz, del firmamento, eso es poes&iacute;a. La acci&oacute;n po&eacute;tica, en Dios, es creaci&oacute;n del mundo exterior, mediante la palabra: &ldquo;dijo Dios&rdquo;. En el ser humano, l&oacute;gico porque est&aacute; hecho a imagen del Logos, la poes&iacute;a es descubrir en lo creado rasgos in&eacute;ditos o aspectos inauditos. Y es tambi&eacute;n creaci&oacute;n de mundos interiores en los que se condensan las m&aacute;s profundas vivencias del hombre en su relaci&oacute;n con Dios y en su dimensi&oacute;n humana, en los momentos trascendentes y en los acontecimientos ordinarios de la vida.</p> <p>Creaci&oacute;n es poes&iacute;a. Y la mejor poes&iacute;a, la mejor creaci&oacute;n de Dios, es el ser humano, var&oacute;n y mujer, el ser humano siempre plural, pero siempre semejante en su pluralidad. Siempre inquieto, siempre buscando cielos nuevos, tierras v&iacute;rgenes, estrellas nunca vistas, siempre hambriento de amor, de verdad, de justicia, de paz. Eso es poes&iacute;a. Y la humanidad, hoy m&aacute;s que nunca, est&aacute; necesitada de esa buena poes&iacute;a.</p>Martín Gelabert Ballester, OPTue, 22 Jan 2019 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/hay-poesia-debe-hacer-cielo/Agua y vino en Canáhttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/agua-y-vino-en-cana/<p>El evangelio de la eucarist&iacute;a del pr&oacute;ximo domingo, que narra como Jes&uacute;s convirti&oacute; el agua en vino en una boda en Can&aacute; de Galilea (Jn 2,1-12), me ha recordado el uso que San Buenaventura y Santo Tom&aacute;s de Aquino hac&iacute;an de los s&iacute;mbolos de este relato para tratar la relaci&oacute;n entre filosof&iacute;a y teolog&iacute;a, o entre raz&oacute;n y fe, que puede prolongarse en t&eacute;rminos de cultura y fe, secularidad y religi&oacute;n. Al ocuparse de como la teolog&iacute;a debe utilizar la filosof&iacute;a ambos maestros apelan a la escena de Can&aacute;, pero le sacan distinto partido en funci&oacute;n de sus diferentes intereses.</p> <p>El ilustre te&oacute;logo franciscano desconfiaba a la raz&oacute;n y advert&iacute;a del peligro de que una excesiva confianza en la filosof&iacute;a pudiera contaminar la reflexi&oacute;n teol&oacute;gica. Por eso afirmaba que no pod&iacute;a mezclarse el &ldquo;agua de la filosof&iacute;a&rdquo; (en la que est&aacute; &ldquo;la eterna condena&rdquo;), con el &ldquo;vino de la sagrada ley&rdquo;, haciendo notar que &ldquo;Cristo hizo vino del agua y no al rev&eacute;s&rdquo;. Todav&iacute;a algunos creyentes entienden que hay una incompatibilidad b&aacute;sica entre el mundo secular y el religioso o entre la peligrosa raz&oacute;n y la fe.</p> <p>Para el maestro de Aquino no hay incompatibilidad entre raz&oacute;n y fe; por eso es posible utilizar la raz&oacute;n al servicio de la fe. El santo doctor conoce esta identificaci&oacute;n del agua con la &ldquo;sabidur&iacute;a del siglo&rdquo; y del vino con la &ldquo;sabidur&iacute;a divina&rdquo;. Y se pregunta hasta que punto es bueno servirse de argumentos filos&oacute;ficos (o del lenguaje de la cultura) para exponer y defender la fe. Comienza por notar, como si fuera una objeci&oacute;n, que del mismo modo que merecen reproche &ldquo;los taberneros que echan agua al vino, tambi&eacute;n han de ser censurados los doctores que mezclan la doctrina sagrada con pruebas filos&oacute;ficas&rdquo;. Pero no se trata de mezclar, pues la mezcla altera la naturaleza del vino, sino de convertir el agua en vino, como en las bodas de Can&aacute;. Y as&iacute; dice: &ldquo;los que en la sagrada doctrina utilizan los argumentos filos&oacute;ficos, someti&eacute;ndolos a la fe, no mezclan vino con agua, sino que convierten el agua en vino&rdquo;.</p> <p>No se trata de rebajar la fe al nivel de la raz&oacute;n, sino de elevar la raz&oacute;n al nivel de la fe. Dicho con palabras de santo Tom&aacute;s: se trata &ldquo;no de encerrar en los l&iacute;mites de la filosof&iacute;a verdades de fe&rdquo;, o de &ldquo;creer que s&oacute;lo es verdad lo que puede demostrarse mediante la raz&oacute;n&rdquo;, sino de &ldquo;reconducir la filosof&iacute;a a los fines de la fe&rdquo;. Dicho de otro modo, de utilizar la cultura para explicar las verdades de fe en un lenguaje comprensible, e incluso de argumentar mediante la raz&oacute;n que muchas cosas que se dicen contra la fe, son falsas.</p>Martín Gelabert Ballester, OPFri, 18 Jan 2019 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/agua-y-vino-en-cana/Lenguaje provocativohttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/lenguaje-provocativo/<p>Asunto importante para nuestra Iglesia es buscar un lenguaje comprensible, en di&aacute;logo con la cultura actual. El Evangelio se recibe por personas situadas en una determinada cultura, con su propia sensibilidad, sus inquietudes, interrogantes, dudas y certezas, algunas falsas, otras inexactas y otras adecuadas. Si el evangelio es una respuesta a las grandes aspiraciones del coraz&oacute;n humano, s&oacute;lo se comprende la respuesta si tiene en cuenta la pregunta.</p> <p>En ocasiones nuestras homil&iacute;as o catequesis se convierten en respuestas a preguntas que nadie hace. De ah&iacute; su falta de inter&eacute;s. Algo de eso dijo el Papa en su viaje a los pa&iacute;ses b&aacute;lticos. Refiri&eacute;ndose al S&iacute;nodo dedicado a los j&oacute;venes, tras citar la palabra de Jes&uacute;s: &ldquo;venid a m&iacute;, todos los que est&aacute;is cansados y agobiados, y yo os aliviar&eacute;&rdquo;, Francisco pregunt&oacute;: &ldquo;&iquest;por qu&eacute; los j&oacute;venes ya no acuden a la Iglesia a aliviarse?&rdquo;. Quiz&aacute;s no sabemos escuchar. &ldquo;Muchos j&oacute;venes no nos piden nada, porque no nos consideran interlocutores para su existencia. Algunos incluso piden que los dejemos en paz, sienten la presencia de la Iglesia como algo molesto y hasta irritante&rdquo;, dijo tambi&eacute;n el Papa.</p> <p>Cobrar conciencia de esta situaci&oacute;n nos ayuda a buscar palabras y gestos significativos, que respondan a las grandes preguntas del mundo de hoy, aportando la luz del Evangelio. Si el Evangelio es una buena noticia, &iquest;c&oacute;mo es posible que al escuchar nuestras catequesis muchos se aburran o se queden indiferentes? &iquest;Ser&aacute; porque esas catequesis no transmiten una buena noticia? Importa expresarse con un lenguaje cercano y comprensible, el lenguaje de nuestra gente, y hacerlo de forma provocativa, con la provocaci&oacute;n que plantea el evangelio de Jes&uacute;s. Provocar no es molestar, es interpelar, es llamar.</p>Martín Gelabert Ballester, OPMon, 14 Jan 2019 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/lenguaje-provocativo/Crítica y pluralismohttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/critica-y-pluralismo/<p>Hay dos modos de hacer cr&iacute;tica: uno, en plan negativo, destructivo y hasta rencoroso. Esa cr&iacute;tica s&oacute;lo refleja el mal coraz&oacute;n del cr&iacute;tico. Hay otra cr&iacute;tica, que necesitamos en esta sociedad nuestra y, por supuesto, en esta Iglesia nuestra. Es la cr&iacute;tica del que juzga lo bueno y lo malo, del que discrimina el grano de la paja, del que valora las cosas en su justa medida, del que distingue lo necesario de lo accesorio y hasta in&uacute;til. En la Iglesia necesitamos este tipo de cr&iacute;tica positiva, necesitamos claridad, luz y taqu&iacute;grafos. Esto ha quedado muy claro en estos &uacute;ltimos tiempos, en los que se han dado a conocer determinados hechos delictivos que, en nombre de una mal entendida defensa de la instituci&oacute;n, se hab&iacute;an ocultado. Si en tiempos pasados hubiera habido m&aacute;s luz y menos oscuridad en estos terrenos, se hubieran evitado muchos males. Aqu&iacute;, como en casi todo, se cumple el Evangelio: &ldquo;nada hay oculto que no quede manifiesto, y nada secreto que no venga a ser conocido y descubierto&rdquo; (Lc 8,17).</p> <p>Adem&aacute;s de una buena cr&iacute;tica, en esta sociedad nuestra y, por supuesto, en esta Iglesia nuestra, se necesita una aceptaci&oacute;n serena y tranquila del pluralismo. La realidad tiene muchos matices y las personas muchas sensibilidades. En funci&oacute;n de la sensibilidad, y en funci&oacute;n de la informaci&oacute;n que tienen, algunos destacan m&aacute;s unas cosas que otras y dan m&aacute;s importancia a determinados matices. Eso es bueno y leg&iacute;timo, siempre que sepamos respetar las posturas ajenas y, sobre todo, sepamos escuchar al que tiene otra visi&oacute;n de las cosas.</p> <p>Respetar es un primer paso, escuchar es mejor a&uacute;n. Escuchar no es o&iacute;r. Se oye sin querer, pero la escucha supone atenci&oacute;n. Al prestar atenci&oacute;n, descubrimos aspectos de la realidad que nos hab&iacute;an pasado desapercibidos, y que nos permiten modular nuestra propia visi&oacute;n de los hechos. De esta forma, la escucha es un modo de tender puentes, de superar barreras, de acercarnos unos a otros, de descubrir que quiz&aacute;s estamos m&aacute;s de acuerdo de lo que pens&aacute;bamos. En el fondo, aceptar el pluralismo y saber escuchar al que piensa distintamente, es un modo de vivir el amor cristiano.</p>Martín Gelabert Ballester, OPFri, 11 Jan 2019 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/critica-y-pluralismo/Pobres y Eucaristía: una relación indisolublehttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/pobres-y-eucarisitia-una-relacion-indisoluble/<p>A prop&oacute;sito de uno de mis art&iacute;culos titulado: &ldquo;El cuerpo de Cristo tambi&eacute;n son los pobres&rdquo;, un lector coment&oacute;: &ldquo;Al final llegar&aacute; el d&iacute;a que quitareis la Eucarist&iacute;a por falta de fe y la excusa que el Cuerpo de Cristo son los pobres. Cuando no haya pobres, no habr&aacute; Cristo, chimp&uacute;n&rdquo;. Record&eacute; este comentario leyendo una homil&iacute;a de San Juan Cris&oacute;stomo (347-407), considerado por la Iglesia cat&oacute;lica uno de los cuatro grandes Padres de la Iglesia de Oriente. Los fieles a los que se dirig&iacute;a este Obispo deb&iacute;an tener tambi&eacute;n sus dificultades para comprender la relaci&oacute;n indisoluble que hay entre pobres y Eucarist&iacute;a.</p> <p>El santo pone en paralelo dos palabras de Cristo. Y deja bien claro que el mismo que dijo: &ldquo;esto es mi cuerpo&rdquo;, es el que dijo: &ldquo;tuve hambre y no me dist&eacute;is de comer&rdquo;. Pasa luego a comparar el cuidado que a veces ponemos en adornar el templo, el altar o el sagrario, y el poco cuidado que ponemos en atender a los pobres. Su reflexi&oacute;n est&aacute; guiada por un buen principio: &ldquo;cuando queremos honrar a alguien, debemos pensar en el honor que a &eacute;l le agrada, no en el que a nosotros nos place&rdquo;. Y hace la siguiente aplicaci&oacute;n: Dios no necesita vasos de oro; a Dios, sobre todo, le agradan las ofrendas que se dan a los pobres. Los vasos de oro para el templo pueden ser ambiguos; la atenci&oacute;n a los pobres es signo seguro de un &ldquo;coraz&oacute;n de oro&rdquo;.</p> <p>Dice Juan Cris&oacute;stomo: &ldquo;el don dado para el templo puede ser motivo de vanagloria, la limosna, en cambio, s&oacute;lo es signo de amor y de caridad. &iquest;De qu&eacute; servir&iacute;a adornar la mesa de Cristo con vasos de oro, si el mismo Cristo muere de hambre?... &iquest;De qu&eacute; servir&iacute;a cubrir el altar con lienzos bordados de oro, cuando niegas al mismo Se&ntilde;or el vestido necesario para cubrir su desnudez?&rdquo;. De ah&iacute; la incoherencia de &ldquo;adornar el pavimento, las paredes y las columnas del templo&rdquo;, y no conmoverse &ldquo;ante el Cristo errante, peregrino y sin techo&rdquo;. En conclusi&oacute;n, dice el santo: &ldquo;os exhorto a que sint&aacute;is mayor preocupaci&oacute;n por el hermano necesitado que por el adorno del templo. Nadie resultar&aacute; condenado por omitir eso segundo; en cambio los castigos del infierno est&aacute;n destinados para quienes descuiden lo primero&rdquo;.</p>Martín Gelabert Ballester, OPMon, 07 Jan 2019 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/pobres-y-eucarisitia-una-relacion-indisoluble/Magos de Oriente o universalidad del Evangeliohttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/magos-de-oriente-o-universalidad-del-evangelio/<p>La fiesta de la Epifan&iacute;a, popularmente conocida como fiesta de los Reyes Magos, es un s&iacute;mbolo de la universalidad del Evangelio. Las tradiciones populares asociadas a esta fiesta quiz&aacute;s pudieran integrarse en el simbolismo aut&eacute;ntico de la fiesta: hacer regalos para que los receptores sean felices, y m&aacute;s a&uacute;n, si los que se llenan de felicidad son los peque&ntilde;os, puede ser un buen signo de un amor que busca el bien y la felicidad de los dem&aacute;s. Pero no hay que olvidar que la b&uacute;squeda de bien para los otros no es del todo aut&eacute;ntica si se restringe a aquellos con los que me siento m&aacute;s identificado. Porque esos con los que me siento identificado son una prolongaci&oacute;n de mi mismo. El amor se universaliza cuando va m&aacute;s all&aacute; de las propias prolongaciones para alcanzar al &ldquo;otro&rdquo;, al &ldquo;diferente&rdquo;, incluso al desconocido.</p> <p>Los Magos son una retroproyecci&oacute;n de algo que s&oacute;lo ocurrir&aacute; despu&eacute;s de la resurrecci&oacute;n de Cristo, a saber, que el evangelio ser&aacute; acogido por los no jud&iacute;os, en l&iacute;nea con la &uacute;ltima recomendaci&oacute;n de Jes&uacute;s a sus disc&iacute;pulos: &ldquo;id al mundo entero, anunciad el evangelio a todas las gentes, no s&oacute;lo en Jerusal&eacute;n, sino tambi&eacute;n hasta los confines de la tierra&rdquo;. Los Magos son aquellos que vienen de los confines de la tierra a adorar al ni&ntilde;o, los magos son los extra&ntilde;os al pueblo jud&iacute;o, los que no son de la raza del ni&ntilde;o, los alejados. Tambi&eacute;n para ellos ha nacido el hijo de Mar&iacute;a. Y tambi&eacute;n a ellos debe llegar la buena noticia del Evangelio.</p> <p>La fiesta de los Magos de Oriente (digo magos, porque eso de que fueran reyes es un invento que no est&aacute; en los Evangelios can&oacute;nicos) puede ser un buen recordatorio de que en Cristo Jes&uacute;s &ldquo;ya no hay jud&iacute;os ni griegos&rdquo;, ya no hay diferencias nacionales, ni sociales, ni raciales. Si somos de Cristo Jes&uacute;s debemos acoger a los que nos resultan &ldquo;extra&ntilde;os&rdquo; como si fueran m&iacute;os, porque en realidad lo son, son mis hermanos en Cristo si est&aacute;n bautizados, y mis hermanos &ldquo;hijos del mismo Padre&rdquo;, si no lo est&aacute;n, aunque es posible que ellos no lo sientan as&iacute;.</p> <p>Eso es algo m&aacute;s, mucho m&aacute;s que un hermoso discurso que a la salida de la Iglesia no tiene mayores consecuencias. Si con su Encarnaci&oacute;n el Hijo de Dios se ha unido con todos los seres humanos, entonces, deber&iacute;amos dejar de decir que s&oacute;lo somos hijos de Dios los cristianos, o que s&oacute;lo tenemos derechos los de una determinada nacionalidad, o tantas cosas por el estilo que nos separan a los unos de los otros.</p>Martín Gelabert Ballester, OPFri, 04 Jan 2019 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/magos-de-oriente-o-universalidad-del-evangelio/¿Dónde está lo nuevo del año nuevo?http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/donde-esta-lo-nuevo-del-ano-nuevo/<p>Todos los a&ntilde;os, cuando llegan estas fechas, nos deseamos un &ldquo;feliz a&ntilde;o nuevo&rdquo;. Pregunto: &iquest;d&oacute;nde est&aacute; lo nuevo del a&ntilde;o? &iquest;Quiz&aacute;s en que cambiamos un calendario por otro? &iquest;Qu&eacute; me aporta a m&iacute; este cambio? Nada, a no ser que cambie yo. Que haya algo nuevo en el a&ntilde;o nuevo depende de m&iacute;.</p> <p>No es nada f&aacute;cil que aparezcan novedades en el terreno social o pol&iacute;tico, porque lo que buscan unos y otros es conservar o incrementar lo que tienen. No quieren cambiar, en todo caso quieren que cambien los otros. Seguro que seguiremos con las mismas guerras, las mismas pocas ganas de acoger a los inmigrantes o de ayudar a los necesitados, las mismas disputas y descalificaciones entre los partidos pol&iacute;ticos. Esta mirada pesimista, para ajustarse a la realidad debe completarse con otras perspectivas y actitudes que tambi&eacute;n continuar&aacute;n durante el pr&oacute;ximo a&ntilde;o: seguir&aacute; habiendo gente que ayuda a los n&aacute;ufragos, se preocupa por los ancianos y enfermos, lucha por conseguir mejores leyes sociales, se sacrifica por los dem&aacute;s.</p> <p>Muchas de estas cosas positivas no parecer&aacute;n nuevas, porque ser&aacute;n continuaci&oacute;n de lo que ya hab&iacute;a y, adem&aacute;s, pocos son conscientes del valor que tienen, pero en ellas est&aacute; la verdadera novedad. La bondad siempre es nueva, siempre se renueva, siempre rejuvenece. Lo nuevo del a&ntilde;o nuevo ser&aacute;n las personas buenas.</p> <p>En esta l&iacute;nea es posible desearnos unos a otros un feliz a&ntilde;o nuevo. Porque si la novedad est&aacute; en la bondad, entonces seguro que tambi&eacute;n seremos felices. S&oacute;lo en el bien hay felicidad. En el mal puede haber excitaci&oacute;n, pasi&oacute;n y, por supuesto, obcecaci&oacute;n, pero no verdadera felicidad. Porque la felicidad buena es la que produce contemplar y buscar el bien de los dem&aacute;s que, parad&oacute;jicamente, coincide con el bien propio. El que busca la felicidad de los dem&aacute;s, ese y s&oacute;lo ese, trabaja por su propia felicidad.</p> <p>Desde este humilde espacio en el que vierto mis reflexiones, m&aacute;s o menos acertadas, deseo a todos mis lectores un &ldquo;feliz a&ntilde;o nuevo&rdquo;. Si logramos que el a&ntilde;o 2019 sea nuevo con la eterna novedad de la bondad, entonces tambi&eacute;n tendremos un a&ntilde;o feliz.</p>Martín Gelabert Ballester, OPMon, 31 Dec 2018 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/donde-esta-lo-nuevo-del-ano-nuevo/