Nihil Obstathttp://nihilobstat.dominicos.org/Este blog trata de cuestiones religiosas, teológicas y eclesiales. Busca ser un espacio de reflexión y diálogo.es-esCopyright 2018 Orden de Predicadores. Todos los derechos reservados.Thu, 18 Oct 2018 00:00:00 +020020Las bondades del perdónhttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/las-bondades-del-perdon/<p>Las religiones deben predicar las bondades del perd&oacute;n. Pero tan importante como el anuncio del perd&oacute;n es que este anuncio se comprenda m&aacute;s all&aacute; de los l&iacute;mites del lenguaje religioso. Hay convicciones religiosas que pueden tener una importancia grande para la buena convivencia entre los seres humanos. Pero es im&shy;portante expresarlas en un lenguaje universal y accesible para todos, para que puedan ser argumentadas p&uacute;blica y pol&iacute;ticamente.</p> <p>De ah&iacute; la importancia de traducir, pol&iacute;tica y antropol&oacute;gicamente, que el primer beneficiario del perd&oacute;n es el que perdona. Lo que parece justo y racional es el rendimiento de cuentas, eso por no decir que, para el ofendido, para la v&iacute;ctima, lo racional es el odio. Sin embargo, bien pensado, ese rendimiento de cuentas, y no digamos la venganza, engendra m&aacute;s violencia y encadena un c&iacute;rculo vicioso sin fin. A corto plazo el perd&oacute;n puede parecer una p&eacute;rdida, pero a la larga asegura un provecho real. El perd&oacute;n puede parecer una debilidad; en realidad tanto para concederlo como para aceptarlo, hace falta una gran fuerza espiritual y una valent&iacute;a moral a toda prueba. Lejos de ser un menoscabo para la persona, el perd&oacute;n la lleva a una humanidad m&aacute;s plena y m&aacute;s rica que, para los creyentes, refleja un rayo del esplendor del Creador.</p> <p>El &uacute;nico modo de acabar con el mal que nos hacemos los unos a los otros es el perd&oacute;n. Qui&eacute;n detiene el mal no es el malvado. Es el que no responde al mal con el mal. Qui&eacute;n rompe el c&iacute;rculo de venganza y contra venganza no es el victimario, sino la v&iacute;ctima que no entra en ese c&iacute;rculo y, al no entrar, no lo multiplica. En la cruz de Cristo resplandece esto con claridad meridiana. Jes&uacute;s nunca devuelve mal por mal, al ser insultado no respond&iacute;a con insultos, al padecer no amenazaba (1 Pe 2,22). Para que esto fuera posible &ldquo;dio en s&iacute; mismo muerte al odio&rdquo; (Ef 2,16). Solo as&iacute; es posible parar el odio: cuando uno lo mata en s&iacute; mismo y, por tanto, no lo transmite, porque no lo puede transmitir (ya que lo ha matado). O mejor a&uacute;n, cuando uno no lo deja entrar en su vida. Para no dejarlo entrar, Jes&uacute;s llevaba puesta la coraza del amor (cf. Ef 6,14-16). Como el odio no estaba en su vida, era imposible que odiase. De Jes&uacute;s s&oacute;lo sale amor.</p> <p>Al parar el mal, el primer beneficiario del perd&oacute;n es el que perdona: &ldquo;el perd&oacute;n no es un favor al malvado, sino una necesidad de la v&iacute;ctima para superar el dolor&rdquo; (S. Rancagliolo). El que dice: &ldquo;ni olvido ni perdono&rdquo; contribuye a perpetuar el odio. Por el contrario, perdonar es empezar de nuevo, rehacer la historia, escribir de nuevo la trayectoria de las cosas y de las personas. Perdonar es intentar lo imposible, deshacer lo que ha sido, abrir nuevas metas all&iacute; donde parece que todo est&aacute; terminado. En este sentido, el poder de perdonar es el potencial m&aacute;s eficaz.</p>Martín Gelabert Ballester, OPThu, 18 Oct 2018 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/las-bondades-del-perdon/Santos Pablo VI y Romero, rogad por nosotroshttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/santos-pablo-vi-y-romero-rogad-por-nosotros/<p>En una abarrotada Plaza de San Pedro, el Papa Francisco ha canonizado a dos grandes figuras de la Iglesia de los &uacute;ltimos a&ntilde;os: el Papa Pablo VI y el Obispo Oscar Romero. Cada uno tiene, con todo derecho, santos de su devoci&oacute;n, pero a mi me gustar&iacute;a que estos dos fueran santos para todos, aunque sospecho que, desgraciadamente, seguir&aacute;n teniendo sus cr&iacute;ticos, como sucede con todas las grandes personalidades.</p> <p>Pablo VI fue el Papa que llevo adelante y finaliz&oacute; el Concilio Vaticano II. Acabado el Concilio sufri&oacute; mucho al ver algunas malas consecuencias, por ejemplo, la ruptura con la Iglesia, precisamente por estar en desacuerdo con muchas decisiones conciliares, de Monse&ntilde;or Lefebre. A pesar de los esfuerzos hechos en los &uacute;ltimos tiempos por parte de la Santa Sede, est&aacute; lejos la vuelta de los seguidores de Lefebre a la plena comuni&oacute;n con la Iglesia. Pablo VI fue tambi&eacute;n el hombre del di&aacute;logo, de la evangelizaci&oacute;n, un intelectual inc&oacute;modo que sab&iacute;a hacer las preguntas oportunas. Fue el Papa que propici&oacute; la Facultad de Teolog&iacute;a en Valencia, que apoyo la transici&oacute;n espa&ntilde;ola, que implor&oacute; (sin conseguirlo) por la vida de los &uacute;ltimos condenados a muerte en Espa&ntilde;a.</p> <p>Tambi&eacute;n Oscar Romero imploraba justicia y pan para los pobres, y clamaba contra los miles de asesinatos cometidos por los escuadrones de la muerte en su pa&iacute;s. Lo pag&oacute; con su vida. El clima contra la Iglesia que se respiraba en El Salvador queda bien reflejado en este triste lema, que se repet&iacute;a constantemente: &ldquo;haga patria, mate a un cura&rdquo;. Son hist&oacute;ricas las palabras pronunciadas en la homil&iacute;a que provoc&oacute; su muerte: &ldquo;Les suplico, les ruego, les orden&oacute; en nombre de Dios, &iexcl;cese la represi&oacute;n!&rdquo;. S&iacute;, en nombre de Dios s&oacute;lo se puede ordenar que se acabe con la muerte y se trabaje por la vida. Era bien consciente de que se estaba jugando la vida, como queda claro en estas palabras pronunciadas poco antes de su muerte: &ldquo;si me matan, resucitar&eacute; en el pueblo salvadore&ntilde;o&rdquo;.</p> <p>Con estas canonizaciones, el Papa ha hecho un reconocimiento al Concilio Vaticano II y al postconcilio. Francisco sigue marcando el camino a seguir.</p>Martín Gelabert Ballester, OPSun, 14 Oct 2018 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/santos-pablo-vi-y-romero-rogad-por-nosotros/Virgen del Rosario, advocación transversalhttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/virgen-del-rosario-advocacion-transveral/<p>La Virgen Mar&iacute;a ha recibido distintos t&iacute;tulos y advocaciones. Son la mejor prueba de la devoci&oacute;n que el pueblo cristiano le profesa. Una advocaci&oacute;n es una llamada a la Virgen para que nos proteja y ampare en una determinada situaci&oacute;n. Fundamentalmente hay dos modos de calificar o adjetivar a Mar&iacute;a, uno por medio de un lugar o espacio geogr&aacute;fico; y otro, refiri&eacute;ndose a una necesidad concreta. As&iacute;, Mar&iacute;a es calificada de Virgen de Guadalupe, de Montserrat, de Lluch, de Covadonga o de &Aacute;frica. Es un modo de decir que ella es la protectora de quienes viven en esos lugares, y tambi&eacute;n que qui&eacute;n se acerca a esos lugares busca el amparo de Mar&iacute;a. Por otra parte, es calificada de Virgen de la paz, de los dolores, o de los desamparados. Es un modo de decir que ella protege a los que trabajan por la paz, o a los que se encuentran en una situaci&oacute;n de desvalimiento.</p> <p>El Rosario no es un lugar geogr&aacute;fico (ya s&eacute; que hay alguna ciudad que se llama as&iacute;), ni tampoco hace alusi&oacute;n a ninguna necesidad especial. &iquest;Cu&aacute;l podr&iacute;a ser el sentido de esta advocaci&oacute;n: Virgen del Rosario? Esta advocaci&oacute;n nos recordar&iacute;a que, invocando a Mar&iacute;a, sea cual sea el t&iacute;tulo que le demos, estamos acogi&eacute;ndonos a una mediaci&oacute;n que nos lleva a Cristo. Mar&iacute;a no es un fin en s&iacute; mismo. El &uacute;nico fin de todo cristiano es Cristo, el Se&ntilde;or. Todo lo que nos conduce a &eacute;l, es bueno y santo. Y lo que nos aparta de &eacute;l, es malo y diab&oacute;lico. Mar&iacute;a siempre nos conduce a Cristo. Ella est&aacute; permanentemente dici&eacute;ndonos, como a los servidores de la boda de Cana: &ldquo;haced lo que &eacute;l os diga&rdquo;.</p> <p>El Rosario se refiere directamente a distintos misterios de la vida de Cristo. Por eso, la Virgen del Rosario nos lleva directamente a tales misterios, sea cual sea el lugar en el que estemos o la situaci&oacute;n por la que estamos pasando. La Virgen del Rosario podr&iacute;a ser una apelaci&oacute;n transversal, presente en todas las dem&aacute;s invocaciones marianas. Y un recordatorio del sentido que tienen todas ellas. Como muy bien record&oacute; el Concilio Vaticano II, el culto devocional a Mar&iacute;a &ldquo;favorece eficazmente el culto de adoraci&oacute;n tributado al Verbo encarnado, lo mismo que al Padre y al Esp&iacute;ritu Santo&rdquo; (<em>Lumen Gentium</em>, 66). Eso es exactamente lo que hace el Rosario: comienza por recordarnos el misterio del Verbo encarnado y termina orientando nuestra mirada a Cristo resucitado y exaltado por el Padre, en virtud del Esp&iacute;ritu Santo. Finalmente, el Rosario presenta a Mar&iacute;a &ldquo;asunta al cielo&rdquo;, como icono de todo lo que el cristiano espera, que no es otra cosa que unirse al misterio pascual de Cristo.</p>Martín Gelabert Ballester, OPFri, 12 Oct 2018 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/virgen-del-rosario-advocacion-transveral/Diálogo interreligioso y comisiones de la verdadhttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/dialogo-interreligioso-y-comisiones-de-la-verdad/<p>La primera violencia que habr&aacute; que denunciar y, en lo posible, tratar de impedir, es la violencia religiosa, la cometida en nombre de Dios, precisamente porque es la m&aacute;s blasfema, la que m&aacute;s confusiones crea, la que m&aacute;s f&aacute;cilmente aceptan o comprenden los adeptos ingenuos de la religi&oacute;n en nombre de la cual falsamente se ha invocado el nombre de Dios. Hay que dejar claro que en nombre de Dios s&oacute;lo se puede trabajar por la paz, la reconciliaci&oacute;n, el encuentro entre las personas.</p> <p>De ah&iacute; la importancia que tiene hoy el di&aacute;logo interreligioso. Es una de las mejores contribuciones a la paz. Como bien dijo Juan Pablo II, el di&aacute;logo interreligioso &ldquo;es importante para proponer una firme base de paz y alejar el espectro funesto de las guerras de religi&oacute;n que han ba&ntilde;ado de sangre tantos per&iacute;odos de la historia de la humanidad. El nombre del &uacute;nico Dios tiene que ser, cada vez m&aacute;s, como ya es de por s&iacute;, un nombre de paz y un imperativo de paz&rdquo;.</p> <p>Las religiones deben contribuir, adem&aacute;s, a la b&uacute;squeda de reconciliaci&oacute;n una vez que han sido superados los conflictos armados. La Iglesia, las religiones, deben contribuir a esta reconciliaci&oacute;n y buscar, con imaginaci&oacute;n creativa, caminos de convi&shy;vencia, aunque no sea posible el olvido. Esta reconciliaci&oacute;n, para ir m&aacute;s all&aacute; de lo individual y ser eficaz socialmente, tiene que tener una traducci&oacute;n pol&iacute;tica. Un ejemplo pueden ser las comisiones de la verdad, organismos oficiales, no judiciales, que en algunos pa&iacute;ses han logrado que, desde el reconocimiento de la culpa, se haya otor&shy;gado un perd&oacute;n sincero, o al menos, una posibilidad de convivencia, abriendo caminos de futuro.</p> <p>Las comisiones de la verdad prestan particular atenci&oacute;n al testimonio de las v&iacute;ctimas y al restablecimiento de sus derechos, ayudan a que sociedades divididas superen la cultura del silencio y de la desconfianza, proponen reformas institucionales para evitar nuevas violaciones de los derechos humanos. Buscan, como indica la misma palabra, la verdad sobre hechos antes negados. Aunque su enfoque est&aacute; cen&shy;trado en las v&iacute;ctimas, tambi&eacute;n tienen como objetivo promover la reconciliaci&oacute;n nacio&shy;nal, o la integraci&oacute;n de los victimarios en las sociedades o grupos da&ntilde;ados, sobre todo cuando los victimarios reconocen sus cr&iacute;menes y piden sinceramente perd&oacute;n. Solo desde la verdad es posible el perd&oacute;n y el reencuentro.</p>Martín Gelabert Ballester, OPMon, 08 Oct 2018 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/dialogo-interreligioso-y-comisiones-de-la-verdad/El Rosario, escuela de Maríahttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/el-rosario-escuela-de-maria/<p>El mes de octubre se celebra la fiesta de la Virgen del Rosario. Distintas asociaciones, que se acogen al amparo de esta advocaci&oacute;n, celebran tambi&eacute;n su &ldquo;d&iacute;a&rdquo; durante este mes. Este a&ntilde;o, el Papa ha recomendado a los fieles cat&oacute;licos que durante este mes de octubre recen cada d&iacute;a esta oraci&oacute;n para &ldquo;pedir a la Santa Madre de Dios y a San Miguel Arc&aacute;ngel que protejan a la Iglesia del diablo, que siempre pretende separarnos de Dios y entre nosotros&rdquo;. Efectivamente, el t&eacute;rmino diablo significa separaci&oacute;n. Lo diab&oacute;lico siempre separa. Su contrario ser&iacute;a &ldquo;s&iacute;mbolo&rdquo;, que significa reunir. Lo simb&oacute;lico (pi&eacute;nsese en el &ldquo;s&iacute;mbolo&rdquo; de ap&oacute;stoles, en el Credo) siempre une. La fe en el s&iacute;mbolo de los ap&oacute;stoles une al ser humano con Dios y une a los creyentes como hermanos. Lo diab&oacute;lico separa a los seres humanos de Dios y los separa entre ellos.</p> <p>Dado el momento que est&aacute; atravesando la Iglesia, con cr&iacute;ticas directas al Papa, cuando no insultos y descalificaciones, estoy convencido de que Francisco, en esta intenci&oacute;n de oraci&oacute;n est&aacute; pensando sobre todo en la &ldquo;separaci&oacute;n entre nosotros&rdquo;. Porque esas cr&iacute;ticas al Papa tambi&eacute;n separan a los propios creyentes. Es lamentable que haya que salir en defensa del Papa y m&aacute;s lamentable a&uacute;n que se le descalifique sin matices. De ah&iacute;, la oportunidad de rezar el rosario durante este mes de octubre, pidiendo precisamente por la unidad entre nosotros, los propios creyentes. El Papa busca tambi&eacute;n otra intenci&oacute;n en este rezo del rosario: &ldquo;que la Iglesia sea consciente de las culpas, de los errores, de los abusos cometidos en el presente y en el pasado, y comprometida a luchar sin ninguna vacilaci&oacute;n para que el mal no prevalezca&rdquo;. No hace falta insistir en lo oportuno de esta intenci&oacute;n.</p> <p>El Rosario es la escuela de Mar&iacute;a puesto que, al rezarlo, ella nos conduce a la contemplaci&oacute;n de los distintos misterios de la vida de Cristo y, al contemplar esos misterios, acogemos al mismo Cristo. Ya Pablo VI entend&iacute;a que el Rosario era la oraci&oacute;n adecuada &ldquo;para obtener la paz&rdquo;. Esta paz hacia fuera, en la que pensaba Pablo VI, Francisco la pide tambi&eacute;n &ldquo;hacia dentro&rdquo;. Porque si los cristianos no vivimos en paz, dif&iacute;cilmente podremos ser ejemplo de paz para los dem&aacute;s. Si no estamos unidos, al menos en lo esencial, dif&iacute;cilmente podremos ser constructores de unidad en esta sociedad dividida y compleja.</p>Martín Gelabert Ballester, OPThu, 04 Oct 2018 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/el-rosario-escuela-de-maria/El sínodo sobre los jóvenes ya está ahíhttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/el-sinodo-sobre-los-jovenes-ya-esta-ahi/<p>El 3 de octubre est&aacute; previsto que el Papa inaugur&eacute; el S&iacute;nodo de los Obispos sobre &ldquo;los j&oacute;venes, la fe y el discernimiento vocacional&rdquo;. Los obispos espa&ntilde;oles han enviado a Roma una s&iacute;ntesis de las opiniones e inquietudes recibidas de 5.253 j&oacute;venes, sacadas de distintas encuestas enviadas por movimientos juveniles de di&oacute;cesis y congregaciones religiosas. Llama la atenci&oacute;n un dato que, en parte, puede resultar contradictorio: m&aacute;s del 60 por ciento de los j&oacute;venes espa&ntilde;oles afirma sentirse escuchado por la Iglesia mientras que un 54 por ciento asegura no sentirse comprendido, y un alto porcentaje tienen la impresi&oacute;n de que no se acogen sus aportaciones. O sea, se sienten escuchados, pero no comprendidos. Si es as&iacute;, estamos ante una mala escucha.</p> <p>El Papa, en su reciente visita a los pa&iacute;ses b&aacute;lticos, ha hecho una referencia expresa a estas reclamaciones que los j&oacute;venes han planteado para el S&iacute;nodo. Tras citar la palabra de Jes&uacute;s: &ldquo;venid a m&iacute;, todos los que est&aacute;is cansados y agobiados, y yo os aliviar&eacute;&rdquo;, Francisco pregunt&oacute;: &ldquo;&iquest;por qu&eacute; los j&oacute;venes ya no acuden a la Iglesia a aliviarse?&rdquo;. Quiz&aacute;s no sabemos escuchar. &ldquo;Muchos j&oacute;venes no nos piden nada, porque no nos consideran interlocutores para su existencia. Algunos incluso piden que los dejemos en paz, sienten la presencia de la Iglesia como algo molesto y hasta irritante&rdquo;, dijo tambi&eacute;n el Papa.</p> <p>El tema de la escucha y de la comprensi&oacute;n es fundamental, es un presupuesto para que el evangelio sea recibido. La escucha supone confianza. Si no confiamos en los j&oacute;venes es muy dif&iacute;cil que puedan aceptar lo que les decimos y proponemos. Cuando me acerco a un joven, me encuentro con alguien con ideas y costumbres distintas a las m&iacute;as. Debo empezar por respetarlas. Acercarse no es esperar que vengan a buscarme y recibir educadamente. Es adelantarme e ir donde el otro est&aacute;. Acercarse significa saber qu&eacute; cosas son las que espont&aacute;neamente atraen a los j&oacute;venes. En ocasiones, antes de proponerles un acto religioso, habr&aacute; que preguntar por sus intereses. Y siempre habr&aacute; que estar atento a sus necesidades. Si se trata de j&oacute;venes que buscan trabajo desesperadamente, tenemos que empezar por solidarizarnos con ellos en esta b&uacute;squeda de trabajo.</p> <p>Cuando yo era joven, ya notaba que mucha gente nos halagaba y nos dec&iacute;an que &eacute;ramos el futuro y la esperanza de la Iglesia y de la sociedad. Con esas llamadas al futuro, trataban de apagar nuestra rebeld&iacute;a presente. Sin duda los j&oacute;venes, como cualquier persona, necesitan esperanza. Pero tambi&eacute;n necesitan presente. Necesitan razones para esperar, pero tambi&eacute;n razones para vivir. Para vivir hoy, aqu&iacute; y ahora. Para sentirse felices hoy. Hay que hablarles del ma&ntilde;ana, pero sobre todo responder a sus necesidades actuales. Y ellos, lo sepan o no, como todo ser humano, necesitan a Jesucristo. Por eso, el modo de presentar a Jesucristo deber&aacute; tener en cuenta su situaci&oacute;n actual, su modo de ser, de pensar, de vivir. Eso requiere escucha, cercan&iacute;a, confianza.</p>Martín Gelabert Ballester, OPSun, 30 Sep 2018 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/el-sinodo-sobre-los-jovenes-ya-esta-ahi/Misericordia y denuncia proféticahttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/misericordia-y-denuncia-profetica/<p>El primer destinatario de la misericordia es la v&iacute;ctima. De ah&iacute; que un cristiano no puede dejar de hablar ni de actuar ante las v&iacute;ctimas. Una reflexi&oacute;n teol&oacute;gica sobre la misericordia no puede limitarse a ser una exhortaci&oacute;n piadosa. Tampoco puede ser una llamada a la resignaci&oacute;n y a la paciencia. En el seguimiento de Cristo estamos llamados a decir, denunciar, hacer e impedir. Una de las mejores s&iacute;ntesis de lo que fue la vida y el actuar de Jes&uacute;s la ofrece el libro de los Hechos (10,38), cuando dice que Jes&uacute;s pas&oacute; haciendo el bien y curando a todos los oprimidos, porque Dios estaba con &eacute;l. Pas&oacute; haciendo el bien: tom&oacute; postura a favor del bien. Cur&oacute; a los oprimidos: se enfrent&oacute; con el mal y lo hizo retroceder. Porque Dios estaba con &eacute;l: Dios siempre nos impulsa a hacer todo el bien posible y a evitar todo el mal.</p> <p>En este sentido el cristianismo tiene repercusiones pol&iacute;ticas, porque cuestiona determinadas posturas que van m&aacute;s all&aacute; de lo individual y entran en el terreno de lo social. Ponerse al lado de los que sufren y asumir su causa como algo propio implica, en muchas ocasiones, una toma de posici&oacute;n pol&iacute;tica. No se trata de politizar el evan&shy;gelio ni la religi&oacute;n. Se trata de darse cuenta de que todo tiene repercusiones pol&iacute;ticas. Cuando no se hace pol&iacute;tica de un tipo, se hace de otro. Las llamadas a la &ldquo;no politiza&shy;ci&oacute;n&rdquo; frecuentemente esconden el &ldquo;no compromiso&rdquo;, el no molestar a los poderosos.</p> <p>La misericordia tiene mucho que ver hoy con la defensa de los derechos humanos, el compromiso por la justicia y la paz. En estos campos los cristianos podemos colaborar con tantas personas que, desde posiciones religiosas distintas a la nuestra, e incluso desde posiciones no creyentes, luchan por la paz, la justicia, la integridad de la creaci&oacute;n, en definitiva, por la dignidad humana.</p>Martín Gelabert Ballester, OPFri, 28 Sep 2018 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/misericordia-y-denuncia-profetica/El premio de la misericordiahttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/el-premio-de-la-misericordia/<p>El cristiano debe preguntarse c&oacute;mo traducir hoy, en su diario vivir, la vida y el mensaje de Jes&uacute;s. Una de las mejo&shy;res traducciones del amor cristiano es la misericordia. Jes&uacute;s declar&oacute; felices a los mi&shy;sericordiosos, pero adem&aacute;s a&ntilde;adi&oacute; que la misericordia que se otorga, redunda en be&shy;neficio propio, pues repercute sobre el donante: &ldquo;felices los misericordiosos, porque ellos alcanzar&aacute;n misericordia&rdquo; (Mt 5,7). La misericordia la damos en beneficio ajeno, pero rebota sobre el que la da y le beneficia. Tanto doy, tanto recibo; cuanto m&aacute;s doy, m&aacute;s recibo.</p> <p>Hay unas bienaventuranzas, comunes a Mateo y Lucas, que se refieren a situaciones de privaci&oacute;n: los pobres, los hambrientos, los afligidos, los perseguidos. Y hay otras, propias de Mateo, que se refieren a cualidades activas que regulan las relaciones con el pr&oacute;jimo. Y adem&aacute;s se dir&iacute;a que tienen premio. Es el caso de la bienaventuranza sobre los misericordiosos: ellos alcanzar&aacute;n misericordia. Ahora bien, la recompensa prometida no conlleva un cambio de situaci&oacute;n, sino que evoca una relaci&oacute;n nueva establecida entre el hombre y Dios: Dios ser&aacute; misericordioso con el que ha sido misericordioso con su pr&oacute;jimo.</p> <p>La misericordia es amor gratuito que se vuelca sobre la miseria humana. No es un amor d&eacute;bil, sino fuerte. Su alcance es universal, pero se podr&iacute;an distinguir dos grandes bloques de destinatarios de la misericordia. En primer lugar, los heridos que uno se encuentra al borde del camino. Ah&iacute; la misericordia se manifiesta en el cuidado del herido y el alivio de sus dolencias. El samaritano misericordioso (Lc 10,29-37) se&shy;r&iacute;a, en este caso, el paradigma de la actitud del cristiano con todos los heridos. En segundo lugar, los que me hieren a mi, me atacan o me desean mal. Tambi&eacute;n con ellos el cristiano est&aacute; llamado a adoptar actitudes misericordiosas.</p> <p>Con toda persona, el cristiano est&aacute; llamado a reflejar la actitud de Dios y de Jes&uacute;s, que ama a los pecadores, a los que no se lo merecen, y da la vida por ellos. Se declara felices a todos aquellos que, a pesar de sus deseos de venganza m&aacute;s o menos solapados, de revanchismo, de hacer valer su raz&oacute;n siempre, de querer domi&shy;nar a los que les rodean, son capaces de perdonar, de acoger con afecto a sus her&shy;manos y a todas las personas.</p> <p>La misericordia no es pasiva, no es aguante, no es soportar; es dinamismo, es una actitud activa que pone a contribuci&oacute;n toda la fuerza de nuestro coraz&oacute;n. La misericordia atrae, para su ejercicio, todo el potencial acumulado por la acogida del Es&shy;p&iacute;ritu Santo, que transforma nuestro coraz&oacute;n y nos hace valientes y decididos para enfrentarnos al mal y superar las situaciones de injusticia. La misericordia recapitula los frutos del Esp&iacute;ritu santo: amor, paz, paciencia, benignidad, bondad, mansedumbre (Gal 5,12).</p>Martín Gelabert Ballester, OPWed, 26 Sep 2018 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/el-premio-de-la-misericordia/Oración cortita pero linda, dijo el Papahttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/oracion-cortita-pero-linda-dijo-el-papa/<p>De &ldquo;cortita, pero linda&rdquo; calific&oacute; el Papa a una breve oraci&oacute;n de San Vicente Ferrer, en uno de los &ldquo;par&eacute;ntesis&rdquo; del discurso dirigido al Arzobispo de Valencia y a los sacerdotes que lo acompa&ntilde;aban, este pasado viernes. El discurso, tal como sali&oacute; de su boca, lo pueden encontrar en <a href="http://w2.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2018/september/documents/papa-francesco_20180921_arcidiocesi-valencia.html">este enlace</a>. El Papa estaba animado, tranquilo, relajado, en buen estado f&iacute;sico. El discurso fue cercano, claro y profundo, tres caracter&iacute;sticas importantes de todo discurso inteligente, porque lo profundo no est&aacute; re&ntilde;ido con lo cercano y claro.</p> <p>La oraci&oacute;n de San Vicente a la que el Papa calific&oacute; de &ldquo;cortita, pero linda&rdquo; dice as&iacute;: &ldquo;Se&ntilde;or, perd&oacute;name. Tengo tal defecto o pecado. Ay&uacute;dame&rdquo;. Otro de los &ldquo;par&eacute;ntesis&rdquo; del Papa fue cuando record&oacute; una oraci&oacute;n que le ense&ntilde;&oacute; su abuela cuando ten&iacute;a dos o tres a&ntilde;os: &ldquo;Mira que te mira Dios, mira que te est&aacute; mirando, piensa que te has de morir y que no sabes cuando&rdquo;. El Papa levant&oacute; la vista de los papeles y a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;Era un poco t&eacute;trica la cosa, pero me ayud&oacute;&rdquo;.</p> <p>Si leen el texto publicado notar&aacute;n enseguida que las primeras palabras del Papa no estaban escritas en los papeles que le hab&iacute;an preparado: &ldquo;primero les pido disculpas por la espera, pero se atrasa la primera, despu&eacute;s se atrasa la segunda, la tercera&hellip; y la factura la paga la &uacute;ltima&rdquo;. Palabras de disculpa innecesarias por el peque&ntilde;o retraso, pero bien manifestativas de su cercan&iacute;a y de su cari&ntilde;o.</p> <p>Al hablar de la cercan&iacute;a con la que hay que atender a las personas y de la necesidad de salir al encuentro de los dem&aacute;s, el Papa volvi&oacute; a citar a san Vicente Ferrer, diciendo: San Vicente tiene una bonita imagen de la Iglesia en salida: &laquo;Si el sol estuviese quieto en un lugar, no dar&iacute;a calor al mundo: una parte se quemar&iacute;a, y la otra estar&iacute;a fr&iacute;a&raquo;.</p> <p>Muy interesantes las preguntas con las que acab&oacute; su discurso, que valen para los sacerdotes y para todos los cristianos: &ldquo;&iquest;Cu&aacute;les son nuestras verdaderas riquezas? &iquest;D&oacute;nde tenemos puesto el coraz&oacute;n? &iquest;C&oacute;mo buscamos colmar nuestro vac&iacute;o interior?&rdquo;.</p> <p>Y una advertencia a prop&oacute;sito de la televisi&oacute;n, que vale tambi&eacute;n para todos: &ldquo;Terminen el d&iacute;a con el Se&ntilde;or; empiecen el d&iacute;a con el Se&ntilde;or. Y la televisi&oacute;n en la pieza, mejor que no. T&eacute;nganla en el lugar de estar. Hagan lo que quieran: un consejo nada m&aacute;s. No es dogma de fe&rdquo;. El cristiano no despide el d&iacute;a con la televisi&oacute;n, sino con una oraci&oacute;n. Por eso, una televisi&oacute;n en el dormitorio, como dice el Papa &ldquo;mejor que no&rdquo;, dejando claro (dicho con una nota de humor) que es &ldquo;un consejo nada m&aacute;s. No es dogma de fe&rdquo;.</p> <p>El Arzobispo de Valencia, al presentar al Papa la amplia tarea que se realiza en su di&oacute;cesis, dej&oacute; bien clara la adhesi&oacute;n incondicional a su persona y a su magisterio, en estos momentos dif&iacute;ciles. No hay evangelizaci&oacute;n sin comuni&oacute;n con el Papa. En la foto que ofrezco puede verse la atenci&oacute;n con la que el Papa escuchaba al Sr.Arzobispo.</p>Martín Gelabert Ballester, OPSat, 22 Sep 2018 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/oracion-cortita-pero-linda-dijo-el-papa/Menos poder y más autoridadhttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/menos-poder-y-mas-autoridad/<p>La distinci&oacute;n entre poder y autoridad puede iluminar lo que es un buen l&iacute;der y lo que es un mal jefe. Y permite comprender el necesario papel de los distintos responsables en la comunidad de Jes&uacute;s. Toda comunidad necesita una m&iacute;nima organizaci&oacute;n. Pero los responsables del buen orden no deben comportarse como los que gobiernan en este mundo, que se aprovechan de su puesto y tratan a los dem&aacute;s como subordinados: &ldquo;no as&iacute; entre vosotros&rdquo; (Lc 22,26). Por el contrario, deben actuar como servidores y ser ejemplo para los dem&aacute;s. En este ser ejemplo est&aacute; la diferencia entre poder y autoridad. Autoridad procede de autor. Tiene autoridad el que tiene capacidad, cr&eacute;dito, estimaci&oacute;n, verdad, aprecio, reputaci&oacute;n. Poder tiene que ver con potestad, fuerza, imperio, poder&iacute;o, dominaci&oacute;n. Mientras la autoridad tiene capacidad de arrastre y convencimiento, el poder se impone desde fuera y por la fuerza. Suele ocurrir que quienes pierden autoridad se apoyan en el poder. Dejan de convencer y pasan a imponer. Pierden el aprecio y se mantienen a base de fuerza y opresi&oacute;n.</p> <p>Que el poder es una tentaci&oacute;n permanente, incluso en las comunidades cristianas, se manifiesta por la cantidad de veces que encontramos en el Nuevo Testamen&shy;to advertencias a las autoridades eclesi&aacute;sticas para que no corrompan su autoridad convirti&eacute;ndola en poder. As&iacute; se expresa la primera carta de Pedro (5,1-4): &ldquo;a los presb&iacute;teros que est&aacute;n entre vosotros les exhorto yo, presb&iacute;tero como ellos: apacentad la grey de Dios que os est&aacute; encomendada, vigilando, no a la fuerza, sino de buena gana, como Dios quiere; no por mezquino af&aacute;n de ganancia, sino de coraz&oacute;n; no tiranizando a los que os ha tocado cuidar, sino siendo modelos de la grey&rdquo;. Si en la Iglesia hay funciones de vigilancia, &eacute;sta se ejerce no a la fuerza, sino con amor, respetando la libertad; y se ejerce, sobre todo, siendo modelo para los dem&aacute;s.</p> <p>Para los seguidores de Jes&uacute;s la autoridad no funciona como poder, sino como servicio. Jes&uacute;s ten&iacute;a mucha autoridad, pero se neg&oacute; a utilizar el poder, tal como le propone el tentador (Mt 4,3). Sorprendi&oacute; a sus contempor&aacute;neos &ldquo;porque les ense&ntilde;aba como quien tiene autoridad y no como los escribas&rdquo; (Mc 1,22). Esta comparaci&oacute;n es significativa, pues los escribas estaban &ldquo;titulados&rdquo; para ense&ntilde;ar, por haber estudiado en la sinagoga. Pero su competencia, al no brotar de la adhesi&oacute;n personal a la Palabra de Dios, sino de la profesionalizaci&oacute;n puesta al servicio del ansia de poder, era una autoridad devaluada. La autoridad de Jes&uacute;s, por el contrario, nace de la experiencia de su filiaci&oacute;n divina, y no de titulaciones. Es una autoridad competente, la del que va por delante exponiendo su vida, y no el poder &ldquo;del que impone a los hombres cargas intolerables, y &eacute;l no las toca ni con uno de sus dedos&rdquo; (Lc 11,46; Mt 23,4).</p> <p>A la luz de lo dicho no tiene sentido hablar de una Iglesia autoritaria, aunque si tiene sentido hablar de autoridad en la Iglesia. San Pablo, cuando recuerda a la Iglesia de Corinto &ldquo;la autoridad que el Se&ntilde;or le dio&rdquo;, deja muy claro que se trata de una autoridad &ldquo;para construir vuestra comunidad, no para destruirla&rdquo; (2Co 10,8). La autoridad de Pablo, la autoridad eclesi&aacute;stica, est&aacute; basada en el modelo de Jes&uacute;s. En la Iglesia no hay poderes, aunque s&iacute; hay funciones. En ella la autoridad se ejerce como un servicio fraterno.</p>Martín Gelabert Ballester, OPMon, 17 Sep 2018 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/menos-poder-y-mas-autoridad/Virgen de los doloreshttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/virgen-de-los-dolores/<p>El 14 de septiembre se celebra la fiesta de la exaltaci&oacute;n de la cruz. Al d&iacute;a siguiente se celebra la fiesta de la Virgen de los Dolores. Es un ejemplo claro de como pr&aacute;cticamente todas las fiestas dedicadas a Jes&uacute;s tienen su correspondiente fiesta dedicada a Mar&iacute;a. &iquest;Ser&aacute; porque en el mundo cat&oacute;lico hay una tendencia a equiparar a Jes&uacute;s con Mar&iacute;a? Yo encuentro una raz&oacute;n teol&oacute;gicamente m&aacute;s apropiada: la vida de Jes&uacute;s debe reflejarse en todo cristiano; por eso se dice que cristiano es &ldquo;otro Cristo&rdquo;. Mar&iacute;a es el mejor icono, el mejor modelo de vida cristiana. Eso significa que en ella se refleja perfectamente la vida de Jes&uacute;s. Mar&iacute;a es el mejor ejemplo de vida llena de Cristo.</p> <p>Por eso, el que las fiestas de Jes&uacute;s tengan su correspondiente fiesta de Mar&iacute;a bien podr&iacute;a significar que todo lo de Jes&uacute;s debe traducirse y reflejarse en la vida de cada uno de sus seguidores, en cada uno de los miembros de la Iglesia. Festejar a Jes&uacute;s es festejar tambi&eacute;n la vida de aquellos que han seguido a Jes&uacute;s, acogiendo su Esp&iacute;ritu. Se comprende as&iacute; que haya una estrecha relaci&oacute;n entre Mar&iacute;a y la Iglesia. La Iglesia encuentra en Mar&iacute;a la mejor realizaci&oacute;n de lo que son sus miembros y Mar&iacute;a es la mejor imagen de la Iglesia.</p> <p>El evangelio de la Eucarist&iacute;a de la fiesta de la Virgen de los Dolores es una buena ratificaci&oacute;n de lo que acabo de indicar. Se trata del fragmento del evangelio de Juan en el que Jes&uacute;s crucificado se dirige a su madre y al disc&iacute;pulo amado. A ella le dice: &ldquo;mujer, ah&iacute; tienes a tu hijo&rdquo;. Y al disc&iacute;pulo le dice: &ldquo;ah&iacute; tienes a tu madre&rdquo;. No hay que ver en esta escena una encomienda de Jes&uacute;s al disc&iacute;pulo para que se lleva a su casa a Mar&iacute;a. Estamos ante un texto eclesiol&oacute;gico de sumo inter&eacute;s. Mar&iacute;a, llamada aqu&iacute; &ldquo;mujer&rdquo;, es imagen de la Iglesia. El disc&iacute;pulo es la figura de todos los que, a lo largo del tiempo, creer&aacute;n en Jes&uacute;s. De modo que al disc&iacute;pulo, Cristo le conf&iacute;a la Iglesia.</p> <p>A los creyentes, Jes&uacute;s crucificado, a punto de morir, nos deja como herencia a la Iglesia. La &uacute;ltima palabra de Jes&uacute;s en la cruz es una palabra de fraternidad. La madre Iglesia es una comunidad de disc&iacute;pulos que son hermanos. La herencia de Jes&uacute;s es la fraternidad. En esta herencia encontramos al testador. Por eso, Jes&uacute;s se hace presente all&iacute; donde los disc&iacute;pulos se re&uacute;nen viviendo fraternalmente. Mar&iacute;a, la &ldquo;mujer&rdquo;, es s&iacute;mbolo de la Iglesia, de la madre que nos une, haci&eacute;ndonos hermanos. Mar&iacute;a, al pie de la cruz, bien puede ser calificada de Virgen de los dolores. Pero este dolor es el dolor del engendramiento de la Iglesia, comunidad fraterna, que nace del Crucificado. Al pie de la cruz, la mujer y la madre simbolizan el nuevo pueblo de Dios engendrado desde la cruz por el sacrificio de Jes&uacute;s.</p>Martín Gelabert Ballester, OPFri, 14 Sep 2018 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/virgen-de-los-dolores/Líderes políticos y religiososhttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/lideres-politicos-y-religiosos/<p>Un l&iacute;der es una persona capaz de influir en los dem&aacute;s. Dicho de otra manera: es aquel que &ldquo;lleva la voz cantante&rdquo; dentro de un grupo, aquel cuya opini&oacute;n es la m&aacute;s valorada. El liderazgo no coincide necesariamente con la jefatura. Una persona puede ser jefe de un grupo y no ser su l&iacute;der, y puede ser el l&iacute;der sin ser el jefe. El jefe tiene poder, bien porque la ley se lo ha otorgado o bien porque impone sus decisiones mediante el miedo o la fuerza. El l&iacute;der tiene capacidad de influencia, que viene determinada por la autoridad moral que ejerce sobre los miembros de un grupo. El l&iacute;der tiene capacidad de conducir, orientar, e incluso provocar cambios en el poder. A veces, los mejores l&iacute;deres prefieren no ejercer el poder, para as&iacute; influir mejor en los dem&aacute;s.</p> <p>&iquest;Tenemos buenos l&iacute;deres en pol&iacute;tica? Se dir&iacute;a que tal como van las cosas en este pa&iacute;s nuestro, no los hay. Al menos no hay buenos l&iacute;deres respetados por todos, con capacidad de tender puentes, buscar consensos, acercar posiciones, evitar conflictos. Lo que tenemos son pol&iacute;ticos ambiciosos que convencen a los ya convencidos y desagradan a los no convencidos de sus propuestas (por cierto, propuestas muchas veces irrealizables). Este tipo de liderazgo, suele terminar convirti&eacute;ndose en dictadura. As&iacute; la pol&iacute;tica se reduce a una b&uacute;squeda del poder, de todo el poder.</p> <p>&iquest;Tenemos buenos l&iacute;deres en el campo religioso? Si miramos a la historia podemos encontrar personas respetadas por unos y otros con capacidad de influencia y arrastre. Los nombres de Mahatma Gandhi o de Martin Luther King son buenos ejemplos. Y en el espacio cat&oacute;lico las y los fundadores de Ordenes y Congregaciones religiosas (Francisco, Teresa, Domingo, Ignacio) tambi&eacute;n han sido personas con capacidad de arrastre, que han seducido y enamorado a otros, sin necesidad de descalificar a nadie.</p> <p>Un buen p&aacute;rroco o un buen Obispo deben tener capacidad de liderazgo o, al menos, saber rodearse de buenos colaboradores. &iquest;Es el caso hoy de la Iglesia espa&ntilde;ola? No es f&aacute;cil ser un buen l&iacute;der. No todos tienen las capacidades requeridas. Pero, al menos, hay que pedir a los dirigentes religiosos honradez en su vida personal, justicia en sus decisiones, misericordia con los d&eacute;biles, en suma, ser un buen ejemplo de vida evang&eacute;lica o, al menos, no ser motivo de esc&aacute;ndalo. No por hacer muchas cosas se es un buen l&iacute;der. Quiz&aacute;s se es un buen organizador.</p> <p>Hoy, en la Iglesia espa&ntilde;ola, hay laicos preparados, inquietos, convencidos de su fe. Pero son pocos. Y eso influye, tanto o m&aacute;s que el tener buenos presb&iacute;teros, en la capacidad de influencia de la Iglesia. Necesitamos laicos formados y comprometidos, que sepan &ldquo;decir&rdquo; la fe en la cultura actual y en las circunstancias en que hoy nos toca vivir, y que sepan tambi&eacute;n decir una palabra adecuada e inteligente a sus pastores, siempre que sea necesario. Digo bien laicos formados, comprometidos, con una fe s&oacute;lida, que no es lo mismo que laicos intransigentes, imbuidos de clericalismo, nost&aacute;lgicos de un pasado que nunca volver&aacute;.</p>Martín Gelabert Ballester, OPTue, 11 Sep 2018 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/lideres-politicos-y-religiosos/La fidelidad de Jesús y la nuestrahttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-fidelidad-de-jesus-y-la-nuestra/<p>Jes&uacute;s, la m&aacute;s perfecta revelaci&oacute;n de Dios, tambi&eacute;n es fiel, fiel a Dios y fiel a nosotros. En el Nuevo Testamento se habla de la fe de Jes&uacute;s (Heb 12,2). A algunos, esta expresi&oacute;n, fe &ldquo;de&rdquo; Jes&uacute;s, les parece inaceptable, porque parecer&iacute;a poner en cuesti&oacute;n la perfecta unidad de conocimiento de Jes&uacute;s con Dios. Y, sin embargo, no hay que olvidar que Jes&uacute;s vive una aut&eacute;ntica vida humana.</p> <p>Los problemas que pudiera tener hablar de fe de Jes&uacute;s quedan superados si entendemos esa fe en clave de fidelidad. Jes&uacute;s es fiel a Dios, al que llama Padre, tiene en &eacute;l una confianza incondicional, se pone en sus manos incluso en Getseman&iacute; y en la cruz, convencido de que en esas manos est&aacute; seguro, a pesar de las apariencias contrarias. Esta confianza de Jes&uacute;s en el Padre es un reflejo en su vida de lo que el Padre mismo es: rico en misericordia y fidelidad.</p> <p>Lo que Dios es, se refleja en la vida de Jes&uacute;s, y deber&iacute;a reflejarse en la vida de todo cristiano. Los cristianos estamos llamados, ni m&aacute;s ni menos, que a imitar a Dios (Ef 5,1: sed imitadores &iexcl;de Dios!). Y en el seguimiento de Cristo, estamos invitados a ser fieles. Fieles no en el sentido de cumplir una ley o unos compromisos, sino como expresi&oacute;n de nuestro amor, un amor universal, sin l&iacute;mites y sin discriminaciones. A ejemplo de Jes&uacute;s estamos llamados a ser fieles a Dios y fieles a nuestros hermanos los seres humanos.</p> <p>Fieles los unos a los otros. Entre Dios y el hombre la fidelidad puede ser rec&iacute;proca, siempre que el hombre responda. En todo caso, Dios siempre mantiene su fidelidad. Tambi&eacute;n entre los humanos la perfecci&oacute;n de la fidelidad es la reciprocidad: yo me f&iacute;o de ti, y t&uacute; te f&iacute;as de m&iacute;. Pero del mismo modo que Dios mantiene su fidelidad incluso cuando nosotros somos infieles, tambi&eacute;n el cristiano debe mantener su fidelidad cuando no recibe en contrapartida fidelidad.</p> <p>Un texto del Nuevo Testamento puede servir de recapitulaci&oacute;n a todo lo dicho en este post y en el anterior: &ldquo;Si nosotros somos infieles, Dios permanece fiel, porque no puede negarse a s&iacute; mismo&rdquo; (2 Tim 2,13). Si dejase de ser fiel, dejar&iacute;a de ser Dios. Es imposible, por tanto, que Dios olvide o retire su amor y su fidelidad. Igualmente deber&iacute;a poder decirse de todo cristiano: esta persona es fiel a pesar de todo, con ella siempre puede uno estar seguro, seguro de que nunca buscar&aacute; hacerme da&ntilde;o, aunque quiz&aacute;s yo no he sido con &eacute;l lo suficientemente bueno y agradecido.</p> <p>Todo esto puede parecer muy ideal y poco realista. Sin embargo, el cristiano est&aacute; llamado a buscar la imposible, a romper fronteras, a ir m&aacute;s all&aacute; de lo habitual y lo ordinario, a no acomodarse a los usos de este mundo. Porque a qui&eacute;n tiene que acomodarse es a Dios: &ldquo;sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto&rdquo; (Mt 5,48).</p>Martín Gelabert Ballester, OPFri, 07 Sep 2018 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-fidelidad-de-jesus-y-la-nuestra/Dios, modelo de fidelidadhttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/dios-modelo-de-fidelidad/<p>Cuando o&iacute;mos hablar de fidelidad enseguida pensamos en las personas que cumplen sus compromisos o que mantienen el amor por largo tiempo. El t&eacute;rmino tiene muchas aplicaciones: fidelidad a una empresa, fidelidad a la pareja, fidelidad al rey o al superior. Y tambi&eacute;n fidelidad a Dios. En todos estos casos, el sujeto de la fidelidad es una persona humana. Cierto, tambi&eacute;n puede hablarse de un perro fiel, pero fundamentalmente la fidelidad es un atributo de las personas.</p> <p>Y, sin embargo, el primero que es fiel, y el modelo de toda fidelidad, es Dios. Tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, a Dios se le atribuyen dos caracter&iacute;sticas estrechamente entrelazadas: misericordia y fidelidad. Dios es &ldquo;rico en misericordia y fidelidad&rdquo; (Ex 34,6; Sal 85,15; Rm 3,3). Rico, o sea, la misericordia y la fidelidad le desbordan por todas partes. Es fiel a su amor, a su misericordia, hasta el punto de que su fidelidad permanece siempre.</p> <p>Fidelidad tiene que ver con fe. Uno suele ser fiel porque se f&iacute;a de otro, aunque a veces uno es fiel no porque se f&iacute;a de otro, sino porque mantiene su compromiso y su amor a pesar las infidelidades del otro. La madre es fiel a su hijo, mantiene su amor, a pesar de que en algunas ocasiones el hijo pueda portarse mal con ella. Ese es el caso de Dios que, a pesar de todas nuestras infidelidades, se mantiene fiel a su amor, y nos ama a pesar de todo. Nos ama porque &eacute;l es as&iacute;, el siempre fiel, un amante perdido. Si dejara de ser fiel, dejar&iacute;a de ser Dios, dejar&iacute;a de ser lo que es: Amor incondicional y definitivo. Como bien dice la segunda carta de Pablo a Timoteo: &ldquo;si somos infieles, &eacute;l permanece fiel, porque no puede negarse a s&iacute; mismo&rdquo;. N&oacute;tese la raz&oacute;n de porque permanece fiel: porque no puede negarse a s&iacute; mismo.</p> <p>Entre los humanos no es f&aacute;cil mantenerse fiel con aquellos que no son fieles. Pero es posible. En Dios no es solo una posibilidad. Es una realidad definitiva y siempre operante, porque &eacute;l &ldquo;es&rdquo; fiel. No tiene fidelidad. &ldquo;Es&rdquo; fiel. La fidelidad no es una cualidad m&aacute;s junto a otras. Pertenece a la esencia de su ser. Dios se f&iacute;a del hombre, conf&iacute;a en el hombre, espera siempre la vuelta del hombre. Con Dios siempre hay nuevas oportunidades.</p>Martín Gelabert Ballester, OPTue, 04 Sep 2018 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/dios-modelo-de-fidelidad/Iglesia, lugar donde prosperan los maloshttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/iglesia-lugar-donde-prosperan-los-malos/<p>&iquest;Y si la Iglesia fuera ese extra&ntilde;o y parad&oacute;jico lugar d&oacute;nde, gracias a los buenos, prosperan los malos? Insisto: gracias a los buenos. Porque la inmensa mayor&iacute;a, la gran masa que sostiene el edificio, es buena. Si no, ser&iacute;a imposible que eso durase. Como es buena, no arma l&iacute;o, no se pelea. A veces, adem&aacute;s de buena, parece un poco cobarde, por eso prefiere no enfrentarse con los aprovechados y trepadores. En todas partes crece el trigo y la ciza&ntilde;a. En la Iglesia hay mucho m&aacute;s trigo que ciza&ntilde;a. Pero el trigo no hace ruido. De las obras buenas de tantas comunidades religiosas, de tantas instituciones, se habla poco. Eso s&iacute;, el d&iacute;a que en una de esas instituciones se comete un abuso, parece que toda la instituci&oacute;n queda marcada. En realidad, la instituci&oacute;n se convierte en v&iacute;ctima de una mala persona, que un d&iacute;a la instituci&oacute;n acogi&oacute;, dentro de ella hizo camino, se aprovech&oacute; de sus estructuras, medr&oacute; y pas&oacute; lo que pas&oacute;.</p> <p>No me extra&ntilde;a que el Papa Francisco haya visto la clave de muchos males eclesi&aacute;sticos en el clericalismo. &iquest;Qu&eacute; es el clericalismo? El ansia de poder, las ganas de trepar. Con m&aacute;s precisi&oacute;n: una mala manera de entender el poder en la Iglesia, abusando de la posici&oacute;n que uno ocupa. Una posici&oacute;n que deber&iacute;a ser de servicio, pero que se convierte en todo lo contrario. El poder es la peor de las tentaciones. Los que no pueden destacar en otra cosa, buscan cargos para sentirse superiores. Los que no tienen otra cosa que lucir, lucen s&iacute;mbolos religiosos, que siempre suelen impresionar a la gente sencilla. Debajo de esos s&iacute;mbolos, de esos vestidos, de esas palabras melosas llenas de piedad, que suelen apelar a la oraci&oacute;n y al sacrificio como soluci&oacute;n infalible de todos los males y de todas las necesidades, muchas veces no hay nada. O peor: hay apariencia enga&ntilde;osa.</p>Martín Gelabert Ballester, OPFri, 31 Aug 2018 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/iglesia-lugar-donde-prosperan-los-malos/