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Martín Gelabert Ballester, OP

de Martín Gelabert Ballester, OP
Sobre el autor

10
Dic
2020

Carta del Papa sobre San José

4 comentarios
sanjose

El día de la fiesta de la Inmaculada el Papa firmó una carta apostólica dedicada a San José, con motivo del 150 aniversario de su proclamación como patrono de la Iglesia universal. Es recomendable leerla. Rebosa devoción a San José.

Me limito a destacar dos cosas de la carta, de suma actualidad. La primera, el trato exquisito que José manifestó hacia María, verdadero modelo de una relación igualitaria y corresponsable entre varones y mujeres. José acogió a María sin poner condiciones previas: “La nobleza de su corazón le hace supeditar a la caridad lo aprendido por ley; y hoy, en este mundo donde la violencia psicológica, verbal y física sobre la mujer es patente, José se presenta como figura de varón respetuoso, delicado que, aun no teniendo toda la información, se decide por la fama, dignidad y vida de María”.

Así, “la acogida de José nos invita a acoger a los demás, sin exclusiones, tal como son, con preferencia por los débiles, porque Dios elige lo que es débil (cf. 1 Co 1,27), es padre de los huérfanos y defensor de las viudas (Sal 68,6) y nos ordena amar al extranjero. Deseo imaginar que Jesús tomó de las actitudes de José el ejemplo para la parábola del hijo pródigo y el padre misericordioso (cf. Lc 15,11-32)”.

La segunda cosa se refiere a la relación con su hijo Jesús: “Nadie nace padre, sino que se hace. Y no se hace sólo por traer un hijo al mundo, sino por hacerse cargo de él responsablemente. Todas las veces que alguien asume la responsabilidad de la vida de otro, en cierto sentido ejercita la paternidad respecto a él. Ser padre significa introducir al niño en la experiencia de la vida, en la realidad. No para retenerlo, no para encarcelarlo, no para poseerlo, sino para hacerlo capaz de elegir, de ser libre, de salir”.

A este respecto resulta interesante la lectura que hace el Francisco del apelativo de “castísimo” que la tradición ha puesto a san José: “es la síntesis de una actitud que expresa lo contrario a poseer. La castidad está en ser libres del afán de poseer en todos los ámbitos de la vida. Sólo cuando un amor es casto es un verdadero amor. El amor que quiere poseer, al final, siempre se vuelve peligroso, aprisiona, sofoca, hace infeliz. Dios mismo amó al hombre con amor casto, dejándolo libre incluso para equivocarse y ponerse en contra suya. La lógica del amor es siempre una lógica de libertad, y José fue capaz de amar de una manera extraordinariamente libre. Nunca se puso en el centro. Supo cómo descentrarse, para poner a María y a Jesús en el centro de su vida”.

Concluye así su reflexión el Papa: “El mundo necesita padres, rechaza a los amos, es decir: rechaza a los que quieren usar la posesión del otro para llenar su propio vacío; rehúsa a los que confunden autoridad con autoritarismo, servicio con servilismo, confrontación con opresión, caridad con asistencialismo, fuerza con destrucción”.

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J. Garcia
10 de Diciembre de 2020 a las 11:41

Ciertamente, y en nombre de la disciplina, los padres cometemos el error de imponer nuestras ideas: no es fácil saber dónde está el balance, sobre todo en los años jóvenes. Gracias, fray Martín.

Edgardo
10 de Diciembre de 2020 a las 21:58

Fue testigo de lo que asegura?

Amanda Liliana Méndez López
12 de Diciembre de 2020 a las 06:31

El Espíritu de Dios esta presente en la Iglesia en la figura de Pedro en Francisco, en estos tiempos tan modernos pero a la vez tan desactualizados a los avances de la humanidad en el ser humanizantes y prósperos como comunidad civilizada; se vive el desgarrado tormento de esclavizar a la mujer y degradarla de tal manera que hasta ella misma es cómplice de su desgracia que el hombre ha fundado durante la historia. Y viene este hombre sabio, amoroso y cauto que llega a la Santidad por la gracia de Dios: valeroso San José, a darnos su protección e intersecion como padre adoptivo de Jesús al igual que con nosotros a ser parte de estos tiempos difíciles a mostrar un camino de humildad, discernimiento y esperanza a la figura del hombre que ha sido desdibujada por el pecado. Bendito San José has crecer en nosotros la Fe el Amor y la Esperanza.

eugenio
14 de Diciembre de 2020 a las 11:42

magnifico será el documento pero también esta breve reseña que acentúa detalles que son necearios hoy

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