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Martín Gelabert Ballester, OP

de Martín Gelabert Ballester, OP
Sobre el autor

27
Dic
2014

Unidos por la fe, no por el voto

4 comentarios

A propósito de un post (ya antiguo) en el que planteaba si un católico podía o debía votar o no a un determinado partido, un buen amigo se mostró de acuerdo en la necesidad de ofrecer criterios a la hora de votar, pero nunca señalar nombres, y añadió: “para que estemos unidos en la misma fe, con independencia del partido al que votemos”. Me parece una reflexión acertada: lo que une a los cristianos, y a los católicos, es la misma fe en Jesucristo, muerto y resucitado, no el mismo voto político. El voto de los cristianos y de los católicos está dirigido a distintos partidos, entre otras cosas porque ningún partido puede identificarse con el Evangelio. Ninguno puede pretender que su programa es un fiel reflejo de las enseñanzas de la Iglesia, porque, además, las enseñanzas de la Iglesia, en muchas cuestiones, no son uniformes y, entre los católicos, hay libertad de pensamiento, de opinión y de acción en asuntos incluso muy serios. Como dice el Vaticano II una misma concepción cristiana de la vida puede conducir a opciones diferentes y a soluciones divergentes sobre un mismo problema.
 

Esto de estar unidos por la fe va mucho más allá de la posibilidad de pensar de forma diferente en cuestiones políticas o económicas. Dentro de la Iglesia hay muchos modos de vivir la fe. Nos une la fe, no los modos de vivirla. Las distintas Congregaciones religiosas y los distintos grupos cristianos son un buen ejemplo de que la “única fe” puede vivirse de distintos modos. Ninguna de estas Congregaciones o grupos puede pretender tener la exclusiva de lo que es ser católico, ni puede pretender que los demás realizan de forma menor que la suya el ser católico. Como muy bien ha dicho el Papa en la Evangelii Gaudium, “una verdadera novedad suscitada por el Espíritu no necesita arrojar sombras sobre otras espiritualidades y dones para afirmarse a sí misma”. Uno es tanto más auténtico y está tanto más convencido de lo suyo, cuanto con mejores ojos mira a los demás y sabe valorarles en su justa medida. Porque, en el Cuerpo de Cristo, lo que le ocurre a un miembro distinto del mío es también cosa mía.

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1
Raúl Francisco Sebastián Solanes
27 de Diciembre de 2014 a las 15:09

En efecto, no es una opción excluyente, sino incluyente donde lo importante es la unión en Cristo, según una misma fe, donde la opción por votar a un partido no es significativo sino meramente procesual o transitorio....Los cristianos no podemos olvidad la realidad trascendente de la iglesia que se da en un momento histórico concrto...pero pasajero....Nuestra vocación es la divina. Eso es lo que importa.

2
renovación
27 de Diciembre de 2014 a las 17:00

Qué oportunas sus palabras, Fray Martin, después de la publicación ayer de supuestas prebendas de poder y económicas de alto rango por un plato de lentejas, propuestas electorales no cumplidas, e incluso algún que otro supuesto mandil en alguna cadera de los círculos del poder. La separación del poder civil y eclesiástico lleva mucho retraso de facto.
Votar con la pinza en la nariz, por aquello de la corrupción, va a ser generalizado. O la abstención. Salvo la mayoría indignada que puede barrer muchas telarañas, y traer muchas sorpresas. Cuando la renovación y el paso del testigo de una generación a otra no se hace a tiempo, los cambios llevan ritmo de vértigo, en la sociedad civil. Tambien en la Iglesia. Gracias Papa Francisco por su impulso renovador.
¿ Dónde se situaría Jesús de Nazaret ?. ¿ A quien votaría?. ¿ A quien votan los pobres, los parados, los jóvenes emigrantes suficientemente preparados, los asalariados de sueldos recortados, los jubilados que mantienen familias con su pensión ?

Que la Luz del Evangelio genere sinergias en todas las capas sociales y eclesiales para hacer del 2015 un tiempo en que todo comience a ser nuevo y bueno para todos.Que nos encuentre a todos con los lomos ceñidos, listos para la faena,no solo rogando. Que tambien.

3
J. Sanjuán
27 de Diciembre de 2014 a las 18:46

Sí, parece que es el mensaje del Papa Francisco, resumido en el dicho popular "Vamos a llevarnos bien ...", tan difícil con los de dentro y con los de fuera. Buen año 2015.

4
Juan
28 de Diciembre de 2014 a las 15:21

Si aplicamos el principio de fray Martín (soy más auténtico.. cuando miro con buenos ojos..) a la política española, votaremos en favor del bien común y la unidad de los españoles, sin prejuicios de partidos ni miedos a comprometer nuestra fe cristiana. Feliz Año Nuevo, paz y prosperidad para todos los españoles.

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