Nihil Obstathttp://nihilobstat.dominicos.org/Este blog trata de cuestiones religiosas, teológicas y eclesiales. Busca ser un espacio de reflexión y diálogo.esCopyright 2020 Orden de Predicadores. Todos los derechos reservados.Sat, 11 Jul 2020 00:00:00 +020020Dios, Padre de todas las criaturashttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/dios-padre-de-todas-las-criaturas/<p>De vez en cuando se encuentra uno con la pregunta de si todos los seres humanos somos hijos de Dios o s&oacute;lo lo son los bautizados. Los no bautizados ser&iacute;an m&aacute;s bien &ldquo;criaturas&rdquo; de Dios, pero no &ldquo;hijos&rdquo;. Para aclarar esta confusi&oacute;n es bueno recordar que cuando llamamos a Dios Padre podemos hacerlo de muchas maneras. La palabra &ldquo;padre&rdquo; indica una relaci&oacute;n. Ahora bien, son varias las relaciones en virtud de las cuales Dios es llamado Padre: Padre de su Hijo &uacute;nico, padre de todas sus criaturas, padre de los seres humanos, padre de los santos. Hay muchos modos de ser padre. Nosotros hablamos de padres naturales o de padres adoptivos. En la vida religiosa, por ejemplo, solemos llamar &ldquo;padre&rdquo; al fundador de una congregaci&oacute;n. Los franciscanos y los dominicos hablamos de nuestros padres Francisco y Domingo. Los inventores o los libertadores pol&iacute;ticos tambi&eacute;n son llamados padres: Marconi es el padre de la radio; Juan Manuel de C&eacute;spedes, el padre de Cuba.</p> <p>La paternidad de Dios s&oacute;lo se aplica plenamente cuando la referimos a su Hijo, &ldquo;de la misma naturaleza del Padre&rdquo;, que en Jes&uacute;s se encarn&oacute;. Cuando la paternidad de Dios se aplica a las criaturas, entonces hay que considerar los distintos tipos de relaci&oacute;n que mantienen con Dios. Tom&aacute;s de Aquino (en <i>Suma de Teolog&iacute;a</i>,I 33, 3) dice que Dios es Padre de todas las criaturas irracionales, dado que en todas ellas hay una huella o vestigio de su creador. Y a&ntilde;ade: con m&aacute;s propiedad puede decirse que Dios es Padre de todos los seres humanos, porque todos son su &ldquo;imagen&rdquo;. Finalmente, hay algunos, cuyo Dios es Padre &ldquo;por la semejanza de la gracia&rdquo;, y a &eacute;stos se les llama &ldquo;hijos adoptivos&rdquo;. Esta filiaci&oacute;n adoptiva presupone la filiaci&oacute;n procurada por la creaci&oacute;n, del mismo modo que la gracia presupone la naturaleza. Por eso, la filiaci&oacute;n adoptiva puede llamarse &ldquo;re-generaci&oacute;n&rdquo; o &ldquo;re-creaci&oacute;n&rdquo;.</p> <p>Debe quedar claro, pues, que el nombre de hijos de Dios no queda reservado a los bautizados, a los que viven la vida de la gracia. Hay una paternidad universal de Dios. Si Dios es Padre de todas sus creaturas, eso significa que toda la creaci&oacute;n tiene un car&aacute;cter profundamente filial. Ahora bien, entre las criaturas, las creadas a imagen de Dios, como son los seres humanos, son llamadas m&aacute;s propiamente hijos en virtud de su semejanza m&aacute;s estrecha con Dios, al que pueden conocer y amar. Y finalmente, en un nivel superior, la filiaci&oacute;n consiste en la participaci&oacute;n en la vida divina que confieren la gracia y m&aacute;s tarde la gloria, donde seremos plenamente conformes con el Hijo amado en virtud del don del Esp&iacute;ritu Santo.</p>Martín Gelabert Ballester, OPSat, 11 Jul 2020 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/dios-padre-de-todas-las-criaturas/La Iglesia en una sociedad secularhttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-iglesia-en-una-sociedad-secular/<p>La Iglesia es una realidad de este mundo; vive en un mundo que tiene su propia autonom&iacute;a y funciona independientemente de la religi&oacute;n. M&aacute;s a&uacute;n, actualmente la sociedad est&aacute; secularizada, o sea, en ella han desaparecido signos, valores, comportamientos que se consideran propios de las confesiones religiosas.</p> <p>En otras &eacute;pocas viv&iacute;amos en un mundo donde lo religioso gozaba de apoyo social y pol&iacute;tico. Ese tiempo ha desaparecido, al menos en el occidente europeo. La sociedad est&aacute; organizada sin referencias a lo religioso. Sin referencias no quiere decir &ldquo;en contra&rdquo;, sino &ldquo;sin tenerlo en cuenta&rdquo;. Eso, de entrada, no tiene por qu&eacute; ser negativo. Pues, como reconoce el Vaticano II, &ldquo;por la propia naturaleza de la creaci&oacute;n, todas las cosas est&aacute;n dotadas de consistencia, verdad y bondad propia&rdquo; (<i>Gaudium et Spes</i>, 36). El creyente, en esta verdad y bondad de lo creado descubre la huella de Dios. Los no creyentes se quedan en la inmediatez de los datos y hacen una lectura de la realidad prescindiendo de referencias a Dios (ya que, para ellos, no existe).</p> <p>Las religiones y las Iglesias, los creyentes, forman parte de esta sociedad secular. Y aceptan la autonom&iacute;a de las realidades terrenas. Lo &uacute;nico que reclaman es el mismo derecho que tienen todos los ciudadanos a vivir seg&uacute;n sus propias convicciones, siempre que esas convicciones no violen los derechos de los dem&aacute;s. La Iglesia, por tanto, no tiene como misi&oacute;n ofrecer soluciones concretas a los problemas socio-econ&oacute;mico-pol&iacute;ticos, su misi&oacute;n no es gestionar la ciudad ni ofrecer programas alternativos. Esto ha quedado claro durante el reciente estado de alarma: la Iglesia ha respetado y acatado las decisiones de las autoridades estatales; ha seguido las indicaciones de los cient&iacute;ficos, adapt&aacute;ndose a la situaci&oacute;n de crisis sanitaria, sin perder por ello la fidelidad a su funci&oacute;n salv&iacute;fica en el mundo.</p> <p>Ahora bien, el mensaje de la Iglesia tiene incidencia en el modo de buscar soluciones y de gestionar los programas. Ella, desde la humildad y el di&aacute;logo, puede ofrecer luces y criterios. As&iacute; se comprenden las llamadas de nuestros Obispos para que los pol&iacute;ticos actuasen con generosidad, evitando insultos y discusiones, que no favorec&iacute;an el bien com&uacute;n. Adem&aacute;s, en muchos casos, la Iglesia, a trav&eacute;s de sus instituciones de caridad, colabora en la b&uacute;squeda de soluciones, precisamente en aquellos lugares y hacia aquellas personas que no suelen interesar a los pol&iacute;ticos, como tambi&eacute;n ha hecho durante la pasada (y todav&iacute;a actual) crisis sanitaria.</p>Martín Gelabert Ballester, OPWed, 08 Jul 2020 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-iglesia-en-una-sociedad-secular/Cuando rezamos por todos, ¿qué significa "todos"?http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/cuando-rezamos-por-todos-que-significa-todos/<p>Me ha llamado la atenci&oacute;n, a prop&oacute;sito del funeral que la Conferencia Episcopal ha organizado en la Catedral de La Almudena en sufragio de todas las v&iacute;ctimas del covid-19, que la familia de una de las v&iacute;ctimas pida que expresamente se excluya a su familiar. Se comprenden los motivos de esta petici&oacute;n cuando se sabe que alg&uacute;n miembro de esta familia ha sufrido malos tratos por parte de los representantes de esa Iglesia que promueve el funeral. Pero parece dif&iacute;cil, como piden, &ldquo;que se excluya expresamente su nombre&rdquo;, cuando no se va a nombrar a nadie, porque la oraci&oacute;n aludir&aacute; a un gen&eacute;rico &ldquo;todos&rdquo;. Y si se dice: &ldquo;todos menos tal persona&rdquo;, entonces se la nombra expresamente, cuando lo que se pretender evitar es que el nombre de esa persona se haga presente en el funeral.</p> <p>Cuando se hacen oraciones p&uacute;blicas &ldquo;por todos&rdquo;, como ocurre por ejemplo en la plegaria eucar&iacute;stica cuando se ora por todos los difuntos, si se quiere orar especialmente por algunos es cuando se los nombra. Pero si no se nombra a nadie, este &ldquo;todos&rdquo; es tan gen&eacute;rico que nadie puede sentirse excluido, ni tampoco necesariamente incluido. De modo que pretender que uno es nombrado expresamente cuando se dice &ldquo;todos&rdquo; parece un poco exagerado.</p> <p>Entiendo el dolor de muchas personas cuando no se ha hecho justicia a sus leg&iacute;timas reclamaciones. Comprendo que muchas personas se sientan decepcionadas por la conducta de algunos cristianos. Pero parece muy dif&iacute;cil evitar determinados t&eacute;rminos que, sin duda, son muy incluyentes (&ldquo;los espa&ntilde;oles, los valencianos, los leoneses&rdquo;, o &ldquo;los ciudadanos&rdquo;, &ldquo;los difuntos&rdquo;, &ldquo;los trabajadores&rdquo;), pero en los que nadie que no quiera no tiene porque sentirse ni representado ni aludido.</p>Martín Gelabert Ballester, OPSun, 05 Jul 2020 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/cuando-rezamos-por-todos-que-significa-todos/Eunucos, ¿por y para qué?http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/eunucos-por-y-para-que/<p>Seg&uacute;n el libro del Deuteronomio (23,2) el eunuco no puede ser admitido en &ldquo;la asamblea de Yahv&eacute;&rdquo;. Jes&uacute;s, buen conocedor de la tradici&oacute;n b&iacute;blica, deb&iacute;a estar al tanto de este sorprendente precepto de la ley de Dios. Esto hace tanto m&aacute;s llamativa y transgresora la palabra que los evangelistas ponen en boca de Jes&uacute;s: &ldquo;hay eunucos que nacieron as&iacute; del seno materno, y hay eunucos hechos por los hombres, y hay eunucos que se hicieron tales a s&iacute; mismos por el Reino de los Cielos&rdquo; (Mt 19,12).</p> <p>Las dos primeras razones del ser eunuco, que describe Jes&uacute;s, contrastan con la tercera y la resaltan. Uno puede estar castrado porque naci&oacute; as&iacute;; pero hay todav&iacute;a un modo m&aacute;s desgraciado de estarlo: cuando son otros los que provocan la castraci&oacute;n. Cualquiera de los dos casos describe la situaci&oacute;n de lo que ocurre en el mundo: hay desgracias naturales y hay desgracias provocadas por la maldad humana. Por eso resulta inconcebible que lo que parece una desagracia, sea provocado contra uno mismo, y encima por motivos religiosos. Cierto, el tercer modo de castraci&oacute;n es metaf&oacute;rico, pero a&uacute;n as&iacute;, hay met&aacute;foras que es mejor evitar, porque parece que atentan contra la dignidad humana. Y, sin embargo, en esta met&aacute;fora Jes&uacute;s dignifica lo que el mundo desprecia. Jes&uacute;s relativiza las cosas, pero las aprecia.</p> <p>Tal como la emplea Jes&uacute;s, la met&aacute;fora es delicada y llena de radicalismo. Es una met&aacute;fora llena de tensi&oacute;n, que nos obliga a cambiar nuestra manera de observar la realidad. Jes&uacute;s ofrece una imagen creativa para describir una situaci&oacute;n posible por el Reino. Como dice Jos&eacute; Lu&iacute;s Espinel, &ldquo;el reino tiene un atractivo y una extra&ntilde;a energ&iacute;a fascinante que incapacita para el matrimonio a algunos disc&iacute;pulos&rdquo;. Esta imagen violenta es todo un tir&oacute;n para el esp&iacute;ritu. Es un modo de decir que el Reino vale m&aacute;s que lo m&aacute;s valioso de este mundo. Y que, por el Reino, es posible invertir toda la escala de valores mundanos.</p> <p>Jes&uacute;s, con esta met&aacute;fora, lleva el simbolismo del eunuco a metas insospechadas. El Reino tiene una fuerza de tal calibre que invierte todos los valores mundanos. Eso s&iacute;, para comprender esta fuerza del Reino se necesita otro modo de mirar, una conversi&oacute;n, una inversi&oacute;n de criterios y sentimientos, solo posible si uno se deja iluminar por la luz nueva del Esp&iacute;ritu santo.</p>Martín Gelabert Ballester, OPThu, 02 Jul 2020 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/eunucos-por-y-para-que/La bondad nos hace divinoshttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-bondad-nos-hace-divinos/<p>Distingu&iacute;a en el post anterior entre ser bueno y hacer el bien. Lo que importa es ser buenos, porque la bondad nos hace divinos. Y el ser divinos nos salva, nos vivifica y nos renueva. Por esto, dec&iacute;a Unamuno, &ldquo;no basta ser moral, hay que ser religioso; no basta hacer el bien, hay que ser bueno&rdquo;.</p> <p>De la misma manera que se puede hacer el bien sin ser bueno, tambi&eacute;n puede ocurrir que alguien que es bueno haga, en alguna ocasi&oacute;n, el mal. Pero si es bueno, se arrepentir&aacute;, rectificar&aacute;, buscar&aacute; el modo de reparar el mal que ha hecho. El bueno puede hacer el mal, porque bueno del todo solo es Dios. Los humanos podemos ser buenos, pero siempre somos fr&aacute;giles, d&eacute;biles y limitados. Por eso, alguna vez la persona buena, puede hacer el mal. Sin duda, el acto realizado es irreversible. Pero el fondo bueno, que est&aacute; m&aacute;s all&aacute; de las apariencias, permanece, posibilita el arrepentimiento y mueve a la reparaci&oacute;n del mal causado.</p> <p>Por tanto, no es luchando contra los actos como uno se renueva, sino purificando la intenci&oacute;n, el cora&shy;z&oacute;n. Eso s&oacute;lo el Esp&iacute;ritu puede hacerlo, al derramar el amor en nuestro coraz&oacute;n. Sin duda, lo hecho, hecho est&aacute;. Pero Dios, que sondea el coraz&oacute;n, hace posible el renacer y el arrepentimiento que, en ocasiones, toma la forma de penitencia.</p> <p>Se trata, pues, de pasar de la persona que tal vez hace el bien, por prestigio, vani&shy;dad, miedo o cobard&iacute;a, para convertirnos en personas buenas. Hacer el bien, sin ser bueno, oculta el ser (el ser malo) y adem&aacute;s amarga el alma. A este respecto, Unamuno cita el texto de 1 Jn 3,15: el que aborrece a su hermano (no el que le hace da&ntilde;o, sino &ldquo;el que murmura o maldice en el secreto del coraz&oacute;n&rdquo;) es homicida. Y el homicida no tiene vida eterna. Por el contrario, si la debilidad nos doblega al pecado, la bondad del ser hace posible el arrepentimiento y entonces el perd&oacute;n de Dios nos regenera.</p> <p>Ser bueno me parece una posible y adecuada traducci&oacute;n, en categor&iacute;as antropol&oacute;gi&shy;cas, del nacer de Esp&iacute;ritu del que habla el Evangelio. Ser bueno es un principio interior que confiere un nuevo modo de ser, y hace bueno todo lo que hacemos, transforma nuestro obrar. Eso es exactamente el Esp&iacute;ritu Santo, el amor de Dios que transforma el coraz&oacute;n de la per&shy;sona. Esta transformaci&oacute;n no se debe al cumplimiento de ninguna Ley, sino a la acci&oacute;n de Dios que comunica su amor a todo el que quiere acogerlo.</p>Martín Gelabert Ballester, OPSun, 28 Jun 2020 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-bondad-nos-hace-divinos/Ser bueno y hacer el bienhttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/ser-bueno-y-hacer-el-bien/<p>Miguel de Unamuno distingue entre ser bueno y hacer el bien. No es lo mismo ser bueno que hacer el bien, aunque tampoco es incompatible. Los buenos siempre quieren hacer el bien y casi siempre lo hacen. Dios, el absolutamente bueno, siempre hace el bien. No puede hacer otra cosa. En la medida en que nos asemejamos a Dios, tambi&eacute;n actuaremos como &eacute;l act&uacute;a, haciendo el bien.</p> <p>Hay malos que, en ocasiones, hacen el bien. Hay que alegrarse del bien que hacen los malos, pero su maldad les impide hacer el bien de forma firme, constante y segura. Por eso, adem&aacute;s de alegrarnos por el bien que puede hacer la persona mala, hay que desear firmemente que se convierta y sea buena.</p> <p>La distinci&oacute;n entre ser bueno y hacer el bien equivale a la distinci&oacute;n entre las actitudes arraigadas en nuestro ser, y los actos puntuales que hacemos en cada ocasi&oacute;n. A los ojos del mundo, en la moral de las obras, en donde solo importan resultados y apariencias, no importa que uno viva con sentimientos de odio; lo que importa es que no cometa delitos, que no haga el mal. Esta moral fomenta la hipocres&iacute;a. Con esta moral muchos personajes de nuestro mundo hacen cosas buenas, entregan dinero para buenas obras o fomentan instituciones sociales, pero lo &uacute;nico que les interesa es la publicidad, el &ldquo;salir en la foto&rdquo;, o sea, que se hable de ellos, que se diga lo guapos y estupendos que son, aunque, en el fondo, la situaci&oacute;n de las personas a las que te&oacute;ricamente o fotogr&aacute;ficamente entregan el donativo, no les interese.</p> <p>As&iacute; se comprende que Jes&uacute;s nos advierta contra el hacer buenas obras s&oacute;lo para ser visto por los hombres: &ldquo;Cuando hagas limosna no lo vayas trompeteando por delante como hacen los hip&oacute;critas en las sinagogas y por las calles, con el fin de ser honrados por los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga. T&uacute;, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; as&iacute; tu limosna quedar&aacute; en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensar&aacute;&rdquo; (Mt 6,2-3).</p> <p>Quiz&aacute;s el que anuncia con trompetas su limosna hace el bien, pero no es bueno. Y cuando no haya trompetas dejar&aacute; de hacer el bien. La limosna del que la hace en secreto es la de una persona buena, que es solidaria en toda circunstancia. El primero hace el bien, pero no es bueno. Este bien que hace sirve para aumentar su orgullo y su vanidad. El segundo hace el bien porque es bueno. Este bien que hace es agradable a los ojos de Dios.</p>Martín Gelabert Ballester, OPWed, 24 Jun 2020 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/ser-bueno-y-hacer-el-bien/Iglesia encarnadahttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/iglesia-encarnada/<p>En su exhortaci&oacute;n apost&oacute;lica sobre la Amazonia, el Papa ha traducido en un lenguaje incisivo lo que el Vaticano II calificaba de ley de toda la evangelizaci&oacute;n: &ldquo;La predicaci&oacute;n debe encarnarse, la espiritualidad debe encarnarse, las estructuras de la Iglesia deben encarnarse&rdquo;.</p> <p>Lo que dice el Papa sobre la Amazonia es perfectamente aplicable en todos los lugares donde la Iglesia est&aacute; presente, cumpliendo su misi&oacute;n de evangelizar. Necesitamos una catequesis, una liturgia y una santidad con rostros locales. En cada di&oacute;cesis y en parroquia habr&aacute; que buscar los modos concretos de implementar formas pastorales para corregir lo que no acaba de funcionar y alentar lo que funciona. Muchas veces esperamos que otros nos ofrezcan recetas y soluciones concretas. Pero en el terreno de la pastoral las recetas debemos buscarlas en funci&oacute;n de las personas y del lugar en el que debemos evangelizar. La evangelizaci&oacute;n siempre es la misma, siempre anunciamos el nombre del Se&ntilde;or Jes&uacute;s. Pero la pastoral, puede y debe cambiar. La evangelizaci&oacute;n siempre tiene el mismo buen olor de Cristo; la pastoral tiene el olor de las ovejas, que no siempre es el mismo.</p> <p>Cierto, hay una serie de grandes l&iacute;neas pastorales que pueden considerarse aplicables en todas partes y que se concretar&aacute;n, como digo, en funci&oacute;n de personas y lugares. Enumero algunas: fomentar espacios para compartir la fe comunitariamente; favorecer la formaci&oacute;n de los laicos; celebrar los sacramentos y, sobre todo, la Eucarist&iacute;a de forma gozosa y festiva; dise&ntilde;ar una pastoral con j&oacute;venes que les ayude a encontrarse con Jesucristo; sensibilizar a todos los miembros de la comunidad cristiana en su compromiso caritativo en favor de los m&aacute;s necesitados de la parroquia y de m&aacute;s all&aacute; de la parroquia; dejar clara la dimensi&oacute;n vocacional de toda vida cristiana, recordando que todos hemos sido llamados a vivir seg&uacute;n el esp&iacute;ritu de las bienaventuranzas, sea cual sea nuestra &ldquo;llamada&rdquo;: al matrimonio, a la vida religiosa, al sacerdocio; y sea cual sea nuestra misi&oacute;n concreta en la Iglesia: catequistas, animadores de comunidades, misioneros, etc.</p> <p>Estas grandes l&iacute;neas se pueden realizar de muchas maneras. Si estamos convencidos del valor de nuestra fe, y la vivimos con ilusi&oacute;n; si este convencimiento nos mueve a buscar una mejor comprensi&oacute;n de la fe; si nos sensibiliza con los pobres y los inmigrantes; si nos mueve a compartir, si nos abre a la vida, si nos llena de alegr&iacute;a cuando una hija quiere ser religiosa o un hijo sacerdote, entonces las concreciones ser&aacute;n eficaces. Pero si vivimos una fe sociol&oacute;gica, si apenas nos llega para asistir a Misa los domingos, si nos despreocupamos de las necesidades ajenas, si educamos ego&iacute;stamente a nuestros hijos, entonces no hay concreci&oacute;n que sirva. Y eso vale para todos los cristianos, empezando por los animadores de la comunidad, sacerdotes incluidos, claro, pero no los &uacute;nicos.</p>Martín Gelabert Ballester, OPSat, 20 Jun 2020 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/iglesia-encarnada/¿Dónde pone Jesús su corazón?http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/donde-pone-jesus-su-corazon/<p>La pregunta: &iquest;d&oacute;nde pone Jes&uacute;s su coraz&oacute;n?, pretende orientar nuestra mirada para saber d&oacute;nde podemos encontrar hoy el coraz&oacute;n de Jes&uacute;s. Una posible respuesta nos la dan las bienaventuranzas. Jes&uacute;s pone su coraz&oacute;n, ama con todo su coraz&oacute;n, a los pobres, los hambrientos, los mansos, los misericordiosos, los constructores de la paz. Si vamos al encuentro de esas personas o, mejor a&uacute;n, si tratamos de ser una de esas personas, entonces es seguro que nos encontraremos con el coraz&oacute;n de Jes&uacute;s, bien en ellas, bien en nosotros mismos.</p> <p>Tambi&eacute;n es v&aacute;lida la pregunta: &iquest;d&oacute;nde no pone Jes&uacute;s su coraz&oacute;n? Es claro que no lo pone en aquellas personas y actitudes que son contrarias al esp&iacute;ritu de las bienaventuranzas. Donde hay guerra, conflictos, odios, enemistades, explotaci&oacute;n de personas, seguro que ah&iacute; Jes&uacute;s no pone su coraz&oacute;n, porque no se identifica con esas situaciones. Si acaso pone su coraz&oacute;n en las v&iacute;ctimas de la guerra, en los odiados injustamente, en las personas explotadas y maltratadas.</p> <p>M&aacute;s all&aacute; de las malas y sensibleras representaciones de esta advocaci&oacute;n, hay un fondo de verdad en ella que debemos mantener. El coraz&oacute;n como expresi&oacute;n de amor, en nuestro caso como expresi&oacute;n del gran amor de Jes&uacute;s a cada ser humano. Un amor tanto m&aacute;s intenso, si es que se puede hablar as&iacute;, cuanto m&aacute;s necesitada de amor est&aacute; la persona. No es que Dios ame m&aacute;s a unos que a otros, porque a todos ama con todo su amor, que es divino. Pero ocurre que, en algunos momentos de la vida, y en algunas situaciones desastrosas en las que, a veces, nos encontramos, la necesidad de sentirse amados se hace m&aacute;s perentoria y necesaria. En este sentido podemos decir que Dios ama m&aacute;s a los pobres o a los enfermos, porque ellos est&aacute;n m&aacute;s necesitados de su amor.</p> <p>Resulta oportuno recordar esta palabra de Jes&uacute;s: &ldquo;aprended de m&iacute;, que soy manso y humilde de coraz&oacute;n&rdquo; (Mt 11,29). Los cristianos estamos invitados a tener un coraz&oacute;n manso y humilde como el de Jes&uacute;s. Manso, o sea, pac&iacute;fico, no violento; como Jes&uacute;s que, al ser insultado, no respond&iacute;a con insultos. Humilde es el que se hace peque&ntilde;o y no se considera superior a los dem&aacute;s. Como Jes&uacute;s, que no retuvo su categor&iacute;a de Dios, sino que se rebaj&oacute;. Estamos llamados, como Jes&uacute;s, a ser instrumentos de misericordia.</p>Martín Gelabert Ballester, OPTue, 16 Jun 2020 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/donde-pone-jesus-su-corazon/"Corpus": presencia y adoraciónhttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/corpus-presencia-y-adoracion/<p>Estas dos palabras, presencia y adoraci&oacute;n, sintetizan todo el sentido de la fiesta del &ldquo;Corpus&rdquo;. Fe en la presencia de Cristo en la Eucarist&iacute;a. Adoraci&oacute;n del sacramento que hace presente a Cristo. Los himnos latinos de la liturgia de la fiesta, compuestos por Santo Tom&aacute;s de Aquino, son teolog&iacute;a hecha poes&iacute;a, que expresan la fe, invitan a la acci&oacute;n de gracias, despiertan la esperanza y avivan la piedad.</p> <p>Una de las cosas que recalcan estos himnos, al contrario de lo que muchos desear&iacute;an, es que no hay pruebas f&iacute;sicas de esta presencia, pues s&oacute;lo la fe puede confesarla. Basten dos ejemplos. El famoso himno &ldquo;pange lingua&rdquo; dice que, aunque fallan los sentidos, s&oacute;lo la fe es suficiente para que el coraz&oacute;n pueda aceptar firmemente la verdad. Por eso proclama que la fe reemplaza la incapacidad de los sentidos. El segundo ejemplo es de otro himno que comienza as&iacute;: &ldquo;te adoro con devoci&oacute;n, Dios escondido&rdquo;. Y sigue diciendo: &ldquo;al juzgar de ti se equivocan la vista, el tacto, el gusto, pero basta el o&iacute;do para creer con firmeza&rdquo;. Basta el o&iacute;do, porque la fe, como dice san Pablo, viene por el o&iacute;do, o sea, de la escucha de la Palabra de Dios.</p> <p>Santo Tom&aacute;s ten&iacute;a muy claro que en las cosas de fe (por ejemplo, el misterio trinitario, el misterio de la encarnaci&oacute;n o el de la eucarist&iacute;a) no hay demostraciones que valgan. Y que pretender aducir pruebas es exponer la fe a la burla de los que no creen. Es posible mostrar el sentido de las verdades de fe, explicarlas por medio de comparaciones o analog&iacute;as y, frente a los argumentos que se esgrimen contra la fe, es posible mostrar que tales argumentos no son m&aacute;s que razones probables que no se imponen necesariamente.</p> <p>La adoraci&oacute;n es el otro aspecto de la fiesta del &ldquo;Corpus&rdquo;. Despu&eacute;s de haber comulgado con el cuerpo y la sangre de Cristo, lo l&oacute;gico es tener un momento de acci&oacute;n de gracias. Por eso, la celebraci&oacute;n lit&uacute;rgica termina con una oraci&oacute;n para &ldquo;despu&eacute;s de la comuni&oacute;n&rdquo;, que t&eacute;cnicamente se denomina &ldquo;post-comuni&oacute;n&rdquo;. La adoraci&oacute;n podr&iacute;a ser una prolongaci&oacute;n de la post-comuni&oacute;n. Cuando la cena ha sido agradable, suele haber una sobremesa. La sobremesa, en muchas ocasiones, es tan importante como la cena. Pues bien, es l&oacute;gico que los fieles que han gustado de la cena eucar&iacute;stica y han saboreado lo bueno que es el Se&ntilde;or, quieran continuar en una hermosa sobremesa, para darle gracias y seguir escuch&aacute;ndole. Tal ser&iacute;a, a mi entender, un posible sentido de la adoraci&oacute;n eucar&iacute;stica.</p>Martín Gelabert Ballester, OPFri, 12 Jun 2020 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/corpus-presencia-y-adoracion/En política y en todo: justicia y verdadhttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/en-politica-y-en-todo-justicia-y-verdad/<p>La crisis sanitaria est&aacute; provocando una crisis econ&oacute;mica. Muchas personas han perdido sus medios de subsistencia. Cierto, el Gobierno de Espa&ntilde;a ha tomado alguna medida destinada a paliar esta crisis econ&oacute;mica, como ha sido la implantaci&oacute;n de un ingreso m&iacute;nimo vital. Hay que dar la bienvenida a estas medidas, pero sin olvidar que no pueden ser permanentes, porque entonces convertir&iacute;an a muchas personas en &ldquo;dependientes permanentes&rdquo;, y estas dependencias suelen favorecer la aparici&oacute;n de gobiernos totalitarios. Lo que hay que hacer es crear puestos de trabajo. El trabajo es un derecho, que dignifica a la persona y procura estabilidad social.</p> <p>La palabra de Dios nos recuerda que la justicia y la verdad son la obra de las manos de Dios (salmo 110), de un Dios que act&uacute;a y se hace presente a trav&eacute;s de aquellos seres humanos que trabajan por la justicia y viven en la verdad. A veces uno tiene la impresi&oacute;n de que los pol&iacute;ticos (salvo honrosas excepciones, que en todas partes las hay) no est&aacute;n muy interesados ni en la justicia ni en la verdad, sino que se mueven por otros criterios menos confesables, como la b&uacute;squeda de mantenerse en el poder o de alcanzarlo. La pol&iacute;tica necesita de un cierto poder, un poder controlado y contrapesado por otras instancias de poder (poder ejecutivo, legislativo y judicial), pero el criterio de la pol&iacute;tica no es el poder. El criterio es la b&uacute;squeda de justicia y bienestar para los ciudadanos. Si este fuera el criterio que guiase a nuestros pol&iacute;ticos nos evitar&iacute;amos espect&aacute;culos vergonzosos, en forma de insultos y descalificaciones mutuas.</p> <p>Es normal que haya distintos modos de gestionar lo econ&oacute;mico y lo social. Pero si todos nos guiamos por el criterio superior del bien y de la verdad, entonces estos distintos modos no crean enemigos, sino colaboradores. Y donde no es posible la colaboraci&oacute;n, siempre es posible el respeto mutuo. Si el criterio es la b&uacute;squeda del poder, entonces aparecen enemigos irreconciliables, porque el poder que tiene uno, impide que lo tenga el otro, que tambi&eacute;n ambiciona tenerlo.</p>Martín Gelabert Ballester, OPTue, 09 Jun 2020 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/en-politica-y-en-todo-justicia-y-verdad/Santísima Trinidad, nuestra fiestahttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/santisima-trinidad-nuestra-fiesta/<p>La fiesta de la Sant&iacute;sima Trinidad es tambi&eacute;n nuestra fiesta, la fiesta de los cristianos. Se puede ir m&aacute;s all&aacute; y decir que es la fiesta de todos los seres humanos. Desgraciadamente no todos se enteran de que es verdad tanta belleza. Digo que es la fiesta de todos los seres humanos, porque todos hemos sido creados a imagen de la Trinidad, a imagen de Dios. Y Dios es relaci&oacute;n subsistente de Amor, comuni&oacute;n de personas. Al crear al ser humano, lo creo a su imagen. Por eso, todos los humanos estamos llamados a vivir en el amor y realizar, a nuestro nivel, esta relaci&oacute;n de Amor que se encuentra en el seno de Dios. Adem&aacute;s, en cada uno de nosotros hay una huella de cada persona divina. La inteligencia humana es un reflejo del &ldquo;Logos&rdquo;, del Verbo divino; el impulso que todos tenemos hacia el Amor es un reflejo del Esp&iacute;ritu de Amor por el que se aman el Padre y el Hijo. Y la vida es un reflejo del Padre, Principio sin principio, del que procede toda Vida.</p> <p>Los bautizados, adem&aacute;s de reflejar la imagen de Dios, como cualquier otro ser humano, son conscientes de esta presencia. Pues el acto creador, como tal, no establece la reciprocidad. Para que dos personas est&eacute;n presentes una a la otra, no basta con que est&eacute;n f&iacute;sicamente juntas. Es necesario que cada una est&eacute; espiritualmente presente en la otra, y esto s&oacute;lo puede hacerse por el conocimiento y el amor. As&iacute; se comprende que los cristianos tienen una relaci&oacute;n personal y personalizada con cada una de las personas del &uacute;nico Dios: son hijos del Padre, hermanos del Hijo y templos, sagrarios o amigos (porque el amigo es el que est&aacute;n en mi coraz&oacute;n) del Esp&iacute;ritu Santo.</p> <p>Esta relaci&oacute;n personalizada les hace hijos adoptivos de Dios, establece una amistad profunda con Dios. Somos amigos de Dios. &iexcl;Parece una cosa incre&iacute;ble, pero es as&iacute;! Incre&iacute;ble, porque lo que espont&aacute;neamente nos nace es decir que Dios es &ldquo;Se&ntilde;or&rdquo; y que, como todo se&ntilde;or, quiere s&uacute;bditos sumisos. No es as&iacute; en el caso del Dios revelado en Jesucristo, como Padre amante y amoroso. Nuestra relaci&oacute;n con &eacute;l no se sit&uacute;a en el terreno del deber, de la ley, de la sumisi&oacute;n, sino de la libertad, de la gracia y del amor.</p> <p>En todo caso, debe quedar claro que nosotros no nos relacionamos con las personas divinas por separado, pues cada una reenv&iacute;a nuestra mirada y nuestro coraz&oacute;n a las otras dos: el Padre al Hijo, el Hijo al Padre, El Padre y el Hijo al Esp&iacute;ritu, el Esp&iacute;ritu al Padre y al Hijo. Aunque no es menos cierto que en este intercambio perfecto cada una es amada y conocida en lo que es propiamente suyo: el Padre como fuente de vida, el Hijo como luz que ilumina nuestra vida, el Esp&iacute;ritu como amor que nos llena de Dios.</p>Martín Gelabert Ballester, OPFri, 05 Jun 2020 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/santisima-trinidad-nuestra-fiesta/Sumo y eterno sacerdotehttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/sumo-y-eterno-sacerdote/<p>Una vez acabado el tiempo pascual, la liturgia sit&uacute;a una serie de fiestas que nos recuerdan distintos aspectos fundamentales de la fe cristiana. La primera es la celebraci&oacute;n de &ldquo;Jesucristo, sumo y eterno sacerdote&rdquo;. Es una manera de decir que Jesucristo es el que une a Dios con los hombres y a los hombres con Dios. Pues lo propio del sacerdote es ser mediador, tender puentes entre Dios y los seres humanos. Ahora bien, el sacerdocio humano no puede ser una mediaci&oacute;n perfecta, porque s&oacute;lo participa plenamente de una de las dos partes que hay que unir. Jes&uacute;s, al participar de las dos partes, la humana y la divina, puede unirlas perfectamente porque las comprende plenamente a las dos. Por eso el Nuevo Testamento le califica de &ldquo;&uacute;nico mediador entre Dios y los hombres&rdquo; (1 Tim 2,5).</p> <p>Jesucristo es el &uacute;nico que puede mediar porque participa de los dos extremos de aquello que une, al ser verdadero Dios y verdadero hombre. Jes&uacute;s no es un mediador que se encuentra en una posici&oacute;n intermedia entre dos polos, Dios y el ser humano. Es mediador omnicomprensivo, su mediaci&oacute;n es englobante, con una posici&oacute;n que se extiende de un extremo al otro, es decir, del &uacute;ltimo grado de humillaci&oacute;n humana al m&aacute;s alto grado de la gloria divina.</p> <p>El &uacute;nico sacerdocio de Cristo es participado, de distintas maneras, tanto por los ministros sagrados como por el pueblo fiel. Al ser bautizados nos hicimos part&iacute;cipes del sacerdocio de Cristo, se nos destin&oacute; a vivir en amistad con Dios y a actuar seg&uacute;n su esp&iacute;ritu. Los ministros sagrados participan de ese mismo sacerdocio de Cristo para realizar funciones santificadoras, que unen a Dios con los hombres. Tambi&eacute;n los c&oacute;nyuges, en el amor que se profesan p&uacute;blicamente, ejercen su sacerdocio com&uacute;n, puesto que este amor es un v&iacute;nculo sagrado, con el que hacen hist&oacute;ricamente visible y presente en el mundo el amor de Cristo por su Iglesia.</p> <p>&iquest;Qu&eacute; significa &ldquo;participar&rdquo; en el sacerdocio de Cristo? Significa que, al acoger el amor de Dios en nuestras vidas, entramos en una nueva relaci&oacute;n con Dios. Y esta relaci&oacute;n nos mueve a realizar acciones sacerdotales, o sea, a unir nuestra vida con Dios, buscando actuar en consonancia con su voluntad; y a trabajar (con nuestro testimonio, nuestras buenas palabras y nuestras buenas obras) para que aquellos con los que vivimos y nos encontramos se sientan movidos a unir su vida con Dios y a cumplir su voluntad. En este sentido, la vida de un cristiano es sacerdotal, mediadora de gracia, es ocasi&oacute;n para que el amor de Dios se difunda sobre aquellos que le rodean.</p>Martín Gelabert Ballester, OPMon, 01 Jun 2020 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/sumo-y-eterno-sacerdote/Espíritu creadorhttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/espiritu-creador/<p>Uno de los himnos m&aacute;s conocidos sobre el Esp&iacute;ritu Santo se titula &ldquo;Ven Esp&iacute;ritu Creador&rdquo;. Este himno alude directamente a los primeros vers&iacute;culos de la Biblia. All&iacute; se dice que, por encima del caos y de la confusi&oacute;n, aleteaba el Esp&iacute;ritu de Dios. El mundo en que vivimos no existe por s&iacute; mismo; es obra del Esp&iacute;ritu creador, que pone orden y armon&iacute;a en el mundo. Despu&eacute;s, gracias tambi&eacute;n a su &ldquo;soplo&rdquo; vivificante, el barro que Dios hab&iacute;a modelado se convierte en un ser viviente. Aparece el hombre, var&oacute;n y mujer. Cuando se trata de la creaci&oacute;n del mundo, el esp&iacute;ritu est&aacute; sobre las aguas. Cuando se trata del ser humano, el esp&iacute;ritu entra dentro de &eacute;l: &ldquo;insufl&oacute; en sus narices aliento de vida&rdquo; (Gen 2,7). El humano recibe el esp&iacute;ritu m&aacute;s intensamente, m&aacute;s &iacute;ntimamente. Porque es una criatura &uacute;nica, distinta. Es imagen de Dios.</p> <p>Pentecost&eacute;s no es s&oacute;lo celebrar el origen de la Iglesia, es tambi&eacute;n celebrar el origen de la vida. El Esp&iacute;ritu nunca abandona su obra, sigue estando presente en la creaci&oacute;n y gracias a su presencia permanente las cosas se mantienen en el ser. Un himno de la liturgia de la Iglesia se hace eco de esta presencia de Dios que acompa&ntilde;a y sustenta su obra, al calificarlo de &ldquo;vigor de los sonoros r&iacute;os de la vida&rdquo;, y al cantar que &ldquo;no hay brisa, si no alientas, monte, si no est&aacute;s dentro&rdquo;. El Dios cristiano no es solamente el Otro que est&aacute; frente a nosotros, el Otro distinto, sino tambi&eacute;n el que est&aacute; dentro de nosotros, en nosotros y con nosotros. Dios, sin mezclarse con lo creado ni reducirse a lo creado, sostiene desde dentro lo creado y all&iacute; se hace presente. Es necesario pensar la relaci&oacute;n de Dios con el ser humano, no como la de Alguien que est&aacute; frente a mi, sino como mi constitutivo m&aacute;s profundo.</p> <p>La acci&oacute;n creadora del Esp&iacute;ritu se manifiesta especialmente en dos momentos importantes de la historia de la salvaci&oacute;n. Para que pudiera entrar en este mundo el Hombre perfecto, la nueva humanidad, el Esp&iacute;ritu irrumpe sobre la carne de Mar&iacute;a. Casi podr&iacute;amos decir que el anuncio que el &aacute;ngel hace a Mar&iacute;a es el primer Pentecost&eacute;s en sentido pleno: &ldquo;el Esp&iacute;ritu Santo vendr&aacute; sobre ti&rdquo;.</p> <p>Finalmente, el Esp&iacute;ritu lleva a cabo la definitiva creaci&oacute;n, dando vida a nuestros cuerpos mortales (Rm 8,11). Gracias al esp&iacute;ritu, el ser humano puede no s&oacute;lo vivir, sino vivir eternamente. Al ser la comunicaci&oacute;n de la vida divina, el Esp&iacute;ritu hace posible que el hombre goce de lo m&aacute;s caracter&iacute;stico del Ser divino, que es la inmortalidad, la vida en plenitud.</p> <p>El Esp&iacute;ritu siempre da vida (Jn 6,63; 2 Co 3,6). Por tanto, d&oacute;nde hay vida est&aacute; el Esp&iacute;ritu. Los que son movidos por el Esp&iacute;ritu realizan obras de vida. Podemos, pues, reconocer la presencia invisible del Esp&iacute;ritu gracias a la evidente presencia de la vida. Tenemos ah&iacute; una clave para conocer la presencia o la ausencia del Esp&iacute;ritu.</p>Martín Gelabert Ballester, OPThu, 28 May 2020 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/espiritu-creador/Oración en familiahttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/oracion-en-familia/<p>En una carta reciente, con motivo del mes de Mar&iacute;a, el Papa Francisco invitaba a los cristianos a descubrir la belleza de rezar el Rosario en casa. All&iacute; dec&iacute;a: &ldquo;las restricciones de la pandemia nos han obligado a valorizar esta dimensi&oacute;n dom&eacute;stica (del rezo del Rosario), tambi&eacute;n desde el punto de vista espiritual&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; est&aacute; diciendo el Papa? Por una parte, est&aacute; valorando el Rosario. Pero est&aacute; diciendo algo m&aacute;s, a saber, que la oraci&oacute;n en familia es fundamental, ya que la familia creyente es el lugar m&aacute;s original donde se realiza la Iglesia, comuni&oacute;n de bautizados e hijos de Dios. La familia es una &ldquo;iglesia dom&eacute;stica&rdquo;. Y lo propio de la Iglesia es rezar. El rosario fue en otro tiempo una oraci&oacute;n familiar, y puede seguir si&eacute;ndolo ahora.</p> <p>El Rosario merece mucho respeto. Pero m&aacute;s importante a&uacute;n es cobrar conciencia de la necesidad de orar, sea como sea, y con los medios que sea. Tambi&eacute;n para la oraci&oacute;n vale eso de que el s&aacute;bado ha sido hecho para el hombre y no el hombre para el s&aacute;bado. La oraci&oacute;n ha sido hecha para nosotros, para hacernos bien, para que nos sintamos a gusto y c&oacute;modos. Por eso, la mejor oraci&oacute;n es la que suscita devoci&oacute;n y ayuda a cumplir en la vida la voluntad de Dios.</p> <p>El Papa, en su carta, ofrece dos oraciones que &eacute;l ha compuesto. Les invito a leerlas, pinchando en <a href="http://www.vatican.va/content/francesco/es/letters/2020/documents/papa-francesco_20200425_lettera-mesedimaggio.html">este enlace</a>. Y puestos a entretenernos un poco con una de esas oraciones, se podr&iacute;a pensar en un juego familiar, o en un juego para la clase de religi&oacute;n. Leer la segunda de las oraciones del Papa, y que cada oyente destaque cu&aacute;l es la petici&oacute;n concreta que le ha parecido m&aacute;s necesaria. Pongo un ejemplo de estas peticiones del Papa: &ldquo;Santa Mar&iacute;a, toca las conciencias para que las grandes sumas de dinero utilizadas en la incrementaci&oacute;n y en el perfeccionamiento de armamentos sean destinadas a promover estudios adecuados para la prevenci&oacute;n de futuras cat&aacute;strofes similares (a la del coronavirus)&rdquo;.</p>Martín Gelabert Ballester, OPTue, 26 May 2020 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/oracion-en-familia/Demasiada alegría: futbol y playahttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/demasiada-alegria-futbol-y-playa/<p>Mucho me gustar&iacute;a que el anuncio hecho por el presidente del Gobierno de Espa&ntilde;a, de reanudar la liga de futbol a partir del ocho de junio, acompa&ntilde;ada de la invitaci&oacute;n a preparar las vacaciones, no sea una maniobra de distracci&oacute;n, para que nos olvidemos de sus pactos con partidos herederos del terrorismo vasco. En este asunto de la pandemia es m&aacute;s necesario que nunca que todos actuemos con seriedad y serenidad. Aqu&iacute; no se trata de conservar el poder. Tampoco se trata de derrocar al gobierno, para que vengan otros que, posiblemente, hubieran gestionado esta crisis de forma parecida. Se trata, por una vez, de que nuestros pol&iacute;ticos trabajen unidos por el bien de los ciudadanos. Por una vez, porque nos estamos literalmente jugando la vida.</p> <p>A partir de ahora habr&aacute; que confiar en la responsabilidad individual. Es de esperar que la euforia de los primeros d&iacute;as de desescalada, en la que bastantes personas se han relajado, no provoque un aumento de infecciones. A este respecto, la postura del gobierno auton&oacute;mico de la comunidad valenciana, de retrasar una semana la superaci&oacute;n de la fase uno, me ha parecido prudente y cre&iacute;ble. Si aumentan los casos, aunque sea m&iacute;nimamente, los que gobiernan deben advertir y actuar. La mayor&iacute;a de las personas suelen ser bastante sensatas y responsables. Siempre hay minor&iacute;as que estropean las cosas. &iquest;C&oacute;mo hacerles cobrar conciencia de que no s&oacute;lo se perjudican a s&iacute; mismos, sino que perjudican a otros, para empezar a las personas m&aacute;s cercanas a ellos?</p> <p>Programar diez d&iacute;as de luto oficial est&aacute; muy bien. Claro que los lutos no curan a los enfermos ni dan de comer a los hambrientos. Y los lutos &ldquo;oficiales&rdquo; tampoco sirven para aliviar tristezas. Los buenos lutos ser&aacute;n los que habr&aacute; hecho cada uno por sus seres queridos y, para los creyentes, los buenos consuelos les llegar&aacute;n cuando puedan rezar juntos y abrazar al resto de sus familiares. Yo no s&eacute; que es un &ldquo;funeral de estado&rdquo;. Pero s&iacute; espero que cada di&oacute;cesis organice un funeral por los creyentes fallecidos. En las Iglesias la puerta est&aacute; abierta, y si entra un no creyente y quiere solidarizarse, en silencio respetuoso, con la oraci&oacute;n de los creyentes, siempre ser&aacute; bien venido.</p>Martín Gelabert Ballester, OPSun, 24 May 2020 00:00:00 +0200http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/demasiada-alegria-futbol-y-playa/