Logo dominicosdominicos

Blog Nihil Obstat

Martín Gelabert Ballester, OP

de Martín Gelabert Ballester, OP
Sobre el autor

2
Ene
2026

¿Qué podemos esperar del año 2026?

10 comentarios
año2026

¿Qué podemos esperar del año 2026? Desgraciadamente nos encontraremos con los mismos problemas políticos y sociales que venimos sufriendo. Es posible que alguna guerra se pare, pero continuarán otras. Porque las guerras en este mundo no se limitan a lo que ocurre en Ucrania o en Gaza. Hay otros escenarios que no salen en la prensa, pero que producen muerte, hambre, enfermedad, emigración. Además, las grandes guerras de nuestros días no son solo las que se libran con armas que matan. Hay muchas otras situaciones que matan: crisis ambiental que amenaza con destruir nuestro planeta, corrupción política, gobiernos dictatoriales, economía al servicio del capital que descarta como basura inútil a las personas no productivas, deterioro de redes de protección social, crisis alimentaria cronificada, flujos migratorios descontrolados, nuevas formas de pobreza.

Si miramos el ambiente político más cercano, se diría que nuestros políticos están en guerra permanente. Aprovechan incluso aquellas situaciones de emergencia (caso dana en nuestra tierra valenciana), no para preguntarse qué pueden hacer, cómo pueden ayudar, cómo encontrar entre todos soluciones para el bien de las personas, sino para echarse las culpas unos a otros de lo mal que está todo. Para acusar al adversario son muy buenos, para hacer propuestas y buscar soluciones son muy malos. Si estuvieran movidos por la búsqueda del bien, seguro que los unos apoyarían las buenas propuestas de los otros y que, en muchas cosas, irían de la mano. Pero como están movidos por la ambición y por la búsqueda del poder, entonces necesariamente están divididos y se oponen. Se oponen porque hay que quitar al otro del puesto que ocupa para ocuparlo el que lo ambiciona y no lo tiene. Los bienes y las ambiciones temporales tienen ese problema: que lo que tiene uno no lo puede tener el otro. Por eso rivalizan, discuten, hacen la guerra. Son enemigos porque no buscan el bien. El bien siempre une mientras el mal siempre divide. Por eso en el bien puede haber amistad, y en el mal solo hay enemistad.

¿Podemos esperar algo bueno desde el punto de vista eclesial? Sin duda que sí. Y mucho. Lo bueno no suele salir en las portadas de los periódicos. Pero abunda. Desgraciadamente también podemos esperar mucho ruido por parte de aquellos ya están empezando a criticar abiertamente a León XIV, porque no hace lo que ellos esperaban y, sobre todo, porque no descalifica las grandes decisiones tomadas durante el pontificado anterior. Pero estoy convencido de que esos que más chillan son minoría. La inmensa mayoría vive pacíficamente su fe, en comunión con el Papa, y no hace ruido.

No todos están en disposición de esperar. El que vive instalado en el poder y en la riqueza no espera, solo pretende conservar lo que tiene. Hay modos de vivir que nos ciegan ante las necesidades de los demás. Es lo que le ocurría al rico de la parábola, que ni siquiera se enteraba de que Lázaro estaba a la puerta de su casa mendigando el pan. Un buen propósito para este año a nivel intraeclesial: respetar las legítimas diferencias que pueda haber entre nosotros, entre los propios sacerdotes también, de modo que esta comunión en las diferencias sea un signo de amor y no de división.

Posterior Anterior


Hay 10 comentarios, comparte el tuyo

En caso de duda, puede consultar las normas sobre comentarios.

Aviso: los comentarios no se publican en el momento. Para evitar abusos, los comentarios sólo son publicados cuando lo autorizan los administradores. Por este motivo, tu comentario puede tardar algún tiempo en aparecer.

Cancelar repuesta


Mercedes
2 de enero de 2026 a las 10:29

👏👏👏👏👏👏👏

juan garcia
2 de enero de 2026 a las 16:22

Lamentablemente no esperamos un año de bonanza, de bienes sociales humanitarios. Todo lo contrario. Se ve venir disturbios hispanoamericanos: en Venezuela se está gestando un conflito bélico entre EE.UU y el pais venozolano. La administración americana no respeta aguas iinternacionales ni propiedades petroleras, y en Ukrania y Gaza siguen lols ataques destrutivos.
Se abre una reiterada expropiación imperialista de Groenlandia por parte de Trump, que empezó en la primera administración trumpista. El problema emigratorio: aumenta la deportación de los ilegales a diferenes centros de dectención en paises que no son los suyos de origen. Se siguen separando las familias y no se observa los derechos humanos más básicos del Derecho Internacional actual. Gracias, fray Martin y feliz año 2026.

JVMC
2 de enero de 2026 a las 22:10

ser agentes de paz y reconciliación.

Urbano Bello Barrientos
3 de enero de 2026 a las 05:56

Le doy gracias por las homilías los aclaran muchas dudas, cómo comentario mío pienso lo siguiente: qué todos los políticos buscan el con mentiras, nosotros no tenemos justicia, y todos los políticos son corruptos, yo cuando comencé a escuchar la palabra de Dios el espíritu Santo me a iluminado bastante espero en Dios y Madre María me aconsejen, gracias por sus comentarios

Valero
3 de enero de 2026 a las 08:01

Yo no creo en buenos y malos si no en el bien y el mal ya el bien y el mal anda mezclado en cada uno de nosotros pero lo importante es que animados y apoyados por la fe en Cristo, los cristianos busquemos la manera de que aun en medio de nuestra naturaleza pecado, el bien se abra camino ya que como digo en una de mis novelas, el amor probado rompe los muros del miedo y disipa las tinieblas del mal. Cristo a vencido al mal y a la muerte y esta buena noticia es la esperanza que nos llama a vivir con esperanza ya que a pesar de las apariencias, el mal y la muerte no tienen la última palabra.

Chiquet
3 de enero de 2026 a las 11:52

¿Conoce alguien una democracia santa? ¿El problema del nacionalismo no es, en más ocasiones, el que se den dos? ¿En el nivel social y de pensamiento, la justicia social no está mayormente defendida en este mundo?
Mucho se habla pero continúan los desmanes y subyace ... el pecado. Al final los conceptos cristianos (pecado) prevalecen (es mi opinión): si no hubiera pecado habría paz, justicia y llegaríamos al amor.
Mirando a nuestra católica casa quizá podamos aspirar a que en ella predomine la caridad. Y en el pensamiento ... ¿qué?
La sinodalidad se inventó, en lo mejor que aporta, por Jesucristo, y con el Espíritu Santo, sin Él calladitos y encerraditos en algún cenáculo casi que mejor, ¿no? La Iglesia no es democrática; pero sí que coincide en algunos valores muy buenos; también es muy bueno incorporar los redescubrimientos que se han aprobado desde el concilio y algunas directrices convenientes.
Uno va aprendiendo de los que saben, sobre todo del saber que transmite la Iglesia. Y de modo especial hay que reseñar la asistencia de los que tienen la "gracia del orden sacerdotal". La sinodalidad debe estar presidida y guiada por la sucesión apostólica, debe congregarse invocando al Espíritu, debe anhelar la fidelidad a Cristo, plenitud de la revelación, y a lo consolidado claramente en la tradición.
La lectura de los signos de los tiempos habrá que sopesarla con la paciencia que todo lo alcanza, y sin mudar en tiempo de crisis, a la primera señal. La justicia social necesitó muchos siglos hasta llegar a León XIII y su Rerum Novarum, décadas más tardes la Populorum Progressio vio la luz de manos de Pablo VI. León XIV tiene una difícil misión pero necesita tiempo, y la Iglesia prudencia para nuevos pasos; algunos se han dado y quedan por realizar. Los teólogos están llamados a discernir bien, buscar la verdad que no coincide con relativizar los fundamentos de la fe para nada. Hay ya una verdad sobre el hombre, sobre la caridad, sobre la familia, sobre la vida, sobre la gracia, sobre las palabras de Cristo.
Este blog me ayuda a reflexionar y como simple oveja (que seguirá siéndolo) levantaré los ojos a pastores, dominicos ... y demás hermanos mayores que tengan luz; en la Iglesia bajo el Papa y mi Obispo.
Gracias por esta oportunidad que concluyo: no hay sinodalidad sin caridad, sin verdad, sin servicio, sin autoridad, sin comunión; y esa sinodalidad y la paciencia alcanzarán estupendos logros.

Encarnación Orden Mascuñan
3 de enero de 2026 a las 20:14

Es muy sencillo lo que quiero añadir. Podemos esperar todo lo que cada uno estemos dispuestos a dar al menos...Las Hijas de la Caridad estamos trabajando por ser "Artesanas de paz y esperanza". Esa es nuestra propuesta desde hace algún tiempo y en la que estamos empeñadas...si alguien se quiere añadir...seremos más ...y Dios está siempre con nosotros.. Feliz 2026

Eduardo Jesus Giannattasio
3 de enero de 2026 a las 21:43

Hoy se concreto el ataque a Venezuela, Maduro es undefendible, pero la desicion de Trump es inaceptable. NO solo como cristianos , como personas libres Cada dia oro por Gaza y el pueblo de Ucrania , Haiti, me duele solo poder rezar Los pueblos han perdido la fe y los creyentes de toda confecion somos cada dia expuestos a multiples ataques

Milton
4 de enero de 2026 a las 02:26

A los malos políticos los eligen los muchos que votan y por omisión, los que no votan. A las democracias les falta dedicar recursos para educar a los votantes. Tengo esperanzas en el perfeccionamiento de la democracia. Los regímenes dictatoriales o totalitarios no son perfeccionables. El Reino avanza cada día, en silencio, sin grandes saltos, en cada pequeño acto de amor. Pero no se detiene. Qué Dios nos de “vista” para apreciarlo
Gracias por su artículo Fray Martín.

Hormias
6 de enero de 2026 a las 14:56

El mundo es complicado y los seres humanos más
Solo la esperanza nos salva
Mil gracias Fray Martín por su blog y Feliz y santo año

Suscripción

Suscribirse por RSS

últimos artículos

Archivo

Logo dominicos dominicos