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Blog Nihil Obstat

Martín Gelabert Ballester, OP

de Martín Gelabert Ballester, OP
Sobre el autor

11
Dic
2010

Dios hecho prójimo en Jesús

7 comentarios

Los dos misterios fundamentales de la fe cristiana son la Trinidad y la Encarnación. Fundamentales e identitarios. El primero hace posible el segundo y el segundo revela al primero. Gracias a Jesús, Palabra de Dios encarnada, conocemos lo íntimo de Dios, no sólo que Dios ama (¡que ya sería mucho!), sino que Dios es comunión de amor (que todavía es más, porque así no puede dejar de amar).

Dios es Amor y el amor supone relación, comunicación intersubjetiva. El Dios cristiano no es soledad, es enteramente sujeto, aunque bajo el modo de la intersubjetividad. Cada persona divina es única, pero no para sí, sino en relación con las otras, unidas por un vínculo de amor que las “sujeta” entre sí como en uno solo. Este no estar clausurado sobre sí mismo, sino abierto dentro de sí a la donación y la entrega, hace posible extender esta donación fuera de sí, hace posible la creación y la comunicación de Dios con otros seres que no son Dios. Gracias al Verbo, el hombre existe desde siempre en la mente de Dios. Más aún, Dios no existe sin el hombre, porque “el Padre nos eligió en Cristo antes de la fundación del mundo” (Ef 1,4). El cristianismo es incompatible con todo monoteísmo que encierre a Dios en sí mismo, apartado del mundo.

El Dios de la Biblia no es el Dios único de los monoteísmos en general. Es el Padre de Jesús, que sale al encuentro de su Hijo en la Cruz, un Dios que nos da un Hijo tomado de entre nosotros, al mismo tiempo que sacado de su seno, y que derrama su Espíritu en nosotros para convertir nuestra historia en su morada eterna entre los hombres. El Dios de la Trinidad es el Dios que, desde siempre, se hace nuestro “prójimo” en uno de nosotros. Ahí se encuentra la verdadera identidad de un Dios creído en tres personas.

Jesús nos invita a proyectar nuestra mirada sobre su intimidad en Dios, sobre su “manera de ser” en Dios, cuando prescribe “que todos sean uno como tú Padre estás en mi y yo en ti”. La relación entre el Padre y el Hijo configura un nosotros humano con el nosotros divino y como un nosotros divino. “Persona”, humana o divina, no se dice más que en plural. El “ser persona” se vive en un juego de relaciones con el otro.

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1
josemaría esteve i pallarés,op
11 de Diciembre de 2010 a las 19:15

Martin: he estado en la Cañada con mis amigos,sus hijos,sus nietos y los abuelos. solemos hacerlo con cierta frecuencia para vernos y pasar un buen rato. Los hay de todas las ideologías. Me he enterado que algunos leen tu blog y en el de hoy seguro que sin tu pretenderlo has organizado un follón de mucho cuidado.Te mando una pequeña muestra.
Se ha empezado por la palabra "identarios" nadie la conocía,en los tres diccionarios que hemos mirado no estaba.Uno que es profesor de arquitactura nos decía que con la "reforma han debido de sacarla"Con lo de Bolonia,ellos han suprimido muchas cosas.
Los nietos de encarna, que tomaran la comunión este curso, han puesto contra las cuerdas a su padre. Tiene mucho interes en transmitirles la fe a sus hijos.Ha intentado explicarles el amor trinitario,los niños con cara de marcianos. Como no se aclaraba,les ha dicho que lo guarden en el corazón que ya lo comprenderan.
Con "interjubjetiva" otro atasco. ¿Que es eso? Uno dice "no lo busqueis que debe ser algun pecado de los gordos"..................
Martin te lee más gente de la que crees, recuerda a Pablo en el Aerópago de Atenas.

2
Martín Gelabert
11 de Diciembre de 2010 a las 20:10

Los que escribimos y hablamos tenemos muchos problemas: a veces pensamos que la gente no nos entiende y queremos explicarles alguna palabra, y la gente nos entiende perfectamente. Otras veces pensamos que somos muy precisos en lo que decimos y no se nos entiende. Dejo aparte los diccionarios y me explico:
Identitario = forma de ser, que identifica a alguien. Creer en Jesucristo identifica a una persona como cristiana.
Intersubjetivo = relación mutua, relación entre distintos sujetos o personas. Lo propio del amor es la relación mutua entre dos personas o sujetos: yo te quiero a tí, tú me quieres a mí.
Lo del misterio trinitario explicado a los niños es otro problema. Yo no creo que sea lo primero que hay que explicar en catequesis. En catequesis hay que comenzar hablando de Jesús, para provocar una pregunta: y ese personaje tan interesante, que hablaba tan bien de Dios y tanto amaba a las personas, ¿quién era?, ¿de dónde venía? Porque parece que dice y hace cosas que no son muy corrientes, que no parecen "humanas", siendo a la vez muy humanas. Y si se les quiere dar una primera explicación a los pequeñines del Misterio Trinitario hay que hablarles de un Dios que es familia, un Dios que es Amor, un Dios Padre que ama a Jesús y un Jesús que ama a un Dios que es Padre, en suma, hay que hablarles de amor. Y eso sí que lo entienden los niños.
Gracias por las aportaciones y comentarios, y por entrar en el blog. Gracias porque eso es lo que lo mantiene vivo. Es halagador saber que me lee más gente de la que pienso.

3
Bernardo
11 de Diciembre de 2010 a las 20:42

Tampoco es tan difícil saber la gente que el lee el blog, es cuestión de poner un contador de visitas. Seguro que los que gestionan esta página lo saben o pueden saberlo, ya digo que no es difícil. En todo caso, somos muchos los que te seguimos y disfrutamos, aprendemos y reflexionamos por tu culpa. Todo un gozo leerte y también leer a los comentaristas.
Como suscribo cuanto dices en este post, me permitirás que diga alguna cosa más. El Dios cristiano, por aquello de "intersubjetivo" no es un Dios monoteísta y menos monotonoteísta (Nietzsche dixit) sino que es una comunidad de amor. De ahí que yo gaste siempre la broma de decir que el Dios cristiano no es Uno sino Una, una comunidad de amor. Esta comunidad se ha expandido hasta el punto de darse por medio de la Creación y en la Salvación plena del ser humano, que es relación. Esto nos permite unir esta reflexión con la del post anterior sobre el dualismo cuerpo-alma: el hombre, imagen de Dios, no está escindido sino que es un núcleo relacional en todos los niveles, los orgánicos, los anímicos y los espirituales.

Un abrazo

4
Amor Trinitario Trans-formado-s
12 de Diciembre de 2010 a las 09:56

Quizá ir haciendo presente el Reino pasa por trans-figurar la naturaleza, lo natural.Trans-natural, que "traspasa" lo natural,- no lo sobrenaturaliza, no lo destruye y por decirlo con lenguaje actual transforma su frecuencia vibracional. Cristo Encarnado-Transfigurado en el Tabor transfiguró la naturaleza humana de Pedro Santiago y Juan en el Tabor.Transfiguró su nivel de conciencia respecto a Quién era, y la relación de sus discípulos con Él. Porque la relación natural transfigurada, transfigura a quienes interrelacionan en ella. Transfigurar la naturaleza, evita sobrenaturalizar la naturaleza,y evita desastrosos y falsos espiritualismos, fugas mundi y viajes a ninguna parte.
Lo cristiano es ese plus que transfigura la naturaleza, la persona el cosmos. Mirada transfigurada, tras-pasada de Otro. Danza Trinitaria

Gracias Martín por hacer fácil lo complejo. Transparencia de lenguaje y contenido.

5
Miaumiau
12 de Diciembre de 2010 a las 11:41

...en la reflexión tuya y la de los otros comentaristas, surge una apreciación de
practica habitual, para aquellos que tienen que transmitir, la fe. El lenguaje, que es pieza esencial, en cualquier enseñanza, muy aguda la observación del comentarista que nos dice la cara de los niños, ante la dificultad de explicarles
el Misterio Trinitario, si bien hay que respetar términos fundamentales y evitar
alambicadas explicaciones, es positivo intentar adaptar la expresión de lo que queremos transmitir, a veces es necesario optar por una explicación concisa pero central y que ésto llegue a los receptores del mensaje cristiano.
los primeros conocimientos de la fe, nos llegan con la enseñanza de aquellos que ya nos han precedido y los que tenemos alrededor y nos lo testimonian..
una reducción simple.. Jesús nos quiere ( término en presente) muchísimo...
creo que todos somos capaces de asumirlo...incluido aquellos que no creen.

6
al
13 de Diciembre de 2010 a las 00:16

estas bellas palabrass son dignas de un aplauso

7
Juanjo
13 de Diciembre de 2010 a las 09:17

A mí el problema que me preocupa, es como se entiene la Trinidad. Fundamentalmente al Hijo. Cuando oigo ciertas homilias, cuando escucho ciertas catequesis, cuando oigo determinadas experiencias ¡como subyace el monofisismo enraizado el una supuesta espiritualidad piadosa! que no deja de ser inadecuada. ¡Cuanto se ganaría mirando correctamente a Jesús, aprendiendo bien su mensaje, fijándonos en ese hombre que nos revela ciertamnete como es Dios!
Pero sigo escuhando; "la enfermedad que Dios me envía...." Deformaciones de una incorrecta formación y conocimiento del verdadero Dios revelado plenamente en Jesucristo.

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