Logo dominicosdominicos

Blog Nihil Obstat

Martín Gelabert Ballester, OP

de Martín Gelabert Ballester, OP
Sobre el autor

11
Jul
2025

Suicidio joven sacerdote

24 comentarios
Don Matteo

El pasado sábado, 5 de julio, falleció un joven sacerdote italiano. Tras no presentarse a celebrar la eucaristía, algunas personas fueron a su casa y lo encontraron muerto. La diócesis de Novara, en una nota oficial, confirmó que se trataba de un suicidio. Al parecer, el sacerdote llevaba una vida normal y era apreciado por los fieles. No se conocen los motivos que le llevaron a quitarse la vida.

Las tasas de suicidio, en nuestros países europeos, son relativamente altas, algo más de 10 por cada 100.000 habitantes; en algunos países de América o África son bastante más altas. Es un tema del que no se suele hablar. Es lógico suponer que, entre los sacerdotes, religiosas y religiosos, en este tema y en otros (adicciones, determinadas tendencias), las tasas serán similares a las del conjunto de la población. Pero el fallecimiento del sacerdote italiano ha sido muy comentado en redes sociales, bastante más que otros casos similares.

Antiguamente, hechos como este eran muy mal vistos y juzgados negativamente. El código de derecho canónico de 1917 excluía a quienes se quitaban la vida del derecho a las exequias cristianas. Esta prohibición ha desaparecido del actual código. En el caso que nos ocupa, el funeral fue presidido por el Obispo de la diócesis, Mons. Franco Giulio Brambilla, que hizo una emotiva homilía y se preguntó qué nos dice a todos la muerte de Don Matteo. Sí, qué dice la muerte de una persona querida y valorada por los jóvenes a los propios jóvenes. Y qué dice una muerte así a los obispos y a los sacerdotes.

Una muerte es siempre una pregunta frente a Dios. Y toda pregunta pide una respuesta. Pero el exceso de preguntas puede desvirtuar la respuesta. No es sano preguntar continuamente al amado si te ama. Deberíamos aprovechar la ocasión para preguntarnos por el tipo de formación afectiva que se da en los seminarios; por los primeros destinos a los que se envía a los jóvenes sacerdotes; y por la soledad que todos sentimos, pero los célibes de un modo especial. Todos necesitamos amor, y solo con amor podemos superar nuestras debilidades. Y el amor de Dios pasa siempre por el amor a y de los hermanos y por la manera de situarnos con y frente a ellos.

El Vaticano II, a propósito del voto de castidad de los religiosos, dijo algo muy sabio: “recuerden todos, especialmente los superiores, que la castidad se guarda más seguramente cuando entre los hermanos reina verdadera caridad fraterna en la vida común”. En el contexto del amor, la castidad se guarda fácilmente. En la soledad, seguramente ya no tanto. En el contexto del amor, la vida tiene sentido. Fuera de este contexto, la vida resulta, a veces, insoportable.

Cuando un sacerdote está contento con su ministerio, cuando está ocupado, cuando reza, cuando vive fraternalmente y se siente querido, las depresiones desaparecen pronto. Yo no sé qué es lo que llevó a este sacerdote italiano a tomar la decisión que tomó, pero de una cosa estoy seguro: el buen sacerdote no quería quitarse la vida; en todo caso, quería quitarse de encima lo insoportable de la vida. Cuidemos las vidas y estemos atentos a los hechos y acontecimientos que, a veces, las hacen insoportables, para atacar lo insoportable y cuidar la vida.

Posterior Anterior


Hay 24 comentarios, comparte el tuyo

En caso de duda, puede consultar las normas sobre comentarios.

Aviso: los comentarios no se publican en el momento. Para evitar abusos, los comentarios sólo son publicados cuando lo autorizan los administradores. Por este motivo, tu comentario puede tardar algún tiempo en aparecer.

Cancelar repuesta


P. José Manuel Araya Chavarría, CSsR
11 de julio de 2025 a las 12:39

Fray Martin
Desde Cuba le saludo. Soy un consagrado sacerdote misionero redentorista feliz de estar en Cuba y con los cubanos.
Cuanta verdad en su blog, le leo semanalmente con atención e interés.
Mi comunidad no me ayuda a vivir el ideal, lucho por vivir los valores comunitarios pero el móvil, el encierro en sus celdas, el individualismo no favorecen. Y mis superiores ausentes, desinteresados…
Oremus pro Invicem
Feliz y bendecida tarde.
José, tu hermano.

Juan Philippon Prieto
11 de julio de 2025 a las 16:56

Un comentario acertado sobre un tema tan delicado.
Una renuncia a la vida siempre resulta dolorosa para los creyentes, y en este caso, siendo un sacerdote joven entristece a todo el Pueblo De Dios.
Confiando en la misericordia de Nuestro Señor el alma de Don Mateo, debemos hacer autocrítica. A los laicos nos desconsuela leer sobre la soledad que nuestros consagrados o sacerdotes padecen en ocasiones. Considero que muchas veces los feligreses pensamos que los ministros, como Alter Christus, son capaces de vivir como San Antonio Abad contra todo y contra todos en el yermo.
Pero, tras el hábito o la casulla siempre hay una persona con su vida interior, sus buenos y malos momentos y la necesidad de poder compartirlo con alguien.
Por la parte que a los laicos nos corresponde, debemos acompañar y ayudar con sinceridad y no ver en el sacerdote una “máquina” de Sacramentos.
Que no se crean solos, siempre rezamos por los obreros que el Señor manda a su mies.
Cordialmente,
Juan Philippon Prieto.

Bruno
11 de julio de 2025 a las 18:51

qué triste noticia, que el buen Señor sea misericordioso con nosotros

Elena Martín
12 de julio de 2025 a las 08:42

Actualmente oímos mucho -Hay que cuidar al cuidador-y nos olvidamos de que el sacerdote es un cuidador, de almas pero un cuidador al fin yal cabo.Cuesta mucho encontrar buenos parroquianos que ayuden y acompañen al sacerdote que hagan vida social con el.A mi me encanta verlos en el bar del barrio tomando una caña con los vecinos.Olvidamos que los sacerdotes son seres humanos con sentimientos y solo acudimos a ellos cuando necesitamos ayuda.Animo a los feligreses a que ayuden mas a su parroco lo necesitan fisica y espiritualmente.Gracias

Concha . Una Laica inquieta y Sola
12 de julio de 2025 a las 12:39

Querido Fray Martín
Sus comentarios son siempre muy buenos
Pero este de hoy, me ha impresionado en una doble Vertiente
El Suicidio y
La Soledad
Con que Delicadeza y Misericordia, trata usted el tema.
Para mí, de siempre, la persona que se quita la VIDA, es un gran Misterio, y me merece el mayor de los respetos.
Y me plantea, muchas Interrogantes, no solo para esa persona, sino para mí Vida.
En mi trayecto profesional, tuve la perdida de un Usuario, que casi me lleva a abandonar la profesión.
Pero no lo hice...me puse las pilas...
Y el otro tema, la SOLEDAD
Estamos muchas personas Solas
Claro que en este caso, como Vd. bien hace, se refiere al Sacerdote, que por circunstancias conocidas, está Solo.
Pero una cosa es estar solo, y otra, Sentirse Solo
Y en ambas circunstancias, nos encontramos muchas personas
Un@ Religios@ aún viviendo en Comunidad, puede sentirse sol@.
También l@s que vivimos en Soledad no escogida ni deseada.
Pero creo que tod@s, religioso@s y laic@s, debemos y tenemos que cuidarnos y estar atent@s, para que nadie a nuestro alrededor,
Se Sienta Sol@.
Cierto que Dios no nos abandona, ni nuestro ser más querido tampoco
Pero el Acompañamiento humano, cercano y Atento, es muy importante.
Su comentario me lleva a
Estar Atenta en lo personal, y a los que me rodean....
Muchas gracias

Ariane margarita
12 de julio de 2025 a las 13:04

Que noticia desconcertante,que pena, el Señor que ve desde el corazón, tenga misericordia

Erick Salazar Flores, Costa Rica
12 de julio de 2025 a las 13:16

Hace 17 años tuve pensamientos suicidas. En ese momento el agobio de la vida me hizo llegar a pensar en eso. A pesar de mi hermosa esposa, de su compañía, a pesar de mis 2 maravillosos hijos, a pesar de tener trabajo.
Deudas, problemas laborales, deseos absurdos de triunfalidad, que no se alzanzaban.
Cada quien tendrá su historia. Todo eso me llevó, gracias a Dios, a buscar refugio en Dios, Él en su misericordia me hizo llorar amargamente por haber pensado así y sentí su abrazo
Hoy he pasado por valles de mayor dificultad, pero sentirlo a Él me conforta.
Sentirse solo y abatido, a pesar de que te rodea la gente puede llevarte a tomar esas decisiones. El enemigo acecha.
Debemos motivar siempre a que las personas nos expresemos, que compartamos nuestras luchas internas, de pronto al hablarlas nos damos cuenta que, primero no estamos solos, segundo que, no es tan fatal lo que vivimos, y tercero y mayor, Dios camina conmigo.
Feliz día y animo, la vida es bella y estas para vivirla, no para destruirla
Tienes un propósito, descúbrelo

Roberto
12 de julio de 2025 a las 13:26

Cuando se nos presenta la idea del quitarnos la vida lo que pretendemos es quitarnos el insoportable dolor de nuestro corazón un dolor de autentica muerte solo entregando nuestra vida al Señor podremos superar ese mal momento. Hay que pedir el auxilio del Padre y el responde.

DANIELA.
12 de julio de 2025 a las 14:08

OREMOS POR LAS VOCACIONES, POR LA FORTALEZA DE FE Y COMPROMISO DEL PAPA LEON XIV, POR NUESTROS OBISPOS, SACERDOTES, VOCACIONES RELIGIOSAS Y TODOS LOS BAUTIZADOS EN CRISTO.

Es difícil amar a Jesús y a Dios,Padre, como se
12 de julio de 2025 a las 14:12

lee en el Evangelio o la Biblia, un amor que todo
lo colma y satisface. Hoy debemos encontrar otras
palabras para comprenderlo. El cristianismo nace y se
sostiene por la Palabra, esta debe de tener la fuerza
que sustente la existencia del alma, y esto requiere ser oído y entendido profundamente, hasta donde el vacío de la muerte y de este mundo se instalen...

Zoila Sosa. sosazoila@yahoo.com
12 de julio de 2025 a las 19:20

Los sacerdotes tienen sus momentos de angustia, momentos difíciles, dudas, incertidumbres. Son depositarios del amor más grande pero necesitan nuestras oraciones, nuestro apoyo y más apreciación que criticismo. Dios conceda a este hijo amado del Padre, su descanso eterno.

Jucaza - Regina Apostolorum
12 de julio de 2025 a las 20:54

Mi más sentidas condolencias a la iglesia de Novara por la pérdida irreemplazable. Duele leer y no entender que los consagrados también pasan por este dolor .
Orare por los sacerdotes y consagrados.

Juan Antonio
13 de julio de 2025 a las 10:13

Aquí se habla de soledad, hay muchas clases de soledad y muchas gente solas en su domicilio. En el caso de un sacerdote es una soledad asumida y vocacional. En muchísimos casos el sacerdote católico tiene una vida social muy activa, bien sea en actividades pastorales o colectivas. Pero, ¿ qué ocurre cuando llega a su domicilio? Unos conviven con un familiar, otros con la comunidad a la que pertenecen, etc, etc, y otros solos en sus casas. La diferencia es muy poca con respecto a muchos casos que hay en nuestra sociedad. Y si la soledad del sacerdote es un problema, yo no veo inconveniente que el celibato sea voluntario, creo que la Iglesia debería de dar un pasito en este aspecto.
En cuanto al suicidio, como bien se ha dicho, nadie sabe por que se suicidan las personas (salvo que queden una nota escrita), que es un dato. Nos puede fallar el corazón, los pulmones, el páncreas... y con el cerebro, como popularmente se dice se nos "cruzan los cables" muchas veces.

Hormias
13 de julio de 2025 a las 11:17

Tremenda noticia
Aquí en España. Un joven agricultor de 27 años puso fin a su vida agobiado por deudas y multas

Hormias
13 de julio de 2025 a las 11:26

Recemos porque esta lacra acabe

Felix Nadal
13 de julio de 2025 a las 23:48

Alabo la autocrítica de pensar en el sufrimiento de la castidad como causa probable del suicidio sacerdotal. Pero el suicidio tiene relación con el sentido de la vida, que puede perderse en una crisis de fe.
En mi opinión, la crisis de fe es el efecto colateral de aceptar postulados contradictorios, o imposibilidades metafícas.
Espero que la muerte de este sacerdote sirva para evitar otras, y que los teólogos dominicos contribuyan a ello.
Dios os guarde.

María
15 de julio de 2025 a las 11:10

Ignoro, como todo el mundo, las circunstancias concretas que han empujado a este sacerdote a quitarse la vida, pero puedo hablar desde mi realidad personal.

En este año, en una noche bastante lluviosa, mientras esperaba sentada en la marquesina de un autobús, un muchacho joven se puso a hablar conmigo. Me dijo que había sido drogodependiente, pero que ya "estaba limpio". Sin embargo, entre lágrimas, me confesó que se quería quitar la vida; que nadie se preocupaba por nadie y que no sabía por qué me contaba esas cosas a mí.

Yo le escuché pacientemente y le di la posibilidad de desahogarse. Le conté mi realidad personal, el duelo que estoy viviendo por una pérdida familiar y las terribles circunstancias que estaba atravesando en ese momento, que gracias a Dios voy solucionando poco a poco.

Él, entonces, al verme tan entera, me preguntó que cómo lo hacía, y le dije que era creyente y tenía fe.
En cambio, me comentó que él no, a lo que yo le respondí que no importaba, que al menos confiase en sí mismo, en sus propias capacidades para luchar contra la adversidad.

Naturalmente, le proporcioné información de dónde podría acudir para obtener ayuda profesional; pero logré que esbozase una sonrisa y, cuando ya me marchaba, no hacía más que lanzarme besos poniéndose las manos cruzadas en el pecho en señal de agradecimiento.

Ciertamente, hay una necesidad importante del ser humano de ser escuchado. En mi caso, al ser creyente, la mayor ayuda la he logrado a través de la fe que tengo en la oración, lo que me ha conducido, más en aquellos momentos, a pasar muchas horas en una capilla de adoración permanente. No obstante, no sería justa si no mencionase la enorme paciencia que han tenido otras personas conmigo, simplemente escuchándome y dándome ánimos, y la pequeña ayuda recibida por parte de buenos amigos, que para mí ha sido de un valor inestimable . Pienso que es necesario fomentar los intercambios de experiencias y la escucha activa, algo que en la sociedad actual, con su vorágine, brilla por su ausencia, lo cual podría salvar muchas vidas.
Asímismo, es importante no encerrarse en uno mismo ni obsesionarse con los propios problemas personales, ignorando los de la persona que tenemos al lado, que pudieran ser incluso mayores. Es necesario fomentar la educación emocional desde las aulas, e inculcar a los niños el espíritu de lucha contra las adversidades, de paciencia y de esperanza. Y nosotros, creyentes que somos, reforzar nuestra fe con la oración, y pensar que el único que nos puede entender absolutamente, y de quien podemos recibir la mayor ayuda es, sin duda, Dios.

juan garcia
16 de julio de 2025 a las 16:58

Cada vez que ocurre algo tan serio como el que un sacerdote joven se haya quitado la vida, uno se pregunta "por quë", y si alguien es responsable de akguna forma: todos tenemos algo que ver con lo que ocurre a nuestro alrededor. La libertad humana hace responsable primordialmente al subjeto que realiza la acción. Si dejó alguna nota escrita o se manifestó de una forma determinada, podemos suponer cual fue la causa de
sucidarse y si es un subproducto de un problema psicilógico personal o tiene algo que ver con el ambiente en que se desarrollaba la victima o ambas. De cualquier forma la sociedad tiene mucho que ver con nuestro comportamiento y todos somos responsables de todo cuanto ocurre a nuestrp alredeor.
Es un problema muy serio ek hecho de que un sacerdote joven, se haya quitado la vida. Su vocación esta apoyada por los filegreses que le tocó participar su vida y su acción apostólica.
Estoy de acuerdo con fray Martín que el sacerdote no se quizo
quitarse la vida, sino la carga iinsoportable de algo que se le hizo imposible.

Noemí
16 de julio de 2025 a las 22:34

Con mucho respeto e impactada por este hecho, me he preguntado¿Será que investigaron los detalles del hecho? Era muy querido por lo jóvenes, y sin duda ese amor llena mucho a quienes nos dedicamos al servicio del Reino, en los momentos de rechazo de tus propios colegas...etc..ese amor plenifica e impulsa a seguir, por eso me quedo en esa duda...
Y me uno intensamente en oración por el eterno descanso de su alma.

Dios les bendice.

Semi. Aldemir Steve Palacios
18 de julio de 2025 a las 05:56

A todos nós estremece esta notícia, ya que es un joven y un sacerdote, que como todos sabemos está para ayudar a los demás, pero también para ser ayudado, recordemos el pasaje del libro del Éxodo, que nos habla de Moisés y como le sostenían sus brazos Aaron y Hur. Así tenemos que ser nosotros para los hermanos, ya que somos auxiliados para auxiliar y en definitiva lo hacemos con Aquel que nos ha auxiliado primero.
Como apasionado por la vida sacerdotal y Religiosa quisiera pedirles que hagan un libro que lleve como foto de portada a este sacerdote Italiano. Para que nos ilumine a todos como podemos ayudar a los sacerdotes y consagrados. Bueno el Espíritu Santo les iluminará que temas puede llevar ese libro pero creo que es para ayudar a salvar vidas, así como hay libros para los primeros auxilios que este sea una ayuda también para mucho que atraviesan situaciones en el silencio mas íntimo y que através de un libro, podemos encontrar ayuda y lograr ser ayuda para los demás principalmente para los que comparten conmigo el mismo techo y lleguemos más aún a compartir la misma vida en Aquel que nos ofrece una vida Abundante. Sea Bendito el Señor...

Gonzalo Manrufo O.
18 de julio de 2025 a las 17:14

La paz y el bien sean con Ustedes.
Quienes somos para juzgar?
Quienes somos para mal poner?
Quienes somos para denigrar?
Oremos y pidamos al Dios Padre por el buen descanso de su alma.
"Con la vara que mides serás medido".🙏🇻🇪

Felix Nadal
25 de julio de 2025 a las 22:30

Contesto al hermano Manrufo, pero solo en el caso, no imposible, de ser yo uno de sus destinatarios de amonestación.

En mi comentario anterior no hay juicio, ni mal poner, ni denigración, en la intención del que escribe. Solo hay la intención de advertir sobre la existencia de riesgos reales, como el que nos ocupa, y ayudar a evitarlos. Rezar por el alma de cada suicida es buen proceder, pero no suficiente. Un refrán cristiano dice: A Dios rogando, y con el mazo dando, (ora et labora; que la inspiración te halle trabajando). Dónde usar el mazo: en evitar más suicidios. Cómo intento evitarlos: Buscando y hallando, porque el que busca halla, y a quien llama se le abrirá. ¿Quiénes somos nosotros para quedarnos con las manos juntas?

En el siglo XIX, Semmelweis, un medico húngaro, tuvo la desgracia de sugerir a sus colegas, que podían reducir la mortalidad de sus parturientas, sin más que lavarse las manos con jabón, tras las autopsias que hacían antes de atender los partos. Sus colegas, sin motivo, se sintieron acusados de homicidio involuntario, por quien solo les ayudaba con su saber. Y nadie se lavó literalmente las manos, ni siquiera para conocer la verdad.
Hoy, nadie condena a aquellos médicos por saber poco, pero ellos se denigraron a sí mismos por su escasa predisposición a aprender algo de una opinión contraria, y por añadir la voluntariedad a su auto acusación de homicidio.
No quisiera ver a la iglesia cayendo en esta trampa, por eso apelo a la racionalidad de los teólogos para que intente controlar esas emociones engañosas.

Mi opinión poco vale, pero hay opiniones autorizadas. Ya que no puedo dar enlaces, buscad por ejemplo, higiene y salud en Google. La psicología demuestra que la salud mental está en correlación directa con el sentido de coherencia: Se sabe que aceptar contradicciones perjudica la salud mental. La más elemental norma de higiene mental, puede que sea la coherencia: rechazar toda contradicción.
Nadie acusa a nadie de nada. Nadie hará la autopsia del alma de un suicida. Y los fieles no tienen crisis de fe, porque al primer síntoma, se alejan del peligro, como ya habéis notado en las iglesias.
Confiesen a sacerdotes en crisis de fe, y sabrán lo que hay que hacer. Las escrituras no están exentas de contradicciones. Si limpiamos la fe de contradicciones, se acabarán las crisis de fe y subirá la afluencia a templos y seminarios.

Si la biblia de tu mano derecha perjudica tu salud mental, córtale lo que le sobra y arrójalo, no sea que entres en crisis de fe, te suicides y te condenes. Más vale entrar en el cielo aseado, que en la gehenna contaminado.

Felix Nadal
25 de julio de 2025 a las 22:33

No es mérito tener valor para suicidarse, ni tiene mérito creer lo que sabes imposible. Ante una contradicción, el único mérito es apostar y acertar qué parte es falsa. Nadie como los teólogos dominicos para racionalizar la fe. Conocen como nadie, todas las contradicciones del cristianismo y qué parte de ellas no puede ser verdad. Pero ¿por qué no imponen lo que razonan a los que predican cosas imposibles? ¿No están seguros? Entonces ¿dónde podemos ayudar los demás, publicando las contradicciones que todos conocemos para discutir la parte que defendemos ser la verdad? ¿En este mismo blog? ¿En otro que prepare Dominicos? ¿Dónde ejercer si no, el deber de dialogar sin dogmas, que nos encomendó el Concilio Vaticano II?

Quienes se horrorizan ante el diálogo sin dogmas, carecen de fe: piensan que si se pone todo en duda y empezamos a tirar lo imposible o lo falso, no quedará nada en pie. ¿Por qué teméis? Más vale reconocer no saber, que creer verdades y falsedades revueltas.

Sin renunciar al GPS: que Santiago nos guíe por el buen camino.

Félix Nadal
27 de agosto de 2025 a las 17:39

Corrijo error. Quise decir: Buscad "Higiene y Salud Mental" en Google.

Logo dominicos dominicos