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Blog Nihil Obstat

Martín Gelabert Ballester, OP

de Martín Gelabert Ballester, OP
Sobre el autor

10
Ago
2010

Buscar la verdad en la mentira

3 comentarios

Es conocido un texto que Tomás de Aquino cita atribuyéndolo a San Ambrosio: “La verdad, la diga quien la diga, proviene del Espíritu Santo”. Menos conocido es otro texto en el que, comentando una palabra de Jesús sobre el diablo como padre de la mentira, dice que “en los demonios hay alguna verdad, así como algo verdadero”. En caso contrario, argumenta el santo, el diablo no tendría posibilidad de entender nada; luego en él tiene que haber capacidad para la verdad. Por tanto, la verdad, aunque la diga el diablo, sigue siendo verdad, y los amantes de la verdad deben prestarle atención, no tanto por quien lo dice, sino por lo que dice.
 

El pensamiento de Tomás de Aquino tiene una interesante aplicación: hay que saber buscar la verdad incluso donde parece que sólo hay error y mentira. O dicho de forma más suave: hay que buscar la verdad debajo de muchas reacciones desconcertantes y de muchas cosas con las que no estamos de acuerdo. Pues buscando la verdad que puede haber en ellas tenemos una posibilidad de reorientarlas, de reconducirlas al buen camino. Si solo condenamos, no hay modo de “encontrarnos” con el diferente, ni de evangelizar. Hay que buscar un punto de encuentro, un punto de partida, una base buena en el otro desde la que poder construir. Partir de su parte de verdad, de su lado bueno, buscar la verdad y el bien incluso allí donde no es fácil encontrarlo, pero seguros de que algo bueno tiene que haber.
 

¿No hay una falta de cariño, y por tanto, una búsqueda implícita de amor, en muchas búsquedas explícitas de sexo? ¿No hay una falta de acogida, una soledad profunda, y por tanto, una búsqueda implícita de amor, en muchas contestaciones violentas de los adolescentes y de los no adolescentes? ¿No hay una búsqueda de comprensión, y por tanto, una búsqueda de amor, en muchas expresiones de disgusto, en tanta cara seria y malhumorada de la gente? ¿No hay incluso una falta de comunión y, por tanto una búsqueda de fraternidad y, en definitiva, de Dios, en tantas protestas contra el mal y contra la injusticia del hombre moderno? ¿No hay una búsqueda de santidad en tantas críticas y lamentos contra los pecados de la Iglesia? ¿No hay un deseo de justicia en el grito rebelde y, a veces, violento de los pobres?

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1
trigo-cizaña
10 de Agosto de 2010 a las 18:54

trigo y cizaña crecerán juntos hasta el final, incluso en nuestro propio interior. Las sombras, aquello que no queremos aceptar de nosotros mismos, las sombras de toda institución, de la propia humanidad -violencia, hambruna, enriquecimiento ilicito,van iluminandose a medida que aumenta la conciencia de que Dios es la Raiz y Fuente de todo lo creado. Es nuestro trabajo : ayudar a Dios a que al final lo sea Todo en todos. Reinado de Dios

2
josemaría esteve i pallarés,op
12 de Agosto de 2010 a las 15:06

Santo Tomás y San Ambrosio dicen cosas muy ciertas y muy santas,pero a mi me gusta escrutar la Palabra y Jesús dice que ""Yo he venido a ser testigo de la verdad.Todo el que es de la verdad escucha mi voz." (Juan 18,37) "la verdad os hará libres" (Juan 8,32) El mentir es aceptado hoy con toda naturalidad tanto en el complejo mundo politico,social y algunas veces conventual.
En el fondo de todo hombre hay una búsqueda de verdad y dificil se construir´< nada verdaderamente humano sobre la mentira y la falsedad.En el mensaje de Jesús hay una invitación a vivir la verdad ante Dios,ante uno mismo y ante los demás.

3
Dvqe
18 de Agosto de 2010 a las 03:09

Resulta sugestivo el pensamiento de buscar donde quizás otros no hallan. Pero tal vez se nos aparece con mayor fuerza aquello de "dime con quién andas y te diré quién eres", o como viene al caso, dime quién ha dicho qué y te diré por qué lo ha dicho. Existe en la actualidad tal volumen de información de modo que, más que informar, se obtiene la más completa de las ignorancias. No voy a discutirle a Santo Tomás, pues no alcanza mi intelecto tales alturas. Pero como ser racional también me cuestiono incluso en aquellos lugares donde no cabe esperar respuesta. Algunos pueden darse por satisfechos con una teoría conspirativa acerca de gran cantidad de sucesos aparentemente inexplicables que nos ha tocado vivir. Y otros, más agudos tal vez, encuentren plausible otra teoría que llamaremos consensuada o del consenso. Y quiero notar que el Demonio parece dirigir las mentes del consenso, de la mayoría por tanto. Me permito, por tanto, dudar que un ápice de verdad pueda habitar en el padre de la mentira. Por favor, corríjame en mi error. Concedo racionalidad e incluso verosimilitud en los agentes del mal, fueran estos quienes fueran. Mas, ese pico de verdad tal vez esté amagando la realidad. No lo que es real para mi o para ti. Creo que existe lo Real, y debe de ser el único lugar en que el Espíritu Santo esté manteniendo ese "prodigioso duelo" para que la Verdad nos haga realmente libres.

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