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Martín Gelabert Ballester, OP

de Martín Gelabert Ballester, OP
Sobre el autor

29
Abr
2018

En torno a una condena por abuso sexual

6 comentarios
figuritanene

En julio de 2016, en Pamplona, cinco varones violaron o abusaron sexualmente de una chica de 18 años. El pasado 26 de abril, se supo que han sido condenados por un delito de abuso sexual, que comporta una pena menor que el de violación. La sensibilidad social no coincide mayoritariamente con la apreciación de los jueces, hasta el punto de que los políticos se han visto motivados a proclamar que conviene cambiar la ley.

Efectivamente, las leyes están para ser cambiadas cuando no responden al objetivo para el que fueron proclamadas, a saber, la defensa de la dignidad humana y del bien de las personas. Puestos a cambiar la ley habrá que prever mayores responsabilidades si la quebrantan servidores públicos, que están para defender a los ciudadanos. A ellos se les exige, más que a otros, no sólo que sean buenos, sino que lo parezcan, o sea, que den ejemplo. Y algunos lo han dado, lo siguen dando. En todos los colectivos hay personas de bien, personas que se limitan a cumplir y personas que deshonran al colectivo.

Uno de los motivos de considerar el delito como abuso sexual y no como violación ha sido que la víctima, al parecer, no ofreció mucha resistencia. A propósito del grado de resistencia me cuentan algo significativo: a las cooperantes de las ONGs se les indica que ante una agresión o violación no opongan resistencia, porque en caso contrario las matan directamente. Alguien ha ofrecido esta reflexión: “esta sentencia manda un mensaje muy claro. Ante estos casos elegid entre muertas o humilladas por la justicia”.

Una de las reacciones más llamativas ha sido la de las monjas carmelitas descalzas de Hondarribia. Las monjas son mujeres. Y las de Hondarribia han demostrado una buena sensibilidad social, propia de monjas del siglo XXI. También violan a monjas en misiones. Hoy en día, ni siquiera los conventos son seguros. Fuerzan sus puertas y entran a robar con evidente peligro de sus moradoras.

Me parece necesario que familias y educadores ofrezcan a las jóvenes generaciones una adecuada educación sexual. Algunos hoy lo mezclan todo: pornografía, violencia, alcohol, afectividad. Hay un fenómeno actual extendido entre adolescentes (y entre adultos), signo del relativismo de los afectos, que promueve la cosificación del otro e implica una incapacidad para el compromiso: el “poliamor”, en realidad, el “polisexo”. A veces, he pensado que el sexo es un mal sucedáneo del amor. En el contexto del amor, la sexualidad resulta más humana, humanizadora y gratificante.

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1
anónimo
29 de Abril de 2018 a las 15:22

Diríase que no se ha hecho una lectura ponderada del cambio cualitativo que supuso las movilizaciones del pasado ocho de marzo. Tres, incluso cuatro generaciones de mujeres, mostraron en la calle, que el tiempo urge cambios en las conciencias y las leyes, que sustancien el “todos somos iguales ante la ley”. Y que esas transformaciones no pueden esperar. La Paz social comienza a rasgarse por las costuras.

Mil gracias, P. Gelabert por su sensibilidad, por hacerse eco de un tema del que como casi todos los eclesiásticos, podría haber pasado de puntillas. ¿alguna excepcional referencia en las homilías dominicales? Aunque solo fuera por interés pastoral, las autoridades eclesiásticas debieran decir una palabra. O las mujeres jóvenes seguirán proclamando aquello de " no nos representais". Y la transmisión de la fe-vía materna- se irá perdiendo.

En el desierto, voces que claman. Mil gracias a las carmelitas descalzas de Hondarribia, por vuestro testimonio, eco solidario y orante de un mundo cuya estación término no finaliza a las puertas de una clausura. Medios de comunicación de todas las ideologías se han hecho eco. Y cómo no, gracias a la dominica pionera en estas lides, abriendo caminos de solidaridad, Sor Lucía Caram, que con humor, en su red social retuitea “ la justicia no es ciega, es que canta mirando al sol “

Mil gracias P. Gelabert por su voz, su palabra, su compromiso.
Me uno a la oleada agradecida de mujeres y hombres de bien, dentro y fuera de la Iglesia por tanto Bien derramado.

Ya próximo Pentecostés. Que seamos renovados en El Amor de Viva Llama

c.m.c.

2
Mercedes
30 de Abril de 2018 a las 14:40

Una cosa es la sensibilidad social y , otra muy distinta ,es el Derecho tipificado en nuestro código penal ,que posiblemente no esté muy acertado ,pero es el que tenemos vigente .. Los jueces juzgan los hechos probados y no las valoraciones personales .. No he leído la sentencia , y no sé , es mucho aventurar , si los magistrados tal y como dice sor Lucia están mirando al sol .. Pobre Montesquieu .. otra vez muerto !
Que el Espíritu Santo que Dios da a quienes le obedecen , siga repartiendo dones y nos de clarividencia para educar con valores a nuestros semejantes ,sobre todo a los más jóvenes .

3
anónimo
30 de Abril de 2018 a las 17:47

'La Manada'

Eran cinco lobos
grises como el viento,
en aquella noche
sin luna en el cielo.

Abrían sus fauces
llenas de veneno,
sobre una chiquilla
muriendo de miedo.

¿Era una manada?
Era el hervidero
como de jauría
entre fango y cieno.

La niña, temblando,
gime sin aliento,
con terror y llanto
prendido en su pecho.

Ellos, más feroces
que el lobo del cuento,
dejaron su cuerpo
marchito y maltrecho.

¡Qué cerdos salvajes!
¡Sí que se lucieron?!
En negra batalla
se ensañaron fieros.

¿Qué pasa en el mundo?
¿Por qué el desacierto
campea en la vida
a los cuatro vientos?

¿Por qué tantas cosas
pasan hoy sin cuento?
¿Por qué historias negras
a diestro y siniestro?
Irrumpen los aires
la voz de los pueblos
clamando justicia,
amor y respeto.

Que la ley proteja
a niños y enfermos;
que ya se terminen
los lobos hambrientos.

Que sean las leyes
un respaldo honesto
donde se proteja
al ser más pequeño.

Que juntos forjemos
un mundo fraterno,
con paz y justicia
en un nuevo Reino.

Monjas Clarisas de Villaviciosa ( Asturias)

Fuente: Diario Levante

4
anónimo
30 de Abril de 2018 a las 18:00

Este es el mensaje que las clarisas de Villaviciosa han dejado en su cuenta de facebook, junto al poema. Por si interesa.

"Hola amigos de Facebook, en sintonía de todos las voces de nuestros amigos que se muestran inquietos por los tristes acontecimientos ocurridos en nuestro país, os ofrecemos un poema que en sencillos versos menores, quiere expresar el sentir de esta fraternidad monástica a la cual pertenezco.
Nuestras oraciones por vosotros y por todo el mundo, para que Dios cambie los corazones hacia la Paz y el Bien."

Sor Alegría

https://www.facebook.com/clarisas.villaviciosa.3/posts/173284326706008

5
Pedro JUAN VIDAL González
1 de Mayo de 2018 a las 00:41

Entre dos males hay que escoger el menor. Entre ser «asesinada» y «victima de una mala justicia», creo que es preferible escoger la segunda, a menos de ser un/a heroe o heroina. No todos pueden ser heroes. El no poner «demasiada» resistencia ni significa «consentimiento».

6
Erna Bustamante
5 de Mayo de 2018 a las 04:02

Qué hermoso poema de las monjas clarisas. Vayan mis oraciones para ellas.Qué pena que haya tantos lobos en medio del rebaño. Pero hermanos no nos desalentemos. Tenemos un pastor que cuida muy bien de sus ovejillas.Que la Paz y el amor del resucitado habite en nuestros corazones.
Desde Chile un abrazo a todos mis hermanos en la fe.

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