Nihil Obstathttp://nihilobstat.dominicos.org/Este blog trata de cuestiones religiosas, teológicas y eclesiales. Busca ser un espacio de reflexión y diálogo.es-esCopyright 2018 Orden de Predicadores. Todos los derechos reservados.Mon, 19 Feb 2018 00:00:00 +010020Cuando hacemos las preguntas equivocadashttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/cuando-hacemos-las-preguntas-equivocadas/<p>Cuando hacemos las preguntas equivocadas podemos encontrarnos con respuestas in&uacute;tiles o desorientadoras.</p> <p>Cuenta el evangelio de Lucas que un d&iacute;a un maestro de la ley le pregunt&oacute; a Jes&uacute;s: &iquest;qui&eacute;n es mi pr&oacute;jimo? Jes&uacute;s no le respondi&oacute; porque la pregunta estaba mal formulada. Lo que hizo fue ense&ntilde;arle cu&aacute;l era la buena pregunta, para que as&iacute; el maestro encontrase la respuesta adecuada. Para ello Jes&uacute;s le cont&oacute; la par&aacute;bola del samaritano misericordioso, que se par&oacute; a cuidar de un herido despu&eacute;s de que dos cl&eacute;rigos pasaran de largo, y termin&oacute; con la buena pregunta: &iquest;cu&aacute;l de esos tres te parece que fue pr&oacute;jimo del herido? O sea, la pregunta adecuada no es qui&eacute;n es mi pr&oacute;jimo, sino c&oacute;mo voy a convertirme yo en pr&oacute;jimo del necesitado. &iquest;C&oacute;mo ser yo pr&oacute;jimo, cercano, solidario con el primero que me encuentro?</p> <p>Cuando decidimos formar parte de un grupo religioso o incluso de un grupo humano, solemos preguntarnos: &iquest;qu&eacute; voy a ganar yo entrando en ese grupo? Es un modo de preguntar: &iquest;c&oacute;mo voy a aprovecharme de esta comunidad? A veces, hay quien decide casarse desde presupuestos parecidos: &iquest;qu&eacute; voy a sacarle yo a mi pareja, qu&eacute; me va a dar? Entonces uno se casa por inter&eacute;s. La buena pregunta, cuando decido entrar en una comunidad religiosa es: &iquest;c&oacute;mo voy a contribuir yo al crecimiento de la comunidad, a que haya m&aacute;s fraternidad y alegr&iacute;a? Lo mismo cuando uno quiere casarse: &iquest;c&oacute;mo voy a hacer feliz a mi pareja?</p> <p>Preguntar pensando en uno mismo y en los propios intereses, es una mala pregunta. La buena es preguntar lo que puedo hacer por el otro. Y entonces, parad&oacute;jicamente, la respuesta a esta buena pregunta redunda no s&oacute;lo en beneficio del otro, sino en mi propio beneficio. Porque cuando atiendo al herido, favorezco el buen ambiente comunitario o trato de hacer feliz a mi pareja, el primero que gana soy yo, puesto que la salud, el buen ambiente y la felicidad del otro me enriquecen a mi, me hacen m&aacute;s sano, m&aacute;s solidario, m&aacute;s amante.</p> <p>Otra mala pregunta que, a veces, hacemos los creyentes es: &iquest;c&oacute;mo voy a encontrarme con Dios? La buena pregunta es: &iquest;c&oacute;mo voy a situarme para encontrarme con el Dios que siempre me est&aacute; buscando? La buena pregunta no es: &iquest;d&oacute;nde est&aacute; Dios?, porque Dios est&aacute; en todas partes, pero no todos le encuentran en todas partes. Por eso, la buena pregunta es: &iquest;cu&aacute;l es la adecuada disposici&oacute;n para encontrarle?</p>Martín Gelabert Ballester, OPMon, 19 Feb 2018 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/cuando-hacemos-las-preguntas-equivocadas/Ayunar sin engañar a Dioshttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/ayunar-sin-enganar-dios/<p>Lo f&aacute;cil es que le digan a uno lo que tiene que hacer. Entonces parece que todo est&aacute; claro. Lo dif&iacute;cil es preguntarse por el bien que uno podr&iacute;a hacer. Lo f&aacute;cil es quedarse en lo exterior, en lo que se ve. Lo dif&iacute;cil es cambiar la mentalidad y el modo de actuar. Ayunar es f&aacute;cil. Hay qui&eacute;n lo hace por est&eacute;tica. Otros lo hacen por motivos de salud. Algunos lo califican de cura milagrosa, capaz de tratar con &eacute;xito alergias, artritis, trastornos digestivos, enfermedades de la piel. Hay qui&eacute;n ayuna por motivos religiosos. Nada mejor entonces que cumplir la ley, en la que est&aacute;n regulados los d&iacute;as, las horas, los a&ntilde;os, las cantidades.</p> <p>Hay un ayuno mejor, tambi&eacute;n hecho por motivos religiosos, el ayuno que Dios quiere, que no depende de d&iacute;as ni de edades; es un ayuno permanente. Tiene una vertiente negativa: dejar de hacer el mal (Is 58,6). Pero esta vertiente es insuficiente. Hay que dar un paso m&aacute;s y hacer el bien: &ldquo;partir al hambriento tu pan, a los pobres sin hogar recibir en la casa y cubrir al desnudo&rdquo; (Is 58,7). De ah&iacute; esta importante exhortaci&oacute;n de la carta a los hebreos (13,16): &ldquo;no os olvid&eacute;is de hacer el bien y de ayudaros mutuamente; &eacute;sos son los sacrificios que agradan a Dios&rdquo;.</p> <p>Jes&uacute;s parece estar en contra de un ayuno &ldquo;que se nota&rdquo;, que se ve. El ayuno que recomienda es el &ldquo;no visto por los hombres&rdquo;, del que no se entera nadie, el ayuno del que parece que no ayuna (Cf. Mt 6,16-18). Pero incluso este ayuno no vale por s&iacute; mismo, tiene un objetivo, una referencia positiva. De nuevo este objetivo es el bien del pr&oacute;jimo, el compartir con los que no tienen. Se trata de dejar de consumir lo que nos sobra y no necesitamos, e incluso lo que necesitamos, para compartirlo con los que nada tienen.</p> <p>Dec&iacute;a Pedro Cris&oacute;logo: &ldquo;Qui&eacute;n no ayuna para el pobre enga&ntilde;a a Dios. El que ayuna y no distribuye su alimento, sino que lo guarda, demuestra que ayuna por codicia, no por Cristo. As&iacute; pues, hermanos, cuando ayunemos coloquemos nuestro sustento en manos del pobre&rdquo;.</p>Martín Gelabert Ballester, OPWed, 14 Feb 2018 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/ayunar-sin-enganar-dios/Con Dios nunca se acabahttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/con-dios-nunca-se-acaba/<p>Con Dios nunca se acaba, pues Dios es siempre &ldquo;m&aacute;s&rdquo; de lo que podemos decir, pensar o imaginar. Dios siempre se nos escapa. Por eso con &eacute;l nunca se acaba. Incluso en la vida eterna, el conocimiento de Dios seguir&aacute; siendo inabarcable. La vida eterna es un encuentro siempre nuevo, un descubrimiento permanente, una novedad constante, un profundizar cada vez m&aacute;s en el amor del Amado.</p> <p>Santa Catalina de Sena describ&iacute;a as&iacute; la b&uacute;squeda de Dios: &ldquo;un mar profundo, donde cuanto m&aacute;s me sumerjo, m&aacute;s encuentro, y cuanto m&aacute;s encuentro, m&aacute;s te busco. Eres insaciable, pues llen&aacute;ndose el alma en tu abismo, no se sacia, porque siempre queda hambre de ti, sed de ti, deseando verte con luz en tu luz&rdquo;. De forma similar se expresaba san Agust&iacute;n: &ldquo;gust&eacute; de ti, y ahora siento hambre y sed de ti&rdquo;. Se dir&iacute;a que el encuentro con Dios, lejos de saciar, provoca mayores deseos. Es lo propio de amor. Siempre se desea m&aacute;s, siempre comenzar de nuevo, siempre aspirando a nuevos encuentros, no porque los anteriores no hayan llenado, sino porque este llenar despierta nuevos anhelos.</p> <p>El m&iacute;stico dominico alem&aacute;n Juan Tauler se expresaba as&iacute;: &ldquo;El abismo de la Divinidad es tan grande, elevado y profundo que nadie, jam&aacute;s, podr&aacute; siquiera rozar su inabarcable profundidad. Siempre podr&aacute; seguir profundizando m&aacute;s y m&aacute;s&rdquo;. As&iacute; se explica que todo encuentro con Dios nos deje insatisfechos. No con la insatisfacci&oacute;n que produce nostalgia, tristeza o des&aacute;nimo, sino con la insatisfacci&oacute;n del que siempre quiere m&aacute;s, porque en la medida en que nos encontramos con Dios, en esta misma medida nos damos cuenta de lo grande y maravilloso que es y, por tanto, de la infinita distancia que nos separa de &eacute;l. Al acercarnos a &eacute;l, y ser as&iacute; m&aacute;s conscientes de su grandeza, m&aacute;s nos damos cuenta de nuestra peque&ntilde;ez.</p>Martín Gelabert Ballester, OPSat, 10 Feb 2018 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/con-dios-nunca-se-acaba/La increencia nos obliga a purificar nuestra imagen de Dioshttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-increencia-nos-obliga-purificar-nuestra-imagen-/<p>Y esto en un doble sentido. Por una parte la increencia obliga al creyente a criticar toda representaci&oacute;n utilitaria de Dios. Dios es siempre gratuito. No tiene ninguna funci&oacute;n utilitaria, no es el garante de ning&uacute;n orden social o pol&iacute;tico. No es la proyecci&oacute;n de nuestros complejos ni la compensaci&oacute;n de nuestras frustraciones. Tampoco es un Dios que resuelve nuestros problemas, ante el que todo est&aacute; claro y prefijado, o que tiene respuestas para todo. El cristiano, en el terreno mundano, no tiene ventajas sobre los otros seres humanos. Debe buscar soluciones a los problemas como cualquier otro. Soluciones que el cristiano busca desde su fe y que, en ocasiones, coincidir&aacute;n con las que puedan darse desde otros puntos de referencia. El Dios cristiano no es necesario, es gratuito y m&aacute;s que necesario. El Dios de Jes&uacute;s desborda toda proyecci&oacute;n y toda previsi&oacute;n. No es tal como lo hubi&eacute;ramos podido so&ntilde;ar. Es imprevisible.</p> <p>En otro sentido la increencia nos insta a purificar nuestra imagen de Dios: oblig&aacute;ndonos a aprender, para posteriormente ense&ntilde;ar a la gente de nuestra &eacute;poca, los &ldquo;otros nombres de Dios&rdquo;, tales como libertad, justicia, gracia, antidestino; nombres de Dios que se oponen a los dioses de este mundo: poder, riqueza, prestigio, sexo, fuerza, eficacia&hellip; Este mundo incr&eacute;dulo tiene muchos dioses que le seducen. Al oponernos a ellos indicamos, al menos, d&oacute;nde no est&aacute; el verdadero Dios (cf. Gal 4,8).</p> <p>Posiblemente hoy la cuesti&oacute;n no sea tanto: Dios s&iacute;, Dios no, cuanto: &iquest;qu&eacute; Dios?. &iquest;ante qu&eacute; Dios nos movemos, qu&eacute; Dios nos seduce? Es interesante notar que la Escritura rechaza con m&aacute;s fuerza la idolatr&iacute;a que el ate&iacute;smo, quiz&aacute; porque ah&iacute; est&aacute; el verdadero problema. No es posible servir a dos se&ntilde;ores. &iquest;A qu&eacute; Dios servimos, de qu&eacute; Dios hablamos los cristianos? &iquest;Qu&eacute; dioses rechazamos, cu&aacute;les son los que no nos satisfacen? Y sobre todo, &iquest;qu&eacute; entiende la gente cuando decimos Dios? Los no cristianos, &iquest;entienden al menos cu&aacute;les no son nuestros dioses?</p>Martín Gelabert Ballester, OPTue, 06 Feb 2018 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-increencia-nos-obliga-purificar-nuestra-imagen-/La fe no es evidente, pero es ciertahttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-fe-no-es-evidente-pero-es-cierta/<p>A prop&oacute;sito del anterior post un amable lector ha mostrado su acuerdo en que la fe no ofrece un conocimiento perfecto, pero ha a&ntilde;adido que nos puede llevar a conseguir un sentimiento perfecto. Agradezco esta aportaci&oacute;n, y la tomo como una invitaci&oacute;n a precisar que la fe ofrece certezas que no dependen de la evidencia.</p> <p>Hay qui&eacute;n piensa que s&oacute;lo la ciencia describe y alcanza el mundo de lo real y, por tanto, s&oacute;lo ella ofrece certezas. La fe es inevidente por naturaleza De ah&iacute;, deduc&iacute;an algunos antiguos y ahora repiten muchos modernos, que se trata un conocimiento incierto, equiparable a la opini&oacute;n y a la duda. Pero, aunque en la fe, como bien reconoci&oacute; Tom&aacute;s de Aquino, hay un aspecto equiparable a la duda (debido a la inevidencia de lo cre&iacute;do), no es un conocimiento incierto, sino firme, cierto y seguro, porque la seguridad se apoya en la seriedad del testigo de la fe. En el caso de la fe cristiana, Jesucristo es el que ofrece seguridad a la fe. De ah&iacute; que Tom&aacute;s de Aquino reconociera tambi&eacute;n en la fe, debido a la seguridad que da, un aspecto equiparable a la ciencia.</p> <p>Descartes, seducido por las matem&aacute;ticas, pensaba que la seguridad del conocimiento descansaba en la evidencia, en lo que se presenta clara y distintamente al esp&iacute;ritu. Su contempor&aacute;neo Pascal cuestion&oacute; la pretensi&oacute;n cartesiana de reducir la realidad a las ideas claras y distintas. Mucho antes, Tom&aacute;s de Aquino supo disociar magistralmente la certeza de la evidencia. La fe es cierta porque se apoya en Dios, pero no es evidente porque adhiere a un misterio.</p> <p>Inevidencia no equivale a inseguridad. Un ciego, bien acompa&ntilde;ado, no ve, pero va seguro. Hay inevidencias que ofrecen m&aacute;s seguridad que las evidencias. La carta a los Hebreos cuenta algunos casos, como el de No&eacute; que advertido por la fe &ldquo;sobre lo que a&uacute;n no se ve&iacute;a&rdquo;, construy&oacute; un arca para salvar a su familia y as&iacute; &ldquo;conden&oacute; al mundo&rdquo; (Heb 11,7) que, sin duda, a la vista de un sol que quemaba, se re&iacute;a de No&eacute;. Para No&eacute; y tantos otros h&eacute;roes de la fe que aparecen en el carta a los Hebreos, la confianza en Dios les daba m&aacute;s seguridad que la tierra misma que estaban pisando. Por este motivo &ldquo;hay que subrayar con &eacute;nfasis que la cuesti&oacute;n de la verificabilidad y de la verdad no son ni mucho menos id&eacute;nticas&rdquo; (Hans Jonas).</p>Martín Gelabert Ballester, OPFri, 02 Feb 2018 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-fe-no-es-evidente-pero-es-cierta/La increencia enseña que Dios no es una evidenciahttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-increencia-ensena-que-dios-no-es-una-evidencia/<p>La increencia nos ense&ntilde;a que Dios no es una evidencia, sino un Misterio, el misterio por excelencia, que nunca acabamos de comprender y que no podemos manipular. Cierto, la fe es asentir al Dios que se revela. Pero, y eso se olvida con frecuencia, es tambi&eacute;n y al mismo tiempo, una b&uacute;squeda y una constante interrogaci&oacute;n. La fe es simult&aacute;neamente asentimiento y b&uacute;squeda, dec&iacute;a Tom&aacute;s de Aquino. Los creyentes olvidamos, a veces, la ansiedad que caracteriza al acto de creer, pues el objeto de la fe, Dios mismo, carece de evidencia objetiva. De ah&iacute; la insatisfacci&oacute;n de la inteligencia humana al acogerlo cuando se revela, pues la inteligencia busca claridad. En la fe no hay nada completamente claro: la imperfecci&oacute;n en el conocer es constitutivo de la fe; la fe no puede ser un conocimiento perfecto, dec&iacute;a Tom&aacute;s de Aquino. El creyente es un inquieto, un insatisfecho, porque cree sin tenerlo claro. La falta de claridad no es un motivo para glorificar la obediencia, sino m&aacute;s bien un acicate que impulsa a buscar la verdad.</p> <p>La inevidencia no es ni una prueba que Dios nos env&iacute;a, ni es manifestaci&oacute;n de pobreza de fe. Tom&aacute;s de Aquino dice expresamente que en la fe hay un aspecto equiparable a la duda, a la sospecha y a la opini&oacute;n. El preguntar y el dudar no demuestra necesariamente falta de fe. Pudiera demostrar madurez en la fe. Las preguntas pueden ayudar a encontrar respuestas que ayuden a profundizar en la fe, a mejorar sus expresiones, a corregir sus formulaciones inaut&eacute;nticas, a buscar nuevos motivos y razones para creer.</p> <p>Cierto: la fe no es fruto de la raz&oacute;n, pero tampoco es contra ella. De ah&iacute; que la fe se opone a la ligereza de la credulidad (cf. Eclo 19,4). El creyente realiza un acto humano y, por tanto, justificable. Pero tambi&eacute;n sabe que este acto, que tiene su racionabilidad, no es evidente ni demostrable. Se trata de un acto racionalmente posible que no es racionalmente concluyente. Por eso no puede imponerse, sino tan solo proponerse. Pues el creyente es muy consciente de que siempre caben argumentaciones y explicaciones coherentes de su vivir y su obrar, distintas de las que &eacute;l da en nombre de su fe. Esto explica que la fe sea siempre libre y, por eso, tolerante.</p> <p>Ante las otras opciones, el creyente no debe esconder su fe. Debe situarse inteligentemente en una postura de b&uacute;squeda y pregunta. Pues el creyente, m&aacute;s que poseer la verdad, camina hacia ella y la busca con pasi&oacute;n. As&iacute; puede caminar de la mano con todos aquellos que tambi&eacute;n buscan la verdad y el sentido de la vida.</p>Martín Gelabert Ballester, OPMon, 29 Jan 2018 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-increencia-ensena-que-dios-no-es-una-evidencia/Consejos de Tomás de Aquino a un estudiantehttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/consejos-de-tomas-de-aquino-un-estudiante/<p>Ofrezco la carta que Santo Tom&aacute;s escribi&oacute; a un estudiante, y luego hago alg&uacute;n comentario a la misma:</p> <p class="gris-6"><em>&ldquo;Querido amigo:</em></p> <p class="gris-6"><em>Me preguntaste: &iquest;Qu&eacute; he de hacer para encontrar el tesoro de la sabidur&iacute;a? He aqu&iacute; mi consejo: No te lances directamente al mar; acude a &eacute;l por los r&iacute;os. Con otras palabras: empieza por lo sencillo, que ya llegar&aacute; lo complicado</em></p> <p class="gris-6"><em>Te a&ntilde;adir&eacute; algo m&aacute;s para tu vida personal. Procura pensar lo que dices. Si puedes evitar las tertulias en las que se habla demasiado, mejor. Que en tu conciencia no haya dobleces. Se constante en la oraci&oacute;n. Enam&oacute;rate del recogimiento, pues en &eacute;l encontrar&aacute;s luz para entender.</em></p> <p class="gris-6"><em>Que tu trato sea siempre amable. Interiormente no condenes a nadie. Deja a un lado los cotilleos, que solo producen menosprecio y distracci&oacute;n. Inf&oacute;rmate de lo que ocurre en el mundo, pero no seas mundano. Tr&aacute;zate objetivos claros, evitando toda dispersi&oacute;n. Sigue las huellas que han dejado marcadas los mejores.</em></p> <p class="gris-6"><em>Archiva en tu memoria todo lo bueno que oigas y veas, venga de donde venga. Esfu&eacute;rzate por comprender lo que leas. Disipa las dudas que te surjan. Ve llenando tu mente de cosas como quien va llenando un vaso: poco a poco. Calibra tus fuerzas y no pretendas alcanzar lo que rebasa tus posibilidades.</em></p> <p class="gris-6"><em>Si haces todo esto, mientras vivas, ser&aacute;s como una cepa cargada de racimos en la vi&ntilde;a del Se&ntilde;or. Adem&aacute;s, conseguir&aacute;s lo que te propongas&rdquo;.</em></p> <p><strong>Mi comentario</strong>: La carta est&aacute; llena de pedagog&iacute;a. Para aprender hay que comenzar por el principio, por las bases, por lo sencillo, para poder ascender a lo complicado. El aprendizaje supone tiempo y esfuerzo; aqu&iacute; no valen los atajos. Pero el aprendizaje exige una vida serena y sosegada. El ruido, el bullicio, no ayuda al estudio; el silencio es el mejor clima para aprender. Silencio que supone una vida sana y equilibrada.</p> <p>M&aacute;s all&aacute; del esfuerzo y de una vida recogida, hay dos consejos que conviene resaltar: por una parte, el estudiante debe resolver las dudas que le surjan. Solo as&iacute; se puede profundizar en las materias. La duda es un momento importante, si es expresi&oacute;n de una inquietud. Pero quedarse en la duda es no avanzar en el conocer. Por eso, el estudiante debe preguntar, exigir que sus profesores resuelvan sus dudas y respondan a sus preguntas. Un profesor que no sabe responder, es un mal profesor.</p> <p>Por otra parte, sto. Tom&aacute;s recomienda acoger lo bueno, venga de donde venga. En la Suma de Teolog&iacute;a har&aacute; suyo este axioma: la verdad, la diga quien la diga, proviene del Esp&iacute;ritu Santo; y a&ntilde;ade: incluso aunque la dijera el diablo. Jes&uacute;s, a aquellos que le acusaban de expulsar demonios por el poder de Satan&aacute;s, les respondi&oacute;: deber&iacute;ais alegraros, porque de lo que se trata es de que aparezca el bien; y si Satan&aacute;s colabora en esta aparici&oacute;n, significa que Satan&aacute;s lucha contra s&iacute; mismo.</p> <p>La verdad, el bien, la belleza, venga de donde, lo haga qui&eacute;n lo haga y lo diga qui&eacute;n lo diga, es un reflejo de la verdad, el bien y la belleza divina. Nosotros, muchas veces rechazamos sin examinarlo lo que dicen nuestros enemigos y aprobamos, tambi&eacute;n sin examinarlo, lo que dicen y hacen nuestros amigos. Es una actitud no s&oacute;lo perezosa, sino insensata. Todo lo que nos ayuda a entender y a conseguir la verdad, es bien venido. Y si viene de nuestros enemigos, debemos estar agradecidos a nuestros enemigos porque nos ayudan a alcanzar la verdad.</p>Martín Gelabert Ballester, OPThu, 25 Jan 2018 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/consejos-de-tomas-de-aquino-un-estudiante/El infierno es papá y mamáhttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/el-infierno-es-papa-y-mama/<p>Para algunos ni&ntilde;os o ni&ntilde;as el infierno ha sido el pederasta de turno (cl&eacute;rigo o no cl&eacute;rigo). En el &uacute;ltimo caso publicado y llamativo el infierno han sido los propios padres. Me estoy refiriendo a esta pareja norteamericana, aparentemente muy religiosa, que ha tenido esclavizados a sus trece hijos pr&aacute;cticamente durante toda la vida: hambrientos, malolientes, encadenados, palizas, &iquest;para qu&eacute; seguir? Conozco alg&uacute;n caso de ni&ntilde;a o ni&ntilde;o abusado por sus propios familiares. Y conozco tambi&eacute;n alg&uacute;n caso de ni&ntilde;os o ni&ntilde;as no bien queridos por sus padres. No estoy hablando de los habituales problemas de relaci&oacute;n. Estoy hablando de mal trato y de no querencia. Parece dif&iacute;cil maltratar a los hijos peque&ntilde;os, pero hay casos. M&aacute;s de los que se conocen y se denuncian.</p> <p>&iquest;Hasta d&oacute;nde puede llegar la maldad humana?, &iquest;hasta d&oacute;nde, en el ser humano, la animalidad puede con la racionalidad? Claro que esta animalidad est&aacute; bien alimentada por la tentaci&oacute;n luciferina del esp&iacute;ritu al que se le ocurren los peores pensamientos y las peores ideas. Esta violencia familiar no es m&aacute;s que un reflejo de la violencia social, y es una muestra extrema de un pecado que a todos nos acosa. Por eso, tales casos son una llamada de atenci&oacute;n a aquellos que nos creemos buenos: &ldquo;el que crea estar en pi&eacute;, mire no caiga&rdquo; (1 Cor 10,12).</p> <p>El infierno es pap&aacute; y mam&aacute;, <a href="https://www.msn.com/es-cl/video/viral/el-infierno-de-mam%C3%A1-y-pap%C3%A1/vp-AAuWw22">titular</a> que me he permitido copiar, es una buena llamada de atenci&oacute;n para aquellos que dicen que no existe el infierno; y tambi&eacute;n para aquellos que dicen que el infierno es creaci&oacute;n de Dios. Los que dicen que no existe deber&iacute;an mirar tantas situaciones infernales intrahist&oacute;ricas, a menor escala en las familias; y a mayor escala en situaciones como Auschwitz, Camboya, Gulag (= campos correccionales sovi&eacute;ticos), etc., etc.</p> <p>Estas situaciones infernales no las ha creado ni querido Dios, son obra de la maldad humana. Dios s&oacute;lo sabe hacer cielos, s&oacute;lo quiere nuestro bien, el bien de todos, tambi&eacute;n el bien de los que hacen el mal. El bien de los que hacen el mal comienza por la conversi&oacute;n, por el cambio de actitudes y de mentalidad, por decidirse a hacer el bien.</p>Martín Gelabert Ballester, OPSun, 21 Jan 2018 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/el-infierno-es-papa-y-mama/La increencia ayuda a comprender la fehttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-increencia-ayuda-comprender-la-fe/<p>Tanto la creencia como la increencia tienen su propia l&oacute;gica. En uno y otro caso se trata de opciones serias que comprometen la vida entera y que, por tanto, hay que justificar. Hay razones para creer y tambi&eacute;n para no creer. M&aacute;s a&uacute;n, entre creencia e increencia hay una relaci&oacute;n escondida: en muchas ocasiones las razones del no creyente son las preguntas y problemas del creyente. Y, a la inversa, las buenas razones del creyente, deber&iacute;an hacer pensar al no creyente.</p> <p>Hoy la creencia no cuenta con el apoyo social del que parece que gozaba en tiempos pret&eacute;ritos. Pero no es este el principal motivo por el que la fe es cuestionada. El cuestionamiento de la fe procede de la propia fe. No existe una fe invulnerable, al abrigo de toda sospecha, aunque s&oacute;lo sea porque la oscuridad forma parte de la fe. As&iacute;, una reflexi&oacute;n sobre la incredulidad ayuda a la propia comprensi&oacute;n del creyente, pues &eacute;ste debe ser consciente de las dificultades que surgen contra la fe, precisamente para llegar a la madurez de la fe. En este sentido Tom&aacute;s de Aquino afirmaba que &ldquo;los sabios&rdquo;, o sea, los que conocen las dificultades para creer &ldquo;tienen mayor m&eacute;rito al creer, puesto que no abandonaron la fe ante las razones aducidas contra ella por los fil&oacute;sofos o por los herejes&rdquo;. Y el Vaticano II dice: &ldquo;las dificultades no da&ntilde;an necesariamente a la vida de fe; por el contrario, pueden estimular la mente a una m&aacute;s cuidadosa y profunda inteligencia de aqu&eacute;lla&rdquo;.</p> <p>M&aacute;s a&uacute;n, si no fuera posible el ate&iacute;smo tampoco ser&iacute;a posible la fe. El ate&iacute;smo no es un asunto de conciencia deformada, ni de inteligencia limitada. Es una de las posibilidades del ser humano, perfectamente comprensible desde la fe. Pues si la fe tiene sus razones, no es el resultado de un razonamiento, sino la respuesta libre a una oferta gratuita, que desborda toda expectativa (cf. 1Co 2,7-9) y que se presenta como el Misterio por excelencia. Este misterio, Dios mismo que se nos da, si bien va al encuentro de las m&aacute;s &iacute;ntimas aspiraciones del ser humano, no se reduce a la l&oacute;gica de la existencia humana, sino que va m&aacute;s all&aacute; de ella. Por eso no se puede imponer. El &ldquo;no entenderlo&rdquo; tiene su l&oacute;gica. M&aacute;s a&uacute;n, forma parte de la fe.</p> <p>Adem&aacute;s, si la fe es una oferta, eso quiere decir que se ofrece a una persona ya constituida, que puede decir: no. Para mantener la gratuidad de la fe es necesario afirmar la consistencia de lo humano. Si el ser humano necesitara de Dios para ser humano (aunque ciertamente, desde otro punto de vista necesita de Dios para ser), Dios no ser&iacute;a gratuito, sino necesario, y se impondr&iacute;a necesariamente a todas las criaturas racionales. La gratuidad del Dios que se nos da, obliga a mantener la consistencia y la libertad humanas. Dios se revela mejor como Dios creando un hombre capaz de ate&iacute;smo que creando un esclavo que le adorar&iacute;a sin libertad.</p>Martín Gelabert Ballester, OPThu, 18 Jan 2018 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-increencia-ayuda-comprender-la-fe/San Antonio y el demoniohttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/san-antonio-y-el-demonio/<p>La tradici&oacute;n cuenta que san Antonio Abad fue acosado y tentado por el demonio. Recordando esta tradici&oacute;n la oraci&oacute;n para despu&eacute;s de la comuni&oacute;n de la Misa de San Antonio pide a Dios que nos conceda &ldquo;superar las insidias del enemigo, como le otorgaste al abad san Antonio la gloriosa victoria sobre el poder de las tinieblas&rdquo;.</p> <p>La figura de san Antonio es muy popular en la isla de Mallorca. No solo por el santo, sino por la figura del demonio que siempre le est&aacute; rondando. As&iacute;, el d&iacute;a de la fiesta del santo, en los distintos pueblos de la isla hay personas que se disfrazan como demonios, que bailan y cantan en honor al santo. La <a href="https://www.youtube.com/watch?v=6r6RL6j1rLk">copla m&aacute;s conocida</a> dice as&iacute;: &ldquo;Sant Antoni i el Dimoni / jugaven a trenta un, /el Dimoni va fer trenta, /Sant Antoni trenta un&rdquo; (San Antonio y el demonio jugaban a treinta y uno, el Demonio alcanz&oacute; los treinta puntos, San Antonio logr&oacute; treinta y uno).</p> <p>El treinta y uno es un juego de naipes. La meta es obtener un valor de puntos lo m&aacute;s cercano posible a 31. Pues bien, la canci&oacute;n deja muy claro que el demonio es muy poderoso, h&aacute;bil y astuto. Jugar con &eacute;l es peligroso, porque siempre tiene muchas cartas para vencer. Sin embargo, san Antonio, cuando el demonio quer&iacute;a jugar con &eacute;l, siempre le venc&iacute;a, porque el santo ten&iacute;a mejor apoyo que el demonio.</p> <p>Yendo m&aacute;s all&aacute; de la imaginer&iacute;a popular, yo dir&iacute;a que hoy las fuerzas del mal son poderosas y toman forma en la pol&iacute;tica, la econom&iacute;a, la cultura y, a veces, hasta en la religi&oacute;n. A la vista de muchos desastres humanos que asolan a nuestras sociedades, se dir&iacute;a que no hay nada que hacer, que la batalla contra ellos est&aacute; perdida de antemano. Y, sin embargo, hoy es m&aacute;s necesario que nunca anunciar y recuperar la esperanza. Esa esperanza que nos conforta y nos dice que el bien siempre es m&aacute;s poderoso que el mal. Esa esperanza que nos moviliza para oponernos a todo mal, para plantarle cara, aunque a veces parezca que vamos a perder. La esperanza es la virtud de los fuertes. Pero exige paciencia. Y, sobre todo, exige decisi&oacute;n, para no quedarnos cruzados de brazos ante mal. La resignaci&oacute;n no es ni humana ni cristiana.</p> <p>Miguel de Unamuno dec&iacute;a que si el hombre se cruza de brazos, Dios se echa a dormir. Importa, pues, que salgamos de nuestro letargo y nos decidamos a oponernos con toda nuestra vida a todo lo que atenta contra la dignidad y la grandeza de la persona humana, para que as&iacute; Dios se despierte. Cuando luchamos contra el mal, cuando no perdemos la esperanza, Dios est&aacute; siempre a nuestro lado. Y as&iacute;, aunque el &ldquo;demonio&rdquo; parezca que est&aacute; a punto de triunfar, porque sus cartas en el juego alcanzan hasta treinta, la esperanza nos asegura que aquellos que trabajan por el bien tienen cartas mejores y logran los treinta y un puntos.</p>Martín Gelabert Ballester, OPSun, 14 Jan 2018 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/san-antonio-y-el-demonio/¿Qué pan pedimos en el padrenuestro?http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/que-pan-pedimos-en-el-padrenuestro/<p>La respuesta m&aacute;s habitual a la pregunta que encabeza este art&iacute;culo es: el pan de cada d&iacute;a, o sea, lo necesario para vivir. No pedimos la opulencia o la riqueza, sino lo que de verdad necesitamos. Este lectura es leg&iacute;tima y con toda seguridad hay que incluirla en la petici&oacute;n de la oraci&oacute;n que Jes&uacute;s ense&ntilde;&oacute;.</p> <p>Ahora bien, este &ldquo;pan de cada d&iacute;a&rdquo; podr&iacute;a tener otro sentido. Los ex&eacute;getas reconocen que es la traducci&oacute;n de un t&eacute;rmino dif&iacute;cil, que tiene un sentido de presente, pero tambi&eacute;n un sentido de futuro (y entonces habr&iacute;a que traducirlo como el pan del ma&ntilde;ana, el pan del futuro). De hecho, esta expresi&oacute;n, tal como la han interpretado los primeros escritores cristianos, podr&iacute;a referirse al pan de la Eucarist&iacute;a (el verdadero pan escatol&oacute;gico), de modo que una posible traducci&oacute;n ser&iacute;a: el pan de la vida eterna, antic&iacute;panoslo hoy. Este pan de la vida eterna se anticipa en la eucarist&iacute;a, en donde recibimos la prenda de la gloria futura.</p> <p>San Jer&oacute;nimo traduce la misteriosa palabra (&ldquo;epio&uacute;sios&rdquo;) por &ldquo;supersubstantialis&rdquo;. Este pan super sustancial, esta sustancia nueva, superior, Jer&oacute;nimo interpreta que se nos da en el Sant&iacute;simo Sacramento, verdadero pan de vida: &ldquo;&eacute;ste es el pan que baja del cielo, para que quien lo coma no muera&rdquo; (Jn 6,50); &ldquo;vuestros padres comieron el man&aacute; en el desierto&rdquo; (Jn 6,31) y segu&iacute;an teniendo hambre, y murieron (como nosotros). El pan material no sacia, ni llena el coraz&oacute;n, ni asegura la alegr&iacute;a. &ldquo;El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitar&eacute; en el &uacute;ltimo d&iacute;a&rdquo; (Jn 6,54).</p> <p>En esta petici&oacute;n del padrenuestro quedan ligadas nuestras propias necesidades con las necesidades de los hermanos (por eso pedimos &ldquo;nuestro&rdquo; pan y no mi pan), pero al mismo tiempo este pan (sobre todo cuando es compartido) nos hace anhelar este banquete celeste, en donde no habr&aacute; ya m&aacute;s necesidad, pues rebosaremos de todo bien. Esta mesa celestial se anticipa en el banquete de la eucarist&iacute;a, y se nos anuncia y promete en el pan de la palabra de Dios.</p>Martín Gelabert Ballester, OPTue, 09 Jan 2018 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/que-pan-pedimos-en-el-padrenuestro/Jesús, bautizado como pecadorhttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/jesus-bautizado-como-pecador/<p>Es una pena que no prestemos suficiente atenci&oacute;n a la fiesta del bautismo del Se&ntilde;or. Con el bautismo de Jes&uacute;s seguimos en plena celebraci&oacute;n del misterio de la Encarnaci&oacute;n. Sin embargo, suele ser habitual que, en este domingo, las homil&iacute;as se centren en el bautismo cristiano. Esa es una mala lectura del bautismo de Jes&uacute;s. Pues Jes&uacute;s no fue bautizado en el nombre del Padre, del Hijo y del Esp&iacute;ritu Santo. Hubiera sido cuando menos sorprendente que fuera bautizado en el nombre del Hijo. Jes&uacute;s fue bautizado por Juan (un inferior a &eacute;l) con un bautismo de penitencia para el perd&oacute;n de los pecados.</p> <p>Los primeros cristianos tuvieron serias dificultades para comprender y aceptar el bautismo de Jes&uacute;s. De hecho, un evangelio ap&oacute;crifo niega expl&iacute;citamente que Jes&uacute;s fuera bautizado por Juan apelando a que Jes&uacute;s no hab&iacute;a cometido pecado. Esta dificultad es la que mueve a los ex&eacute;getas a afirmar que el bautismo de Jes&uacute;s es uno de los hechos m&aacute;s &ldquo;hist&oacute;ricos&rdquo; de su vida, en el sentido moderno que damos a la palabra historia: acontecimiento realmente sucedido. Si fue as&iacute;, si Jes&uacute;s fue a que le bautizara un inferior y encima para el perd&oacute;n de los pecados, hay que explicar qu&eacute; sentido tiene y c&oacute;mo se compagina este bautismo con el hecho de que Jes&uacute;s &ldquo;no cometiera pecado ni encontraran enga&ntilde;o en su boca&rdquo;, como bien dice 1 Pe 2,22.</p> <p>Jes&uacute;s se pone conscientemente en la cola de los pecadores, desciende a las profundidades de la tierra, pues el r&iacute;o Jord&aacute;n descansa sobre una depresi&oacute;n a unos 408-416 metros debajo del nivel del mar; esto lo convierte en el r&iacute;o con la elevaci&oacute;n m&aacute;s baja en todo el mundo. Resulta significativo eso de situarse en la cola de los pecadores y en lo m&aacute;s bajo de la tierra. El que no tiene pecado y est&aacute; por encima de todo, se sit&uacute;a en el lugar contrario al que le corresponde. &iquest;Por qu&eacute;? Jes&uacute;s se solidariza con los pecadores y confiesa los pecados. No su propio pecado, sino el pecado del mundo, el pecado de sus hermanos los hombres, que &eacute;l asume. El es el &ldquo;cordero de Dios que quita el pecado del mundo&rdquo;. Para quitarlo, primero lo asume.</p> <p>El bautismo de Jes&uacute;s es una de las mejores manifestaciones de hasta d&oacute;nde llega la Encarnaci&oacute;n: Jes&uacute;s no asume una carne humana ideal, sino la carne de una humanidad pecadora. Cuando el cuarto evangelio dice que &ldquo;el Verbo se hizo carne&rdquo;, esta carne es &ldquo;carne de pecado&rdquo;. Hasta ah&iacute; llega la solidaridad de Jes&uacute;s, hasta ah&iacute; llega su amor. Y porque llega hasta ah&iacute;, tiene el gran poder de quitar el pecado del mundo.</p>Martín Gelabert Ballester, OPFri, 05 Jan 2018 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/jesus-bautizado-como-pecador/Pasos por el camino de la pazhttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/pasos-por-el-camino-de-la-paz/<p>Los conflictos y las guerras existen desde que el mundo es mundo. Los conflictos tienen su sede en el coraz&oacute;n del hombre. Por desgracia, antes o despu&eacute;s, todos sucumbimos a la tentaci&oacute;n de hacer el mal y de rechazar al pr&oacute;jimo. &iquest;Por qu&eacute;, si estamos hechos para vivir en comuni&oacute;n y, siempre, de una u otra forma, necesitamos de los dem&aacute;s? Los seres humanos, como sujetos finitos, tenemos una tendencia al ego&iacute;smo y a la autorreferencialidad que s&oacute;lo con dificultad somos capaces de desenmascarar como falsa y como arraigada ilusi&oacute;n, por no hablar de superarla. Este ego&iacute;smo que, en ocasiones, se traduce en envidia, nos quita la paz. Pero si no logramos la armon&iacute;a interior, la paz del coraz&oacute;n, nunca lograremos una paz aut&eacute;ntica y duradera entre las personas y los pueblos. S&oacute;lo los pac&iacute;ficos y pacificados pueden ser pacificadores.</p> <p>Al final de su vida, consciente de que lo iban a matar, Jes&uacute;s se despide de sus mejores amigos y les deja en herencia tres grandes dones, &iacute;ntimamente relacionados: el amor, la alegr&iacute;a y la paz: &ldquo;os dejo la paz, mi paz os doy&rdquo;; pero con una aclaraci&oacute;n importante: &ldquo;no os la doy como la da el mundo&rdquo; (Jn 14,17). La paz que ofrece el mundo es la de los vencedores que acallan a sus enemigos. La paz de Jes&uacute;s es fruto del amor, que perdona las ofensas, respeta al diferente y le ama en su diferencia. Los cristianos deber&iacute;amos hace de cada d&iacute;a un d&iacute;a mundial de la paz. Para ello nada mejor que acoger esta profec&iacute;a inspirada por el Esp&iacute;ritu Santo que anuncia que el ni&ntilde;o nacido en Bel&eacute;n &ldquo;guiar&aacute; nuestros pasos por el camino de la paz&rdquo; (Lc 1,79).</p>Martín Gelabert Ballester, OPMon, 01 Jan 2018 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/pasos-por-el-camino-de-la-paz/Migrantes y refugiados en busca de pazhttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/migrantes-y-refugiados-en-busca-de-paz/<p>Debido a una iniciativa de Pablo VI, el nuevo a&ntilde;o comenzar&aacute; con la celebraci&oacute;n de la &ldquo;Jornada mundial de la paz&rdquo;. El lema propuesto por el Papa Francisco no puede ser de mayor actualidad: &ldquo;migrantes y refugiados: hombres y mujeres que buscan la paz&rdquo;. El lema indica que, al menos de entrada, muchos no emigran por motivos econ&oacute;micos o incluso pol&iacute;ticos, sino buscando un lugar d&oacute;nde vivir en paz. Para encontrarlo, dice el Papa, estas personas &ldquo;est&aacute;n dispuestas a arriesgar sus vidas&rdquo;. El Papa se pregunta por qu&eacute; hay tantos refugiados y migrantes. Y responde: los conflictos armados y la violencia organizada provocan el desplazamiento de personas. A&ntilde;ade, citando a Benedicto XVI: hay otras razones, ante todo &ldquo;el anhelo de una vida mejor, a lo que se une en muchas ocasiones el deseo de querer dejar atr&aacute;s la desesperaci&oacute;n de un futuro imposible de construir&rdquo;.</p> <p>El Papa constata que la mayor&iacute;a de esos migrantes lo hacen siguiendo un procedimiento regulado, pero otros se ven forzados a tomar otras v&iacute;as. Dicho de otra manera: a veces las v&iacute;as legales parecen imposibles, bloqueadas o demasiado lentas. A esto hay que a&ntilde;adir, dice Francisco, que en muchos pa&iacute;ses de destino se enfatizan los riesgos para la seguridad nacional o el coste de la acogida de los que llegan, despreciando as&iacute; la dignidad humana que se ha de reconocer a todos. Los que fomentan el miedo hacia los migrantes, en ocasiones con fines pol&iacute;ticos, en lugar de construir la paz siembran la violencia.</p> <p>Acoger al hermano extra&ntilde;o y distinto no es f&aacute;cil, porque lo extra&ntilde;o produce desconfianza. Pero cuando a la extra&ntilde;eza se le junta la ilegalidad, la acogida resulta a&uacute;n m&aacute;s complicada. Qui&eacute;n ayuda a esas personas, se arriesga a cometer un delito. Por eso el Papa habla de una estrategia que vaya m&aacute;s all&aacute; de la compasi&oacute;n y entre en el terreno de la acci&oacute;n. La primera de las acciones que el Papa recomienda va en l&iacute;nea &ldquo;de ampliar las posibilidades de entrada legal, no expulsar a los desplazados y a los inmigrantes a lugares donde les espera la persecuci&oacute;n y la violencia, y equilibrar la preocupaci&oacute;n por la seguridad nacional con la protecci&oacute;n de los derechos fundamentales&rdquo;.</p> <p>A la hora de la verdad, no todos podemos y, lo que es m&aacute;s serio, no todos estamos dispuestos a complicarnos la vida para acoger a esas personas. Pero, al menos, todos deber&iacute;amos apoyar a quienes les acogen y dejar clara nuestra postura a favor del reconocimiento de la dignidad inviolable de los que huyen de un peligro real en busca de asilo y seguridad, evitando su explotaci&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo dejar clara nuestra postura? Un cristiano debe estar convencido, y decir alto y claro que &ldquo;tanto emigrantes como poblaciones locales que los acogen, forman parte de una sola familia, y todos tienen el mismo derecho a gozar de los bienes de la tierra, cuya destino es universal, como ense&ntilde;a la doctrina social de la Iglesia&rdquo; (palabras de Benedicto XVI, citadas por Francisco).</p>Martín Gelabert Ballester, OPThu, 28 Dec 2017 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/migrantes-y-refugiados-en-busca-de-paz/Cuento de Navidadhttp://nihilobstat.dominicos.org/articulos/cuento-de-navidad/<p>El cuento es de un dominico alem&aacute;n del siglo XIV, el Maestro Ekchart. Dice este m&iacute;stico renano en su Serm&oacute;n XXII:</p> <p>&ldquo;La m&aacute;xima merced que Dios le hizo jam&aacute;s al hombre fue el hecho de que se hiciera hombre. Quiero relataros un cuento que viene perfectamente al caso:</p> <p>Hab&iacute;a un marido rico y una mujer rica. Luego, la mujer tuvo un accidente de modo que perdi&oacute; un ojo; por eso se puso muy triste. Entonces, el marido la vino a ver y dijo: &lsquo;Mujer, &iquest;por qu&eacute; est&aacute;is tan triste? No deb&eacute;is entristeceros por haber perdido vuestro ojo&rsquo;. Ella contesto: &lsquo;Se&ntilde;or, no me entristece el hecho de haber perdido mi ojo, me entristece m&aacute;s bien porque me parece que por ello me amar&eacute;is menos&rsquo;. Entonces dijo &eacute;l: &lsquo;Mujer, yo os amo&rsquo;. Al poco tiempo, &eacute;l mismo se vaci&oacute; un ojo y fue a ver a la mujer y dijo: &lsquo;Mujer, para que cre&aacute;is ahora que os amo, me he igualado a vos, ya no tengo sino un solo ojo&rsquo;.</p> <p>Lo mismo sucede con el ser humano: apenas pod&iacute;a creer lo mucho que lo amaba Dios hasta que Dios mismo al fin se vaci&oacute; un ojo y adapt&oacute; la naturaleza humana. Esto es lo que significa: &lsquo;Se hizo carne&rsquo; (Jn 1,14). Nuestra Se&ntilde;ora dijo: &lsquo;&iquest;C&oacute;mo podr&aacute; ser esto?&rsquo;. Entonces dijo el &aacute;ngel: &lsquo;El Esp&iacute;ritu Santo descender&aacute; sobre ti&rsquo; desde el trono alt&iacute;simo, desde el Padre de la luz eterna&rdquo;.</p>Martín Gelabert Ballester, OPSun, 24 Dec 2017 00:00:00 +0100http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/cuento-de-navidad/