Nihil Obstathttp://nihilobstat.dominicos.org/Este blog trata de cuestiones religiosas, teológicas y eclesiales. Busca ser un espacio de reflexión y diálogo.esCopyright 2019 Orden de Predicadores. Todos los derechos reservados.Fri, 16 Aug 2019 00:00:00 +020020¿Qué significa ser hijo adoptivo de Dios?http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/que-significa-ser-hijo-adoptivo-de-dios/<p>La primera cualidad que san Pablo destaca en la persona justificada, en aquel que ha acogido a Cristo y ha recibido el Esp&iacute;ritu de Dios, es la de ser &ldquo;hijo de Dios&rdquo;. Seg&uacute;n san Pablo se trata de una &ldquo;filiaci&oacute;n adoptiva&rdquo; (Rm 8,14-17; Gal 4,4-7; Ef 1,3-5). La f&oacute;rmula no tiene que confundirnos y hacernos pensar que se trata de una filiaci&oacute;n de segunda categor&iacute;a. En el contexto de la cultura antigua, la filiaci&oacute;n adoptiva ten&iacute;a tanta o m&aacute;s importancia que la filiaci&oacute;n natural. En esta l&iacute;nea, San Agust&iacute;n dej&oacute; claro que tiene m&aacute;s derechos sobre el hijo el padre adoptante que el padre engendrador: &ldquo;cuando un hombre se hace hijo de otro de cuya sangre no ha nacido, prevalece la voluntad del adoptante sobre la naturaleza de quien le engendr&oacute;&rdquo;. Recuerdo que Ner&oacute;n era hijo adoptivo de Claudio, que lo prefiri&oacute; a los hijos tenidos con su mujer.</p> <p>Cuando san Pablo califica de adoptiva nuestra filiaci&oacute;n con Dios, subraya la gratuidad de la elecci&oacute;n divina. Dios no nos toma como hijos de forma forzada o necesaria, porque no tiene m&aacute;s remedio que hacerlo, o porque le obliga a hacerlo el hecho de habernos creado. Nos adopta como hijos porque libremente se ha fijado en nosotros, porque nos ama, porque le agradamos. Cierto, en el Nuevo Testamento hay otro modelo de comprensi&oacute;n de la filiaci&oacute;n divina (hablar&eacute; de este otro modo en un pr&oacute;ximo post). Ahora importa aclarar que el modelo de la adopci&oacute;n deja clara la iniciativa y la libertad divina al hacernos sus hijos. Supera con mucho la idea de una adopci&oacute;n puramente jur&iacute;dica o incluso moral.</p> <p>La adopci&oacute;n es un modelo que apunta a una realidad mucho m&aacute;s profunda: somos hijos de Dios, porque Dios nos ama como no se puede amar m&aacute;s. La fuerza de la filiaci&oacute;n est&aacute; en el amor. No en la carne o la sangre, sino en el amor, que es m&aacute;s fuerte que todas las sangres. Por eso san Pablo (en los dos primeros textos citados al principio: Rm 8,14-17 y Gal 4,4-7) contrapone el esp&iacute;ritu de adopci&oacute;n al esp&iacute;ritu de esclavitud: los hijos adoptivos son libres; verdaderos hijos y, por eso, herederos de los bienes divinos.</p>Martín Gelabert Ballester, OPFri, 16 Aug 2019 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/que-significa-ser-hijo-adoptivo-de-dios/María, reflejo de nuestro propio misteriohttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/maria-reflejo-de-nuestro-propio-misterio/<p>La piedad cristiana ha visto en Mar&iacute;a el mejor modelo de seguimiento y de identificaci&oacute;n con Cristo. Quiz&aacute;s no se ha destacado tanto otro aspecto muy relacionado con el anterior: Mar&iacute;a es la mejor representaci&oacute;n de nuestro propio misterio, del misterio de toda vida humana y cristiana.</p> <p>La vida humana es un misterio nunca resuelto del todo. Por mucho que digamos, nunca acabamos de agotarla, siempre nos quedamos cortos. Toda definici&oacute;n de la vida humana es siempre insuficiente, porque en ella hay un &ldquo;m&aacute;s&rdquo;, un exceso, una tendencia a m&aacute;s all&aacute; de ella misma. &ldquo;El hombre supera infinitamente al hombre&rdquo;, dijo un famoso pensador franc&eacute;s. El ser humano sobrepasa sus propias expectativas, ninguna acaba de satisfacerle. La teolog&iacute;a tiene una explicaci&oacute;n: estamos hechos para Dios, y nuestro coraz&oacute;n est&aacute; inquieto hasta que no alcanza la medida para la que estamos hechos. Precisamente porque el hombre nunca acaba de alcanzar su medida, podemos calificar a la persona de misterio. Los problemas se resuelven. Los misterios siempre permanecen abiertos.</p> <p>El mejor modo de aclarar un misterio es confrontarlo con otro misterio. El misterio de Mar&iacute;a podr&iacute;a ser un buen referente para aclarar mejor el misterio de la persona. Porque en Mar&iacute;a se encuentra realizado aquello a lo que todos aspiramos. En primer lugar, todos aspiramos a ser santos, o sea, a ser divinos; todos aspiramos a una plenitud que, lo sepamos o no, s&oacute;lo Dios puede saciar. Mar&iacute;a, &ldquo;llena de gracia&rdquo;, o sea, &ldquo;llena de Dios&rdquo;, es un buen referente humano de todas nuestras aspiraciones.</p> <p>Por otra parte, adem&aacute;s de a una vida plena, todos aspiramos a una vida que dure. Vida plena que dure, vida llena de Dios y eterna. En la asunci&oacute;n de Mar&iacute;a se realiza esta otra gran aspiraci&oacute;n humana: vivir para siempre, unidos a Dios, fuente de toda vida. Y vivir con toda nuestra realidad colmada en todas sus dimensiones. Mar&iacute;a, &ldquo;en cuerpo y alma&rdquo; en el cielo, es el referente de lo que todos anhelamos: que nada nos falte, que todos los aspectos y dimensiones de nuestra vida est&aacute;n colmados y saciados. &iquest;Qu&eacute; es la salvaci&oacute;n? La salvaci&oacute;n es un proyecto de vida feliz, estable y completa, en el que todas las dimensiones de la persona est&aacute;n plenamente saciadas. Eso es lo que, con otras palabras, el dogma de la Asunci&oacute;n dice de Mar&iacute;a. Esa es la esperanza cristiana. Por eso, Mar&iacute;a es el reflejo de nuestro propio misterio.</p>Martín Gelabert Ballester, OPSun, 11 Aug 2019 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/maria-reflejo-de-nuestro-propio-misterio/Jesús en Nazaret: la vida de un hombre corrientehttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/jesus-en-nazaret-la-vida-de-un-hombre-corriente/<p>Sorprende el amplio vac&iacute;o que hay en los evangelios sobre los primeros treinta a&ntilde;os de la vida de Jes&uacute;s. Despu&eacute;s de narrar con detalle los momentos que precedieron y siguieron a su nacimiento, los evangelios dan un salto de treinta a&ntilde;os y lo muestran predicando en Galilea. S&oacute;lo uno narra un acontecimiento de Jes&uacute;s adolescente: en una peregrinaci&oacute;n a Jerusal&eacute;n, acompa&ntilde;ado de su familia, Jes&uacute;s se qued&oacute; en el templo, en vez de incorporarse al grupo para regresar a Nazaret. Luego, resume en una frase 18 a&ntilde;os de vida (desde los 12 que podr&iacute;a tener el ni&ntilde;o perdido hasta los 30 y pocos que tendr&iacute;a el predicador ambulante): el ni&ntilde;o crec&iacute;a en edad (con las dificultades y alegr&iacute;as que comporta la adolescencia), en sabidur&iacute;a (seguramente en ocasiones le costar&iacute;a alg&uacute;n esfuerzo eso de aprender) y en gracia (o sea, en experiencia de Dios, como ocurre con todos nosotros, que vamos progresando paulatinamente en nuestro saber y en nuestra experiencia religiosa). Jes&uacute;s tambi&eacute;n creci&oacute; espiritualmente, dice Francisco citando a Juan Pablo II (<em>Christus vivit</em>, 26). O sea, todo muy normal.</p> <p>Es f&aacute;cil deducir que durante este tiempo la vida de Jes&uacute;s fue similar a la de cualquier otro muchacho en un pueblo peque&ntilde;o y pobre, como era Nazaret. En aquella familia y sociedad religiosa en la que el muchacho creci&oacute;, debi&oacute; aprender una serie de pr&aacute;cticas de la religi&oacute;n jud&iacute;a. Sobre todo, aprendi&oacute; un trabajo, para ayudar a su familia, sin duda el trabajo de su padre. Los evangelios indican que tanto Jos&eacute; como Jes&uacute;s eran &ldquo;carpinteros&rdquo;, expresi&oacute;n que hay que entender en sentido amplio, no solo trabajadores de la madera, sino tambi&eacute;n de la construcci&oacute;n. Era un trabajo duro y costoso, propio de las clases m&aacute;s bajas de aquella sociedad. Al fin y al cabo, los campesinos ten&iacute;an algo de tierra en propiedad. El &ldquo;tekton&rdquo; (carpintero, artesano, alba&ntilde;il) ten&iacute;a la fuerza de sus brazos. No era precisamente un empresario.</p> <p>&iquest;De qu&eacute; modo esta vida ordinaria de Jes&uacute;s se cruza con la nuestra? &iquest;Tiene algo que decirnos, hay algo que aprender? A veces pensamos que nuestras vidas vulgares y corrientes se alejan de una supuesta vida extraordinaria o deslumbrante de Jes&uacute;s. Y nos preguntamos como podemos ser santos desde la normalidad y el aburrimiento de lo cotidiano. Cuando nos hacemos esas preguntas deber&iacute;amos recordar que Jes&uacute;s fue &ldquo;un muchacho m&aacute;s de su pueblo&rdquo; (<em>Christus vivit</em>, 28), un simple carpintero en una aldea cualquiera. Jes&uacute;s llev&oacute; una vida muy ordinaria. Eso explicar&iacute;a la sorpresa de aquellos que le conoc&iacute;an cuando inici&oacute; su ministerio p&uacute;blico: &iquest;no es este el carpintero?, &iquest;no conocemos de sobra a sus padres y a sus hermanos?. La vida de Jes&uacute;s en Nazaret nos habla del valor y significado de nuestras vidas corrientes. Lo ordinario de la vida puede estar lleno de Dios.</p>Martín Gelabert Ballester, OPWed, 07 Aug 2019 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/jesus-en-nazaret-la-vida-de-un-hombre-corriente/Cuidar unos de otroshttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/cuidar-unos-de-otros/<p>Cuidar del otro es un dato antropol&oacute;gico, un instinto muy humano, pero, desgraciadamente, coexiste con otro instinto contrario: pensar sobre todo en uno mismo. Bien entendidos, estos dos datos podr&iacute;an ser compatibles, pues el cuidado de uno mismo no tiene que impedirnos cuidar tambi&eacute;n del otro. Si cada uno, adem&aacute;s de cuidarse a s&iacute; mismo, cuida al otro, entonces los dos se cuidan y adem&aacute;s son cuidados. De modo que el cuidado mutuo es un cuidado enriquecido, una ganancia para los dos. Mientras la competitividad nos empobrece, porque en el esfuerzo de vencer al otro nosotros perdemos fuerza, el mutuo cuidado multiplica la fuerza propia con la fuerza ajena.</p> <p>Se dir&iacute;a que el ser humano est&aacute; embargado por una serie de sentimientos contradictorios. Por una parte, la compasi&oacute;n parece una actitud consustancial a la naturaleza humana. Si nos cuesta ver el sufrimiento de los dem&aacute;s, y tendemos espont&aacute;neamente a ayudarles, es porque al contemplar a una persona con necesidades especiales o el rostro desfigurado de una persona por un accidente de tr&aacute;fico, estamos contemplando nuestra propia posibilidad. Se trata de estados de dependencia que me podr&iacute;an haber tocado a m&iacute;. Por eso, la situaci&oacute;n del necesitado nos da pena y suscita nuestra compasi&oacute;n, porque consciente o inconscientemente vemos all&iacute; nuestra propia posibilidad.</p> <p>Si la compasi&oacute;n es constitutiva de lo humano, no es menos cierto que el ego&iacute;smo parece estar en el origen de todos los males de la humanidad. Ego&iacute;smo significa amor a uno mismo. Ahora bien, hay distintos modos de amarse a s&iacute; mismo. Todos deseamos lo bueno, lo mejor, para nosotros. Pero hay un ego&iacute;smo que todo lo centra en uno mismo, por encima y a veces contra todo lo dem&aacute;s, reduciendo a los dem&aacute;s a mera posesi&oacute;n e instrumento. Este ego&iacute;smo se opone frontalmente al amor y, llevado a su extremo, desemboca en la soledad absoluta. Porque cuando uno s&oacute;lo piensa en s&iacute; mismo, se queda solo consigo mismo.</p> <p>Si llegase un momento en que, para cada uno, todos los dem&aacute;s estorbasen, eso ser&iacute;a el principio del fin de la humanidad, la guerra total, la b&uacute;squeda de la aniquilaci&oacute;n de los otros, hasta quedar uno solo consigo mismo. Esta soledad absoluta ser&iacute;a tambi&eacute;n la propia autodestrucci&oacute;n, porque, de un modo u otro, siempre dependemos de los dem&aacute;s. El depender de los dem&aacute;s deber&iacute;a hacernos pensar en c&oacute;mo sacar el mejor provecho a esta dependencia. La dependencia mutua puede traducirse en b&uacute;squeda de sometimiento. Como dependo de los dem&aacute;s, trato de someterlos para que me sirvan. Pero la dependencia puede traducirse en colaboraci&oacute;n. Como dependo de los dem&aacute;s, y los dem&aacute;s dependen de mi, puedo hacer de esta dependencia mutua una ayuda mutua, un mutuo cuidado. Esta reflexi&oacute;n antropol&oacute;gica encuentra en el mensaje cristiano una excelente iluminaci&oacute;n.</p>Martín Gelabert Ballester, OPFri, 02 Aug 2019 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/cuidar-unos-de-otros/Contemplación y predicaciónhttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/contemplacion-y-predicacion/<p>Homil&iacute;a del lunes, 29 de julio de 2019, fiesta de Santa Marta, en el Cap&iacute;tulo General de la Orden de Predicadores en Vietnam:</p> <p>Tras experimentar las maravillas de Dios, el pueblo de Israel hizo una promesa de perpetua fidelidad a Dios, seg&uacute;n relata el libro del &Eacute;xodo. Hoy hemos visto como esta promesa de fidelidad se cambi&oacute; r&aacute;pidamente por la realidad de la infidelidad. No es nada f&aacute;cil ser fiel a un Dios al que no se puede ver, ni o&iacute;r, ni tocar, un Dios invisible, que siempre se nos escapa, que nunca controlamos. Lo f&aacute;cil es adorar al oro, al dinero, que es algo concreto, parece maravilloso y siempre deslumbra. Yo suelo decir que el dinero nos vuelve locos a todos. Cuando nuestro criterio de actuaci&oacute;n es el dinero, perdemos la perspectiva. Es una advertencia para nosotros, casi al final del Cap&iacute;tulo. Muchas actas, muchos buenos deseos, muchas promesas. Lo importante van a ser las realidades.</p> <p>Vamos con Marta y Mar&iacute;a. Los maestros espirituales de no hace mucho tiempo, presentaban a Marta y Mar&iacute;a como iconos o figuras de dos tipos de vida consagrada: la activa y la contemplativa. Evidentemente los textos evang&eacute;licos hablan de otra cosa, pero a ellos les ven&iacute;a bien eso de que &ldquo;Mar&iacute;a ha escogido la mejor parte&rdquo;, para concluir en la mayor perfecci&oacute;n de la vida contemplativa.</p> <p>A mi se me aclararon las cosas sobre la relaci&oacute;n entre vida activa y contemplativa leyendo una de las cuestiones disputadas <em>de Caritate</em> de santo Tom&aacute;s. All&iacute; el santo dice que hay tres grados en el amor a Dios: primer grado, el de aquellos que f&aacute;cilmente dejan la oraci&oacute;n bajo pretexto de trabajos apost&oacute;licos; esos manifiestan poco amor a Dios. Otros, en cambio, se deleitan tanto en la oraci&oacute;n, que no quieren dejarla ni siquiera para servir al pr&oacute;jimo. M&aacute;s algunos, dice el santo, suben a tan alta cima de la caridad, que dejan la contemplaci&oacute;n divina, aunque tengan en ella el m&aacute;ximo deleite, a fin de servir a Dios para salvaci&oacute;n de los pr&oacute;jimos. Esta perfecci&oacute;n, dice el santo, es propia de los predicadores. Los predicadores de la fe son los que alcanzan el m&aacute;ximo grado de perfecci&oacute;n en el amor.</p> <p>Dejo de lado algunas otras cosas interesantes que a&ntilde;ade Tom&aacute;s de Aquino, para no cansarles. Concluyo: puestos a usar estas dos figuras, la de Marta y la de Mar&iacute;a, como iconos de vida consagrada, habr&iacute;a que decir: ni Marta sola, ni Mar&iacute;a sola. Marta y Mar&iacute;a siempre juntas e inseparables. Eso sin olvidar que el evangelio pone en boca de Marta una de las m&aacute;s bellas confesiones, la que debe anunciar todo predicador de la fe: Jes&uacute;s es el Mes&iacute;as, el Hijo de Dios, la resurrecci&oacute;n y la vida. Qui&eacute;n cree en &eacute;l, no morir&aacute; para siempre.</p>Martín Gelabert Ballester, OPMon, 29 Jul 2019 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/contemplacion-y-predicacion/Una esclavitud que suprime toda esclavitudhttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/una-esclavitud-que-suprime-toda-esclavitud/<p>Una de las claves de la ense&ntilde;anza de Jes&uacute;s es la reciprocidad, que es una consecuencia directa de la fraternidad: &ldquo;amaos los unos a los otros&rdquo;. La plenitud del amor evang&eacute;lico no va en una sola direcci&oacute;n (el amor al enemigo, por ejemplo), siempre es bidireccional: es mutuo. En este amor mutuo, el de los unos a los otros, est&aacute; el signo de los disc&iacute;pulos de Cristo, el gran signo para que el mundo crea.</p> <p>Se dir&iacute;a que San Pablo lleva a su extremo la bidireccionalidad al emplear la siguiente formulaci&oacute;n: &ldquo;sed esclavos los unos de los otros por el amor&rdquo;. La esclavitud, en tiempos de san Pablo, comportaba derechos absolutos del amo sobre el esclavo. San Pablo se enfrent&oacute; a un problema social con repercusiones cristianas, pues se encontr&oacute; con amos y esclavos cristianos. Su contexto social no le permit&iacute;a cambiar las leyes y costumbres de la &eacute;poca. De ah&iacute; que emplea lo que hoy llamar&iacute;amos componendas, y recomienda a los amos que traten bien a sus esclavos.</p> <p>Pero, junto con las componendas, aparecen en san Pablo aut&eacute;nticas &ldquo;bombas de relojer&iacute;a&rdquo;, que s&oacute;lo con el tiempo producir&aacute;n sus necesarios efectos. Una de estas &ldquo;bombas&rdquo; pudiera ser la exhortaci&oacute;n a que los cristianos sean &ldquo;esclavos los unos de los otros&rdquo;. Si mi hermano tiene derecho a mi servicio incondicional, yo tengo el mismo derecho sobre &eacute;l. Eso significa la conversi&oacute;n de la esclavitud en amor absoluto e incondicional.</p> <p>En una comunidad cristiana solo hay hermanos. No hay maestros ni se&ntilde;ores. Ya lo dijo Jes&uacute;s: no llam&eacute;is a nadie maestro ni director, porque s&oacute;lo uno es vuestro maestro, el Padre del cielo. Esta fraternidad debe traducirse siempre en reciprocidad, llegando a lo m&aacute;s concreto. De ah&iacute; la exhortaci&oacute;n de san Pablo al servicio mutuo, incluso en los detalles que requieren m&aacute;s humildad, esos detalles que estaban reservados a los esclavos de inferior categor&iacute;a como, por ejemplo, lavar los pies al amo y se&ntilde;or. Si yo soy esclavo de mi hermano y mi hermano es esclavo m&iacute;o, entonces los dos estamos exactamente al mismo nivel, somos totalmente iguales en dignidad, gobierno y servicio.</p> <p>La clave de las relaciones entre cristianos es la reciprocidad: lo que yo soy para el otro, el otro lo es para m&iacute;. Cuando no hay reciprocidad, no hay amor cristiano. Mejor dicho: puede haber amor cristiano sin reciprocidad, es el caso del amor al enemigo. Pero ya he dicho que ese no es el ideal del amor cristiano. La plenitud del amor cristiano es el amor mutuo: amaos los unos a los otros. El mejor ejemplo de esta reciprocidad es el amor de Jes&uacute;s al Padre y del Padre a Jes&uacute;s: &ldquo;como el Padre me am&oacute;, as&iacute; os he amado yo&rdquo;; permaneced en un amor como el m&iacute;o. De ah&iacute; esta palabra de Jes&uacute;s a sus disc&iacute;pulos: &ldquo;amaos los unos a los otros como yo os he amado&rdquo;.</p>Martín Gelabert Ballester, OPFri, 26 Jul 2019 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/una-esclavitud-que-suprime-toda-esclavitud/La flaqueza en un patíbulohttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-flaqueza-en-un-patibulo/<p>San Pablo, en su primera carta a los Corintios, dice que la predicaci&oacute;n de la cruz es necedad para unos y sabidur&iacute;a para otros. Tom&aacute;s de Aquino escribe a prop&oacute;sito de la necedad de la cruz: &ldquo;La predicaci&oacute;n de la cruz de Cristo contiene tantas cosas que a la luz de la sabidur&iacute;a humana parecen imposibles. Por ejemplo: el hecho de que un Dios muera y que el omnipotente perezca a manos de los violentos. La misma predicaci&oacute;n, adem&aacute;s, presenta algunos elementos que parecen contrarios a la sabidur&iacute;a humana; por ejemplo: que alguien, pudi&eacute;ndolo, no huya de las humillaciones&rdquo;.</p> <p>No cabe duda de que la fe cristiana est&aacute; llena de paradojas que chocan con la raz&oacute;n, aunque bien pensadas tienen una extra&ntilde;a sabidur&iacute;a que puede abrir la raz&oacute;n a perspectivas nuevas. Eso que Tom&aacute;s de Aquino considera un imposible para la raz&oacute;n, a saber, que el omnipotente perezca a manos de los violentos, el Credo lo confiesa cuando dice que el Hijo, de la misma naturaleza del Padre y, por tanto, todopoderoso como &eacute;l, padeci&oacute; bajo el poder de Poncio Pilato. &iexcl;El todopoderoso sometido al pobre poder de un dictador! &iquest;Qu&eacute; clase de todo poder es ese? Bien pensado, es el verdadero poder, que no es otro que el poder del Amor. El amor no se impone por medio de la violencia. Y el amor absoluto, sin l&iacute;mite ni discriminaci&oacute;n, no puede responder con violencia a la violencia. El todo poder es el poder del amor.</p> <p>Seg&uacute;n Tom&aacute;s de Aquino la cruz parece una necedad a los que piden milagros como prueba de la solidez de una doctrina o de la val&iacute;a de una persona. Y nota con agudeza: en la cruz, en lugar de milagros, aparec&iacute;a &ldquo;la flaqueza en un pat&iacute;bulo&rdquo;. Hay muchos que piensan con la l&oacute;gica del poder. Pero hay otra l&oacute;gica, la del amor, el perd&oacute;n y la misericordia. Esa es la sabidur&iacute;a de Dios que se manifiesta en la cruz. En esta l&iacute;nea va esta reflexi&oacute;n de Juan Pablo II (en <em>Fides et ratio</em>, 23): &ldquo;El verdadero punto central que desaf&iacute;a toda filosof&iacute;a, es la muerte de Jesucristo en la cruz&rdquo;. Contra un acontecimiento as&iacute; &ldquo;se estrella todo intento de la mente de construir sobre argumentaciones solamente humanas una justificaci&oacute;n suficiente del sentido de la existencia&rdquo;.</p>Martín Gelabert Ballester, OPMon, 22 Jul 2019 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-flaqueza-en-un-patibulo/En Vietnam dicen no sin decir nohttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/en-vietnam-dicen-no-sin-decir-no/<p>Cada pueblo tiene sus peculiaridades culturales, todas muy leg&iacute;timas y dignas. Una de las cosas que cuentan los frailes espa&ntilde;oles que trabajan y residen en As&iacute;a, es que estas gentes &ldquo;dicen no sin decir no&rdquo;. Un &ldquo;no&rdquo; directo les parece una groser&iacute;a, porque siempre hay que dejar una puerta abierta, incluso al adversario. Por eso, si tienen que negar, lo hacen a base de giros que ellos entienden perfectamente, pero que podr&iacute;an confundir a uno de otra cultura. Giros del tipo: quiz&aacute;s, ya veremos.</p> <p>Esta an&eacute;cdota, que me contaban ayer tomando caf&eacute;, contiene una importante lecci&oacute;n: siempre hay que dejar una puerta abierta al adversario. En primer lugar, porque as&iacute; facilitamos la posible reconciliaci&oacute;n. Y, en segundo lugar, porque as&iacute; somos m&aacute;s justos, pues reconocemos la parte de raz&oacute;n que pueda tener la posici&oacute;n del otro.</p> <p>Cuando en un coloquio o discusi&oacute;n, hay que manifestar el desacuerdo con otro, no es bueno comenzar por decir: &ldquo;no estoy de acuerdo&rdquo;, y menos a&uacute;n: &ldquo;no tienes raz&oacute;n&rdquo;. Cuando se quiere ofrecer una opini&oacute;n distinta o contraria a la que otro ha manifestado, lo mejor es comenzar por encontrar algo positivo en lo que ha dicho, y empezar as&iacute;: &ldquo;tienes raz&oacute;n cuando dices&hellip;&rdquo;. Si empiezas as&iacute;, el otro al que vas a contradecir, probablemente, te sonreir&aacute;. Y, a lo mejor, te lo has ganado. Y despu&eacute;s de &ldquo;darle la raz&oacute;n&rdquo; en lo que la tiene, podr&aacute;s a&ntilde;adir tu &ldquo;pero&rdquo;, expresar tu desacuerdo en un clima de buen entendimiento.</p>Martín Gelabert Ballester, OPThu, 18 Jul 2019 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/en-vietnam-dicen-no-sin-decir-no/De nombres y apellidoshttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/de-nombres-y-apellidos/<p>Los nombres y los apellidos merecen mucho respeto, porque son signos de identidad. Los apellidos hacen referencia directa a la propia familia. Cierto, hay nombres y apellidos que, en algunos lugares, pueden sonar de forma extra&ntilde;a. Yo llevo cuarenta a&ntilde;os &ldquo;pasando lista&rdquo; el primer d&iacute;a de clase, entre otras cosas para identificar a mis nuevos alumnos y as&iacute;, de paso, algunos compa&ntilde;eros identifican a los alumnos que para ellos son nuevos. Nunca he consentido que nadie hiciera el menor comentario &ldquo;inadecuado&rdquo; a prop&oacute;sito de alg&uacute;n nombre o apellido.</p> <p>Hay lugares geogr&aacute;ficos en los que algunos apellidos se repiten con relativa frecuencia. Quiz&aacute;s sea un signo de un parentesco entre las familias de ese lugar con el mismo apellido, que se remonta a muchas generaciones. Digo todo esto a prop&oacute;sito del apellido del nuevo Maestro de la Orden de Predicadores, el filipino Gerard Timoner, una persona cercana y de trato agradable. Su apellido me resulta muy familiar. El pasado domingo me acerqu&eacute; a &eacute;l y le pregunt&eacute; si sab&iacute;a de la existencia de un ciclista llamado Guillermo Timoner. Para los que no lo sepan, se trata de un deportista mallorqu&iacute;n, que compet&iacute;a en ciclismo en la modalidad de pista y fue seis veces campe&oacute;n del mundo en la prueba de medio fondo. Actualmente tiene 93 a&ntilde;os.</p> <p>Pues bien, el Maestro de la Orden sab&iacute;a perfectamente de qui&eacute;n le hablaba. Entonces le dije: este deportista naci&oacute; en Felanitx, un pueblo muy cercano al m&iacute;o. Y este apellido es relativamente frecuente por aquellos pueblos de Mallorca. Entonces, el Maestro sonriendo me dijo: &ldquo;pues habr&aacute; que ir all&iacute; para encontrar mi &aacute;rbol geneal&oacute;gico&rdquo;. De ninguna manera estoy diciendo que el Maestro tenga antecedentes mallorquines, aunque nunca sea sabe. Lo que digo es que su apellido es propio de tierras mediterr&aacute;neas. Nada m&aacute;s. Casualidades de la vida, que seguramente no significan gran cosa.</p> <p>Por cierto, estoy recibiendo correos y mensajes que manifiestan su alegr&iacute;a y su satisfacci&oacute;n por el nombramiento del P. Timoner. Espero que su magisterio responda a las expectativas.</p>Martín Gelabert Ballester, OPMon, 15 Jul 2019 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/de-nombres-y-apellidos/El gobierno de Vietnam envía flores a los dominicoshttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/el-gobierno-de-vietnam-envia-flores-los-dominicos/<p>La mayor&iacute;a de mis lectores sabe que estoy participando en el Cap&iacute;tulo General de los dominicos, que se celebra cerca de Saig&oacute;n. Es posible que muchos hayan le&iacute;do las cr&oacute;nicas del Cap&iacute;tulo que se publican en nuestra p&aacute;gina.</p> <p>En este pa&iacute;s no cristiano hay un florecimiento vocacional, que afecta a todas las instituciones religiosas. La actitud de las autoridades socialistas con la cuesti&oacute;n religiosa ha cambiado para bien en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. En una de mis cr&oacute;nicas contaba que el primer d&iacute;a del Cap&iacute;tulo vinieron las autoridades del estado, encargadas de los asuntos religiosos, para expresarnos su bienvenida y sus buenos deseos. Los representantes de los dominicos y del estado intercambiaron palabras de mutuo agradecimiento. Las autoridades para darnos la gracias por haber escogido este lugar para celebrar nuestra reuni&oacute;n, y nosotros para agradecer las facilidades dadas por el Estado.</p> <p>Para darse cuenta del cambio, yo recordaba que, cuando hace 25 a&ntilde;os, el Maestro de la Orden vino a Vietnam con la intenci&oacute;n de visitar a los frailes, no se le permiti&oacute; hospedarse en ninguno de nuestros conventos, y menos a&uacute;n entrar en ellos. Las cosas han cambiado para bien. Y aunque los gestos a veces s&oacute;lo son gestos, es de agradecer el que, dos d&iacute;as despu&eacute;s de su visita, tuvieron las autoridades al enviarnos un gran ramo de flores, cuya fotograf&iacute;a adjunto al post. Lo hemos colocado a la entrada de la sala de plenos.</p> <p>La Iglesia siempre ha buscado tener buenas relaciones con los gobernantes civiles de todos los lugares. Las diferencias (cuando las hay) no tienen porque ser motivo de enemistad. Es verdad que la Iglesia tambi&eacute;n ha tenido dificultades. En estos casos ha procurado buscar la paz y buen entendimiento. Porque lo que los cristianos queremos es vivir en paz. Y ese el motivo por el que el Nuevo Testamento recomienda a los creyentes respetar a los que gobiernan las naciones y orar por ellos (ver Tit 3,1; Rm 13,1; 1 Tim 2,1-2).</p>Martín Gelabert Ballester, OPThu, 11 Jul 2019 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/el-gobierno-de-vietnam-envia-flores-los-dominicos/Mientras rezan a bordo del aviónhttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/mientras-rezan-bordo-del-avion/<p>Me encuentro en Vietnam, para participar en el Cap&iacute;tulo General electivo de la Orden de Predicadores, que tendr&aacute; lugar desde el lunes, 8 de julio, al domingo, 4 de agosto. Un mes, en el que una de las principales ocupaciones del Cap&iacute;tulo ser&aacute; elegir nuevo Superior General, denominado Maestro de la Orden. Esa elecci&oacute;n tendr&aacute; lugar el s&aacute;bado, d&iacute;a 13.</p> <p>He viajado a Saig&oacute;n con la compa&ntilde;&iacute;a QatarAirways. Dicen que tiene fama de atender bien a la gente. En clase turista, al menos, yo no he notado mucha diferencia con otras compa&ntilde;&iacute;as. Todo muy normalito. Pero algo me ha llamado la atenci&oacute;n. En las pantallas del avi&oacute;n, junto con el plan de vuelo, aparec&iacute;an una serie de anuncios. Uno de ellos dec&iacute;a en &aacute;rabe y en ingl&eacute;s (por cierto, los &uacute;nicos idiomas en los que se daban avisos y en los que hablaba la tripulaci&oacute;n, cuando bastante m&aacute;s de la mitad del pasaje &eacute;ramos espa&ntilde;oles): &ldquo;Please stay seated while praying on-board&rdquo;. O sea: &ldquo;por favor, permanezcan sentados mientras rezan a bordo&rdquo;. Tambi&eacute;n era llamativa la insistencia con la que aparec&iacute;a este anuncio.</p> <p>Es claro que el anuncio iba dirigido a los creyentes isl&aacute;micos, para rogarles que, si ten&iacute;an que hacer sus oraciones, no se pusieran de rodillas, mirando hac&iacute;a La Meca, como suele ser pr&aacute;ctica habitual en ellos. A&uacute;n as&iacute;, sorprende que una compa&ntilde;&iacute;a a&eacute;rea ofrezca consejos sobre c&oacute;mo hay que rezar, porque impl&iacute;citamente est&aacute; dando por supuesto que muchos de sus pasajeros lo van a hacer. Y lo van a hacer, no porque haya un peligro, sino porque eso es lo m&aacute;s normal para un creyente. Tener en cuenta las pr&aacute;cticas religiosas de las personas a las que uno se dirige, es un signo de respeto y de consideraci&oacute;n. En el anuncio de esta compa&ntilde;&iacute;a a&eacute;rea hay una lecci&oacute;n que muchas entidades (por decirlo de forma gen&eacute;rica), podr&iacute;an aprender.</p>Martín Gelabert Ballester, OPMon, 08 Jul 2019 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/mientras-rezan-bordo-del-avion/La paz siempre vuelve a su procedenciahttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-paz-siempre-vuelve-su-procedencia/<p>Cuando Jes&uacute;s env&iacute;a a sus disc&iacute;pulos de dos en dos, a todos los lugares donde deb&iacute;a ir &eacute;l (Lc 10,1), les dice: &ldquo;En la casa en que entr&eacute;is, decid primero: paz a esta casa. Y si hubiere all&iacute; un hijo de paz, vuestra paz reposar&aacute; sobre &eacute;l; si no, se volver&aacute; a vosotros&rdquo; (Lc 10,5-6).</p> <p>Jes&uacute;s env&iacute;a a sus disc&iacute;pulos en son de paz. No pod&iacute;a ser de otra manera, dado el contenido del mensaje que deb&iacute;an anunciar. Ser&iacute;a contradictorio anunciar de forma beligerante un mensaje de amor. Porque van en son de paz no llevan dinero (Lc 10,3), as&iacute; no pueden chantajear a nadie: el mensaje debe ser acogido libremente. Tampoco aceptan dinero: s&oacute;lo aceptan la comida que les dan (Lc 10,7); as&iacute; no se aprovechan de nadie. La misi&oacute;n de paz de los disc&iacute;pulos es de una gratuidad total.</p> <p>La paz se da incondicionalmente. Una paz condicionada es un negocio: yo te doy, y a cambio t&uacute; me das algo. Por eso, donde no hay hijos de paz, tambi&eacute;n hay que desearles y darles la paz. Naturalmente, como no son hijos de paz, no solo la rechazar&aacute;n, sino que probablemente nos atacar&aacute;n. Tambi&eacute;n entonces hay que darles y desearles la paz. Puede parecer una operaci&oacute;n in&uacute;til (ya que no la aceptan) y hasta peligrosa (ya que posiblemente os agredir&aacute;n), pero es la operaci&oacute;n m&aacute;s &uacute;til y m&aacute;s necesaria, ya que esta paz rechazada vuelve a vosotros. O sea, el bien nunca se pierde. M&aacute;s a&uacute;n, el primer beneficiario del bien que se hace, es uno mismo. El bien siempre vuelve a su punto de partida. Siempre vuelve como rebote del punto de llegada. Si el punto de llegada es bueno, vuelve en forma de agradecimiento. Si el punto de llegada es malo, el bien vuelve a su procedencia en forma de alegr&iacute;a y satisfacci&oacute;n por el bien otorgado, vuelve como reconocimiento de la bondad del dador.</p> <p>Construir la paz nunca es una p&eacute;rdida, siempre es una ganancia. A qui&eacute;n m&aacute;s y primero beneficia la paz es al constructor de la paz. Esta es una de las claves del mensaje de Jes&uacute;s: el que da, nunca pierde, siempre gana. Ganar dando: no un dinero r&aacute;pido que siempre se pierde, sino una vida en abundancia, que nunca se pierde.</p>Martín Gelabert Ballester, OPThu, 04 Jul 2019 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-paz-siempre-vuelve-su-procedencia/Lázaro resucita y muchos no creenhttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/lazaro-resucita-y-muchos-no-creen/<p>Hace ya un tiempo publiqu&eacute; un post titulado: &ldquo;L&aacute;zaro, &iquest;muri&oacute; o no muri&oacute;?&rdquo;. Sigo pensando lo mismo que entonces dije a prop&oacute;sito de esta pregunta tan directa. Hoy quiero enfocar la cuesti&oacute;n desde otra perspectiva: ocurriera lo que ocurriera, lo cierto es que el narrador se ve obligado a constatar que algunos de los que presenciaron el sorprendente hecho, lejos de creer en Jes&uacute;s, le denunciaron ante las autoridades. Y &eacute;stas decidieron darle muerte.</p> <p>Con este relato sucede lo mismo que con otros hechos menos llamativos aparentemente, pero igualmente significativos: nadie discute que Jes&uacute;s realiza curaciones de enfermedades, que entonces eran atribuidas a posesiones diab&oacute;licas. Lo que importa, tanto a los que simpatizan con Jes&uacute;s como a los que no creen en &eacute;l, no es tanto el hecho cuanto el &ldquo;poder&rdquo; con el que realiza el hecho. Sus enemigos no niegan los hechos, pero buscan una explicaci&oacute;n que descalifica a Jes&uacute;s, llegando a lo peor: expulsa los demonios por el poder de Satan&aacute;s. D&iacute;gase lo mismo de la &ldquo;resurrecci&oacute;n&rdquo; de L&aacute;zaro: s&oacute;lo convenci&oacute; a los ya convencidos, o a los que le miraban con simpat&iacute;a. Por eso, lo de menos es la pregunta de si muri&oacute; o no muri&oacute;. Lo &uacute;nico que importa es qu&eacute; postura se toma ante Jes&uacute;s. Seg&uacute;n cu&aacute;l sea la postura, los hechos y palabras de Jes&uacute;s se interpretan de una u otra manera.</p> <p>La pregunta adecuada para comprender el relato de L&aacute;zaro, sea cual sea su sustrato hist&oacute;rico, es: &iquest;qu&eacute; quiere decirnos el evangelista? Y lo que quiere decirnos no es si L&aacute;zaro estaba en coma m&aacute;s o menos profundo, sino que Jes&uacute;s es el se&ntilde;or de la vida y de la muerte, que Jes&uacute;s tiene poder de vencer a la muerte. Pero este poder no se manifiesta en lo ocurrido con L&aacute;zaro, se manifiesta en la resurrecci&oacute;n de Cristo. Lo ocurrido con L&aacute;zaro es un signo anticipatorio, que anuncia el dato bueno y definitivo, a saber: que Cristo, al contrario de lo que ocurre con L&aacute;zaro, al resucitar, &ldquo;ya no muere m&aacute;s&rdquo;, la muerte no tiene dominio sobre &eacute;l, porque ha entrado en el mundo definitivo de Dios.</p> <p>Lo ocurrido con L&aacute;zaro es signo de una realidad mayor, que siempre se nos escapa. Como todos los signos es un hecho ambiguo, susceptible de ser interpretado de muchos modos. Por eso no se impone. Como no se impone puede no suscitar la fe, sino la incredulidad y el rechazo, como de hecho as&iacute; ocurre. Para que los signos que Jes&uacute;s realiza produzcan el efecto deseado se requiere la fe. Fuera de la perspectiva de fe, el signo puede significar cualquier cosa.</p>Martín Gelabert Ballester, OPSun, 30 Jun 2019 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/lazaro-resucita-y-muchos-no-creen/La soledad absoluta, ¿imposible e inmoral?http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-soledad-absoluta-imposible-e-inmoral/<p>A prop&oacute;sito de uno de estos art&iacute;culos que entrego con regularidad, y en el que afirmaba que &ldquo;la soledad absoluta, adem&aacute;s de imposible, es inmoral&rdquo;, un amable lector me escribi&oacute; un tanto sorprendido y hasta un poco molesto, dici&eacute;ndome que era muy importante que aclarase esta afirmaci&oacute;n, dado que, en la Iglesia, hay personas, como por ejemplo los eremitas, que viven una vocaci&oacute;n de silencio y soledad. Y, por tanto, esas personas pueden sentirse descalificadas con mi afirmaci&oacute;n.</p> <p>A veces, hay frases que llaman la atenci&oacute;n a alguna persona, por la situaci&oacute;n vital en la que se encuentra. La sorpresa que provoca la frase puede impedir leerla debidamente contextualizada. La soledad absoluta de la que yo hablaba era la del ego&iacute;sta que todo lo centra en s&iacute; mismo, olvid&aacute;ndose de los dem&aacute;s y considerando que todo lo que no est&aacute; en funci&oacute;n de su &ldquo;yo&rdquo;, no tiene la menor importancia. En el art&iacute;culo que provoc&oacute; la reacci&oacute;n del lector, afirmaba que las personas estamos hechas para la comuni&oacute;n y que, en la comuni&oacute;n con Dios y los hermanos se encuentra nuestra mejor realizaci&oacute;n personal. Pero hay muchas maneras de vivir esa comuni&oacute;n con Dios y los hermanos. En la oraci&oacute;n y la soledad, un cristiano puede vivir la comuni&oacute;n de los santos. Porque si no la vive, no es un buen cristiano. Por tanto, por mucha vocaci&oacute;n cristiana a la soledad que tenga uno, nunca puede dejar de vivir este art&iacute;culo del Credo, la comuni&oacute;n de los santos, que no se refiere s&oacute;lo al m&aacute;s all&aacute;, sino tambi&eacute;n al m&aacute;s ac&aacute;.</p> <p>Pero hay m&aacute;s. Pues por muy solitaria y aislada que sea la vida de una persona, no puede prescindir del todo de los dem&aacute;s. Por ejemplo, la electricidad que hay en una ermita es posible porque hay personas que se ocupan de que ese servicio funcione. Si el eremita no tiene electricidad, necesitar&aacute; cirios, que seguramente habr&aacute; confeccionado otra persona. Y el pan, o la harina para elaborarlo, que alguna vez el solitario debe buscar, tambi&eacute;n es posible gracias a que alguien se ocupa de venderla o distribuirla. Siempre dependemos, de un modo u otro, de los dem&aacute;s. En este sentido, la soledad absoluta es imposible. Y si esta soledad encierra a uno en s&iacute; mismo, de modo que no es capaz de abrir su puerta cuando alguien llama pidiendo socorro, en nombre de su dedicaci&oacute;n a la oraci&oacute;n o la contemplaci&oacute;n, entonces es una soledad inmoral. Porque el cristiano siempre est&aacute; abierto al pr&oacute;jimo y no digamos al pr&oacute;jimo necesitado. Estamos hechos para los dem&aacute;s.</p>Martín Gelabert Ballester, OPWed, 26 Jun 2019 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-soledad-absoluta-imposible-e-inmoral/Ciudades con puentes y ciudades con muroshttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/ciudades-con-puentes-y-ciudades-con-muros/<p>Desgraciadamente, en este mundo abundan ciudades y lugares con muros de separaci&oacute;n. Basta pensar en lo que fue la ciudad de Berl&iacute;n hasta lo que precisamente se conoce como &ldquo;la ca&iacute;da&rdquo; de su muro. Actualmente hay dos muros tristemente famosos: el que separa a Israel de Palestina, y el que est&aacute; en la frontera de Estados Unidos con M&eacute;xico y los pa&iacute;ses del sur de M&eacute;xico, sin olvidar el muro que tenemos en Espa&ntilde;a en las ciudades de Ceuta y Melilla. El Papa, m&aacute;s como una advertencia que como una realidad, ha utilizado una imagen para calificar a los constructores de muros: &ldquo;los que construyen muros, ya sean de alambres o de ladrillos, terminar&aacute;n convirti&eacute;ndose en prisioneros de los muros que construyen&rdquo;. Digo que es una advertencia, porque la realidad es que el muro pretende dejar prisioneros, o sea, cerrar el paso a los &ldquo;otros&rdquo;, a los indeseables, a los pobres, a los sin pan. Y proteger a sus constructores ricos, ego&iacute;stas e insensibles.</p> <p>Hay ciudades con muchos puentes. Un ejemplo puede ser la ciudad de Valencia: son muchos los puentes que unen ambas orillas del cauce del r&iacute;o que separa la ciudad. No cabe duda de que estos puentes son importantes para que la ciudad est&eacute; bien comunicada. Pero lo importante no son los puentes materiales, aunque ellos pueden ser un buen signo. Lo importante son los puentes que construimos en nuestro coraz&oacute;n. Y, por supuesto, los muros que levantamos en nuestro coraz&oacute;n. Los puentes y los muros que importan son los psicol&oacute;gicos, los afectivos, los que unen o separan a las personas. Los buenos puentes y las buenas carreteras no son las del asfalto, sino las del amor.</p> <p>Los puentes y los muros hoy tienen muchos nombres: barcos que ayudan a los n&aacute;ufragos en el mar Mediterr&aacute;neo, o barcos que no pueden ayudar porque los gobiernos les impiden salir de los puertos en los que est&aacute;n varados, leyes que favorecen la vida buena de los pensionistas o de los que necesitan medicinas, comedores y albergues sociales, caritas parroquiales, pisos para inmigrantes y muchos nombres m&aacute;s. En Espa&ntilde;a y fuera de Espa&ntilde;a. Tambi&eacute;n los puentes y los muros tienen autores con nombres de buenos y de malos pol&iacute;ticos, que impiden la entrada de ayudas a su pa&iacute;s o que fomentan rencores innecesarios dentro del propio pa&iacute;s.</p> <p>Muros, puentes; encuentros y desencuentros, este es el sino de la humanidad. Una humanidad en la que todos estamos sometidos a m&uacute;ltiples solicitaciones. Y no todas buenas. De ah&iacute; la necesidad de alzar la voz para que cada vez haya m&aacute;s puentes y menos muros, para que cada vez haya m&aacute;s ciudades lo m&aacute;s parecidas posibles a la &ldquo;ciudad de Dios&rdquo;. Evidentemente, no a la &ldquo;ciudad de Dios&rdquo; que dibuja la pel&iacute;cula brasile&ntilde;a del mismo nombre, ambientada en un barrio donde abundan los robos, las peleas y enfrentamientos diarios con la polic&iacute;a, sino la &ldquo;ciudad de Dios&rdquo; de la que hablan san Agust&iacute;n y la carta a los hebreos.</p>Martín Gelabert Ballester, OPSat, 22 Jun 2019 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/ciudades-con-puentes-y-ciudades-con-muros/