Nihil Obstathttp://nihilobstat.dominicos.org/Este blog trata de cuestiones religiosas, teológicas y eclesiales. Busca ser un espacio de reflexión y diálogo.esCopyright 2020 Orden de Predicadores. Todos los derechos reservados.Wed, 25 Nov 2020 00:00:00 +010020Arte, resplandor cargado de futurohttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/arte-resplandor-cargado-de-futuro/<p>El artista se dedica a practicar alguna de las bellas artes, por ejemplo, la poes&iacute;a o la pintura. El poeta sabe expresar la verdad por medio de im&aacute;genes que llaman la atenci&oacute;n a la inteligencia y la hacen pensar. D&iacute;gase lo mismo del pintor: para expresar la verdad, o mantener la esperanza en tiempos de desesperanza, utiliza colores armoniosos que complacen a los ojos del cuerpo y hacen pensar a los ojos del alma. El buen arte es un bombardeo de sensaciones que despiertan la conciencia.</p> <p>El arte est&aacute; al alcance de todos. Tiene la marca de la gratuidad. Si solo es negocio no es arte. Tampoco es arte si no transmite valores positivos. En la mentira o en el resentimiento no hay belleza. Cuando falta la verdad no hay arte, hay artima&ntilde;a. En contextos hostiles, cuando hablar con claridad es peligroso, el arte manifiesta la verdad de forma alusiva o indirecta. Se necesitan entonces algunas claves para entender el juego de las palabras o la armon&iacute;a de los colores.</p> <p>A veces el arte necesita tiempo para conseguir su objetivo. Como resulta llamativo, tiene la ventaja de mantenerse en el tiempo, y esperar su momento. El buen arte est&aacute; cargado de futuro. A todos interpela, pero no a todos de la misma manera, porque no todos son amantes de la verdad. Hay qui&eacute;n prefiere a Plat&oacute;n. Unos se quedan en la superficie, otros prefieren las artima&ntilde;as, otros no entienden nada. Lo hay que entienden, pero reniegan del arte con mil argumentos. Otros entienden y comulgan con el mensaje. Esos sienten que su alma se serena a la espera de mejores momentos.</p> <p>En el arte se pone la vida. Por eso el artista, en ocasiones, trasluce las sombras de la vida. Pero sabe orientar, m&aacute;s all&aacute; de las sombras, a la luz que pugna por salir. Como dice Gabriel Celaya, el artista toma partido y su arte golpea las tinieblas. Espera con paciencia el momento del florecer. Mientras tanto es posible que alguna l&aacute;grima suavice la presi&oacute;n de la espera cuando esta espera es contra toda esperanza.</p> <p>El cuadro que acompa&ntilde;a al art&iacute;culo es de <a href="https://www.facebook.com/photo?fbid=10157580351771915&amp;set=a.10154561498206915">F&eacute;lix Hern&aacute;ndez</a></p>Martín Gelabert Ballester, OPWed, 25 Nov 2020 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/arte-resplandor-cargado-de-futuro/Sobre el covid-19: sugerencias e incongruenciashttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/sobre-el-covid-19-sugerencias-e-incongruencias/<p>La responsabilidad es un bien escaso. Si la poblaci&oacute;n fuera responsable se habr&iacute;an evitado muchos contagios y fallecimientos por el covid-19 y otras enfermedades. Hay que tener en cuenta que los recursos sanitarios son limitados. Por tanto, hay que repartir esos recursos seg&uacute;n las necesidades de la poblaci&oacute;n: infecciones, c&aacute;nceres, enfermedades degenerativas, en prevenci&oacute;n, tratamiento, rehabilitaci&oacute;n, investigaci&oacute;n, personal.</p> <p>Dicho lo anterior, me hago eco de la sugerencia que me env&iacute;a una persona amiga, que conoce bien el mundo de la sanidad. Comprendo que su propuesta es dif&iacute;cil de realizar, porque, a veces, no es f&aacute;cil delimitar responsabilidades. A&uacute;n as&iacute;, creo que vale la pena difundirla. Reproduzco literalmente del texto que me env&iacute;a:</p> <p>&ldquo;Si una persona o varias tienen conductas de riesgo, produciendo un da&ntilde;o a la poblaci&oacute;n, actualmente con el covid-19 se les pone una multa. Pero si son j&oacute;venes, la pagan los padres, y si son insolventes, &hellip; Una cuesti&oacute;n que molesta a los usuarios del sistema sanitario es pagar por la sanidad, ya que todos pagamos impuestos para tener una sanidad gratuita. Pero, en el caso de saber que se ha cometido una imprudencia con da&ntilde;o, podr&iacute;an pagar un 10% del coste de su estancia hospitalaria (utilizar el mismo porcentaje que se utiliz&oacute; a&ntilde;os atr&aacute;s con las recetas) o pagar el coste de las pruebas PCR. Y/o hacer servicios a la comunidad durante un tiempo determinado, para revertir el da&ntilde;o producido a esta. Es la mejor forma de ver las consecuencias de la enfermedad. Podr&iacute;an ayudar a nuestros celadores, ya que est&aacute;n controlados y tienen un contacto con los pacientes.</p> <p>Esto servir&iacute;a no s&oacute;lo para la situaci&oacute;n actual, sino para otras pr&aacute;cticas de riesgo. Por ejemplo, tenemos pacientes a los que se les ha dado tratamiento para la hepatitis C, se han negativizado y han tenido pr&aacute;cticas de riesgo, con lo que no s&oacute;lo han vuelto a tener un brote de hepatitis, sino que se han contagiado con VHI. Estos tratamientos por s&iacute; ya son suficientemente caros. Y si hay que repartir nuestros recursos limitados para sanidad, &iquest;en qu&eacute; utilizamos los presupuestos?&rdquo;</p> <p>Y tras la propuesta, algunas preguntas que me parecen interesantes: &iquest;C&oacute;mo es posible que en la documentaci&oacute;n que facilita a los sanitarios el Ministerio de Sanidad se diga que exactamente no se sabe cu&aacute;ndo empieza y deja de contagiar el covi-19 y, a la vez, reduzcan los tiempos de aislamiento? Es decir, se ha comprobado que los 14 d&iacute;as de aislamiento tras contacto con positivo, disminuyen los contagios. &iquest;Por qu&eacute; se han reducido estos d&iacute;as a 10? Justo en este tiempo, ha habido un aumento de los casos.</p> <p>Por otra parte, el discurso de nuestro presidente del gobierno incide en la importancia de tener una vacuna. &iquest;Por qu&eacute;? &iquest;Y si no es efectiva como ocurri&oacute; con la vacuna de la tuberculosis? Que adem&aacute;s se transmite como el covid-19. &iquest;Y el hoy? &iquest;Qu&eacute; hacemos para vivir bien o mejor con el nuevo virus? Me da la sensaci&oacute;n de que el gobierno no est&aacute; asumiendo responsabilidades.</p> <p>&iquest;Por qu&eacute; hasta ahora no se han pedido PCR a la gente que entra a nuestro pa&iacute;s tanto si es por trabajo, como por ocio? &iquest;Por qu&eacute; en nuestros hospitales y residencias de tercera edad, cuando el personal se ha incorporado de vacaciones no se ha hecho PCR para ver en qu&eacute; condiciones se incorporaban a trabajar? &iquest;Se han hecho PCR a los profesores antes de empezar las clases? Teniendo siempre en cuenta que la PCR tiene una efectividad del 70%.</p> <p>Todas las decisiones que se tomen, tienen consecuencias. Pero si hay malas consecuencias, &eacute;stas no tienen por qu&eacute; acarrear otras malas. Por ejemplo, si lo que se ha decidido hasta el momento ha hecho que suban los casos de contagiados, algo se est&aacute; haciendo mal. Y no por eso hay que sugerir que se quiten d&iacute;as libres al personal sanitario. Hasta el momento, s&oacute;lo se hizo en plena crisis. Peso se ha vuelto a comentar.</p> <p>&iquest;C&oacute;mo es posible que en los colegios se est&eacute; llevando a rajatabla las distancias sociales y en el transporte p&uacute;blico no?</p>Martín Gelabert Ballester, OPFri, 20 Nov 2020 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/sobre-el-covid-19-sugerencias-e-incongruencias/¿Dónde está tu Dios?http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/donde-esta-tu-dios/<p>Al menos en tres ocasiones, el Salmista (42,4; 79,10; 115,2) confiesa angustiado que &ldquo;las gentes&rdquo; le preguntan: &iquest;d&oacute;nde est&aacute; tu Dios? La pregunta surge en situaciones de crisis o de desaliento (&ldquo;las l&aacute;grimas son mi pan d&iacute;a y noche&rdquo;; &ldquo;estamos abatidos&rdquo;), cuando parece que es m&aacute;s dif&iacute;cil y complicado responder. Tambi&eacute;n a Jes&uacute;s, en una situaci&oacute;n de crisis absoluta, le preguntaban por qu&eacute; no se salvaba, &eacute;l que dec&iacute;a tener a Dios por Padre. Si acudimos al libro de los Salmos en busca de una respuesta, quiz&aacute;s nos decepcionemos. Porque no hay respuesta, al menos no hay respuesta directa como las que gustan a las mentalidades pr&aacute;cticas y utilitarias. Hay una vaga esperanza (&ldquo;espera en Dios, que volver&aacute;s a alabarlo&rdquo;), una balbuciente oraci&oacute;n (&ldquo;llegue hasta ti el suspiro del cautivo&rdquo;), o una afirmaci&oacute;n incomprobable: &ldquo;nuestro Dios est&aacute; en el cielo, y todo lo que quiere lo hace&rdquo;.</p> <p>Tambi&eacute;n a Jes&uacute;s le hicieron una pregunta parecida y bien directa: &ldquo;&iquest;d&oacute;nde est&aacute; tu Padre?&rdquo; (Jn 8,19). La respuesta de Jes&uacute;s orienta en una buena direcci&oacute;n: conoci&eacute;ndome a m&iacute; o mir&aacute;ndome a m&iacute;, se conoce al Padre. Esta es la buena respuesta del creyente, consciente de una cosa: que a Dios solo se le ve en la mediaci&oacute;n de una humanidad (la de Jes&uacute;s o la del cristiano) y toda humanidad es ambigua; por eso, lo que en ella se ve depende de la mirada del observador: solo se ve bien con el coraz&oacute;n; con los ojos uno puede ver cualquier cosa. Por eso, cuando se trata de cuestiones fundamentales cada uno ve lo que quiere ver.</p> <p>Con todo ya es un dato importante que nos pregunten. Porque, si nos preguntan, eso significa que, a pesar de nuestras deficiencias y limitaciones, hay algo en nosotros que provoca preguntas religiosas. Yo dir&iacute;a que incluso a pesar de nuestros pecados. Y es que, hay modos y modos de pecar. Los hay que pecan y se quedan a gusto; los hay que pecan y se quedan disgustados. Cuando uno ve el disgusto del pecador, la gente que entiende que en el pecado deber&iacute;a haber encontrado mucho gusto, se pregunta qu&eacute; tipo de pecador es este que peca a disgusto.</p> <p>La pregunta: &iquest;d&oacute;nde est&aacute; tu Dios?, puede tener muchas variantes y hacerse de muchas maneras. La pregunta nos la hacen los que dudan de la existencia de Dios, o los que critican a la Iglesia (unas veces con raz&oacute;n y otras con mala intenci&oacute;n); nos la hacen los indiferentes y aquellos que manifiestan (como dice Francisco) una gran sed de Dios o buscan respuesta a la pregunta por el sentido de la vida; nos la hace tanta gente instalada en el sufrimiento y que busca desesperadamente un poco de esperanza. &iquest;Sabremos los creyentes detectar esa pregunta? &iquest;Sabremos responderla pac&iacute;ficamente, sin sentirnos atacados? Hay preguntas que s&oacute;lo pueden responderse desde la paz y la paciencia. Cuando se responde defensivamente y, no digamos, atacando, se responde mal.</p>Martín Gelabert Ballester, OPWed, 18 Nov 2020 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/donde-esta-tu-dios/La sabiduría brota del amorhttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-sabiduria-brota-del-amor/<p>Dec&iacute;a en mi anterior entrega que lo distintivo del sabio es la prudencia y la sensatez con la que usa sus conocimientos. Este &uacute;ltimo aspecto es decisivo. Hay personas que no han tenido la oportunidad de estudiar, pero son realmente sabias, ya que lo que saben lo usan para ayudar a los dem&aacute;s y vivir bondadosamente. La buena sabidur&iacute;a brota del amor. No es extra&ntilde;o que San Pablo contraponga la &ldquo;sabidur&iacute;a de este mundo&rdquo; a la &ldquo;sabidur&iacute;a divina&rdquo; (1 Cor 1,20), y califique a la sabidur&iacute;a de este mundo de &ldquo;necedad a los ojos de Dios&rdquo; (1 Cor 3,19). Est&aacute; claro: la sabidur&iacute;a de este mundo s&oacute;lo piensa en el propio beneficio y en el propio inter&eacute;s. En cambio, la divina brota del amor y encuentra en la entrega total de Cristo en la Cruz, como expresi&oacute;n suprema de amor y perd&oacute;n, su expresi&oacute;n m&aacute;s acabada (1 Cor 1,23-31).</p> <p>Los contempor&aacute;neos de Jes&uacute;s recuerdan su sabidur&iacute;a al contraponer su ense&ntilde;anza a la de los escribas. Estos &uacute;ltimos conoc&iacute;an muy bien la ley, pero no eran sensibles a las necesidades de las personas; a los escribas les importaba su prestigio personal y el que se reconociese su &ldquo;mando en plaza&rdquo;. A Jes&uacute;s le importa la persona, fatigada y cansada, necesitada de comprensi&oacute;n y alivio. Por eso sus palabras son conformes a las que el Antiguo Testamento atribuye a la Sabidur&iacute;a divina. El texto de Mt 11,28-30 (venid a mi los que est&aacute;is fatigados y yo os dar&eacute; descanso) se corresponde con Eclo 24,19-20 (quien venga a mi no tendr&aacute; ya hambre porque mi heredad es m&aacute;s dulce que la miel).</p> <p>Jes&uacute;s promete a los suyos el don de la sabidur&iacute;a (Lc 21,15). Mar&iacute;a es el mejor modelo del creyente que acoge esta sabidur&iacute;a divina que resplandece en Jes&uacute;s. Despu&eacute;s de haber acogido la palabra del &aacute;ngel que le anuncia que concebir&aacute; a uno que &ldquo;ser&aacute; grande&rdquo; porque ser&aacute; &ldquo;hijo del Alt&iacute;simo&rdquo;, Mar&iacute;a se puso en camino y entr&oacute; en casa de Zacar&iacute;as (Lc 1,39-45). &iquest;Qu&eacute; busca Mar&iacute;a en casa de Zacar&iacute;as? Una piadosa respuesta ser&iacute;a: ayudar a su parienta embaraza. Hay una respuesta teol&oacute;gica m&aacute;s apropiada. Zacar&iacute;as significa &ldquo;memoria, recuerdo&rdquo;. Mar&iacute;a acude a la casa de la memoria, a la casa de la sabidur&iacute;a. Mar&iacute;a acude a los sabios de Israel, a los ancianos, representados por Zacar&iacute;as e Isabel. En la casa de la sabidur&iacute;a ocurren cosas sorprendentes. En primer lugar, Mar&iacute;a experimenta la alegr&iacute;a que brota del fruto de su vientre. Y luego escucha la primera bienaventuranza que aparece en el evangelio: &ldquo;dichosa t&uacute; que has cre&iacute;do&rdquo;. Es la bienaventuranza de la fe, que todos podemos abrazar, y que nos otorga la sabidur&iacute;a que procede de Dios.</p>Martín Gelabert Ballester, OPSat, 14 Nov 2020 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-sabiduria-brota-del-amor/Sabiduría, ¿conocimiento o comportamiento?http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/sabiduria-conocimiento-o-comportamiento/<p>El t&eacute;rmino latino del que procede el castellano sabidur&iacute;a, a saber, &ldquo;sapere&rdquo;, nos ayuda a comprender la riqueza que comporta la palabra. &ldquo;Sapere&rdquo; puede traducirse como saber o entender, pero tambi&eacute;n como gustar y saborear. Teniendo en cuenta ambos matices podr&iacute;amos decir que sabio es el que tiene inteligencia y buen gusto. No solo inteligencia, sino tambi&eacute;n buen gusto. Se puede ser muy inteligente, se pueden conocer muchas cosas, y emplearlas para hacer el mal. Se necesita inteligencia para ser un buen mentiroso. Se necesitan buenos conocimientos para sabotear nuestras cuentas bancarias.</p> <p>Para calificar a una persona de sabia no basta con fijarnos en su saber. La sabidur&iacute;a es un modo de conducirse, de comportarse y situarse en la vida. Aunque no hay oposici&oacute;n entre sabidur&iacute;a y conocimiento, la sabidur&iacute;a no es un conjunto de conocimientos, sino un modo de comportamiento. Para el cristiano, adem&aacute;s, la sabidur&iacute;a es una conducta ante Dios. Del mismo modo que la necedad no es una falta de saber, sino un comportamiento equivocado. Sin duda, el sabio conoce, y seg&uacute;n cuales sean sus conocimientos ser&aacute; experto en una u otra materia. Pero lo distintivo del sabio es la prudencia y la sensatez con la que usa sus conocimientos.</p> <p>El t&iacute;tulo de mi contribuci&oacute;n es: sabidur&iacute;a, &iquest;conocimiento o comportamiento? No se trata de dos actitudes contradictorias. Deben ir juntas, pero el comportamiento debe regular el conocimiento. En este mundo y en esta sociedad hace falta mucha sabidur&iacute;a. &iquest;Qui&eacute;n cree a&uacute;n en el desinter&eacute;s? &iquest;Qui&eacute;n toma en serio la benevolencia? Necesitamos gobernantes que sean sabios. Si, adem&aacute;s, son expertos en alguna ciencia, mejor. Pero importa, ante todo, que sean sabios. Desgraciadamente, la pol&iacute;tica suele estar condicionada por la ambici&oacute;n y la b&uacute;squeda del poder. La ambici&oacute;n no ayuda a ser sabio, m&aacute;s bien nos ciega. El ambicioso solo piensa en s&iacute; mismo y en lo que puede situarle por encima de los dem&aacute;s. A veces, a los ambiciosos sus supuestas jugadas inteligentes les salen mal y terminan perjudic&aacute;ndoles. Con lo que demuestran, una vez m&aacute;s, que no tienen sabidur&iacute;a.</p> <p>A todos los seres humanos, sean o no creyentes, pero sobre todo a los que tienen alguna responsabilidad sobre los dem&aacute;s, les convendr&iacute;a recordar el or&aacute;culo del dios Apolo, que se encuentra en el templo de Delfos, modelo de sabidur&iacute;a m&aacute;s all&aacute; de toda religi&oacute;n: &ldquo;Con&oacute;cete a ti mismo&rdquo;. Seguir esta invitaci&oacute;n nos permite ir m&aacute;s all&aacute; de la simple informaci&oacute;n que, muchas veces, se queda en las apariencias, para introducirnos en el pensamiento reflexivo y autocr&iacute;tico. Este paso nos ayuda a integrar la ciencia, conocimiento del mundo y de las realidades materiales, en la sapiencia, modo de comportamiento que sabe respetar y valorar a las personas.</p>Martín Gelabert Ballester, OPTue, 10 Nov 2020 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/sabiduria-conocimiento-o-comportamiento/Templos y temploshttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/templos-y-templos/<p>El 9 de noviembre celebra la Iglesia la fiesta de la dedicaci&oacute;n de la Bas&iacute;lica de Letr&aacute;n. La Bas&iacute;lica de Letr&aacute;n es la catedral de Roma. En sus naves se han celebrado cinco Concilios Ecum&eacute;nicos. La catedral es la sede, la c&aacute;tedra desde la que ense&ntilde;a el Obispo. En nuestro caso se trata del Obispo de Roma, Pastor de la Iglesia universal.</p> <p>Esta fiesta es una buena ocasi&oacute;n para tomar conciencia de que la Iglesia es una comuni&oacute;n. Comuni&oacute;n de los fieles cristianos, sin duda. Y comuni&oacute;n entre las diferentes Iglesias. Diferentes, porque la Iglesia que est&aacute; en la India, o la que est&aacute; en Guatemala, o la que est&aacute; en Roma, tienen intereses, necesidades y problemas distintos. Por este motivo, si bien todas ellas viven del mismo Evangelio, este Evangelio &uacute;nico tiene repercusiones y aplicaciones distintas en cada comunidad. Estas diferencias no son obst&aacute;culo para que vivan en comuni&oacute;n y cada una reconozca en las otras el mismo aire de familia, el mismo Esp&iacute;ritu que la gu&iacute;a a ella. Las diferencias, lejos de ser motivo de distanciamiento, son una riqueza y un est&iacute;mulo, una ocasi&oacute;n de buscar la mutua emulaci&oacute;n en el bien.</p> <p>Adem&aacute;s, esta fiesta es una buena ocasi&oacute;n para subrayar que hay templos y templos. Est&aacute; el edificio de piedra, donde los fieles se re&uacute;nen para orar. Pero hay otros templos mucho m&aacute;s importantes, y sin ellos el de piedra no tendr&iacute;a ning&uacute;n sentido ni valor. Resulta oportuno recordar la conversaci&oacute;n de Jes&uacute;s con una mujer samaritana. Los samaritanos y los jud&iacute;os rivalizaban en muchas cosas, y una de ellas era sobre cu&aacute;l era el templo de piedra en el que supuestamente Dios se hac&iacute;a presente, el construido sobre el monte Garizim o el de Jerusal&eacute;n. Pues bien, Jes&uacute;s aclara a la samaritana y a todos nosotros que el templo de piedra no tiene importancia. Lo que importa es adorar al Padre en esp&iacute;ritu y en verdad.</p> <p>Esp&iacute;ritu y verdad son dos actitudes fundamentales en nuestra relaci&oacute;n con Dios. A Dios hay que amarle con toda el alma, con todo el coraz&oacute;n, con lo mejor que tenemos. Y hay que dirigirse a El con toda verdad, sin ocultarle nada, sin dobleces, sin querer justificarnos. Pero esp&iacute;ritu y verdad remiten tambi&eacute;n a Jes&uacute;s. El es la Verdad y &eacute;l es el que derrama el Esp&iacute;ritu. En &eacute;l habitan en plenitud la gracia y la verdad. De esta plenitud todos nosotros hemos recibido (Jn 1,16-17). Por eso, Jes&uacute;s es el verdadero templo. Su &ldquo;cuerpo&rdquo; es el templo (Jn 2,21), el lugar en el que habita la divinidad. M&aacute;s a&uacute;n, en el seguimiento de Cristo los cristianos se convierten en templos de Dios, puesto que el Esp&iacute;ritu habita en ellos (1 Cor 3,16).</p>Martín Gelabert Ballester, OPFri, 06 Nov 2020 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/templos-y-templos/Martín de Porres, el perro y el gatohttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/martin-de-porres-el-perro-y-el-gato/<p>Mart&iacute;n, hijo del espa&ntilde;ol Juan de Porres y de la paname&ntilde;a de raza negra Ana Vel&aacute;zquez, fue bautizado en Lima el mismo d&iacute;a de su nacimiento. Falleci&oacute; en Lima, a los 60 a&ntilde;os, el 3 de noviembre de 1639, lo que explica que su fiesta se celebre el 3 de noviembre, d&iacute;a de su entrada en el cielo. Ignoro el motivo por el que se le impuso el nombre de Mart&iacute;n. Este es el nombre del considerado primer confesor de la Iglesia, San Mart&iacute;n de Tours, o sea, el primer santo en ser venerado con culto lit&uacute;rgico sin ser m&aacute;rtir.</p> <p>Mart&iacute;n de Porres tampoco fue m&aacute;rtir, aunque s&iacute; fue religioso como el de Tours. Y ambos fueron dos ejemplos de cercan&iacute;a a pobres y necesitados. El empe&ntilde;o que pon&iacute;a Mart&iacute;n de Porres en socorrer a los enfermos, en procurar comida, vestido y medicinas a los pobres, su ayuda a los agricultores, negros y mulatos que por aquel tiempo eran tratados como esclavos de la m&aacute;s baja condici&oacute;n, le vali&oacute;, por parte del pueblo, el apelativo de &ldquo;Mart&iacute;n de la caridad&rdquo;, como record&oacute; Juan XXIII en la homil&iacute;a de la canonizaci&oacute;n.</p> <p>En las im&aacute;genes de los santos suelen aparecer s&iacute;mbolos que recuerdan atributos de su vida, como una cruz, una iglesia en la mano, un libro de teolog&iacute;a, una biblia o una custodia. Los s&iacute;mbolos que aparecen en las pinturas de Mart&iacute;n de Porres son m&aacute;s humildes. Fundamentalmente estos tres: frascos de remedios, como buen enfermero que era; una escoba, como humilde servidor del convento; y un perro, un gato y un rat&oacute;n, que recuerda uno de sus prodigios m&aacute;s raros y m&aacute;s sonados, a saber: el que los tres comieran en el mismo plato. Y es que, cuando uno reparte amor, logra unir y reconciliar lo que parece m&aacute;s opuesto.</p> <p>Los t&iacute;tulos de las dos grandes enc&iacute;clicas de Francisco, <i>Laudato si&rsquo;</i>, sobre la ecolog&iacute;a integral; y <i>Fratelli tutti</i>, sobre la fraternidad universal, est&aacute;n inspirados en la vida de san Francisco de As&iacute;s. Ambos aspectos, el cuidado de la naturaleza y el cuidado de los hermanos, tambi&eacute;n son propios de Mart&iacute;n de Porres. Los santos tienen muchos rasgos en com&uacute;n, porque santo es el que quiere identificar su vida con la de Cristo.</p> <p>Martin de Porres se habr&iacute;a sentido c&oacute;modo con la &uacute;ltima enc&iacute;clica de Francisco. <i>Fratelli tutti</i> tiene aplicaciones en todos los grupos cristianos. Tambi&eacute;n en la familia y en la vida religiosa, a la que tanto am&oacute; Mart&iacute;n de Porres. En nuestras comunidades decimos que todas y todos somos hermanos. &iquest;De verdad? &iquest;De verdad es este nuestro signo distintivo? Me temo que, a veces, nos comportamos unos con otros como el perro y el gato, que evoca la idea de dos personajes que se llevan mal por naturaleza. La imagen de Mart&iacute;n de Porres, logrando que el perro y el gato coman juntos en el mismo plato, haciendo posible que los distintos puedan estar en comuni&oacute;n, deber&iacute;a ser motivo de reflexi&oacute;n para tantas y tantos que se dicen hermanos. Para que este decir no sea una frase sino una realidad.</p>Martín Gelabert Ballester, OPMon, 02 Nov 2020 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/martin-de-porres-el-perro-y-el-gato/Ante la muerte, tristes pero esperanzadoshttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/ante-la-muerte-tristes-pero-esperanzados/<p>&ldquo;No os entristezc&aacute;is como los que no tienen esperanza&rdquo;, dec&iacute;a San Pablo en su primera carta a los tesalonicenses. Esta carta es probablemente el texto m&aacute;s antiguo del Nuevo Testamento. Ley&eacute;ndola queda claro que una de las cuestiones que desde el principio preocuparon a los cristianos es la de la resurrecci&oacute;n de los muertos. Esta es una de las &uacute;ltimas preguntas que le hicieron a Jes&uacute;s y una de las principales preocupaciones de la primera comunidad cristiana.</p> <p>Los cristianos no se entristecen como los que no tienen esperanza. Esta frase se puede entender de dos maneras: 1) que, ante la muerte, los cristianos no se entristecen porque tienen esperanza; y 2) que hay dos modos de estar tristes: se puede estar tristes sin esperanza y estarlo con esperanza. Esta segunda lectura del texto a los tesalonicenses en probablemente m&aacute;s realista que la primera.</p> <p>Ante la muerte los cristianos sentimos tristeza. S&iacute;, y con toda raz&oacute;n, porque ninguna despedida es f&aacute;cil, sobre todo las despedidas de las personas amadas. Pero tambi&eacute;n estamos esperanzados. El motivo de nuestra esperanza es nuestra fe en Cristo resucitado. Pues Cristo ha resucitado no s&oacute;lo para &eacute;l, sino como el primero de una larga lista de hermanos. Nuestra fe confiesa que Cristo ha resucitado y, como consecuencia, que, unidos a &eacute;l, tambi&eacute;n nosotros resucitaremos.</p> <p>Hay dos motivos muy serios que sostienen nuestra esperanza. El primero, Dios es misericordioso y nos ama, nos ama como no se puede amar m&aacute;s, nos ama en nuestra debilidad, nos ama en nuestra realidad, no nos trata como merecen nuestros pecados, nos trata seg&uacute;n su gran amor. Y los que se aman quieren estar juntos. Por eso, Dios que nos ama, quiere estar siempre con nosotros, no nos abandona nunca. En el momento de la dificultad est&aacute; m&aacute;s presente que nunca. En el momento de la muerte all&iacute; est&aacute; &eacute;l.</p> <p>El segundo motivo que sostiene nuestra esperanza es el poder de Dios: Dios tiene poder para resucitar muertos; del mismo modo que Dios nos ha dado la vida, por el mismo poder nos la sostiene; y por el mismo poder transformar&aacute; nuestra vida en una vida gloriosa cuando llegue el momento de dejar este mundo.</p> <p>Dios que nos ama, Dios que es todopoderoso, he aqu&iacute; las razones de nuestra esperanza. Este amor y este poder se manifestaron en la resurrecci&oacute;n de Cristo y se manifestar&aacute;n en la resurrecci&oacute;n de todos los que son Cristo.</p>Martín Gelabert Ballester, OPFri, 30 Oct 2020 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/ante-la-muerte-tristes-pero-esperanzados/Testigos antes que maestroshttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/testigos-antes-que-maestros/<p>Buscando buenos m&eacute;todos pastorales, quiz&aacute;s nos hemos olvidado del mejor. Dec&iacute;a Pablo VI que el mundo, antes que maestros, necesita testigos; y que si escucha a los maestros es porque primero son testigos. Testigo es el que tiene un conocimiento experiencial de aquello que dice; es alguien que primero ha vivido lo que expone; alguien que ha hecho en s&iacute; mismo la prueba de la bondad de lo que propone a los dem&aacute;s. Y lo dice, propone y expone sin ning&uacute;n inter&eacute;s personal. Por eso, si lo que dice o propone es rechazado, &eacute;l no se siente ofendido ni fracasado. Si acaso, un poco dolido porque el otro se ha perdido algo que &eacute;l considera fundamental.</p> <p>Algo parecido recomendaba Jes&uacute;s a aquellos que enviaba a proclamar la cercan&iacute;a del Reino de Dios: lo primero de todo, saludar a la gente, o sea, interesarse por ella, conocerla; despu&eacute;s, curar enfermos, o sea, sanar heridas, ayudar en lo que se puede; luego, no aprovecharse de la gente, no pedir dinero. &ldquo;Y si no se os recibe ni se escuchan vuestras palabras&rdquo;, marcharse tranquilamente &ldquo;sacudiendo el polvo de vuestros pies&rdquo; (Mt 10,14). No se trata de un desprecio ni de un acto de reproche; se trata de no dejarnos da&ntilde;ar, ni de rebelarnos contra nadie; de no cargar con el problema ajeno, de no depender de quienes no nos comprenden.</p> <p>Este curso est&aacute; marcado por una doble crisis sanitaria y econ&oacute;mica. Parece que el virus tardar&aacute; en irse. La econom&iacute;a se recuperar&aacute; lentamente. Pero con virus o sin &eacute;l, con econom&iacute;a boyante o precaria, siempre habr&aacute; necesidad y pobreza, enfermedad y muerte; personas tristes y solas, en busca de amor y de sentido. Los hospitales de campa&ntilde;a de los que habla el Papa Francisco seguir&aacute;n siendo una necesidad permanente. Los cristianos, todos y cada uno, deber&iacute;amos ser trabajadores voluntarios de estos hospitales de campa&ntilde;a. La invitaci&oacute;n a ser voluntarios de hospital es una muestra m&aacute;s de ese tenor de vida admirable del que hablaba el discurso a Diogneto (al que me refer&iacute; en un post anterior).</p> <p>Alguna vez he o&iacute;do: &ldquo;tenemos un producto maravilloso, pero no sabemos venderlo&rdquo;. Grave error: nosotros no somos vendedores de ning&uacute;n producto, sino personas que vivimos con un cierto estilo. Si este estilo aparece, aunque sea m&iacute;nimamente, el anuncio del nombre de Jes&uacute;s, el &uacute;nico nombre que puede salvar, vendr&aacute; casi de forma espont&aacute;nea, pues la gente nos preguntar&aacute;: &iquest;por qu&eacute; vives de esa manera? Nuestra respuesta podr&iacute;a ser: porque pienso de otra manera, tengo otra mentalidad, otro esp&iacute;ritu. Y as&iacute; provocaremos la pregunta: &iquest;de qu&eacute; modo piensas y por qu&eacute; piensas as&iacute;, qu&eacute; clase de esp&iacute;ritu es este? Ah&iacute; es donde aparece el nombre de Jesucristo.</p>Martín Gelabert Ballester, OPMon, 26 Oct 2020 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/testigos-antes-que-maestros/Un Papa soñadorhttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/un-papa-sonador/<p>El sustantivo sue&ntilde;o y el verbo so&ntilde;ar aparecen, al menos, 18 veces en <i>Fratelli tutti</i>. El Papa habla de sue&ntilde;os, como tambi&eacute;n all&aacute; por el a&ntilde;o 1963 otro pastor, citado por el Papa en su enc&iacute;clica, Mart&iacute;n Luther King dijo que ten&iacute;a un sue&ntilde;o. Ni entonces con Luther King, ni ahora con Francisco el sue&ntilde;o tiene que ver con vanas ilusiones. Se trata de fuertes deseos, que alientan grandes esperanzas. Unas esperanzas que est&aacute;n bien fundamentadas y pueden convertirse en realidades si se cumplen ciertas condiciones.</p> <p>Luther King so&ntilde;aba con un futuro en el cual la gente de raza negra y blanca pudiesen coexistir armoniosamente y como iguales. &ldquo;Ahora, dec&iacute;a, es el tiempo de elevarnos del oscuro y desolado valle de la segregaci&oacute;n hacia el iluminado camino de la justicia racial&rdquo;. Francisco concluye su carta con una oraci&oacute;n al Creador en la que le suplica que nos inspire &ldquo;un sue&ntilde;o de reencuentro, de di&aacute;logo, de justicia y de paz&rdquo;. Este sue&ntilde;o es importante porque vivimos en un mundo de desencuentros, de mon&oacute;logos, de injusticia y de guerra.</p> <p>Es fundamental, dice Francisco, que ese anhelo de fraternidad lo so&ntilde;emos juntos, porque &ldquo;solos se corre el riesgo de tener espejismos&rdquo;. Es muy dif&iacute;cil, a&ntilde;ade, proyectar algo grande, si no se logra que esto se convierta en un sue&ntilde;o colectivo. Pi&eacute;nsese, por ejemplo, que las grandes obras de una comunidad (nacional, municipal y tambi&eacute;n religiosa) han tenido &eacute;xito cuando todos sus miembros estaban ilusionados en un proyecto com&uacute;n, porque era de todos, y cada uno lo asum&iacute;a como propio.</p> <p>Desgraciadamente ahora parece que los sue&ntilde;os de la humanidad no son de fraternidad: &ldquo;el sue&ntilde;o de construir juntos la justicia y la paz parece una utop&iacute;a de otras &eacute;pocas. Vemos c&oacute;mo impera la indiferencia c&oacute;moda, fr&iacute;a y globalizada, hija de una profunda desilusi&oacute;n que se esconde detr&aacute;s del enga&ntilde;o de una ilusi&oacute;n: creer que podemos ser todopoderosos y olvidar que estamos todos juntos en la misma barca&rdquo;. Y cuando en la misma barca cada uno rema hacia un lado distinto, la barca se hunde.</p> <p>Alguno pensar&aacute; que estos sue&ntilde;os del Papa son ut&oacute;picos en el sentido negativo que a veces damos a la palabra: algo hermoso, pero imposible de conseguir. Pero en su sentido m&aacute;s noble la utop&iacute;a no es lo irrealizable, sino lo que es posible conseguir siempre que se pongan las condiciones requeridas para ello. Tambi&eacute;n las bienaventuranzas de Jes&uacute;s parecen un sue&ntilde;o ut&oacute;pico. El &ldquo;anhelo de un planeta que asegure tierra, techo y trabajo para todos&rdquo;, para emplear palabras de Francisco, es el sue&ntilde;o al que nos invita el Evangelio.</p> <p>Si so&ntilde;amos cosas buenas a lo mejor las obtendremos. Si pensamos que son imposibles, nos quedaremos pasivos, con los brazos cruzados. Al respecto dec&iacute;a Miguel de Unamuno: cuando el hombre se cruza de brazos, Dios se echa a dormir. Pong&aacute;monos a la tarea, y en ella nos encontraremos a un Dios bien despierto que nos acompa&ntilde;a y nos estimula.</p>Martín Gelabert Ballester, OPThu, 22 Oct 2020 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/un-papa-sonador/Avisos para navegantes en la encíclicahttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/avisos-para-navegantes-en-la-enciclica/<p>En la enc&iacute;clica <i>Fratelli tutti</i> encontramos algunos avisos para navegantes cristianos, a los que vale la pena prestar atenci&oacute;n, por si alguno de ellos pudiera interesarnos.</p> <p>Uno de estos avisos ya lo indiqu&eacute; en un post anterior, al tratar de las redes sociales. Lo repito y lo resumo: la agresividad, insultos y fanatismos que aparecen en las redes sociales, a veces, por desgracia, est&aacute;n protagonizados por cat&oacute;licos. Incluso a veces, pretendiendo defender la verdad, lo que hacemos es emborronarla cuando lo hacemos con agresividad y olvidamos que el amor es lo propio y caracter&iacute;stico del cristiano.</p> <p>Otro aviso aparece cuando el Papa habla de los migrantes y de las ideolog&iacute;as economicistas que abogan por no dejarles entrar en nuestros pa&iacute;ses ricos o dificultan su presencia. En este contexto, el Papa advierte que hay cristianos que comparten &ldquo;esta mentalidad y estas actitudes (negativas), haciendo prevalecer sus preferencias pol&iacute;ticas por encima de hondas convicciones de la propia fe: la inalienable dignidad de cada persona humana m&aacute;s all&aacute; de su origen, color o religi&oacute;n, y la ley suprema del amor fraterno&rdquo;.</p> <p>Un tercer aviso se encuentra cuando el Papa comenta la par&aacute;bola del samaritano misericordioso y nota que quienes pasan de largo ante el herido son personas religiosas. Dice Francisco: &ldquo;el hecho de creer en Dios y de adorarlo no garantiza vivir como a Dios le agrada. Una persona de fe puede no ser fiel a todo lo que esa misma fe le reclama, y sin embargo puede sentirse cerca de Dios y creerse con m&aacute;s dignidad que los dem&aacute;s&rdquo;. El aviso contin&uacute;a, desde otra perspectiva, despu&eacute;s de lamentar que a la Iglesia le haya costado tanto tiempo condenar la esclavitud y diversas formas de violencia: &ldquo;todav&iacute;a hay quienes parecen sentirse alentados o al menos autorizados por su fe para sostener diversas formas de nacionalismos cerrados y violentos, actitudes xen&oacute;fobas, desprecios e incluso maltratos hacia los que son diferentes&rdquo;.</p> <p>Un nuevo aviso aparece al hablar de los l&iacute;deres religiosos. Porque el problema no est&aacute; en los libros sagrados de las religiones, sino en aquellos que los interpretan. Francisco constata que algunas interpretaciones de esos l&iacute;deres pueden conducir a la violencia fundamentalista. Y hablando en primera persona dice: &ldquo;los l&iacute;deres religiosos estamos llamados a ser aut&eacute;nticos dialogantes, a ser artesanos de paz, uniendo y no dividiendo, abriendo sendas y no levantando nuevos muros&rdquo;.</p>Martín Gelabert Ballester, OPSun, 18 Oct 2020 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/avisos-para-navegantes-en-la-enciclica/Lo afectivo y lo institucional en "Fratelli tutti"http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/lo-afectivo-y-lo-institucional-en-fratelli-tutti/<p>En la enc&iacute;clica aparecen citados algunos autores contempor&aacute;neos. El Papa se deja acompa&ntilde;ar de pensadores que le ayudan a comprender y expresar la verdad, y a traducir el mensaje evang&eacute;lico en funci&oacute;n de las necesidades de nuestro tiempo. Uno de los citados es un autor protestante franc&eacute;s, que ha escrito cosas interesantes sobre temas que interesan a la teolog&iacute;a. Se trata de Paul Ricoeur. Inspir&aacute;ndose en este autor, Francisco dice que la caridad debe integrar dos dimensiones que provocan dos tipos de lazos o de relaciones: la dimensi&oacute;n personal o cercan&iacute;a afectiva al otro, y la dimensi&oacute;n institucional. &iquest;C&oacute;mo comprender esto?</p> <p>Nuestro mundo est&aacute; cada vez m&aacute;s estructurado y burocratizado. Muchas relaciones de solidaridad han dejado de ser personales y se dan a trav&eacute;s de instituciones y mediaciones sociales. Mi ayuda a las v&iacute;ctimas de un terremoto no la entrego personalmente, sino a trav&eacute;s de una ONG o de una instituci&oacute;n eclesial o estatal. Para que llegue la medicina al herido que est&aacute; lejos necesito de los servicios de correos. Caridad es la ayuda que yo presto para que un anciano pueda cruzar un r&iacute;o, pero tambi&eacute;n es caridad lo que hace el pol&iacute;tico que construye el puente. &nbsp;En realidad, la relaci&oacute;n personal con el pr&oacute;jimo y la institucional son las dos caras de la misma caridad. Y ambas son necesarias.</p> <p>La caridad, como bien dice el Papa, pasa tambi&eacute;n por &ldquo;las instituciones, el derecho, la t&eacute;cnica, la experiencia, los aportes profesionales, el an&aacute;lisis cient&iacute;fico, los procedimientos administrativos&hellip; La verdadera caridad es capaz de incorporar todo esto, y si debe expresarse en el encuentro persona a persona, tambi&eacute;n es capaz de llegar a una hermana o a un hermano lejano e incluso ignorado, a trav&eacute;s de los diversos recursos que las instituciones de una sociedad organizada, libre y creativa son capaces de generar&rdquo;.</p> <p>&ldquo;El buen samaritano necesit&oacute; de una posada que le permitiera resolver lo que &eacute;l solo, en aquel momento, no estaba en condiciones de asegurar. El amor al pr&oacute;jimo es realista y no desperdicia nada que sea necesario para una transformaci&oacute;n de la historia que beneficie a los &uacute;ltimos. De otro modo, a veces se tienen ideolog&iacute;as de izquierda o pensamientos sociales, junto con h&aacute;bitos individualistas y procedimientos ineficaces que s&oacute;lo llegan a unos pocos. Mientras tanto, la multitud de los abandonados queda a merced de la posible buena voluntad de algunos. Esto hace ver que es necesario fomentar no &uacute;nicamente una m&iacute;stica de la fraternidad sino al mismo tiempo una organizaci&oacute;n mundial m&aacute;s eficiente para ayudar a resolver los problemas acuciantes de los abandonados que sufren y mueren en los pa&iacute;ses pobres&rdquo;.</p>Martín Gelabert Ballester, OPWed, 14 Oct 2020 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/lo-afectivo-y-lo-institucional-en-fratelli-tutti/Las redes sociales en la encíclica del Papahttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/las-redes-sociales-en-la-enciclica-del-papa/<p>Entre los muchos temas que aparecen en la enc&iacute;clica <i>Fratelli tutti</i> est&aacute; el de las redes sociales y el uso de internet. Como todo lo humano, internet es ambiguo. Puede servir para hacer el bien y utilizarse para hacer el mal. Destaco algunas de las cosas que el Papa dice. Como en el post anterior utilizo con abundancia las propias palabras de la enc&iacute;clica.</p> <p>Por una parte, tanta comunicaci&oacute;n puede redundar en una p&eacute;rdida de intimidad. Todo se convierte en espect&aacute;culo que puede ser espiado, vigilado, y la vida se expone a un control constante. En la comunicaci&oacute;n digital se quiere mostrar todo, y cada individuo se convierte en objeto de miradas que hurgan, desnudan y divulgan, frecuentemente de manera an&oacute;nima. El respeto al otro se hace pedazos y, de esa manera, al mismo tiempo que lo desplazo, o ignoro y lo mantengo lejos, sin pudor alguno puedo invadir su vida hasta el extremo.</p> <p>M&aacute;s a&uacute;n, a veces imaginamos tener muchos amigos a trav&eacute;s de estos medios. Es posible que esas amistades sean una ilusi&oacute;n y estemos m&aacute;s solos de lo que pensamos. Los medios nos pueden hacer perder el contacto con la realidad concreta, obstaculizando el desarrollo de relaciones interpersonales aut&eacute;nticas. La buena comunicaci&oacute;n no puede darse por medio de una pantalla. &ldquo;Hacen falta gestos f&iacute;sicos, expresiones del rostro, silencios, lenguaje corporal, y hasta el perfume, el temblor de las manos, el rubor, la transpiraci&oacute;n, porque todo eso habla y forma parte de la comunicaci&oacute;n humana. La conexi&oacute;n digital no basta para tender puentes, no alcanza para unir a la humanidad&rdquo;.</p> <p>Voy con lo que me parece m&aacute;s grave. Parece que, de pronto, estamos todos muy comunicados, pero en esta super comunicaci&oacute;n provoca mucha separaci&oacute;n y distanciamiento, a base de insultos, agresividad y actitudes intolerantes, muchas veces an&oacute;nimos. Esto ser&iacute;a imposible en el contacto cuerpo a cuerpo, porque terminar&iacute;amos destruy&eacute;ndonos entre todos.</p> <p>Por desgracia, los fanatismos que llevan a destruir a otros son protagonizados tambi&eacute;n por personas religiosas, sin excluir a los cristianos, que &ldquo;pueden formar parte de redes de violencia verbal a trav&eacute;s de internet y de los diversos foros o espacios de intercambio digital. Aun en medios cat&oacute;licos se pueden perder los l&iacute;mites, se suelen naturalizar la difamaci&oacute;n y la calumnia, y parece quedar fuera toda &eacute;tica y respeto por la fama ajena. &iquest;Qué se aporta as&iacute; a la fraternidad que el Padre com&uacute;n nos propone?&rdquo;</p> <p>El criterio para valorar positiva o negativamente la vida humana es el amor. &nbsp;Sin embargo, nota el Papa, hay creyentes que piensan que su grandeza está en la imposici&oacute;n de sus ideolog&iacute;as al resto, o en la defensa violenta de la verdad, o en grandes demostraciones de fortaleza. Todos los creyentes necesitamos reconocer esto: lo primero es el amor, lo que nunca debe estar en riesgo es el amor, el mayor peligro es no amar (cf. <i>1 Co </i>13,1-13).</p>Martín Gelabert Ballester, OPSun, 11 Oct 2020 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/las-redes-sociales-en-la-enciclica-del-papa/Covid-19 y encíclica del Papahttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/covid-19-y-enciclica-del-papa/<p>En su reciente enc&iacute;clica, Francisco entra de lleno en la situaci&oacute;n provocada por el covid-19 y saca algunas buenas consecuencias. Destaco, casi con las mismas palabras de la enc&iacute;clica, los tres aspectos m&aacute;s importantes que, en mi opini&oacute;n, preocupan al Papa.</p> <p>Uno: todos estamos en la misma barca. Por eso, o nos salvamos todos juntos o no se salva nadie. La t&eacute;cnica, la ciencia, el progreso nos han hecho pensar que somos todopoderosos, que el ser humano es capaz de todo y tienes soluciones para todo. El virus nos ha hecho caer en la cuenta de que el individualismo es perjudicial porque todo est&aacute; conectado e interrelacionado. Por otra parte, ha puesto ante nuestros ojos lo fr&aacute;giles que somos. De ah&iacute; que &ldquo;el dolor, la incertidumbre, el temor y la conciencia de los propios l&iacute;mites que despert&oacute; la pandemia, hacen resonar el llamado a repensar nuestros estilos de vida, nuestras relaciones, la organizaci&oacute;n de nuestra sociedad y sobre todo el sentido de nuestra existencia&rdquo;.</p> <p>Dos: una advertencia para la post-pandemia (&iexcl;esperemos que sea pronto!): Pasada la crisis sanitaria, &ldquo;la peor reacci&oacute;n ser&iacute;a volver a caer en una fiebre consumista y en nuevas formas de autopreservaci&oacute;n ego&iacute;sta. No deber&iacute;amos olvidarnos de los ancianos que murieron por falta de respiradores, en parte como resultado de sistemas de salud desmantelados a&ntilde;o tras a&ntilde;o. Ojalá que tanto dolor no sea in&uacute;til, que demos un salto hacia una forma nueva de vida y descubramos definitivamente que nos necesitamos y nos debemos los unos a los otros, para que la humanidad renazca con todos los rostros, todas las manos y todas las voces, m&aacute;s all&aacute; de las fronteras que hemos creado&hellip; Adem&aacute;s, no se deber&iacute;a ignorar ingenuamente que la obsesi&oacute;n por un estilo de vida consumista, sobre todo cuando s&oacute;lo unos pocos puedan sostenerlo, s&oacute;lo podr&aacute; provocar violencia y destrucci&oacute;n rec&iacute;proca&rdquo;. El &ldquo;s&aacute;lvese quien pueda&rdquo; se traducir&aacute; r&aacute;pidamente en el &ldquo;todos contra todos&rdquo;, y eso ser&aacute; peor que una pandemia.</p> <p>Y tres: importa leer las semillas de bien que se han manifestado durante esta pandemia, semillas que son el modo como Dios act&uacute;a en este mundo. A pesar de las sombras que no conviene ignorar, hemos visto tambi&eacute;n caminos de esperanza. &ldquo;Porque Dios sigue derramando en la humanidad semillas de bien. La reciente pandemia nos permiti&oacute; rescatar y valorizar a tantos compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras de viaje que, en el miedo, reaccionaron donando la propia vida. Fuimos capaces de reconocer c&oacute;mo nuestras vidas est&aacute;n tejidas y sostenidas por personas comunes que, sin lugar a dudas, escribieron los acontecimientos decisivos de nuestra historia compartida: m&eacute;dicos, enfermeros y enfermeras, farmac&eacute;uticos, empleados de los supermercados, personal de limpieza, cuidadores, transportistas, hombres y mujeres que trabajan para proporcionar servicios esenciales y seguridad, voluntarios, sacerdotes, religiosas... comprendieron que nadie se salva solo&rdquo;.</p>Martín Gelabert Ballester, OPThu, 08 Oct 2020 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/covid-19-y-enciclica-del-papa/Encíclica del Papa: hermanas y hermanos todoshttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/enciclica-del-papa-hermanas-y-hermanos-todos/<p>S&iacute;, todos hijos del mismo Padre. Todos hermanas y hermanos. Con diferencias que nos enriquecen. Y, a veces, son causa de distanciamiento. Por eso importa recordar que lo que nos une e iguala es m&aacute;s importante y fundamental que lo que nos distingue. Precisamente por eso es posible ver en el otro a &ldquo;otro yo&rdquo;, que tiene mis mismas necesidades y mis mismas ilusiones. Por eso tambi&eacute;n es posible el perd&oacute;n y la reconciliaci&oacute;n porque, al reconciliarme con el otro, me estoy reencontrando conmigo mismo.</p> <p>La enc&iacute;clica que acaba de publicar el Papa es una llamada a la fraternidad universal. Comienza recordando el encuentro de san Francisco de As&iacute;s con el sult&aacute;n Al Kamil, al que visit&oacute; sin m&aacute;s armas que la Paz, el Bien, el respeto. El Papa confiesa que se ha &ldquo;sentido especialmente estimulado por el Gran Im&aacute;n Ahmad Al-Tayyeb, con quien se encontr&oacute; en Abu Dabi para recordar que Dios ha creado todos los seres humanos, iguales en los derechos, en los deberes y en la dignidad, y los ha llamado a convivir como hermanos entre ellos&rdquo;. La enc&iacute;clica tiene un alcance ecum&eacute;nico e interreligioso, m&aacute;s a&uacute;n, un alcance universal, porque todos cabemos dentro del coraz&oacute;n de un Dios que no sabe de l&iacute;mites ni fronteras.</p> <p>Es imposible resumir la enc&iacute;clica en un post. Solo cabe invitar a su lectura. Son muchos los temas que, a lo largo de su p&aacute;ginas, van apareciendo: la irrupci&oacute;n de la pandemia del Covid-19 que ha manifestado nuestra incapacidad para actuar conjuntamente; las causas que no favorecen el desarrollo de la fraternidad; el olvido de los dem&aacute;s; el pensar solo en los propios intereses; el rechazo y miedo al inmigrante; el descarte de las personas &ldquo;no productivas&rdquo; que, sin embargo, son &uacute;nicas e irrepetibles; las redes que nos empachan de conexiones, favorecen el insulto y obstaculizan el desarrollo de relaciones interpersonales aut&eacute;nticas; la injusticia de la guerra o la inadmisibilidad de la pena de muerte; las causas estructurales de la pobreza o el destino com&uacute;n de los bienes creados.</p> <p>Comentando la par&aacute;bola del samaritano misericordioso, Francisco plantea una pregunta fundamental: y t&uacute;, &iquest;con cu&aacute;l de los personajes de la par&aacute;bola te identificas, con los salteadores, con las personas religiosas, que se desentendieron del herido y pasan de largo, o con el que, sin conocerlo, lo consider&oacute; digno de dedicarle su tiempo? Son muy buenas las reflexiones sobre el amor, que nos pone en tensi&oacute;n hac&iacute;a la comuni&oacute;n universal. Un amor que no s&oacute;lo se expresa en relaciones &iacute;ntimas y cercanas, sino tambi&eacute;n en las relaciones sociales, econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas. Resultan de sumo inter&eacute;s las consideraciones sobre la paz, el di&aacute;logo entre personas y pueblos, o el perd&oacute;n, que no significa olvido.</p> <p>La enc&iacute;clica acaba recordando que las religiones est&aacute;n al servicio de la fraternidad. Afirma que &ldquo;la violencia no encuentra fundamento en las convicciones religiosas fundamentales, sino en sus deformaciones&rdquo;. Y tambi&eacute;n &ldquo;el amor de Dios es el mismo para cada persona sea de la religi&oacute;n que sea. Y si es ateo es el mismo amor&rdquo;.</p>Martín Gelabert Ballester, OPSun, 04 Oct 2020 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/enciclica-del-papa-hermanas-y-hermanos-todos/