Nihil Obstathttp://nihilobstat.dominicos.org/Este blog trata de cuestiones religiosas, teológicas y eclesiales. Busca ser un espacio de reflexión y diálogo.esCopyright 2026 Orden de Predicadores. Todos los derechos reservados.Sat, 22 Aug 2026 00:00:00 +020020La vida humana marcada por la gratuidadhttps://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-vida-humana-marcada-por-la-gratuidad/ <![CDATA[ <p>En este mundo se habla mucho de derechos, unos m&aacute;s dignos y leg&iacute;timos que otros: derecho al trabajo, a tener una buena vivienda, a ganar un sueldo justo, derecho al asilo, derecho sobre mi cuerpo. Se habla menos de deberes, aunque alguna vez se recuerda que no hay derechos sin deberes: el derecho que tengo a que los dem&aacute;s me traten bien, implica por mi parte el deber de tratar bien a los dem&aacute;s. Por otra parte, las ganas que tengo de poseer algo comporta el deber de abonar su coste.</p> <p>De lo que realmente se habla poco es de gratuidad, entre otras cosas porque solemos asociar lo gratuito a lo poco valioso. En el fondo, pensamos que nadie da nada gratis. Esta mentalidad marcada por los derechos y los deberes nos impide ver la realidad. Y la realidad es que en la base de todo lo que tenemos y podemos hay una gratuidad radical que marca todo lo que somos. Lo m&aacute;s valioso lo hemos conseguido gratis, sin abonar nada por ello. San Pablo se preguntaba: &ldquo;&iquest;qu&eacute; tienes que no hayas recibido?&rdquo; (1 Cor 4,7). Bien pensado, todo lo que tenemos es un don, empezando por el don fundamental de la vida.</p> <p>La vida no nos la hemos ganado, no la hemos conseguido con nuestras fuerzas o nuestro trabajo, nos la hemos encontrado. Yo no soy el autor de mi existencia, en todo caso soy su cuidador. La vida es un don. Un dinamismo de gracia sostiene la entera realidad. Ser es ser donado y la vida solo puede ser recibida. Que la existencia es perfecta gracia est&aacute; en el dato evidente de que se ha recibido sin merecimiento porque no hab&iacute;a posibilidad alguna de merecerla. Por otra parte, todos nos hemos encontrado con un mundo habitable y humanamente conformado, as&iacute; como un lenguaje y unas experiencias que nos permiten orientarnos en el mundo y desarrollar nuestra identidad.</p> <p>Si nos hemos encontrado con la vida eso significa que alguien nos la ha regalado. Para los creyentes, la vida es un regalo de Dios. Para los no creyentes la vida es un regalo de la naturaleza. Esta respuesta deber&iacute;a, al menos, preguntarse de d&oacute;nde ha salido la naturaleza y de d&oacute;nde saca la naturaleza inanimada el extraordinario poder de dar vida y vida inteligente. En todo caso, aceptado el regalo de la vida, podemos afirmar que todo lo que ella conlleva es tambi&eacute;n un regalo. Los regalos est&aacute;n para ser acogidos. Y la acogida requiere un gesto o una palabra de agradecimiento. El don es gratuito, pero eso no quita que quien lo ha recibido debe, en justa correspondencia, agradecer el don, que sigue siendo don, aunque no haya agradecimiento. Precisamente, cuando no hay agradecimiento, el don gratuito se manifiesta en forma de perd&oacute;n.</p> <p>En este mundo, la gratuidad no es muy valorada. Lo gratuito parece que vale poco. Lo que vale, lo que importa son los negocios, las ganancias. Precisamente porque el mundo no valora la gratuidad, no comprende el perd&oacute;n. M&aacute;s que perd&oacute;n, lo que se reclama y exige es justicia: el que la hace la paga. Sin embargo, la entera realidad que sostiene al ser humano es pura gracia. Eso nos llama a elaborar una comprensi&oacute;n de la realidad bajo el dinamismo constitutivo de la gracia. Construir un mundo solo a base de justicia resulta insuficiente si la justicia no se abre al amor y se prolonga en el amor. El canon de la justicia es necesario, pero llevado al extremo corre el riesgo de convertirse en relaci&oacute;n de poder, por no decir de venganza.</p> ]] Martín Gelabert Ballester, OPSat, 22 Aug 2026 00:00:00 +0200https://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-vida-humana-marcada-por-la-gratuidad/Razones para vivir y para esperarhttps://nihilobstat.dominicos.org/articulos/razones-para-vivir-y-para-esperar/ <![CDATA[ <p>Son muchos los rasgos sombr&iacute;os que caracterizan el momento actual. Hay un desencanto generalizado ante las promesas de progreso y prosperidad prometidas por la ilustraci&oacute;n. Las guerras se suceden unas a otras. Nos hemos acostumbrado al deterioro ecol&oacute;gico, al hambre en el mundo y a otras adversidades. Encontramos un desencanto generalizado, sobre todo ante la pol&iacute;tica, pero tambi&eacute;n en ciertas actitudes eclesiales. Se dir&iacute;a que bastantes acontecimientos que estamos viviendo no conducen a ninguna parte, o por mejor decir, conducen derechos a la muerte en todas sus formas: aburrimiento, cansancio, desilusi&oacute;n, ego&iacute;smo, insolidaridad. De ah&iacute; la gran actualidad que siguen teniendo estas palabras del concilio Vaticano II: &ldquo;Se puede pensar con toda raz&oacute;n que el porvenir de la humanidad est&aacute; en manos de quienes sepan dar a las generaciones venideras razones para vivir y razones para esperar&rdquo; (<em>Gaudium et Spes</em>, 31).</p> <p>En unos tiempos como los nuestros, donde parece que no hay nada que esperar y muy poco que vivir, se necesitan m&aacute;s que nunca personas que aporten una luz que devuelva a los seres humanos las ganas de vivir, y alejen el miedo a la vida y el miedo a la muerte que a todos nos embarga. Luz que, en tiempos de guerra, llame a la paz; en tiempos de odio, reparta amor; en tiempos de escasez, comparta lo que hay. El auge de los hor&oacute;scopos y de los adivinos muestra, como en negativo, la imperiosa necesidad que todos sentimos de escuchar &ldquo;buenas noticias&rdquo;. Ante el vac&iacute;o existencial, el hombre est&aacute; en busca de sentido.</p> <p>Las sectas y algunos movimientos religiosos logran captar adeptos porque ofrecen una predicaci&oacute;n cercana, c&aacute;lida, acogedora y fraterna. No importan demasiado los presupuestos y fundamentos te&oacute;ricos del grupo elegido, si en &eacute;ste hay afecto y calor humano, si ofrece seguridad y protecci&oacute;n. De ah&iacute; la urgencia de que la Iglesia, donde sea necesario, renueve su lenguaje, su pastoral, sus estructuras, de modo que en ellas se transparente la verdad de Jesucristo, &ldquo;gozo del coraz&oacute;n humano y plenitud total de todas sus aspiraciones&rdquo; (<em>Gaudium et Spes</em>, 45), &ldquo;principio y modelo de una humanidad renovada, a la que todos aspiran, llena de amor fraterno, de sinceridad y de esp&iacute;ritu de paz&rdquo; (<em>Ad gentes</em>, 8).</p> <p>M&aacute;s que ante una &eacute;poca de cambios, estamos ante un cambio de &eacute;poca: han cambiado las convicciones profundas desde las que las personas miran la vida, buscan la felicidad, entienden lo sagrado y se relacionan con Dios y los dem&aacute;s. Hoy lo sagrado se coloca sobre todo en la persona: su dignidad, su libertad, sus sentimientos, su capacidad de disfrutar de la vida. Precisamente ah&iacute; es donde Jes&uacute;s colocaba lo sagrado: en el amor al pr&oacute;jimo uno se encuentra con Dios, aunque no sea consciente de ello.</p> ]] Martín Gelabert Ballester, OPMon, 17 Aug 2026 00:00:00 +0200https://nihilobstat.dominicos.org/articulos/razones-para-vivir-y-para-esperar/"Pascua" de Maríahttps://nihilobstat.dominicos.org/articulos/pascua-de-maria/ <![CDATA[ <p>Celebramos, en pleno mes de agosto, la fiesta de la Asunci&oacute;n de la Virgen Mar&iacute;a. En esta solemnidad contemplamos la entrada de Mar&iacute;a en la gloria del cielo. En cierto modo podemos decir que celebramos su &ldquo;pascua&rdquo;, su paso de este mundo en el que la muerte es una llegada segura e infalible para todos, al mundo de Dios donde la muerte ya no tiene ning&uacute;n dominio. Como Cristo resucit&oacute; de entre los muertos con su cuerpo glorioso y subi&oacute; al cielo, la Virgen Mar&iacute;a, asociada plenamente a su Hijo, tambi&eacute;n fue elevada al cielo con toda su persona. Junto a Jes&uacute;s, que es la &ldquo;primicia&rdquo; de los resucitados (1 Co 15,20.23), la Virgen, seg&uacute;n proclama el prefacio de su fiesta, aparece como &ldquo;figura y primicia de la Iglesia, que un d&iacute;a ser&aacute; glorificada, se&ntilde;al de esperanza y consuelo del pueblo peregrino&rdquo;. Mar&iacute;a nos se&ntilde;ala la meta a la que todos y cada uno estamos destinados y esperamos llegar. La fiesta de la Asunci&oacute;n es, por tanto, una fiesta que debe llenar nuestra vida de alegr&iacute;a y esperanza.</p> <p>Esta fiesta constituye una ocasi&oacute;n propicia para meditar sobre el valor de nuestra existencia humana en la perspectiva de la eternidad. Los cristianos sabemos que somos peregrinos y hu&eacute;spedes sobre la tierra, porque nuestra morada definitiva es el cielo (Heb 11,13.16). Desde all&iacute; Mar&iacute;a nos anima a no dejarnos seducir por todo lo que es ef&iacute;mero y pasajero. Y a no convertir en falsos absolutos realidades temporales que nunca deben separar ni dividir, como el partido pol&iacute;tico, el equipo de futbol, la patria o el dinero.</p> <p>Mar&iacute;a es un ejemplo para todos los creyentes. Nos anima a no desalentarnos ante las dificultades y los problemas de todos los d&iacute;as. Ella nos recuerda que lo esencial es buscar &ldquo;las cosas de arriba, no las de la tierra&rdquo; (Col 3,1-2). No se trata de olvidar nuestras tareas y obligaciones mundanas. Se trata de no creer que, en este mundo, en el que estamos de paso, se encuentra el fin &uacute;ltimo de nuestra vida. El cielo es nuestra meta. Si nuestra vida est&aacute; animada por esta convicci&oacute;n, afrontaremos nuestros problemas con m&aacute;s paz y serenidad, dando a las realidades terrenas su justo valor. Y podremos proclamar con el salmista: &ldquo;Por eso se me alegra el coraz&oacute;n, se gozan mis entra&ntilde;as, y mi carne descansa serena. Porque no me entregar&aacute;s a la muerte, ni dejar&aacute;s a tu fiel conocer la corrupci&oacute;n&rdquo;.</p> ]] Martín Gelabert Ballester, OPWed, 12 Aug 2026 00:00:00 +0200https://nihilobstat.dominicos.org/articulos/pascua-de-maria/¿Dónde hay plenitud de vida?https://nihilobstat.dominicos.org/articulos/donde-hay-plenitud-de-vida/ <![CDATA[ <p>Seguramente muchas personas responder&iacute;an a la pregunta que encabeza este articulo diciendo que hay plenitud de vida o, en t&eacute;rminos m&aacute;s sencillos, una buena vida, all&iacute; donde hay salud, dinero y amor. Aunque eso del amor suele confundirse con el sexo, y el sexo mal utilizado puede perjudicar la salud y desde luego est&aacute; muy alejado del amor que perdona y se entrega desinteresadamente. Al final todo se reduce a tener dinero. Ah&iacute; est&aacute; para muchos el criterio de la buena vida.</p> <p>Pero no es lo mismo buena vida que vida buena. Jes&uacute;s era amante de la fiesta y del buen vivir. Tanto que fue acusado de comil&oacute;n y bebedor. Pero el buen vivir, la vida buena, no consiste en mirarse solo a s&iacute; mismo buscando agotar todas las posibilidades de placer, sino en vivir teniendo en cuenta a los dem&aacute;s, pensando en los dem&aacute;s, viviendo para los dem&aacute;s. Solo el que busca la felicidad de los dem&aacute;s, ese y solo ese, trabaja por su propia felicidad. Este vivir para los dem&aacute;s es el secreto que el Evangelio nos descubre si queremos salvar la vida ya desde ahora: el que entrega su vida y la pierde por el Evangelio, ese la gana. Y de eso se trata: de ganar la vida.</p> <p>Jes&uacute;s afirma expl&iacute;citamente que ha venido para que tengamos vida y vida en abundancia. La pretensi&oacute;n de Jes&uacute;s es que haya vida en abundancia. Naturalmente, se trata de mucho m&aacute;s que la mera vida biol&oacute;gica. Una vida abundante y en plenitud es una vida con sentido. Hoy un miedo profundo ronda nuestras ciudades: el de que nada vale la pena, nada tiene sentido. De ah&iacute; las tentaciones fundamentalistas, que ofrecen respuestas demasiado f&aacute;ciles a problemas demasiado complejos. La Iglesia, por el contrario, aunque pretende que su mensaje est&aacute; cargado de sentido, no pretende tener respuesta a todas las cuestiones. El Vaticano II lo dice bien claro: no hay que pensar que &ldquo;los pastores est&aacute;n siempre en condiciones de poder dar inmediatamente soluci&oacute;n concreta en todas las cuestiones, a&uacute;n graves, que surjan. No es esta su misi&oacute;n&rdquo; (<em>Gaudium et Spes</em>, 43).</p> <p>La cuesti&oacute;n del sentido va unida a la cuesti&oacute;n de la verdad, del bien y del amor. Lo que da plenitud de vida es vivir en la verdad. Desgraciadamente, la mentira abunda. Se miente para ocultar el mal que uno hace. Se miente para aparentar. Pero detr&aacute;s de la apariencia solo hay la nada y el vac&iacute;o. La verdad est&aacute; unida al bien y al amor. Lo que nos da plenitud de vida es actuar en conciencia buscando el bien de los dem&aacute;s y sentirnos queridos, sabernos destinatarios de un amor pleno e incondicional.</p> <p>En Jes&uacute;s de Nazaret encontramos el modelo m&aacute;s acabado de un amor que toma partido a favor del bien y en contra del mal, un amor &ldquo;hasta el extremo&rdquo; (Jn 13,1), hasta m&aacute;s no poder. De ah&iacute; que Jes&uacute;s da la vida por sus amigos: &ldquo;no hay amor m&aacute;s grande que dar la vida por los amigos&rdquo; (Jn 15,13). Este amor es grande y hasta el extremo porque Jes&uacute;s nos considera a todos sus amigos, incluso a los que aparentemente son sus enemigos. Por eso da la vida &ldquo;por todos&rdquo;, como decimos en cada Eucarist&iacute;a, por todos &ldquo;para el perd&oacute;n de los pecados&rdquo;, de todos los pecados.</p> ]] Martín Gelabert Ballester, OPSun, 09 Aug 2026 00:00:00 +0200https://nihilobstat.dominicos.org/articulos/donde-hay-plenitud-de-vida/Domingo de Guzmán: oración y estudiohttps://nihilobstat.dominicos.org/articulos/domingo-de-guzman-oracion-y-estudio/ <![CDATA[ <p>Santo Domingo de Guzm&aacute;n tiene fama de haber sido un hombre de intensa oraci&oacute;n. El beato Jord&aacute;n de Sajonia, su sucesor en el gobierno de la Orden, escribi&oacute;: &ldquo;Durante el d&iacute;a nadie m&aacute;s accesible y afable que &eacute;l en su trato con los frailes y acompa&ntilde;antes. Durante la noche, nadie tan asiduo a las vigilias y a la oraci&oacute;n. Dedicaba el d&iacute;a al pr&oacute;jimo, la noche a Dios&rdquo;.</p> <p>La oraci&oacute;n es algo propio de todo cristiano. Una vida de fe sin oraci&oacute;n es inconcebible. No es extra&ntilde;o, pues, que se diga de todos los santos que han sido personas de oraci&oacute;n. Pero la oraci&oacute;n de santo Domingo tiene una caracter&iacute;stica peculiar, a saber, la integraci&oacute;n armoniosa entre oraci&oacute;n y actividad apost&oacute;lica. Seg&uacute;n el testimonio de las personas m&aacute;s cercanas a &eacute;l, &ldquo;hablaba siempre con Dios o de Dios&rdquo;. Esta observaci&oacute;n indica su comuni&oacute;n profunda con el Se&ntilde;or y, al mismo tiempo, el compromiso de llevar a los dem&aacute;s esta comuni&oacute;n con Dios. Tom&aacute;s de Aquino traducir&aacute; el &ldquo;hablar con Dios&rdquo; de santo Domingo por <em>contemplari</em>. Y el &ldquo;hablar de Dios&rdquo; por <em>aliis tradere contemplata</em>. Contemplar para transmitir a otros lo contemplado. En Domingo y en su hijo Tom&aacute;s, la vida espiritual se convierte en misi&oacute;n, en servicio a las personas que buscan a Dios y a aquellas que, una vez que lo han encontrado, quieren avanzar en su conocimiento, madurar en su fe.</p> <p>La vida espiritual, tanto en Domingo como en Tom&aacute;s, no se limita solo a la oraci&oacute;n. Comporta oraci&oacute;n y estudio, pues una buena oraci&oacute;n se prolonga en el estudio, en el deseo de conocer cada vez mejor al Amado. Domingo quiso que sus frailes adquirieran una s&oacute;lida formaci&oacute;n teol&oacute;gica y no dud&oacute; en enviarlos a las mejores universidades de la &eacute;poca. Domingo quiso que sus frailes se dedicasen al estudio sin reservas, un estudio fundado en la Sagrada Escritura y respetuoso con las preguntas planteadas por la raz&oacute;n. De esta forma, el <em>contemplata</em>, del lema de la Orden de Predicadores, <em>contemplata aliis tradere</em>, tomado de Tom&aacute;s de Aquino, comporta en una perfecta unidad la oraci&oacute;n y el estudio. En el estudio contemplativo de la verdad hay un anhelo pastoral, por la exigencia de comunicar a los dem&aacute;s el fruto de la propia contemplaci&oacute;n.</p> <p>Benedicto XVI, recordando que en el &ldquo;hablar con Dios&rdquo; de Santo Domingo est&aacute;n implicadas la oraci&oacute;n y el estudio, saca dos conclusiones para todo cristiano: una, &ldquo;santo Domingo nos recuerda que, en el origen del testimonio de la fe, que todo cristiano debe dar en la familia, en el trabajo, en el compromiso social y tambi&eacute;n en los momentos de distensi&oacute;n, est&aacute; la oraci&oacute;n, el contacto personal con Dios. S&oacute;lo esta relaci&oacute;n real con Dios nos da la fuerza para vivir intensamente cada acontecimiento, especialmente los momentos de mayor sufrimiento&rdquo;. Y dos, todos los cristianos, pastores y laicos, tienen necesidad de cultivar &ldquo;la dimensi&oacute;n cultural&rdquo; de la fe, &ldquo;para que la belleza de la verdad cristiana pueda ser comprendida mejor y la fe pueda ser verdaderamente alimentada, fortalecida y tambi&eacute;n defendida&rdquo;.</p> ]] Martín Gelabert Ballester, OPWed, 05 Aug 2026 00:00:00 +0200https://nihilobstat.dominicos.org/articulos/domingo-de-guzman-oracion-y-estudio/En Ceuta se disparan misiles humanoshttps://nihilobstat.dominicos.org/articulos/en-ceuta-se-disparan-misiles-humanos/ <![CDATA[ <p>Lo ocurrido en Ceuta, con m&aacute;s de 60.000 personas entrando de forma ilegal en territorio espa&ntilde;ol, ha sido noticia mundial. Hasta el Presidente de los Estados Unidos se ha permitido utilizar el asunto para sus propios intereses pol&iacute;ticos. Desde el punto de vista pol&iacute;tico, el asunto tiene muchas lecturas. No quiero entrar en este terreno, aunque tenga mi propia opini&oacute;n. El Papa, despu&eacute;s del rezo del <em>Angelus</em> de este pasado domingo se ha referido a este desgraciado incidente, calific&aacute;ndolo de &ldquo;alarmante&rdquo; y pidiendo &ldquo;a Dios, por la intercesi&oacute;n de Nuestra Se&ntilde;ora de &Aacute;frica, que se puedan encontrar soluciones de paz, de estabilidad y de justicia&rdquo;.</p> <p>Desgraciadamente, las soluciones de paz, estabilidad y justicia no son las que m&aacute;s preocupan a &ldquo;los que dominan como se&ntilde;ores absolutos&rdquo; (Lc 22,25) de uno y otro signo. Y cuando son otros los intereses, entonces las consecuencias pueden ser tr&aacute;gicas. Lo peor que ha ocurrido en Ceuta, aparte del sufrimiento y del enga&ntilde;o que han sufrido muchos j&oacute;venes, ha sido el fallecimiento de bastantes de ellos. Un solo muerto ya es inaceptable. Probablemente sean m&aacute;s de cien las personas fallecidas en los &uacute;ltimos d&iacute;as en este cementerio que, desde hace tiempo, es el mar Mediterr&aacute;neo, incluido alg&uacute;n ni&ntilde;o peque&ntilde;o. Personas que han sido utilizadas como armas, misiles o proyectiles humanos para presionar o atacar, para defender intereses ajenos a estas personas. Han sido personas utilizadas como carne de ca&ntilde;&oacute;n, expuestas a un peligro de muerte de forma bien consciente. Cuando se disparan misiles los hay que no llegan a su destino porque caen en el camino.</p> <p>&iquest;Podemos hacer algo? Al menos levantar la voz en contra de quienes hacen pol&iacute;ticas que conducen a tan tr&aacute;gicas consecuencias (en el Norte de &Aacute;frica, en Ucrania, en Gaza y en tantos otros lugares) y a favor de aquellos (sean polic&iacute;as o voluntarios) que han ayudado a esas personas en su tragedia o les han dado un trozo de pan. Es justo y necesario, me parece a m&iacute;, manifestar el desacuerdo contra las malas pol&iacute;ticas de &ldquo;esos se&ntilde;ores absolutos&rdquo;, que en el colmo de la iron&iacute;a se hacen llamar &ldquo;bienhechores&rdquo; (Lc 22,25). Pero es mejor ser sensible al drama de los que la sufren. Si hay que se&ntilde;alar a alguien, que no sea a qui&eacute;nes son utilizados como misiles humanos, sino a quienes los disparan.&nbsp;</p> ]] Martín Gelabert Ballester, OPSun, 02 Aug 2026 00:00:00 +0200https://nihilobstat.dominicos.org/articulos/en-ceuta-se-disparan-misiles-humanos/Lo que de verdad vale, no cuesta nadahttps://nihilobstat.dominicos.org/articulos/lo-que-de-verdad-vale-no-cuesta-nada/ <![CDATA[ <p>Normalmente consideramos valioso aquello que cuesta dinero. El valor de las cosas, se mide por su valor de coste, por el dinero que nos piden o damos por ello.</p> <p>En el domingo 18 del tiempo ordinario (ciclo A) la Palabra de Dios nos sorprende con una extra&ntilde;a sabidur&iacute;a: lo valioso, lo verdaderamente valioso, es lo gratuito. Gratuito, no porque no vale nada, sino porque no tiene precio, porque no se puede comprar, porque qui&eacute;n trata de obtenerlo con dinero no ha entendido de qu&eacute; se trata. &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; gast&aacute;is dinero en lo que no alimenta? &iquest;Y el salario en lo que no da hartura?&rdquo;, pregunta el profeta Isa&iacute;as. No se trata de un reproche hacia el que gasta mal. Se trata de un reproche al que piensa que con dinero se pueden obtener los verdaderos valores, los que de verdad llenan el coraz&oacute;n humano. &ldquo;Escuchadme y vivir&eacute;is&rdquo;, contin&uacute;a diciendo el profeta: la vida, y la vida abundante, viene de la escucha de la Palabra de Dios. Por eso, qui&eacute;nes lo saben dirigen su mirada hacia el que puede saciar: &ldquo;los ojos de todos te est&aacute;n aguardando, t&uacute; les das la comida a su tiempo; abres t&uacute; la mano, y sacias de favores a todo viviente&rdquo; (Salmo responsorial).</p> <p>En esta misma l&iacute;nea se mueve la carta de san Pablo a los Romanos: el amor de Dios, manifestado en Cristo, es algo tan seguro, tan firme, que nada ni nadie puede apartarnos de &eacute;l. Pero el amor es algo gratuito. Qui&eacute;n pretendiera comprarlo, no s&oacute;lo manifestar&iacute;a que no entiende nada de amores, sino que se har&iacute;a despreciable. Porque el amor no consiste en dar, sino en darse. En el amor, yo hago donaci&oacute;n de m&iacute; mismo a otra persona. En el Amor, Dios se nos entrega a s&iacute; mismo. Y lo hace libremente, por el puro placer de darse. Porque no sabe hacer otra cosa. S&oacute;lo sabe amar. Pues en el amor encuentra su raz&oacute;n de ser, su vida m&aacute;s profunda.</p> <p>El Evangelio nos descubre una nueva perspectiva sobre lo valioso. Cuenta que, siendo tarde, y a la vista de la multitud, los disc&iacute;pulos le dicen a Jes&uacute;s que despida a la gente para que vaya a las aldeas y se compren de comer. Como siempre, la respuesta de Jes&uacute;s desconcierta: &ldquo;dadles vosotros de comer&rdquo;, dice a los disc&iacute;pulos. Pero, &iquest;c&oacute;mo, si no tienen comida? Tan solo hay cinco panes y dos peces. Jes&uacute;s aprovecha la circunstancia para dar una nueva prueba de que en lo gratuito est&aacute; lo valioso. Gracias al milagro de Jes&uacute;s, todos comen y sobra. El milagro orienta hacia la abundancia del banquete escatol&oacute;gico: el Reino de los cielos s&oacute;lo se comprende desde la sobreabundancia. Pero tambi&eacute;n orienta hacia la anticipaci&oacute;n de este Reino en este mundo: all&iacute; donde hay un cristiano, hay generosidad; all&iacute; donde hay un cristiano, nadie deber&iacute;a pasar hambre. No porque el cristiano sabe vender bien, sino porque sabe repartir lo poco que tiene, aunque sean cinco panes y dos peces. Por eso es importante la palabra de Jes&uacute;s: &ldquo;no hace falta que se vayan, dadles vosotros de comer&rdquo;. Dadles lo que teng&aacute;is, d&aacute;dselo gratis. Si dais gratis lo que ten&eacute;is, abundar&aacute; y sobrar&aacute;. Y parad&oacute;jicamente, no perder&eacute;is nada. Como sobrar&aacute;, podr&eacute;is recoger. &iquest;Qui&eacute;n entiende esta extra&ntilde;a sabidur&iacute;a? Qui&eacute;n la pone en pr&aacute;ctica. El Evangelio se hace verdad en la medida en que lo realizo.</p> ]] Martín Gelabert Ballester, OPFri, 31 Jul 2026 00:00:00 +0200https://nihilobstat.dominicos.org/articulos/lo-que-de-verdad-vale-no-cuesta-nada/El cielo, aspiración interminablehttps://nihilobstat.dominicos.org/articulos/el-cielo-aspiracion-interminable/ <![CDATA[ <p>Llegar&aacute; un d&iacute;a en que veremos a Dios &ldquo;tal cual es&rdquo; (1 Jn 3,2). Pero esto no significa que el cielo ser&aacute; la contemplaci&oacute;n indefinida de un mismo espect&aacute;culo. Lo que en el cielo se vivir&aacute; no es un espect&aacute;culo, sino una profunda experiencia de amor y de comuni&oacute;n. Por eso, seg&uacute;n la fe cristiana, el Para&iacute;so celestial es todo menos un eterno aburrimiento. Es un continuo descubrimiento, un entrar en el dinamismo del amor infinito de Dios. El Cielo ser&aacute; una aventura continua, una comuni&oacute;n cada vez m&aacute;s profunda con Dios y con los dem&aacute;s, un descubrimiento sin fin.</p> <p>La gloria, dec&iacute;a Miguel de Unamuno, no puede representarse como la adquisici&oacute;n de una vez por todas de la Verdad entera y total, sino como un &ldquo;trabajo, una continua y nunca acabadera conquista de la Verdad Suprema e Infinita, un hundirse y chapuzarse cada vez m&aacute;s en los abismos sin fondo de la Vida Eterna&rdquo;. La contemplaci&oacute;n de la Verdad debe ser &ldquo;un continuo descubrimiento de ella, un incesante aprender&rdquo;, pues &ldquo;la ociosidad contemplativa no es dicha&rdquo;.</p> <p>En unos Ejercicios espirituales en el Vaticano, delante de Pablo VI, el predicador Ren&eacute; Voillaume dijo que la vida eterna es deseable a condici&oacute;n de que valga la pena ser vivida. Y prosigue: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo hacer desear a los hombres de hoy un mundo y una vida despojada de todo lo que constituye el inter&eacute;s de la vida presente: la alegr&iacute;a del descubrimiento, el movimiento, todo lo que llamamos vivir, el progreso del conocimiento, los viajes, la exploraci&oacute;n del mundo&hellip; &iexcl;Esto es ciertamente &lsquo;vivir&rsquo;! Un mundo inm&oacute;vil y eterno no atrae&rdquo;.</p> <p>Por su parte, Leon Bloy escribi&oacute;: &ldquo;la Bienaventuranza no puede ser concebida e imaginada m&aacute;s que como una ascensi&oacute;n siempre m&aacute;s viva, m&aacute;s impetuosa, m&aacute;s fulminante, no hacia Dios, sino en Dios, en la Esencia misma del Incircunscrito. &iexcl;Hurac&aacute;n teologal sin fin ni tregua que la Iglesia, hablando a los hombres se ve forzada a llamar &lsquo;Requies aeterna&rsquo;!&rdquo;</p> <p>Si el cielo es encuentro con Dios, no debemos olvidar que Dios es inabarcable, inefable, incomprensible e incontenible por el ser humano. Siempre est&aacute; m&aacute;s all&aacute; de todo lo que podamos decir o imaginar; est&aacute; en otra dimensi&oacute;n. Como bien afirma san Agust&iacute;n si comprendemos lo que de Dios decimos, eso no es Dios, precisamente porque &eacute;l es incomprensible. Cierto, el ser humano en el cielo estar&aacute; divinizado, y por tanto ser&aacute; capaz de ver a Dios en condiciones mucho mejores que las de este mundo, pero seguir&aacute; siendo ser finito y limitado. En el cielo, el humano no ser&aacute; Dios, porque entonces dejar&iacute;a de ser &eacute;l mismo. Su encuentro con Dios tomar&aacute; la forma de un deseo abierto al &ldquo;siempre m&aacute;s&rdquo; y al &ldquo;siempre mayor&rdquo;; ser&aacute; el encuentro con una maravilla que cada d&iacute;a nos dejar&aacute; sorprendidos; una penetraci&oacute;n incesantemente nueva y enriquecedora del misterio inagotable del Amor. Cada d&iacute;a nos dejar&aacute; satisfechos, pero al mismo tiempo insatisfechos por no poder llegar a conocer del todo tanta bondad, tanta maravilla. Una insatisfacci&oacute;n que ser&aacute; la m&aacute;xima satisfacci&oacute;n. La vida eterna es una llegada que seguir&aacute; siendo aspiraci&oacute;n.</p> ]] Martín Gelabert Ballester, OPMon, 27 Jul 2026 00:00:00 +0200https://nihilobstat.dominicos.org/articulos/el-cielo-aspiracion-interminable/El amor de Dios, paternal y maternalhttps://nihilobstat.dominicos.org/articulos/el-amor-de-dios-paternal-y-maternal/ <![CDATA[ <p>En su mensaje con motivo del d&iacute;a mundial de los abuelos y personas mayores, Le&oacute;n XIV ha recordado una frase de Juan Pablo I, este Papa que falleci&oacute; un mes despu&eacute;s de ser elegido. En una de sus intervenciones afirm&oacute; que Dios &ldquo;es padre, m&aacute;s a&uacute;n es madre&rdquo;. M&aacute;s madre que padre. Le&oacute;n XIV, tras citar a Juan Pablo I, ha dicho que el amor de Dios es paternal y maternal a la vez. Y como buen agustino, recalca esta idea con un texto de San Agust&iacute;n: Dios &ldquo;es madre porque calienta, porque nutre, porque amamanta, porque custodia&rdquo;.</p> <p>Sin duda, todo lo que decimos de Dios se queda corto, cort&iacute;simo. Nuestro limitado lenguaje solo puede hablar pobremente del infinitamente bondadoso. Pero hay expresiones o f&oacute;rmulas que apuntan mejor que otras a lo que es Dios. Decir que es Padre est&aacute; muy bien. Decir que es Padre y Madre est&aacute; mejor. Porque la paternidad humana a veces se identifica (mal, pero se identifica) con el poder. Y la maternidad se identifica con el amor, la ternura y el cari&ntilde;o. Naturalmente el amor paterno de Dios es cari&ntilde;oso, tierno y totalmente bondadoso. Para que esto quede m&aacute;s claro no est&aacute; mal hablar del amor materno de Dios.</p> <p>La Jornada Mundial de los abuelos se celebra el 26 de julio, porque es la fiesta de los abuelos maternos de Jes&uacute;s que, seg&uacute;n el evangelio ap&oacute;crifo de Santiago, se llamaban Joaqu&iacute;n y Ana. Esta jornada es una oportunidad para redescubrir que la Iglesia est&aacute; llamada a ser madre de todos y que, en cualquier edad y condici&oacute;n es posible descubrirse siempre como hijas e hijos de Dios. Cuando somos mayores no &ldquo;dejamos de ser hijos e hijas, y por eso sigue siendo v&aacute;lida cada d&iacute;a la invitaci&oacute;n a volver a los brazos de Dios&rdquo;.</p> <p>El Papa es consciente de las situaciones de soledad, sufrimiento y abandono que padecen muchas personas mayores. Y cita un texto de su reciente enc&iacute;clica <em>Magnifica humanitas</em> que resulta muy oportuno: &ldquo;En una &eacute;poca que tiende a acelerar y a fragmentar, la carne humana sigue pidiendo ser cuidada y reconocida por manos capaces de ternura, por mentes atentas y buenas palabras. La cultura digital multiplica las conexiones y ofrece nuevas posibilidades de encuentro; sin embargo, el coraz&oacute;n humano conserva una necesidad irrenunciable de proximidad&rdquo;. S&iacute;, el coraz&oacute;n necesitado de afecto busca cercan&iacute;a, compa&ntilde;&iacute;a, contacto, abrazos y besos.</p> <p>Vivimos en un momento de la historia en la que nunca ha sido tan elevado el n&uacute;mero de personas avanzadas en edad. Eso es signo de que la esperanza de vida, y de una vida con calidad, se prolonga cada vez m&aacute;s gracias a los avances de la medicina. Lo grave del envejecimiento ser&iacute;a que condujera a la desesperanza, al aislamiento, a la soledad; igualmente grave ser&iacute;a que los cuidados no llegasen a todos, o estuvieran condicionados por la situaci&oacute;n econ&oacute;mica, porque esto ser&iacute;a signo de una sociedad acomodada, en la que muchos seres humanos son con frecuencia olvidados, aislados, despreciados.</p> <p>Nuestros mayores merecen gratitud. Seamos o no conscientes, todo lo que tenemos lo hemos recibido. Tener conciencia de ello es signo de lucidez. Ser agradecido es signo de grandeza de esp&iacute;ritu. Los mayores no son el pasado. En todo caso son el presente sobre el que se cimienta el porvenir. Si no cuidamos nuestro presente tampoco tendremos ning&uacute;n futuro.</p> ]] Martín Gelabert Ballester, OPThu, 23 Jul 2026 00:00:00 +0200https://nihilobstat.dominicos.org/articulos/el-amor-de-dios-paternal-y-maternal/Campeones con un equipo multicolorhttps://nihilobstat.dominicos.org/articulos/campeones-con-un-equipo-multicolor/ <![CDATA[ <p>Hemos ganado el campeonato mundial de futbol. Digo que hemos ganado, porque la selecci&oacute;n tiene la buena virtud de unirnos a todos. O a casi todos. Todas las selecciones nacionales tienen esa buena virtud: unen a los ciudadanos de un pa&iacute;s en torno a unos colores y a unos jugadores venidos de todos los lugares de la naci&oacute;n. Y hemos ganado con un equipo multicolor, porque los colores de la piel corporal y del pelo de la cabeza tienen muchos matices que, vistos en su conjunto, son un reflejo de la magn&iacute;fica humanidad que Dios ha creado. Cada ser humano es imagen de Dios y Dios es &ldquo;multi todo&rdquo;, porque abarca y contiene todo lo bueno.</p> <p>Cierto, el futbol es un deporte devaluado por intereses econ&oacute;micos y utilizado por algunos en beneficio de sus intereses pol&iacute;ticos. Pero hoy quiero notar que puede servir de met&aacute;fora de algo m&aacute;s grande, en signo de lo que deber&iacute;a ser un pa&iacute;s, una naci&oacute;n, un pueblo, y hasta la Iglesia: una familia, una serie de personas distintas, con caracteres, posibilidades y gustos diferentes, todas ellas unidas por el amor. Si los goles de la selecci&oacute;n son de todos, porque todos estamos unidos &ldquo;ah&iacute;&rdquo;, las diferencias quedan superadas. Se trata de un signo, el de la selecci&oacute;n, que realiza la unidad del pueblo al que representa. Todos sentimos que formamos parte del signo, que el signo nos contiene. Salvando todas las distancias, hasta cabr&iacute;a calificar este signo de sacramental, pues el sacramento es exactamente eso: un signo que contiene y realiza lo que significa, un signo que de alg&uacute;n modo contiene aquello a lo que orienta.</p> <p>El &ldquo;sacramento&rdquo; de la selecci&oacute;n se convierte as&iacute; en una par&aacute;bola de la vida, que es compleja y plural. Pero tambi&eacute;n es un sistema de relaciones, como bien saben cosm&oacute;logos, f&iacute;sicos y antrop&oacute;logos. Todo el universo est&aacute; inter relacionado. Un sistema de relaciones que nos hace a todos interdependientes, no a pesar de, sino gracias a nuestras diferencias. &iquest;No es eso tambi&eacute;n la Iglesia, un pueblo unido, no por uniforme, sino por interdependiente, en el que todos somos necesarios, no a pesar de, sino gracias a nuestra distinci&oacute;n, lo que produce una hermosa sinfon&iacute;a, un rico colorido en el que las diferencias contribuyen a la belleza del todo?</p> <p>Si la Iglesia es una comuni&oacute;n, su mejor imagen no es la de la masa uniformada, silenciosa y obediente, en la que nadie piensa y todos callan, sino la de una selecci&oacute;n de f&uacute;tbol, en la que cada jugador proviene de un equipo distinto, unido con los que en otros momentos son sus rivales, para lograr un objetivo com&uacute;n que no niega la particularidad de cada equipo, pero que recuerda que lo que une a los futbolistas es m&aacute;s importante que lo que los separa. Esta Misa pagana que es el f&uacute;tbol, por una vez y sin que sirva de precedente, se ha convertido en sacramento de la vida y, &iquest;por qu&eacute; no?, tambi&eacute;n de la vida eclesial.</p> ]] Martín Gelabert Ballester, OPMon, 20 Jul 2026 00:00:00 +0200https://nihilobstat.dominicos.org/articulos/campeones-con-un-equipo-multicolor/Mundial de futbol: todos mestizoshttps://nihilobstat.dominicos.org/articulos/mundial-de-futbol-todos-mestizos/ <![CDATA[ <p>Personalmente me alegro de que Espa&ntilde;a vaya a jugar la final de la Copa del Mundo de futbol. Porque es un juego, &iquest;verdad? &iquest;O hay muchos millones en juego? En todo caso, me entristecen los comentarios despectivos y de tinte racista que se han hecho sobre algunos jugadores de uno y otro equipo. Tambi&eacute;n me entristece que las competiciones de futbol hayan dejado de ser un juego para convertirse en negocio. Son dos signos del mundo en que vivimos: un mundo polarizado, en el que las diferencias separan, en vez de enriquecer; y un mundo en el que el dinero lo condiciona todo, sin tener en cuenta la dignidad de las personas y las necesidades humanas. Porque no dejan de ser escandalosos los millones que se mueven en torno al futbol.</p> <p>Yo he tenido todo tipo de alumnas y alumnos, de muchos pa&iacute;ses y culturas. Y con todos me he sentido c&oacute;modo, a todos he intentado tratar por igual; creo que todos me han apreciado y valorado. Pues bien, hace ya mucho tiempo que, cada vez que resulta oportuno, suelto una frase que veo que agrada a mis oyentes: todos somos mestizos. S&iacute;, todos tenemos genes de todo tipo, hasta genes de los hombres de Neandertal. Las emigraciones y desplazamientos de personas son tan antiguos como la historia. El ser humano ha sabido adaptarse a todos los ambientes. Esta adaptaci&oacute;n le ha modelado f&iacute;sica, psicol&oacute;gica y espiritualmente. El clima y la alimentaci&oacute;n han configurado nuestros rasgos y colores. Todos tenemos algo de todos.</p> <p>Somos todas y todos hermanos, no solo porque procedemos del mismo origen, sino porque en cada uno est&aacute;n huellas de los dem&aacute;s. En Espa&ntilde;a, &iquest;qui&eacute;n no tiene abuelos o parientes que hayan emigrado a Am&eacute;rica, o a pa&iacute;ses europeos como Francia, Alemania y Suiza? Mis ocho apellidos mallorquines est&aacute;n repartidos por el resto del mundo. Y mis dos apellidos, paterno y materno, por toda Espa&ntilde;a. Cuando muchos nacidos en Am&eacute;rica vienen hoy a Espa&ntilde;a, &iquest;c&oacute;mo no ver en ellos a nuestros propios abuelos que regresan a casa? Es lamentable despreciar al que tiene alg&uacute;n rasgo diferente, porque este peque&ntilde;o rasgo no le hace diferente. En todo es igual a m&iacute;.</p> <p>El desacuerdo es una cosa. La descalificaci&oacute;n es otra. Con el que est&aacute; en desacuerdo es posible dialogar y hasta llegar a entenderse. La descalificaci&oacute;n separa, aleja. Y mientras permanece, cada vez aleja m&aacute;s. Si el juego, cuyo objetivo es entretenernos y divertirnos, sirve para descalificarnos, ha dejado de ser juego y se convierte en batalla. Cierto, una batalla donde el arma es la lengua. La lengua, que sirve para bendecir, cuando maldice se convierte en &ldquo;fuego que abrasa un bosque grande&rdquo; (Stgo 3,5). La corrupci&oacute;n de lo bueno produce los peores resultados.</p> <p>Y una cosa m&aacute;s, que nos afecta directamente a los cristianos: &ldquo;no somos extranjeros ni forasteros, sino conciudadanos de los santos y familiares de Dios&rdquo; (Ef 2,1). O sea, en la Iglesia no hay extranjeros. Entre otras cosas porque los cristianos somos peregrinos y hu&eacute;spedes sobre la tierra (Heb 11,13), puesto que vamos en busca de una patria mejor: el cielo (Heb 11,16). Todos somos ciudadanos del cielo. Por eso no hay extranjeros. Tenemos la misma patria, el mismo pasaporte, el mismo destino.</p> ]] Martín Gelabert Ballester, OPWed, 15 Jul 2026 00:00:00 +0200https://nihilobstat.dominicos.org/articulos/mundial-de-futbol-todos-mestizos/La paciencia, correctivo de la intransigenciahttps://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-paciencia-correctivo-de-la-intransigencia/ <![CDATA[ <p>La paciencia de Dios, de la que habl&aacute;bamos en un post anterior, contrasta con nuestras impaciencias, con nuestras exigencias, con nuestras faltas de entendimiento. Mientras la paciencia une o, al menos, tiende puentes, la impaciencia separa a los unos de los otros y prolonga las distancias. La par&aacute;bola de Mt 18,21 ss., a la que tambi&eacute;n nos referimos en el anterior post, no manifiesta solamente el contraste entre la paciencia del rey y la impaciencia del siervo, sino que es sobre todo una llamada al siervo a que se comporte como el rey: &ldquo;&iquest;no deb&iacute;as t&uacute; tambi&eacute;n, le dice el rey al siervo sin compasi&oacute;n, compadecerte de tu compa&ntilde;ero, del mismo modo que yo me compadec&iacute; de ti?&rdquo; (Mt 18,33).</p> <p>La paciencia a la que Dios nos invita puede ser hoy un buen correctivo y una buena barrera contra nuestras intransigencias, a veces provocadas por nuestros enfados cuando las cosas en la Iglesia no funcionan a nuestro gusto. Sin duda, hay cosas en la Iglesia que no acaban de gustarnos, unas veces con m&aacute;s raz&oacute;n que otras. Pero la paciencia nos tiene que llevar a comprender que en la Iglesia la regla no es la uniformidad, sino el respeto y la comuni&oacute;n. Desgraciadamente, algunas de las cr&iacute;ticas que, en ocasiones, se escuchan, se refieren a cuestiones m&aacute;s de forma que de fondo, a asuntos menores, como los gustos lit&uacute;rgicos, o por poner un ejemplo que resulta hasta rid&iacute;culo, a las vestimentas papales.</p> <p>Por otra parte, tambi&eacute;n es cierto que este mundo est&aacute;, en muchos lugares, personas y momentos, lejos de Dios. Pero el buen cristiano no debe empezar por condenar, sino por predicar y dar testimonio, aunque parezca que esta predicaci&oacute;n y testimonio no tienen &eacute;xito; no debe pasarse la vida juzgando, sino apelando a la misericordia divina. La paciencia nos da fuerzas para permanecer firmes a pesar de las injusticias que encontramos en nuestro camino. No nos llama a la resignaci&oacute;n, sino a la espera confiada en que Dios, por los caminos que solo &eacute;l sabe, guiar&aacute; a todos hacia &eacute;l. El poder de los emperadores romanos y los poderes mundanos que han venido despu&eacute;s no pudo conseguir que los m&aacute;rtires se abandonar&aacute;n al fatalismo o a la desesperanza, porque ellos ve&iacute;an en Cristo glorificado la victoria y el sentido de todo sufrimiento.</p> <p>Una cosa m&aacute;s: la paciencia nos lleva a esperar con calma, gozo y alegr&iacute;a la venida del Se&ntilde;or. La paciencia est&aacute; totalmente relacionada con la esperanza, no solo con las peque&ntilde;as esperanzas mundanas, sino sobre todo con la esperanza escatol&oacute;gica. Y esta paciencia es firme, tranquila y constante, porque sabemos que la esperanza no falla (Rm 5,5). La esperanza en la resurrecci&oacute;n de los muertos y en la vida eterna es segura porque se apoya no en nuestras fuerzas, sino en el poder y en la misericordia de Dios. La esperanza da alas a la paciencia.</p> ]] Martín Gelabert Ballester, OPMon, 13 Jul 2026 00:00:00 +0200https://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-paciencia-correctivo-de-la-intransigencia/La buena tierrahttps://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-buena-tierra/ <![CDATA[ <p>El objetivo de la siembra es el fruto, la buena cosecha. El evangelio del pr&oacute;ximo domingo (15 del tiempo ordinario, ciclo A) compara la predicaci&oacute;n de la Palabra con una siembra. Pero para que haya una buena cosecha no basta con que la semilla sea de buena calidad. No es suficiente tampoco que la lluvia sea abundante o que los abonos sean potentes. Se necesita tambi&eacute;n una buena tierra. Los mensajeros de la Palabra a veces se desaniman porque no ven los resultados que su esfuerzo y su buena voluntad parecer&iacute;an pronosticar. La fe nace de la predicaci&oacute;n, afirmaba san Pablo (Rm 10,17). Y constataba un tanto desconcertado: pero no todos acogen el Evangelio. Y se preguntaba: &ldquo;&iquest;es que no han o&iacute;do?, &iquest;es que no han comprendido?&rdquo; (Rm 10,16.18-19).</p> <p>El Evangelio del domingo se&ntilde;ala tres tipos de tierras en las que Jes&uacute;s no puede crecer. O sea, tres actitudes del ser humano que impiden el crecimiento de la Palabra: la falta de entendimiento, la falta de constancia y la seducci&oacute;n de las riquezas.</p> <p>Falta de entendimiento. Carecer de las claves necesarias para entender lo que se oye. Cuando uno se acerca al Evangelio sin el deseo de encontrar a Dios para amarle con todo el coraz&oacute;n, cuando Dios no es la pasi&oacute;n central de la vida, cuando por ejemplo importa m&aacute;s el honor de la Iglesia que el cumplir la voluntad de Dios, cuando uno busca en el Evangelio el modo de satisfacer piedades que adormecen y no est&aacute; disponible para dejarse interpelar por una Palabra que puede cambiar su vida, entonces &ldquo;no entiende&rdquo; el Evangelio. Jes&uacute;s, en la &uacute;ltima cena con sus disc&iacute;pulos, despu&eacute;s de lavarles los pies, les pregunt&oacute;: &ldquo;&iquest;comprend&eacute;is lo que he hecho con vosotros?&rdquo; (Jn 13,12). Comprender significar dejarse transformar. Por eso, si comprend&eacute;is, tambi&eacute;n vosotros os lavar&eacute;is los pies unos a otros (Jn 13,14). Comprender no es una actividad de la mente. Comprender es ser. Implica toda la persona. Comprender no es decir: &ldquo;Se&ntilde;or, Se&ntilde;or&rdquo;, sino cumplir la voluntad del Padre del cielo (Mt 7,21).</p> <p>Falta de constancia. Es f&aacute;cil ser fiel un d&iacute;a, es f&aacute;cil ser fiel &ndash;o parecerlo, al menos- en los grandes acontecimientos. Lo dif&iacute;cil es ser fiel cada d&iacute;a. Ser fiel en las peque&ntilde;as cosas. Ser fiel en la oscuridad de la fe. Ser fiel cuando todo parece contradecir al evangelio. Ser fiel cuando no se ven resultados. Ser fiel en la enfermedad. El justo es aquel que bendice &ndash;que es fiel- al Se&ntilde;or en todo momento. Es f&aacute;cil bendecir al Se&ntilde;or cuando las cosas van bien, cuando la vida nos sonr&iacute;e. El justo es el que bendice en todo momento. Cuando las cosas van mal, tambi&eacute;n bendice. En la cruz, tambi&eacute;n se f&iacute;a de Dios. Y conf&iacute;a en El. No entiende como se compagina el amor de Dios con la historia que le ha tocado vivir. Pero tiene la seguridad de que Dios nunca falla. Por eso, &eacute;l tampoco le falla a Dios.</p> <p>La seducci&oacute;n de las riquezas. Este es uno de los mayores peligros para la mujer y el var&oacute;n evang&eacute;licos. De ah&iacute; la advertencia de Jes&uacute;s: no se puede servir a Dios y al dinero. Cuando uno sirve al dinero se siente poderoso. Y el poderoso piensa que no necesita de nada ni de nadie. El que se siente poderoso, cree que puede prescindir de Dios. Por eso Jes&uacute;s ensalza la pobreza, la pobreza de &ldquo;esp&iacute;ritu&rdquo;, la pobreza del que &ldquo;necesita&rdquo; de Dios. Y como necesita de Dios, todos sus afanes est&aacute;n puestos en lograr lo que necesita. Y, puesto que sus afanes est&aacute;n totalmente orientados a la b&uacute;squeda de Dios, vive pobremente en este mundo, no dispone de tiempo para las riquezas de este mundo. Los pobres de esp&iacute;ritu son siempre pobres materiales, aunque no todos los pobres materiales sean pobres de esp&iacute;ritu.</p> ]] Martín Gelabert Ballester, OPThu, 09 Jul 2026 00:00:00 +0200https://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-buena-tierra/El amor es paciente, porque todo lo esperahttps://nihilobstat.dominicos.org/articulos/el-amor-es-paciente-porque-todo-lo-espera/ <![CDATA[ <p>En la sociedad actual todo avanza muy deprisa. Los buscadores de internet nos han acostumbrado a tener la informaci&oacute;n que buscamos en pocos segundos. Pero, sobre todo, lo que queremos que desaparezca r&aacute;pidamente de nuestra vida es el sufrimiento. No queremos ni sabemos sufrir. Y, sin embargo, las cosas que valen se consiguen normalmente a base de tiempo, paciencia, esfuerzo e incluso sufrimiento.</p> <p>Precisamente la paciencia es la capacidad que tiene el ser humano de soportar las contrariedades de la vida. En este sentido suele considerarse una actividad m&aacute;s bien pasiva: &ldquo;las cosas son as&iacute;, no queda m&aacute;s remedio que aguantar&rdquo;. Pero la buena paciencia es algo m&aacute;s que aguantar, es tambi&eacute;n luchar para que las contrariedades y dificultades no nos hundan en la tristeza y en la desesperanza. La paciencia modera la tristeza y tambi&eacute;n la ira que puede producir la injusticia. Y nos mueve a vivir con esperanza en una futura victoria sobre el mal. La esperanza no es pasividad, m&aacute;s bien es el convencimiento de que podemos esperar un ma&ntilde;ana mejor gracias a nuestros propios esfuerzos o a la ayuda que puede venir del exterior. Ser paciente es estar convencido de que el mal no tiene futuro. Como dice el refranero popular, no hay mal que cien a&ntilde;os dure. El refr&aacute;n trata de consolar a quien padece una desgracia, con la esperanza de que no sea duradera.</p> <p>Pero adem&aacute;s de ser una virtud humana, la paciencia es una actitud divina, un comportamiento de Dios, que ilumina y estimula la paciencia humana. El contraste entre la paciencia divina y la humana est&aacute; expuesta en la par&aacute;bola del mal compa&ntilde;ero o siervo sin entra&ntilde;as (Mt 18,21): un siervo deb&iacute;a 10.000 talentos (una fortuna) al rey; cuando el rey pretende cobrar la deuda, el siervo le suplica: &ldquo;ten paciencia conmigo&rdquo;. Y el rey, movido a compasi&oacute;n, le perdon&oacute; la deuda. La paciencia del rey se traduce en amor, compasi&oacute;n y perd&oacute;n. Este siervo se encontr&oacute; con otro compa&ntilde;ero, que le deb&iacute;a cien denarios (una deuda que normalmente es posible saldar), y ahog&aacute;ndole le dec&iacute;a: &ldquo;paga lo que debes&rdquo;. Su compa&ntilde;ero repet&iacute;a la misma suplica que &eacute;l hab&iacute;a hecho al rey: &ldquo;ten paciencia conmigo&rdquo;, pero se comport&oacute; de forma muy distinta a como el rey se hab&iacute;a comportado con &eacute;l: le mand&oacute; a la c&aacute;rcel hasta que pagase lo que deb&iacute;a.</p> <p>En un caso la paciencia se transforma en misericordia y en el otro la ausencia de paciencia se transforma en una justicia sin amor que termina por ahogar al pr&oacute;jimo. La paciencia transformada en amor es la propia de Dios. Por eso, el libro de los salmos (103,8) canta que &ldquo;Dios es clemente y misericordioso, lento a la c&oacute;lera y lleno de amor&rdquo;, tal como Yavh&eacute; se hab&iacute;a revelado a Mois&eacute;s (Ex 34,6). El Nuevo Testamento refiere a Cristo la misericordia divina que se traduce en forma de paciencia (1 Tim 1,16). Porque tiene paciencia, Dios es lento a la c&oacute;lera y no tiene prisa en castigar. Todo lo contrario: usa de paciencia con nosotros, porque no quiere que nadie perezca, sino que todos se conviertan (2 Pe 3,9). En la medida en que Dios, en lugar de castigarnos, contiene su ira, nos brinda la ocasi&oacute;n de vivir y nos da nuevas oportunidades de convertirnos. Cuando pecamos, Dios sufre porque nos alejamos de &eacute;l, pero sufre porque nos ama, y nos conserva y mantiene en el ser a fin de que nos convirtamos y nos transformemos en imagen suya.</p> <p>La paciencia de Dios es un signo de su esperanza en que, de una u otra forma, todos terminemos acerc&aacute;ndonos a &eacute;l, por muy alejados que estemos. Siempre hay esperanza para el pecador. Por eso, san Pablo afirma que el amor es paciente, precisamente porque todo lo espera, todo lo excusa y todo lo soporta (1 Cor 13,4.7). Dios es Amor, por eso tiene mucha paciencia y no quiere que nadie se condene. Pablo lo dice claramente en Rm 9,22: Dios soporta con mucha paciencia a los hombres que se han hecho merecedores de su ira, para manifestar as&iacute; su poder y su misericordia, pues la paciencia de Dios espera a los incr&eacute;dulos (1 Pe 3,20).</p> ]] Martín Gelabert Ballester, OPMon, 06 Jul 2026 00:00:00 +0200https://nihilobstat.dominicos.org/articulos/el-amor-es-paciente-porque-todo-lo-espera/Manso de corazónhttps://nihilobstat.dominicos.org/articulos/manso-de-corazon/ <![CDATA[ <p>Hace unas pocas semanas celebramos la fiesta del Coraz&oacute;n de Jes&uacute;s. Fiesta que algunos consideran que est&aacute; pasada de moda. M&aacute;s de uno y de una me ha planteado la pregunta: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo celebrar unas v&iacute;sceras?&rdquo;. Visto as&iacute;, efectivamente, no tiene sentido. Pero en la Escritura, y tambi&eacute;n en nuestro lenguaje corriente, la palabra coraz&oacute;n tiene otro sentido: designa los sentimientos m&aacute;s puros y limpios del ser humano. Al encontrarnos con una persona generosa y comprensiva decimos: &iexcl;qu&eacute; gran coraz&oacute;n tiene! Celebrar el coraz&oacute;n de Jes&uacute;s no es s&oacute;lo contemplar la inmensa bondad del Se&ntilde;or, sino tambi&eacute;n preguntarse: &iquest;d&oacute;nde pone Jes&uacute;s su coraz&oacute;n? &iquest;No es en los pobres, en los necesitados, en los hambrientos? Pues all&iacute; donde Jes&uacute;s pone su coraz&oacute;n, all&iacute; podemos encontrarlo.</p> <p>Viene todo esto a prop&oacute;sito del Evangelio del pr&oacute;ximo domingo: Jes&uacute;s se autoproclama &ldquo;manso y humilde de coraz&oacute;n&rdquo;. Manso y humilde no tiene que ver con debilidad o falta de temperamento. Jes&uacute;s tiene fuerza, una fuerza transformadora, pero esta fuerza no se impone con el poder, sino con el amor. La primera lectura puede ayudar a comprender. El profeta habla de un rey &ldquo;justo y victorioso&rdquo; que cabalga &ldquo;en un asno&rdquo;. Estas palabras tuvieron su cabal aplicaci&oacute;n en Jes&uacute;s, cuando entr&oacute; en Jerusal&eacute;n montando sobre un asno. Los guerreros, que llevan la espada para herir y matar, montan a caballo. Montar en un asno es venir en son de paz. Jes&uacute;s es este pr&iacute;ncipe de la paz, que trae una noticia transformadora y exigente, pero la propone desde el amor para ser acogida con amor. En Jes&uacute;s, el ser humano encuentra &ldquo;el descanso&rdquo;.</p> <p>En este contexto se comprende lo que Jes&uacute;s a&ntilde;ade: &ldquo;mi yugo es llevadero y mi carga ligera&rdquo;. Los escribas y fariseos se caracterizaban por imponer a los dem&aacute;s el duro yugo de la ley, que era una carga pesada. La carga de Jes&uacute;s es ligera, no porque no sea exigente, sino porque no se impone por la fuerza. En realidad, Jes&uacute;s no impone cargas a nadie. Invita a un cambio de vida (l&eacute;ase en esta perspectiva, la segunda lectura de este domingo: &ldquo;el Esp&iacute;ritu de Cristo habita en vosotros&rdquo;). Y de la nueva vida del creyente brotan frutos de vida para &eacute;l y para los dem&aacute;s. Pero brotan no como resultado del cumplimiento de una ley, sino como resultado de la transformaci&oacute;n de la vida. Brotan, en definitiva, espont&aacute;neamente. Lo que nace de dentro, no cuesta. Hay dos maneras de atender a un enfermo y de pasar largas noches sin dormir al lado del enfermo: porque uno se lo toma como una obligaci&oacute;n impuesta, o porque uno ama al enfermo, y el estar a su lado &ldquo;no cuesta nada&rdquo;. &ldquo;Es mi amigo, sabe usted&rdquo;. &ldquo;Y yo, por mi amigo, hago lo que sea&rdquo;. Los amigos no pesan.</p> <p>Desgraciadamente muchas veces hemos anunciado el evangelio como si fuera una ley: &ldquo;t&uacute; tienes que ser pobre&rdquo;, &ldquo;tienes que cumplir los mandamientos&rdquo;. Pero el Evangelio no es ninguna ley: es una nueva posibilidad de vida. No impone nuevas cargas, te invita a vivir de otra manera. Por eso no debe nunca anunciarse como un &ldquo;t&uacute; debes&rdquo;, sino como un &ldquo;t&uacute; puedes&rdquo;. T&uacute; puedes vivir de otra manera, t&uacute; puedes ser feliz viviendo de otra manera.</p> ]] Martín Gelabert Ballester, OPFri, 03 Jul 2026 00:00:00 +0200https://nihilobstat.dominicos.org/articulos/manso-de-corazon/