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Blog Nihil Obstat

Martín Gelabert Ballester, OP

de Martín Gelabert Ballester, OP
Sobre el autor

10
Dic
2006

Un sí matizado

8 comentarios
Es fundamental que los padres se preocupen de la enseñanza que sus hijos reciben en el Centro docente. Y es posible ejercer acciones legales y utilizar medios pacíficos de presión cuando se está en desacuerdo con explicaciones que tocan puntos fundamentales de la moral.

Ahora bien, para hacerlo habrá que conocer primero el programa de la asignatura, luego la metodología y, sobre todo, el profesor que la imparte. El que los padres estén en desacuerdo con determinadas realidades no es motivo suficiente para que un profesor no pueda hablar o informar de ellas. El que yo no considere bueno el robo, no es motivo para que en mi clase de religión, de ética o de filosofía no pueda y deba hablar de las nuevas modalidades de robo que acontecen en nuestra sociedad con sus inmensas posibilidades técnicas. El que yo no esté de acuerdo con determinadas posibilidades de la biología, no es motivo para que, en su momento, mis alumnos no deban estar informados de estas posibilidades. Cosa distinta es que los padres en primer lugar y los profesores en segundo lugar (y más si imparten determinadas asignaturas) puedan y deben dejar muy claro que no todo lo posible es moral.

La pregunta: ¿qué le está permitido a la técnica?, durante mucho tiempo se respondió así: le está permitido aquello de lo que es capaz. Con este fundamento justificamos las armas de destrucción masivas y tantas atrocidades de las que somos espectadores atónitos. En el modo de impartir las asignaturas es dónde me parece que hay que poner el acento, porque las tinieblas, si las hay, no desaparecen cuando se las ataca, sino cuando se las ilumina. Me pregunto si a propósito de la proyectada materia “Educación para la Ciudadanía” no estamos diciendo un no demasiado deprisa donde antes habría que decir un sí, aunque desde luego matizado y distintivo.
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1
JMValderas
10 de Diciembre de 2006 a las 20:44

Querido Martín Cabe mi despacho está el de una profesora de ética de una Institución Pedagógica Pública Alemana en Barcelona. Dos ramas de su docencia versan sobre el ámbito social y el ámbito político de la moral, vale decir, el ámbito de la ciudadanía. Antaño. ese despacho fue habitáculo de un alumno del mismo centro, matriculado en religión católica con calificación puntuable para su expediente. Lo mismo la profesora de ética que el profesor de religión debaten en clase los problemas del bien y del mal, de la corrupción económica y de la prevaricación política, las cuestiones sobre clonación y manipulación embrionaria, la pena de muerte y la guerra, la violación, la tolerancia y el salario justo, la ciencia ilimitada y los límites de la técnica. Etcétera. ¿Podemos los católicos cantar la palinodia y decir que, de suyo, no suena mal la nueva educación para la ciudadanía, sino que, antes bien, parece un óptimo propósito? Lo que se ha filtrado es, desde luego, nauseabundo desde el punto de vista de la ley natural (no hablo de religión): equiparación del matrimonio homosexual a niños sin formación, por citar uno. Se esté o no de acuerdo con los pastores que han manifestado su oposición, parece temerario pedir prudencia ante las resoluciones de un gobierno anticristiano y negarles el beneficio de la duda a los obispos. No me sumaría a un autoexculpatorio a posteriori “no es eso, no es eso” tras “delenda est monarchia”.

2
pepeyantonia
10 de Diciembre de 2006 a las 21:19

Todo el planteamiento es para llegar a la conclusión que hay que decir un, sí.... pero.La cuestión está en querer relegar la religión al ámbito particular y privado por parte del gobierno de turno; tal vez no sea malo. Una cosa es transmitir la Fe, otra, los conocimientos religiosos. Para lo primero es necesaria la PREDICACIÓN, que puede hacerse en cualquier lugar, preferentemente en el hogar familiar y en la iglesia parroquial; para lo segundo, también sería útil la escuela, instituto, universidad, pero no es imprescindible. Lo importante es transmitir la Fe.¿ No estaremos defendiendo un modelo de enseñanza anticuado?. ¿ Defendemos intereses creados?. En este modelo actual, algo estaremos haciendo equivocado, cuando la practica sacramental de nuestros jóvenes está disminuyendo cada dia más. Lo importante es educar para ser ciudadanos del REINO, en este tiempo y lugar. Hacen falta muchos como tú, " que la mies es mucha y los obreros pocos".

3
Rosa
11 de Diciembre de 2006 a las 19:03

Doy gracias Martin por la claridad de todos sus articulos, así como este que comentamos gracias por exponerlo, lo siento por el Sr. Valderas "por lo de nauseabundo"¿se ha preguntado este Sr.porqué las iglesias están cada vez mas vacias, a lo mejor le daba náuseas?

4
MPUG
11 de Diciembre de 2006 a las 21:13

Es cierto que muchas veces damos un no, o un si, demasiado rápido.
Y en esto también me parece que se esta dando un no precipitado, "la educación para la ciudadanía" será buena si los ciudadanos que la imparten buenos ciudadanos y buenos pedagogos.
A mi me apena más, el que educación esté bailando al son de la música que le toca la orquesta de cada gobierno, la educación no puede marchar así porque por muy hermosa que sea la música, no se aprende el ritmo de ninguna orquesta.
Al final sólo crea desconcierto e inestabilidas a estudiantes, padres de familia y sobre todo a los maestros, se queman muchas energias y se consigue muy poco.

5
hamakka
11 de Diciembre de 2006 a las 21:30

Como siempre, P. Martín, con su claridad nos ha cautivado. Sin coñas, sí deberíamos ver primero, juzgar después y actuar en consecuencia. Y al señor Valderas, ¿qué es eso de la ley natural? Que yo sepa, hace décadas que la ética y la moral (la de los teólogos serios) dejaron de usar ese difícil concepto que es fácilmente refutable. La ley del incesto, ejemplo clásico, no es universal a todas las culturas, y así lo demás.

6
lola
11 de Diciembre de 2006 a las 22:52

ni idea de lo que van a imopartir en educacion para la cuidadania,por suerte mis hijos ya no lo recibiran, desde luego el titulo parece bonito y muy necesario.,..ya que parece faltarnos a todos el ser unos buenos ciudadanos,y aunque no podemos juzgar sin saber, lo malo sera si eso sustituye a......¿los valores cristianos?. Como decia S Marcelino Champañan, fundador de los HH Maristas, hay que crear buenos cristianos, y buenos ciudadanos, lo uno lleva a lo otro, ¿pero y a la inversa?.....
Ya me estoy viendo como a Pablo en el Aeropago, hablando a la gente de un Dios que cada vez le esta siendo mas desconocido...Adelante Predicadores...parece que vuestro carisma esta en plena vigencia

7
el marinero de los monegros
13 de Diciembre de 2006 a las 14:08

En mi opinión las prisas no son buenas consejeras. Ahora bien, la experiencia nos demuestra (loe), que la tramitación legislativa es la que es, y que suelen ganarnos en todas las iniciativas siempre por la manga. Una vez hecho el destrozo, es complicado remendarlo. Ahora bien, pienso que los padres debemos organizarnos sobre todo en defender, en un determinado momento, un derecho a objetar la ley por motivos garantizados constitucionalmente. Aunque lo plausible sería un buen acuerdo o pacto por la educación. Parece que en este país, estado, condado, u lo que sea, es bastante complicado.

8
Oscar
13 de Diciembre de 2006 a las 19:32

Por si interesa, puedo informar de la postura de FERE y otras entidades educativas católicas sobre Educación para la Ciudadanía: su postura ha sido de diálogo y negociación con el Ministerio, logrando que sus propuestas hayan sido “mayoritariamente aceptadas”. Por ese motivo aunque respeta las posturas de quienes han optado por la “objeción de conciencia” y/o por la “desobediencia civil”, no las comparte y cree improcedente que se planteen en sus centros educativos. Añade, además, que en sus Centros esta asignatura, como todas las demás, se impartirá en consonancia con los principios evangélicos que conforman nuestra propia identidad (Sacado de una carta enviada ayer mismo a sus asociados firmada por el Secretario General de Escuelas Católicas)

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