Nihil Obstathttp://nihilobstat.dominicos.org/Este blog trata de cuestiones religiosas, teológicas y eclesiales. Busca ser un espacio de reflexión y diálogo.es-esCopyright 2018 Orden de Predicadores. Todos los derechos reservados.Sun, 12 Aug 2018 00:00:00 +020020María, cristal cromadohttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/maria-cristal-cromado/<p>En un reciente post relacion&eacute; a Santo Domingo con San Vicente Ferrer, aprovechando que estamos celebrando los 600 a&ntilde;os de la muerte del santo valenciano. Estando pr&oacute;xima la fiesta de la Asunci&oacute;n de la Virgen Mar&iacute;a, voy a recurrir de nuevo a San Vicente, para ofrecer tres im&aacute;genes (de entre las muchas que podemos encontrar en sus sermones) que utiliza para calificar a Mar&iacute;a y explicar la encarnaci&oacute;n del Hijo de Dios en su seno virginal.</p> <p>Mar&iacute;a es la esclavina del peregrino. Con esta imagen el santo explica la encarnaci&oacute;n de Cristo: la esclavina ser&iacute;a Mar&iacute;a; el peregrino, Cristo. Pues bien, del mismo modo que la esclavina cubre el cuerpo del peregrino, la carne que le dio Mar&iacute;a cubri&oacute; la divinidad del Verbo. Esta esclavina cambi&oacute; de color a lo largo de la existencia de Cristo: en la cruz se hizo roja, al morir se hizo negra. La met&aacute;fora s&oacute;lo la he encontrado en san Vicente, pero nuestro predicador cita a Santo Tom&aacute;s de Aquino para dejar claro que la carne de Cristo era humana, al ser la carne de Mar&iacute;a.</p> <p>Mar&iacute;a es como un cristal cromado. Esta imagen le sirve para explicar la virginidad. As&iacute; como el rayo del sol atraviesa un cristal sin romperlo, as&iacute; Cristo, al nacer, preserv&oacute; la integridad de su madre. La virgen, que es el cristal, da al Verbo, que es el rayo, la naturaleza humana. La imagen del cristal se encuentra en otros autores y ha sido explotada por algunos Papas. Pero nuestro santo ofrece un matiz muy interesante: la Virgen es cristal &ldquo;cromado&rdquo;, de modo que cuando el rayo del sol atraviesa ese cristal, lo perfecciona y embellece. Cuando el Verbo tom&oacute; carne en las entra&ntilde;as de santa Mar&iacute;a, ella qued&oacute; sobrenaturalmente embellecida con la gracia de la maternidad.</p> <p>Mar&iacute;a, pergamino. Es otra imagen que utiliza el santo: Mar&iacute;a es un pergamino, la p&aacute;gina humana en la que el Padre escribe su Palabra eterna. Evidentemente, se trata de im&aacute;genes, pero no hay que olvidar que todo lo que decimos de Dios son p&aacute;lidos reflejos, en nuestro pobre lenguaje humano, de lo que Dios es. O mejor, de lo que Dios no es. En realidad, nuestras proposiciones m&aacute;s que describir positivamente a Dios, lo que hacen es indicar algunos l&iacute;mites negativos de lo que no es. Pero ese es otro tema. Aqu&iacute; se trataba de homenajear a Mar&iacute;a, en la fiesta de su Asunci&oacute;n, utilizando algunas bellas met&aacute;foras que le dedica San Vicente Ferrer.</p>Martín Gelabert Ballester, OPSun, 12 Aug 2018 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/maria-cristal-cromado/Inadmisible, la pena de muertehttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/inadmisible-la-pena-de-muerte/<p>Mientras el presidente de los Estados Unidos amenaza con ampliar el uso de la pena de muerte, el Papa Francisco acaba de ordenar que se cambie el Catecismo de la Iglesia, para que no quede ning&uacute;n resquicio que, por parte cat&oacute;lica, pueda justificarla. El cambio declara &ldquo;inadmisible&rdquo; la pena de muerte. En realidad, el texto enmendado ya la declaraba pr&aacute;cticamente inadmisible, pues s&oacute;lo la justificaba cuando no hubiera otro modo de defender el bien com&uacute;n, a&ntilde;adiendo que era muy dudoso que hubiera alg&uacute;n caso en el que este supuesto se diera.</p> <p>Cuando apareci&oacute; el Catecismo, publiqu&eacute; un art&iacute;culo el que indicaba que el texto sobre la pena de muerte, tal como sali&oacute;, no estaba en l&iacute;nea con las modernas posiciones del Magisterio, desde el Vaticano II hasta Juan Pablo II (que fue el Papa que promulg&oacute; el Catecismo). El Papa Francisco ha dado un paso que estaba impl&iacute;cito, por no decir casi expl&iacute;cito, en el Magisterio precedente. La base de la inadmisibilidad de la pena de muerte es la dignidad de la persona humana que, en toda circunstancia, la conserva. Como bien dijo Juan Pablo II, &ldquo;ni siquiera el homicida pierde su dignidad personal y Dios mismo se hace su garante&rdquo; (<em>Evangelium vitae</em>, n. 9). La dignidad humana no se pierde nunca, pues no depende de las buenas o malas acciones que uno cometa, sino de la huella de Dios con la que ha sido creado todo ser humano.</p> <p>Decir que la Biblia &ldquo;justifica&rdquo; la pena de muerte es no entenderla. La Palabra de Dios est&aacute; siempre a favor de la vida, aunque una mala lectura fundamentalista y literalista de la Biblia puede encontrar citas que avalan la pena de muerte, del mismo modo que una mala lectura de la Biblia avala la esclavitud o la sumisi&oacute;n de la mujer. Pero la Biblia, como todos los textos escritos, y m&aacute;s si son antiguos, requiere interpretaci&oacute;n. La ex&eacute;gesis, la teolog&iacute;a y el Magisterio nos ayudan a comprender bien la l&iacute;nea de fondo de la Escritura, aunque, a veces, se requiera tiempo para una buena comprensi&oacute;n de ciertos textos.</p> <p>Yo mismo he escrito que, en su defensa de la vida del no nacido, la Iglesia se cargar&aacute; tanto m&aacute;s de raz&oacute;n, cuanto mejor defienda las vidas de los bien nacidos. Los criminales est&aacute;n entre los bien nacidos, aunque sus acciones puedan parecer propias de gente &ldquo;mal nacida&rdquo;. Hoy hay modos de impedir que, una vez arrestados, vuelvan a cometer tales delitos. Eso dejando aparte que Dios siempre conf&iacute;a en la capacidad de arrepentimiento y conversi&oacute;n de todos y cada uno. Porque nos ama incondicionalmente y con &eacute;l siempre hay nuevas oportunidades.</p> <p>Este cambio en el Catecismo resulta m&aacute;s coherente con el moderno Magisterio de la Iglesia, con una buena lectura de la Palabra de Dios y con el progreso de la teolog&iacute;a. Y tambi&eacute;n con la mayor conciencia que la Iglesia va cobrando de la dignidad de la persona humana.</p>Martín Gelabert Ballester, OPThu, 09 Aug 2018 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/inadmisible-la-pena-de-muerte/Vicente, discípulo de Domingohttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/vicente-discipulo-de-domingo/<p>Este a&ntilde;o quiero rendir homenaje a Domingo de Guzm&aacute;n, cuya fiesta celebramos el 8 de agosto, recordando la gran influencia que ha tenido en la historia de la Iglesia. Posiblemente una de sus principales aportaciones ha sido recordar la importancia de la predicaci&oacute;n para la transmisi&oacute;n, el crecimiento y la maduraci&oacute;n de la fe. Donde hay buena predicaci&oacute;n, la fe tiene grandes posibilidades de arraigar y mantenerse. Donde hay mala predicaci&oacute;n surgen fanatismos, fundamentalismos y ate&iacute;smos.</p> <p>Los buenos disc&iacute;pulos son los mejores elogios y las mejores prolongaciones de los buenos maestros. Un buen disc&iacute;pulo de Domingo que, posiblemente ha sido el mejor predicador que ha tenido la Orden por &eacute;l fundada, es Vicente Ferrer, cuyo jubileo estamos celebrando. Es llamativo el paralelismo que encontramos entre los motivos que movieron a Domingo y Vicente al &ldquo;oficio&rdquo; de la predicaci&oacute;n.</p> <p>En efecto, con San Vicente Ferrer se repite, en parte, la misma historia que le ocurri&oacute; al fundador de su Orden, Domingo de Guzm&aacute;n. En una sociedad supuestamente religiosa y cristiana, Domingo, al llegar al sur de Francia, se sinti&oacute; impulsado a predicar porque constat&oacute; las muchas carencias de aquellas personas, debido a que quienes deb&iacute;an predicarles, o sea, los Obispos, no lo hac&iacute;an, y sin embargo los herejes eran los que anunciaban la palabra de Dios, con el consiguiente peligro de apartar a sus oyentes de la pureza de la fe. Vicente Ferrer, en las zonas del actual norte de Italia se encuentra con la gran influencia de la herej&iacute;a c&aacute;tara y valdense. En una carta escrita de su pu&ntilde;o y letra al Maestro de la Orden, san Vicente Ferrer cuenta su experiencia y sus trabajos.</p> <p>Despu&eacute;s de relatar que visit&oacute; repetidamente la di&oacute;cesis de Tur&iacute;n &ldquo;predicando la fe y la doctrina cat&oacute;lica, y refutando los errores&rdquo; que por all&iacute; abundaban, tiene un p&aacute;rrafo que no tiene desperdicio y que refleja muy bien la situaci&oacute;n de entonces, que tambi&eacute;n en parte podr&iacute;a ser la situaci&oacute;n de hoy: &ldquo;advert&iacute; que la causa principal de estas herej&iacute;as y errores es la ausencia en ellas de predicaci&oacute;n, pues como supe con certeza de las mismas gentes, hab&iacute;an pasado m&aacute;s de treinta a&ntilde;os sin que nadie les predicara, salvo herejes valdenses, que acostumbraban a visitarlos dos veces al a&ntilde;o. Por todo ello consider&eacute; cu&aacute;nta culpa tienen los prelados de la Iglesia y otros que por su oficio o profesi&oacute;n est&aacute;n obligados a predicar y, sin embargo, prefieren quedarse tranquilos en las grandes ciudades, o villas, viviendo en lujosas mansiones, rodeados de todas las comodidades. Mientras, por el contrario, las almas, por cuya salvaci&oacute;n muri&oacute; Cristo, perecen por falta de alimento espiritual&rdquo;.</p>Martín Gelabert Ballester, OPMon, 06 Aug 2018 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/vicente-discipulo-de-domingo/De la mesa a la misahttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/de-la-mesa-la-misa/<p>Los primeros cristianos celebraban la Eucarist&iacute;a en el curso de una cena, alrededor de una mesa. Al hacerlo as&iacute; manifestaban que el contexto adecuado de la celebraci&oacute;n es el amor fraterno y el compartir los bienes, que es lo propio de los hermanos. En esta cena se consagraba el pan y el vino, y los hermanos se ofrec&iacute;an unos a otros la comida que llevaban, como gesto de fraternidad. Cuando estos &ldquo;&aacute;gapes&rdquo; degeneraron y, en vez de compartir, cada cual com&iacute;a de lo suyo, unos buenos manjares y otros una pobre comida, san Pablo se enfada, porque han olvidado lo que en realidad significa la mesa (ver 1 Cor 11,20-22). Estos abusos, la evoluci&oacute;n hist&oacute;rica y el crecimiento de la Iglesia hicieron que, en el transcurso del tiempo, la celebraci&oacute;n de la eucarist&iacute;a, prescindiera del contexto de la cena.</p> <p>As&iacute; la mesa se convirti&oacute; en misa. Ahora bien, esta evoluci&oacute;n de la mesa a la misa pudiera tener su inter&eacute;s. La palabra &ldquo;misa&rdquo; tiene dos significados. Por una parte, el t&eacute;rmino misa era una palabra usada, a partir del siglo IV, para despedir a los fieles al final de la ceremonia. En Roma se dec&iacute;a &ldquo;ite, missa est&rdquo; para despedir a las asambleas. Pero el t&eacute;rmino misa significa tambi&eacute;n &ldquo;enviado&rdquo;. Misa viene de <em>missio</em>, de misi&oacute;n, de misionero, de enviado. Al final de la celebraci&oacute;n los fieles son &ldquo;enviados&rdquo;. &iquest;Enviados a qu&eacute;? A dar testimonio de lo que acaban de vivir.</p> <p>La palabra misa nos orienta hacia un aspecto importante de la mesa, a saber: que la mesa no es para quedarse en ella, sino para dejarla, para salir afuera y pregonar lo que significa y ocurre alrededor de la mesa. Los cristianos vivimos dentro lo que queremos extender fuera. El amor entre los hermanos es un signo para que el mundo crea. No es un signo que nos encierra en nosotros mismos, sino que nos abre a los dem&aacute;s, sin excepciones. De ah&iacute; que el amor cristiano comienza por ser fraterno y se convierte en universal, llegando al extremo del amor al enemigo. La comuni&oacute;n con Jes&uacute;s resucitado, la eucarist&iacute;a, nos impulsa a un amor universal. Entre otras cosas porque la eucarist&iacute;a remite a una vida que se entreg&oacute; por todos los hombres, buscando la misericordia y el perd&oacute;n para todos.</p>Martín Gelabert Ballester, OPSun, 29 Jul 2018 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/de-la-mesa-la-misa/En un mundo perfectohttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/en-un-mundo-perfecto/<p>&ldquo;En un mundo perfecto, en los bares s&oacute;lo sonar&iacute;an mis canciones favoritas&rdquo;. Esa era una de las frases que, el pasado martes 24 de julio, deb&iacute;an adivinar los concursantes del programa &ldquo;La ruleta de la fortuna&rdquo;, concurso que emite uno de los canales de televisi&oacute;n de esta Espa&ntilde;a de nuestros amores.</p> <p>Como broma o diversi&oacute;n veraniega, no est&aacute; mal. Pero la idea que transmite es superficial a m&aacute;s no poder. Se dir&iacute;a que nos conformamos con muy poca cosa. Y, sin embargo, la ambici&oacute;n humana no tiene l&iacute;mites. No tiene l&iacute;mites ni para el bien, ni para el mal. En ambos casos, el creyente ve en esta falta de l&iacute;mites un reflejo (en positivo y en negativo) de la imagen de Dios que es constitutiva de la persona. Para lo primero, para conformarse con poca cosa, no hace falta pensar. Para darse cuenta de lo segundo, de que la ambici&oacute;n humana no tiene l&iacute;mites, o sea, de que siendo finitos tenemos deseos infinitos, hace falta pensar un poco. Algunos programas de televisi&oacute;n est&aacute;n hechos, precisamente, para no pensar.</p> <p>&iexcl;Extra&ntilde;a paradoja! Para unos, un mundo perfecto ser&iacute;a un mundo repleto de bares con buena m&uacute;sica y buena bebida. Y, sin embargo, para otros, en un mundo perfecto, habr&iacute;a pan para todos; no habr&iacute;a pateras que se lanzasen al mar mediterr&aacute;neo; el amor ser&iacute;a lo determinante de toda relaci&oacute;n, sea personal, sea comunitaria; en un mundo perfecto la muerte (todo tipo de muerte: paro, enfermedad, sufrimiento, soledad, guerras, enemistades, envidias&hellip;) habr&aacute; sido vencida. Ya s&eacute; que, en este mundo, tenemos que contar no s&oacute;lo con las limitaciones, sino tambi&eacute;n con el ego&iacute;smo humano. Pero, a&uacute;n as&iacute;, hay mucho margen de mejora. Y la mejora depende de nosotros.</p>Martín Gelabert Ballester, OPWed, 25 Jul 2018 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/en-un-mundo-perfecto/¿Obispos golpistas?http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/obispos-golpistas/<p>Que un gobierno acuse p&uacute;blicamente a los Obispos de su pa&iacute;s de golpistas parece muy extra&ntilde;o a estas alturas del siglo XXI. Eso es lo que ha hecho del gobierno de Nicaragua, presidido, al menos hasta ahora, por Daniel Ortega, ese l&iacute;der sandinista que, en otros tiempos, goz&oacute; del apoyo de muchos cristianos y de muchos cl&eacute;rigos. M&aacute;s a&uacute;n, dos sacerdotes famosos formaron parte de sus primeros gobiernos. Los tiempos han cambiado y ahora, no solo cristianos y cl&eacute;rigos, sino estudiantes, campesinos y empresarios, est&aacute;n clamando para que cese la represi&oacute;n en Nicaragua, que ha producido ya cientos de muertos, miles de heridos, miles de personas escondidas y muchas otras encarceladas y torturadas. Cuando un gobierno se mantiene de esta forma, es seguro que es un p&eacute;simo gobierno.</p> <p>Los Obispos nicarag&uuml;enses han intentado mediar para encontrar una salida pac&iacute;fica a la crisis. Pero claro, cuando de lo que se trata es de mantener el poder a toda costa, los m&aacute;rgenes de negociaci&oacute;n son muy pobres. Daniel Ortega se niega a adelantar elecciones; m&aacute;s a&uacute;n, lo que intenta es perpetuarse en el poder, bien directamente, bien colocando a su esposa en la jefatura del estado. As&iacute; se comprende que todo el que no contribuya a ese objetivo sea calificado de revolucionario y mal patriota. Los Obispos de Nicaragua est&aacute;n en esta lista de malos patriotas. Son atacados y golpeados por fuerzas paramilitares. Se mata dentro de las Iglesias. No se respeta nada.</p> <p>Yo no tengo datos para analizar las causas que han llevado a Nicaragua a su actual situaci&oacute;n. Pero tengo conocidos, que viven all&iacute; o cerca de all&iacute;, que me certifican que el principal causante de la triste, lamentable y penosa situaci&oacute;n del pa&iacute;s es el matrimonio formado por Daniel Ortega y Rosario Murillo. Ortega ha tenido la desfachatez de decir: "Hoy podemos repetir, como hace 38 a&ntilde;os, &iexcl;aqu&iacute; Nicaragua libre!". &iquest;Libre? &iexcl;Por favor! Donde hay muertos, no hay libertad, ni justicia, ni nada bueno.</p> <p>En muchos lugares del mundo se han solicitado oraciones por la paz en este pa&iacute;s centroamericano. Es una de las maneras que tiene el cristiano de tomar postura a favor del bien y en contra del mal. Como todo grano, aunque no haga granero, ayuda al compa&ntilde;ero, ofrezco un dato que seguramente no tendr&aacute; ning&uacute;n titular de prensa, pero que manifiesta la amplitud de la solidaridad cristiana a favor de la paz y la reconciliaci&oacute;n en Nicaragua: el lunes, d&iacute;a 23 de julio, en una c&eacute;ntrica Iglesia de Palma de Mallorca, a las 19 horas, el Obispo de la di&oacute;cesis, Sebasti&aacute;n Taltavull, ha convocado a los creyentes a orar por este pa&iacute;s hermano. Por cierto, la parroquia es tambi&eacute;n un santuario dedicado a la Virgen de la Salud. Que ella conceda la salud a todos los nicarag&uuml;enses de buena voluntad.</p>Martín Gelabert Ballester, OPSun, 22 Jul 2018 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/obispos-golpistas/Pedid lo que queráis y lo conseguiréishttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/pedid-lo-que-querais-y-lo-conseguireis/<p>Resulta sorprendente esta palabra de Jes&uacute;s: &ldquo;pedid lo que quer&aacute;is y lo conseguir&eacute;is&rdquo; (Jn 15,7). &iquest;Seguro? &iquest;Lo que queramos? Esta palabra, situada en su contexto, nos ayuda a entender mejor la dimensi&oacute;n teologal de la oraci&oacute;n de petici&oacute;n. Y nos ayuda a entender que toda oraci&oacute;n, antes de ser petici&oacute;n, es expresi&oacute;n de amor. &iquest;Cu&aacute;l la condici&oacute;n para conseguir lo que pedimos? &ldquo;Si permanec&eacute;is en mi y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que quer&aacute;is y lo conseguir&eacute;is&rdquo;. El verbo permanecer indica una mutua inmanencia, una relaci&oacute;n mutua, profunda, estable, permanente, un estar el uno en el otro por el amor. Permanecer indica amor verdadero. El amor implica uni&oacute;n de voluntades. Yo quiero hacer la voluntad del amado y el amado quiere hacer mi voluntad. Yo busco el bien del amado y el amado busca mi bien.</p> <p>Todo lo que yo pido al amado no lo pido para mi, no lo pido pensando en mi, no busco mi bienestar, mi ego&iacute;smo o mi placer. Pido buscando el bien del amado, el bienestar y placer del amado. Pedir al amado es pedir que se haga su voluntad. Por eso, Jes&uacute;s, el amado y el amante por excelencia, nos ense&ntilde;&oacute; a dirigirnos al Padre, el que merece todo nuestro amor porque nos ama con un amor inigualable, diciendo: &ldquo;h&aacute;gase tu voluntad&rdquo;.</p> <p>El que pide, &ldquo;permaneciendo&rdquo; en el amado, estando unido a &eacute;l, s&oacute;lo pide que se haga la voluntad del amado. Se comprende as&iacute;, que siempre consigue lo que pide. Pero, en nuestro caso, la voluntad del amado es la salvaci&oacute;n del amante. Toda oraci&oacute;n aut&eacute;ntica es un paso hacia la salvaci&oacute;n. Y antes de ser una petici&oacute;n, es un coloquio de amor, un encuentro con el amado, al que yo le expreso mis preocupaciones, sabiendo que puestas en sus manos y cumpli&eacute;ndose a su manera, es como mejor repercuten en mi propio bien.</p> <p>Vista as&iacute;, la oraci&oacute;n de petici&oacute;n tiene una dimensi&oacute;n teologal, que es la que le da todo su valor. Vemos ah&iacute;, desde esta perspectiva, una dimensi&oacute;n nueva de la oraci&oacute;n de petici&oacute;n, una dimensi&oacute;n teologal, que se convierte en encuentro entre amigos y coloquio entre amigos.</p>Martín Gelabert Ballester, OPFri, 20 Jul 2018 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/pedid-lo-que-querais-y-lo-conseguireis/Cuando la excelencia es lo normalhttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/cuando-la-excelencia-es-lo-normal/<p>Mi buen amigo y poeta Antonio Praena, me provoca para que remate una frase incompleta que le he dedicado a prop&oacute;sito de una <a href="https://www.facebook.com/antonio.praena?sk=wall&amp;hc_ref=ARR2uLNAEIlaTZGKuGSxUYwfYZ6z-6bezYZvly7FCHF1B4Y6b5_qTkT5AH9ROwfxsT4&amp;fref=nf">entrevista</a> que le han hecho despu&eacute;s de haber ganado varios premios de poes&iacute;a. Esta es la frase, que puede terminarse de muchos modos: &ldquo;cuando la excelencia es lo normal&hellip;&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; ocurre cuando la excelencia es lo normal? O sea, lo habitual. Porque, en este mundo nuestro, y algunas instituciones religiosas no son una excepci&oacute;n, lo habitual es la mediocridad. O la ambici&oacute;n. O el aferrarse al poder. &iquest;Qu&eacute; est&aacute; ocurriendo sino en Nicaragua o en Venezuela, o en la Iglesia chilena, en la que las dimisiones habidas han sido &ldquo;dimisiones forzadas&rdquo;?</p> <p>Para hacer de la excelencia lo normal se necesita esfuerzo, fortaleza, constancia, mirada l&uacute;cida. No hace falta ser &ldquo;listos&rdquo;, hace falta ser &ldquo;buenos&rdquo;, honrados, comprensivos. Cuando consigamos que la bondad sea lo normal, habremos anticipado el reino de los cielos. Cuando consigamos que el respeto sea lo normal, habremos logrado la fraternidad evang&eacute;lica. En materia religiosa necesitamos mucha normalidad, la normalidad de los que viven su fe en lo cotidiano, sin aspavientos, sin amenazas. Cuando la excelencia es lo normal, estamos en el buen camino. Se abren puertas a la esperanza. Se ilumina la vida propia y la ajena. Cuando la excelencia es lo normal encontramos a Dios en la normalidad.</p> <p>En demasiados lugares de este mundo lo normal es la antipat&iacute;a, o la envidia, que son odios suavizados. Y, sin embargo, el odio corroe fundamentalmente al que odia. El d&iacute;a que lo normal sea el amor, ese d&iacute;a estaremos en el cielo. Hacer de esta tierra un cielo es lo propio de las personas normales.</p>Martín Gelabert Ballester, OPMon, 16 Jul 2018 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/cuando-la-excelencia-es-lo-normal/Rosario para ganar el mundial de futbolhttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/rosario-para-ganar-el-mundial-de-futbol/<p>Croacia jugar&aacute; el domingo contra Francia la final de la copa del mundo de f&uacute;tbol. El entrenador de Croacia, fervoroso cat&oacute;lico, durante los partidos de este campeonato, toca el rosario que lleva en el bolsillo cada vez que percibe que su equipo lo pasa mal sobre el terreno de juego. &iquest;Ayudar&aacute; este toque de rosario a ganar el partido final contra Francia?</p> <p>Tanto en Croacia como en Francia es seguro que hay buenos cat&oacute;licos aficionados al f&uacute;tbol. &iquest;Qu&eacute; eficacia tiene la oraci&oacute;n en el caso de que unos y otros se pongan a pedir a Dios que gane su equipo? S&oacute;lo puede ganar uno. &iquest;Tomar&aacute; Dios partido por alguno de los dos contendientes? &iquest;Y c&oacute;mo saber qu&eacute; partido toma Dios?</p> <p>Este tipo de planteamientos y de preguntas no tienen sentido, ni humana ni religiosamente. Rezar o tocar el rosario, con el fin de que un equipo gane un partido de futbol, es convertir el rosario en un talism&aacute;n, o sea, un objeto que no tiene ning&uacute;n efecto real, pero al que se le atribuye el poder m&aacute;gico de dar salud o fuerza a qui&eacute;n lo lleva. Un amuleto puede tranquilizar a qui&eacute;n lo toca, calmarle los nervios, en virtud de una impresi&oacute;n psicol&oacute;gica subjetiva. El rosario se convierte as&iacute; es una especie de efecto placebo, que carece de todo poder orante real, pero produce en el sujeto una sensaci&oacute;n placentera o tranquilizante.</p> <p>La oraci&oacute;n es otra cosa. No consiste en pedir a Dios que se cumplan nuestros caprichos, ni siquiera que se cumplan nuestros deseos, aunque es l&oacute;gico que, ante una verdadera necesidad, el orante pida que se cumplan sus deseos. Pero siempre lo hace subordinando sus deseos a la voluntad de Dios, convencido de que la voluntad de Dios es lo mejor que le puede ocurrir a su vida, porque Dios siempre quiere nuestro bien.</p> <p>Puestos a rezar por mi equipo favorito, lo que hay que pedir es que ning&uacute;n jugador se comporte de forma violenta o antideportiva, que los aficionados se respeten y disfruten del buen juego, que sepan aceptar con dignidad el resultado. Lo que Dios quiere no es que gane uno u otro equipo, sino que todos nos comportemos como hermanos y sepamos re&iacute;rnos de las cosas secundarias, para concentrar nuestras fuerzas en las principales. Y la principal es que todos estemos bien, que nos queramos bien, que busquemos el bien ajeno y el propio.</p>Martín Gelabert Ballester, OPThu, 12 Jul 2018 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/rosario-para-ganar-el-mundial-de-futbol/Si nuestro corazón nos condenahttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/si-nuestro-corazon-nos-condena/<p>La palabra que otro me dirige puede tener propiedades curativas para el esp&iacute;ritu. Cierto, la palabra puede irritar, pero tambi&eacute;n tranquilizar. Puede hacer pensar y puede consolar. &ldquo;De una misma boca proceden la bendici&oacute;n y la maldici&oacute;n&rdquo; (Stg 3,10). El lenguaje puede cambiar la realidad.</p> <p>Hay palabras que nunca se olvidan, quiz&aacute;s por el estado de &aacute;nimo en el que fueron escuchadas. Hace unos d&iacute;as, una persona tuvo la confianza de contarme como hace 45 a&ntilde;os alguien le dijo una palabra que le ayud&oacute; y que nunca ha olvidado: &ldquo;si nuestro coraz&oacute;n nos condena, Dios es m&aacute;s grande que nuestro coraz&oacute;n&rdquo;. Enseguida me di cuenta de que se trata de un texto de la primera carta de Juan. Escuchar esta experiencia me hizo pensar. Cuando todos nos condenan, siempre hay alguien que nunca condena: el Hijo, enviado por Dios, no para condenar, sino para salvar (cf. Jn 3,17). Incluso cuando somos nosotros mismos los que nos condenamos, poner nuestra mirada en Jes&uacute;s y recordar el texto de la primera carta de Juan puede resultar consolador y devolvernos la esperanza: &ldquo;en caso de que nos condene nuestra conciencia, Dios es mayor que nuestra conciencia y conoce todo&rdquo;.</p> <p>Conoce todo, nos conoce mejor de lo que nos conocemos nosotros mismos. Por eso nos comprende mejor de lo que nos comprendemos nosotros mismos. Y porque nos conoce a fondo, no nos condena, busca por todos los medios el modo de salvarnos. Ya lo dice el Vaticano II en una frase memorable: Dios, &ldquo;por los medios que s&oacute;lo &eacute;l conoce&rdquo;, puede conducir a los seres humanos a la salvaci&oacute;n. Nosotros conocemos muy poquita cosa de las dem&aacute;s personas. Por eso condenamos f&aacute;cilmente. Al hacerlo no imitamos a Dios. Cuando condenamos nos creemos muy justos, justos con la pobre justicia de los hombres, muy alejada, en demasiadas ocasiones, de la justicia salv&iacute;fica de Dios.</p>Martín Gelabert Ballester, OPWed, 11 Jul 2018 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/si-nuestro-corazon-nos-condena/Dios nos alcanza en la soledad originariahttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/dios-nos-alcanza-en-la-soledad-originaria/<p>&ldquo;La virginidad de las consagradas expresa la confianza absoluta en el Se&ntilde;or Jes&uacute;s, que alcanza a la persona en el coraz&oacute;n de su humanidad, en su soledad originaria, justamente all&iacute; donde est&aacute; impresa indeleblemente la imagen de Dios y la semejanza a &Eacute;l, y donde, a pesar de las ca&iacute;das y de las heridas del pecado, es posible renovar la vida seg&uacute;n el Esp&iacute;ritu&rdquo;. En estas palabras, sacadas de un reciente documento de la Santa Sede sobre las v&iacute;rgenes consagradas, podemos distinguir dos partes. Primero se afirma que la virginidad de las consagradas es expresi&oacute;n (aclaro y matizo: una posible expresi&oacute;n, puede haber otras) de la confianza absoluta en el Se&ntilde;or Jes&uacute;s. Luego se a&ntilde;ade que el Se&ntilde;or Jes&uacute;s (se entiende: Cristo resucitado) alcanza a toda persona en su soledad originaria. Me parece una imagen muy sugerente.</p> <p>Soledad originaria: all&iacute; donde nadie se parece a nadie, all&iacute; donde estamos de verdad con nosotros mismos, all&iacute; donde nadie puede alcanzarnos ni comprendernos, all&iacute; est&aacute; la imagen de Dios, all&iacute; est&aacute; el Esp&iacute;ritu Santo, capaz de regenerar permanentemente nuestra vida, a pesar de todos los pesares y, sobre todo, a pesar de todo lo que opinan los que, por un motivo u otro, y de una u otra manera, nos desprecian. All&iacute;, en la soledad originaria, en el fondo del ser, all&iacute; est&aacute; Dios. El Dios de la inmensa riqueza, de la desbordante bondad, de la sobreabundancia de gracia, que precisamente por eso, por sobreabundante, nos hace &uacute;nicos e irrepetibles. Su imagen se personaliza en cada uno, su imagen encuentra en cada uno matices &uacute;nicos, que hacen de cada uno de nosotros seres insustituibles.</p> <p>En este mundo, se dir&iacute;a que todos somos sustituibles. Somos f&aacute;cilmente reemplazables. Lo que yo hago, lo puede hacer otro. Si yo me voy, otro ocupa mi lugar. A los ojos de los que as&iacute; piensan, la vida humana vale poco. En realidad, no vale nada. La de &ldquo;los otros&rdquo;, claro. La &uacute;nica vida que consideran v&aacute;lida es la suya. Ese es su error, su grave error. Ante Dios somos &uacute;nicos, no hay otro como yo, nadie puede ocupar mi lugar. Por eso, Dios me ama con un amor personal, me quiere personalmente como soy. Porque no hay otro tan maravilloso ni estupendo como yo. Para Dios todas las vidas son valiosas, porque cada vida es insustituible.</p>Martín Gelabert Ballester, OPSat, 07 Jul 2018 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/dios-nos-alcanza-en-la-soledad-originaria/Gritando fuertemente se taparon los oídoshttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/gritando-fuertemente-se-taparon-los-oidos/<p>A causa del testimonio que daba de Jesucristo, el di&aacute;cono Esteban fue asesinado a pedradas, seg&uacute;n el libro de los Hechos de los Ap&oacute;stoles. El relator cuenta que la gente estaba rabiosa. Y ofrece este interesante detalle: &ldquo;gritando fuertemente se taparon los o&iacute;dos y se precipitaron todos a una sobre &eacute;l&rdquo;. A la gente que no quer&iacute;a escuchar a Esteban no les bastaba con gritar a pleno pulm&oacute;n, adem&aacute;s se taparon los o&iacute;dos. O sea, impedimento sobre impedimento. Suprema imposibilidad de escucha.</p> <p>Me pregunto si no ser&aacute; esta la situaci&oacute;n de muchas personas de nuestro mundo ante el anuncio del evangelio. Por una parte, el mundo est&aacute; lleno de ruido y de furor, son muchas las distracciones que dificultan el ver y el o&iacute;r, hay tantas ofertas, tantas seducciones, tantos reclamos, que muchos no tienen ni tiempo, ni ganas, ni humor para escuchar ninguna noticia que vaya m&aacute;s all&aacute; del placer o del inter&eacute;s inmediato. Estamos en una sociedad poblada de aullidos. Pero adem&aacute;s de este ambiente negativo, que dificulta enormemente la escucha, se dir&iacute;a que algunos adem&aacute;s se tapan los o&iacute;dos, o sea, que al ambiente negativo hay que juntar la falta de inter&eacute;s de los posibles oyentes. No les interesamos, no nos quieren o&iacute;r. El mundo no quiere que nos oigan y ellos no nos quieren o&iacute;r.</p> <p>Este es el &ldquo;lugar&rdquo; en el que los creyentes debemos dar testimonio de Jesucristo. Para empezar, no debemos quejarnos de lo mal que est&aacute; todo, y culpar a los oyentes porque no pueden y, en ocasiones, no quieren escucharnos. Lo que debemos hacer es situarnos en este ambiente para encontrar en &eacute;l alg&uacute;n resquicio en el que decir una palabra que despierte inter&eacute;s. Una palabra que puede ser verbal, pero tambi&eacute;n puede ser gestual. O sea, nuestra vida es una palabra fuerte que puede ser o&iacute;da; nuestra vida puede plantear preguntas, y as&iacute; preparar para la escucha de la respuesta. En este &ldquo;lugar&rdquo; estamos llamados a dar testimonio de Jesucristo, conscientes de las dificultades, pero sin acobardarnos por ellas.</p> <p>No es f&aacute;cil decir como se contrarrestan los gritos y los o&iacute;dos tapados. Cada uno deber&aacute; buscar soluciones imaginativas, seg&uacute;n el ambiente en el que le toca vivir. Pero sin duda, una buena contra-influencia a las malas influencias del mundo, es una exposici&oacute;n significativa de la doctrina y una coherencia de vida con el evangelio. Nunca ha sido f&aacute;cil ser testigo del evangelio. Pero nunca ha sido m&aacute;s necesario, porque, a pesar del ruido, del furor y del poco inter&eacute;s de la gente, el evangelio es lo que m&aacute;s necesitan y lo que, en el fondo todos buscan, a&uacute;n sin saberlo.</p>Martín Gelabert Ballester, OPWed, 04 Jul 2018 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/gritando-fuertemente-se-taparon-los-oidos/Formulación negativa del primer mandamientohttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/formulacion-negativa-del-primer-mandamiento/<p>El primer mandamiento de la ley de Dios, como nos recuerdan los catecismos cat&oacute;licos y luteranos, es: &ldquo;Amar&aacute;s a Dios sobre todas las cosas&rdquo;. La f&oacute;rmula proviene de san Agust&iacute;n, aunque tiene un buen fundamento b&iacute;blico: &ldquo;Amar&aacute;s al Se&ntilde;or, tu Dios, con todo tu coraz&oacute;n, con toda tu alma y con todas tus fuerzas&rdquo; (Dt 6,5). Aunque no sea cosa muy conocida, lo cierto es que la primera formulaci&oacute;n de este primer mandamiento fue negativa: &ldquo;No tendr&aacute;s otros dioses fuera de mi&rdquo; (Ex 20,3; Dt 5,7).</p> <p>El inter&eacute;s de esta formulaci&oacute;n negativa est&aacute; en lo concreto que resulta. En positivo es dif&iacute;cil decir en qu&eacute; consiste exactamente amar a Dios, de la misma forma que es imposible decir exactamente qui&eacute;n es Dios. Dios es el innombrable, del que no es posible hacerse imagen alguna. Como dec&iacute;a Tom&aacute;s de Aquino conocemos a Dios como a un desconocido. De Dios sabemos m&aacute;s lo que no es que lo que es. En continuaci&oacute;n con esta idea, &iquest;cabe decir que amar a Dios es, en primer lugar, saber lo que no hay que amar?</p> <p>Amar a Dios significa sentirse insatisfecho con lo que uno es y tiene. Cuando uno est&aacute; satisfecho con lo que tiene, ya no desea otra cosa. En lo que le satisface pone todo su amor. Si con lo que hay en este mundo ya nos sentimos colmados, si en este mundo encontramos una respuesta suficiente para todas nuestras preguntas y anhelos, no necesitamos para nada a Dios.</p> <p>En negativo, amar a Dios es algo muy concreto: &ldquo;no tendr&aacute;s otros dioses fuera de mi&rdquo;. O sea, para amar a Dios hay que comenzar por desprenderse de los &iacute;dolos (dinero, poder, naci&oacute;n, bandera, prestigio). Pues hay amores que son incompatibles: &ldquo;no pod&eacute;is servir a Dios y al dinero&rdquo;.&nbsp; Y, aunque, no amar al uno no implica autom&aacute;ticamente amar al otro, s&iacute; que amar al uno exige no amar al otro.</p> <p>Si los dioses y se&ntilde;ores de la tierra no me satisfacen (Salmo 16) ni me salvan de la angustia y, por eso, no pongo en ellos mi coraz&oacute;n, entonces mi coraz&oacute;n puede abrirse a otras perspectivas que le satisfagan y est&aacute; preparado para poder amar a Dios, el &uacute;nico que puede llenar el coraz&oacute;n humano.</p>Martín Gelabert Ballester, OPSat, 30 Jun 2018 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/formulacion-negativa-del-primer-mandamiento/En Cristo, ni hombre ni mujerhttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/en-cristo-ni-hombre-ni-mujer/<p>Los prejuicios que, desgraciadamente, han influido en consideraciones sobre superioridades de unas personas sobre otras tambi&eacute;n se han dado en el campo religioso. San Pablo parece justificar el orden patriarcal con su teor&iacute;a sobre &ldquo;la cabeza&rdquo;, cuyo resumen es este: &ldquo;la cabeza de todo hombre es Cristo; y la cabeza de la mujer es el hombre&rdquo; (1 Cor 11,3), de donde concluye: &ldquo;las mujeres han de estar sumisas a sus maridos como al Se&ntilde;or&rdquo; (Ef 5,21-24). Estos textos merecen un an&aacute;lisis m&aacute;s detallado, que ahora no puedo hacer. Solo digo una cosa: situados en su contexto literario e hist&oacute;rico, seguramente son menos lesivos para la mujer de lo que a primera vista parece. Pero lo cierto es que esta doctrina, interpretada sin matices, ser&aacute; usada hist&oacute;ricamente para justificar la inferioridad femenina.</p> <p>Sin embargo, encontramos en el mismo san Pablo, una &ldquo;bomba de relojer&iacute;a&rdquo;, que s&oacute;lo con el tiempo producir&aacute; sus efectos, cuando dice: en Cristo &ldquo;ya no hay jud&iacute;o ni griego; ni esclavo ni libre; ni hombre ni mujer, ya que todos vosotros sois uno en Cristo Jes&uacute;s&rdquo; (Gal 3,26-28). Y en la carta a los Colosenses (3,9-12) a&ntilde;ade: &ldquo;ni circuncisi&oacute;n e incircuncisi&oacute;n, ni b&aacute;rbaro ni escita&rdquo;. O sea, en Cristo quedan superadas las diferencias nacionales (ni jud&iacute;o ni griego), sociales (ni esclavo ni libre), sexuales (ni hombre ni mujer), religiosas (ni circunciso e incircunciso), y raciales (ni b&aacute;rbaro ni escita). Porque para Cristo todos somos iguales, hijas e hijos de Dios, gozando de la misma dignidad. Si diferencias hay, no es porque seamos distintos, sino porque realizamos de forma distinta la misma humanidad. Pero esta distinta realizaci&oacute;n es signo de la riqueza y belleza del Creador que se refleja en cada una de sus criaturas y en todas en su conjunto.</p> <p>La fidelidad hoy al Esp&iacute;ritu pasa por el respeto a los derechos de la persona humana en todos sus aspectos y por el respeto a todas las diferencias. Estas diferencias nunca deben entenderse desde paradigmas que conducen a la exclusi&oacute;n, a la discriminaci&oacute;n o a la sumisi&oacute;n, sino desde la consideraci&oacute;n de la igualdad fundamental de todos los seres humanos, tal como ocurre con las personas de la Trinidad, que siendo tres, son iguales y co-eternas. Del mismo modo, la humanidad es plural, pero esa pluralidad deriva de la fundamental igualdad que, para los cristianos, tiene su raz&oacute;n en haber sido creados a imagen de Dios, y para los no cristianos debe tener su raz&oacute;n en la consideraci&oacute;n de la com&uacute;n dignidad, que nos hace ver al otro como &ldquo;otro yo&rdquo; y, por tanto, debe ser tratado como me gustar&iacute;a que me tratasen a m&iacute;.</p>Martín Gelabert Ballester, OPTue, 26 Jun 2018 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/en-cristo-ni-hombre-ni-mujer/¿Los hombres de marte y las mujeres de venus?http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/los-hombres-de-marte-y-las-mujeres-de-venus/<p>El mito de la diferente procedencia de varones y mujeres es conocido en el teatro, la pintura y la literatura: los varones proceder&iacute;an de marte, dios de la guerra, y las mujeres de venus, diosa del amor y la fecundidad. Si se pretende decir que la mujer y el var&oacute;n son dos modos de realizar la condici&oacute;n humana, estamos ante una obviedad. Ahora bien, si se pretende ir m&aacute;s all&aacute;, buscando distinciones separadoras o excluyentes, entonces conviene dejar muy claro que unos y otros procedemos del mismo origen, que unas y otros tenemos las mismas posibilidades, y que la dignidad y condici&oacute;n humana es propia tanto del var&oacute;n como de la mujer.</p> <p>Es cierto que algunas actitudes se relacionan cultural o espont&aacute;neamente con lo masculino o lo femenino. En el terreno del juego, del trabajo y de las responsabilidades, atribuimos algunos estereotipos, con razones m&aacute;s o menos v&aacute;lidas, a ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, mujeres y varones. Pero tal reparto no tiene nada que ver con la identidad sexual. Existen varones tiernos, amorosos, protectores de los dem&aacute;s, abnegados y sacrificados en aras del bienestar ajeno; y mujeres con dotes de liderazgo, fuerza de car&aacute;cter, racionalidad y buenas motivaciones profesionales. Los roles sociales no dependen del g&eacute;nero, sino de las habilidades personales, vocaci&oacute;n y educaci&oacute;n.</p> <p>Los sentimientos maternales, por ejemplo, expresan una realidad propia de varones y mujeres. Es urgente superar muchos prejuicios machistas, propios de nuestra cultura, que atribuyen unos determinados sentimientos y actitudes a varones, y otros distintos (y normalmente considerados inferiores) a mujeres. La diferencia sexual, ante todo, es expresi&oacute;n de que estamos hechos los unos para los otros, de que somos seres llamados a la comuni&oacute;n, al encuentro, al entendimiento. Los sexos no solo son complementarios entre ellos, sino tambi&eacute;n dentro de ellos: cada uno tenemos nuestro lado masculino y nuestro lado femenino. Todas las caracter&iacute;sticas humanas son transversales y en todos los tipos humanos hay varones y mujeres.</p> <p>&iquest;La mujer es m&aacute;s espont&aacute;nea, m&aacute;s delicada en el trato? &iquest;El var&oacute;n tiene m&aacute;s capacidad para hacer proyectos y la mujer para valorarlos? &iquest;El var&oacute;n es m&aacute;s competitivo y la mujer m&aacute;s cooperativa? &iquest;&Eacute;l m&aacute;s justo, ella m&aacute;s misericordiosa? &iquest;Ellos m&aacute;s activos y ellas m&aacute;s pasivas? Todo eso son estereotipos. En realidad, todos los valores son comunes y trasversales. Estos prejuicios han llevado a que la diferencia sea entendida como subordinaci&oacute;n. Algo parecido ocurre con el tema de las razas, unas consideradas inferiores y otras superiores. Si estos prejuicios arraigan en el subconsciente de la raza considerada inferior o en la persona del sexo considerado d&eacute;bil, podr&iacute;amos caer en el error de querer parecernos al considerado fuerte o superior. Tengo entendido que hay cremas, que utilizan mujeres de raza negra, para blanquear la piel. Las diferencias enriquecen y nunca deben traducirse como subordinaci&oacute;n, sino como complementariedad.</p>Martín Gelabert Ballester, OPFri, 22 Jun 2018 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/los-hombres-de-marte-y-las-mujeres-de-venus/