Dic
Fe de Dios
1 comentariosLa fe es una actitud fundamental, una dimensión antropológica que hace posible la vida, las relaciones, el progreso. El marido o se fía de su mujer, o su matrimonio va a la ruina. El director de un laboratorio, o se fía de sus colaboradores o no hay investigación que avance.
En círculos cristianos, cuando se habla de fe, se piensa en la fe en Dios. Y olvidamos así un aspecto fundamental de la fe religiosa. Pues, ante todo, el que tiene que ser fiel es el que hace una promesa. El Dios de Jesús es un Dios que hace promesas. Por eso es fundamental que sea un Dios fiel. El cristiano lo que tiene que ser es confiado, confiar en la fidelidad de Dios. Lo que más importa es la fe de Dios, siempre fiel a su amor, fiel a su alianza, fiel al ser humano.
Pero hay más: Pues el Dios fiel es un Dios también confiado, un Dios que se fía del ser humano. La experiencia nos indica que Dios no actúa directamente, cosa que a veces nos indigna y nos mueve a pedirle cuentas. En realidad deberíamos pensar que nosotros somos su forma de actuar en el mundo. Pensando así cambia nuestro modo de entender la fe: no se trata de nosotros como creyentes en Dios, sino de vernos como objeto de la fe de un Dios que cree en nosotros, que nos cree suficientemente responsables e imaginativos para solucionar los males y problemas de este mundo. Si Dios se fía de mi, eso es una seria llamada a mi responsabilidad.
Desde esta perspectiva, nuestra fe podría considerarse como un reflejo en nuestra vida de la fidelidad de Dios y como una participación en la fe-fidelidad de Jesús, al que la carta a los Hebreos califica como el modelo más acabado, el que va por delante en el camino de la fe y el que lleva a su término ese camino de fe (Heb 12,2), porque Jesús no sólo fue fiel a Dios, sino que su vida fue un reflejo preciso y precioso de la fidelidad de Dios.