Logo dominicosdominicos

Blog Nihil Obstat

Martín Gelabert Ballester, OP

de Martín Gelabert Ballester, OP
Sobre el autor

8
Abr
2018

Neandertales, otro tipo de mentalidad

1 comentarios
neandertal

El paleoantropólogo español, Juan Luís Arsuaga, en unas declaraciones a la revista muy interesante, hablando de las diferencias entre el hombre de Neandertal y el sapiens, dice: “Mi teoría no es que los neandertales fueran menos inteligentes que nosotros, sino que tenían otro tipo de mentalidad”. A continuación hace unas consideraciones sobre la poca inteligencia de los humanos sapiens: “ir a un campo de futbol a berrear todos los domingos no parece muy inteligente. Pero es muy humano. Inmolarse y suicidarse con una bomba alrededor del cuerpo no es nada inteligente. Eso es lo que creo que tenemos distinto de los neandertales. Lo resumo de esta forma: se me hace difícil creer que ellos tuvieran una bandera. Esa cosa humana de que un trapo de colores solivianta a la gente no sé si es muy inteligente, pero es un hecho. No me imagino a los neandertales con una bandera”.

Resulta interesante esta distinción entre mentalidad e inteligencia. La mentalidad es el conjunto de creencias y costumbres que conforman el modo de pensar, de enjuiciar la realidad y de actuar de un modo u otro. La inteligencia es la capacidad de razonar y de elegir las mejores opciones para resolver una cuestión. Pues bien, siguiendo la idea de Arsuaga, lo que distingue a las distintas especies del género “homo” (sapiens, neandertales, denisovanos) no es la inteligencia (o sea, la capacidad de fabricar herramientas o de enfrentarse a los distintos problemas), sino la mentalidad (o sea, los condicionamientos, que más allá de lo listos que somos, orientan nuestra manera de utilizar las herramientas o de resolver los problemas).

Eso valdría no sólo para las distintas especies de humanos, sino para distinguir a unos humanos de otros dentro de la misma especie. El pecado, por ejemplo, no nos hace menos listos, ni tampoco más; pero condiciona nuestra manera de actuar. Si yo pienso que robar es bueno, o que matar al que me estorba es bueno, pero no lo hago porque tengo miedo a las consecuencias que me puede acarrear, en cuanto me convenza de que robar o matar no va a acarrearme ninguna consecuencia negativa, mataré y robaré con toda tranquilidad. Si yo pienso que las banderas son sagradas, o que las fronteras son intocables, o que hay sexos fuertes y débiles, o razas superiores e inferiores, en cuanto pueda actuaré como un dictador que somete a los débiles y a los inferiores.

San Pablo exhortaba a los cristianos a “cambiar de mentalidad” (Rm 12,2; Ef 4,23), haciendo notar que la cristiana es distinta de la del “mundo” (mundo, se entiende aquí como lo opuesto a Dios). El problema humano no es la inteligencia. Con la misma inteligencia podemos hacer lo peor y lo mejor. El problema humano es de mentalidad. Si conformamos nuestra mentalidad a la de Cristo, seguro que siempre haremos el bien, sea cual sea nuestra inteligencia.

Posterior Anterior


Hay 1 comentario, comparte el tuyo

En caso de duda, puede consultar las normas sobre comentarios.

Aviso: los comentarios no se publican en el momento. Para evitar abusos, los comentarios sólo son publicados cuando lo autorizan los administradores. Por este motivo, tu comentario puede tardar algún tiempo en aparecer.

cancel reply


1
Daniel
9 de Abril de 2018 a las 22:28

"Nace el Hombre con la astucia
que ha de servirle de guia
sin ella sucumbiria
pero según mi experiencia
se vuelve en unos prudencia
y en los otros picardia"

Libro Martin Fierro - Jose Hernandez
La diferencia entre mentalidad e inteligencia

Suscripción

Suscribirse por RSS

últimos artículos

Archivo