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Martín Gelabert Ballester, OP

de Martín Gelabert Ballester, OP
Sobre el autor

25
Mar
2016

Resurrección de Cristo, producto mal vendido

9 comentarios

Teólogos y exégetas hablan del “criterio de dificultad” como un signo de la veracidad de los relatos evangélicos. Difícilmente la primitiva Iglesia se habría molestado en inventar un material susceptible de dejarla en una posición difícil o debilitada en las disputas con los oponentes. Puestos a inventar dichos o palabras de Jesús, lo último que se le ocurriría a un admirador del Maestro es decir cosas que le dejasen mal parado. Este criterio de dificultad podría aplicarse a los primeros relatos de la resurrección de Cristo. Los autores de estos relatos parece que no tienen ningún interés en “vender el producto”; cuentan una experiencia con una ingenuidad y unas maneras que hacen difícil su comprensión y su aceptación; hay ahí una prueba de que no buscan engañar, porque si buscasen engañar se expresarían de otra manera. Pienso en tres detalles:

1.- Las primeras testigos de la resurrección son mujeres. Pero las mujeres, en aquella sociedad, son malos testimonios. Ningún buen abogado presentaría a una mujer como testigo de su defendido. Los buenos testigos en un juicio son los varones (por cierto: “testigo” y “testículo” tiene la misma raíz). No es extraño que Celso, un apologeta anticristiano del siglo II, para desprestigiar el hecho de la resurrección, afirmase que esta fe se basa en el testimonio de unas mujeres histéricas. San Pablo, que narra cómo se predicaba la resurrección en los momentos posteriores a los que se refieren los evangelistas, solo cita a varones como testigos.

2.- Otro dato extraño: uno de los problemas que tenían los primeros cristianos era afirmar que “el hombre” Jesús había resucitado. Para dejar claro que no se trataba de un fantasma, los evangelios insisten en los rasgos que definen la corporalidad y la humanidad: Jesús se deja tocar, muestra sus llagas, come pescado. Pero lo sorprendente es que, junto a estos datos que refuerzan la “carne” del resucitado, nos cuentan otros que parecen contradecirlos: atraviesa puertas, parece un fantasma, desaparece de la vista cuando intentan retenerlo; en quienes le ven surgen dudas, preguntas, miedos. La segunda serie de datos resulta contradictoria con la primera. Para resaltar la corporalidad del resucitado, lo mejor hubiera sido olvidarse de que algunos le confundieron con un fantasma.

3.- Puestos a vender la resurrección y a hacerla interesante para nosotros, lo lógico es decir con san Pablo: en su resurrección hemos resucitado todos. Pero este es un dato posterior al primer anuncio. El primer anuncio se refiere solo a Jesús: su resurrección parece que no tiene relevancia inmediata y directa para nosotros. En el fondo, el primer anuncio no nos aporta nada. Es un anuncio gratuito, que no trata de convencer por lo que aporta, sino que vale por sí mismo. Los que cuentan así la resurrección son unos malos vendedores. San Pablo sabe vender mejor el producto. Por eso insiste en que la resurrección de Cristo tiene incidencia directa en todos y cada uno de los creyentes.

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1
vicente
26 de Marzo de 2016 a las 12:50

si crees en Él estás salvado.........

2
Jose luis y mary nieves
26 de Marzo de 2016 a las 14:29

Martín, fenomenal. La resurrección es creíble, justamente porque nos la han transmitido de manera pluralmente torpe. Ante ese misterio el lenguaje les parecía limitado. ¡Resurrexit!

3
El dedo en la llaga
26 de Marzo de 2016 a las 17:37

En cualquier caso, lo importante es que de alguna manera aquel al que habían matado en una cruz, ahora estaba vivo y unos cuantos hombres así lo vivieron y lo entendieron. Y trataron de explicarlo como difícilmente se puede explicar.
Un "problema" que observo es que todavía se cree a menudo en la resurrección como el hecho de la revivificación de un cadaver. Una reanimación corporal.
¡Y aparece que quien no lo crea así, es que no cree en la resurrección!

4
fray Nacho ocd
27 de Marzo de 2016 a las 05:55

Es que los evangelistas no tenían un máster en márketing... ¡Feliz Pascua!

5
Martín Gelabert
27 de Marzo de 2016 a las 23:07

A la atención de Jorge Corrales: Ha enviado usted una reflexión muy interesante, pero excesivamente larga. Por este motivo no se la podemos publicar. Le recuerdo una de las normas para publicación de comentarios: "El comentario no es un artículo sino una breve nota; por consiguiente no se admitiran comentarios de más 15 lineas (unos 1.500 caracteres). Conforme con esto tampoco está permitido concatenar comentarios para prolongar su extensión". Su comentario tiene cinco páginas y 15.366 carácteres. Gracias por querer colaborar. Le ruego que intente decir brevemente sus ideas fundamentales y con gusto se las publicamos.

6
Anónimo
28 de Marzo de 2016 a las 21:33


Se dice que el buen paño en el arca se vende.El mensaje evangélico de Jesús de Nazaret. Sin artificios publicitarios. ¿ No habría que re-evangelizar el mensaje paulino ? Resurrexit.

7
Un bendito trotamundos.
29 de Marzo de 2016 a las 03:06

Cómo transmitir una experiencia de fe?
Científicamente imposible.
FELICES Y SANTAS PASCUAS.

8
Martín Gelabert
29 de Marzo de 2016 a las 21:37

Para HERNAN: Siento no pder publicar su comentario, porque sobrepasa ampliamente lo que indican las normas de los blogs de dominicos. Se aceptan comentarios que tengan, como máximo, unos 1.500 carácteres. Su comentario tiene 10.916, más del triple de los que tiene el post.

9
Jon
30 de Marzo de 2016 a las 13:43

Jesús, tras su muerte, llegó a la Vida plena, como espero llegar yo algún día tras mi paso biológico. Mientras tanto, procuro imitarle en su vida y no necesito su resucitación.

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