Logo dominicosdominicos

Blog Nihil Obstat

Martín Gelabert Ballester, OP

de Martín Gelabert Ballester, OP
Sobre el autor

6
Feb
2016

Que hablen, que se encuentren

3 comentarios

Hablar siempre es bueno, aunque sea para discrepar. La discrepancia puede ser un punto de partida para encontrar algún terreno en el que sea posible entenderse. El Presidente de la Conferencia Episcopal española ha pedido a los políticos que se encuentren, que hablen, que busquen una salida a la actual situación de nuestro país. Estoy seguro que este deseo es compartido por muchos españoles. Probablemente una de las causas de que hayamos llegado a esta situación tan políticamente fragmentada haya sido el desencanto de los ciudadanos ante la corrupción que anidaba en políticos de todos los colores. Que la corrupción esté repartida no disminuye la indignación que uno siente ante la responsabilidad de aquellos a los que había votado. Al contrario, se supone que si les votó fue porque confiaba en que lo harían bien. Por esto la decepción es mayor. Cerrar los ojos y consolarse diciendo que “todos son iguales” no contribuye a resolver el problema. Ni es excusa para seguir votando a políticos corruptos. Si son corruptos no pueden ser “de los nuestros”.

Ya sé que las situaciones no son comparables. Pero resulta esperanzador que el Papa de Roma y el Patriarca de Moscú, después de años de distanciamiento y desencuentro, se reúnan en La Habana. El Gobierno cubano se apunta un tanto diplomático. Cierto, el éxito de un gobierno no está en estos logros diplomáticos, sino en otros que hacen que el pueblo sea más feliz, más próspero y más libre. Pero ahora se trata del encuentro entre el Papa y el Patriarca. Si sirve para ayudar a los cristianos perseguidos, habrá servido para mucho. De nuevo aquí se trata de buscar el modo de superar un lamentable desencuentro: el que ocurre entre las milicias islámicas y los cristianos.

La historia de la humanidad es una historia de desencuentros. Y además, entre hermanos, porque todos somos hermanos. Comenzaron con Caín y Abel. Pero también es una historia de esperanza en la superación de las diferencias, para que ya no haya “judío ni griego, bárbaro ni escita, esclavo ni libre”. Los desencuentros producen mucho sufrimiento y, a veces, matan. De ahí que toda apelación, en España y fuera de España, al diálogo y al encuentro, sea siempre bienvenida: que hablen, que se encuentren, aunque sea para decirse lo mucho que tienen que reprocharse. Pero que hablen y se encuentren. Que se miren a los ojos, que vean que el rostro del otro es idéntico al suyo. Y por eso no conviene destrozarlo.

Me gustaría que este primer encuentro entre el Patriarca Cirilo y el Papa Francisco tenga continuidad. Ojalá sea una profecía y un estímulo a todos los niveles. Una profecía de que, a pesar de las diferencias, es posible encontrar puntos de encuentro. Lo que nos une es más que lo que nos separa. Y también me gustaría que aquellos políticos que solo bloquean, encuentren la adecuada respuesta por parte de los electores.

Posterior Anterior


Hay 3 comentarios, comparte el tuyo

En caso de duda, puede consultar las normas sobre comentarios.

Aviso: los comentarios no se publican en el momento. Para evitar abusos, los comentarios sólo son publicados cuando lo autorizan los administradores. Por este motivo, tu comentario puede tardar algún tiempo en aparecer.

cancel reply


1
Anónimo
7 de Febrero de 2016 a las 11:49


Papa Francisco estrecha lazos con hermanos judíos y musulmanes. Ahora con cristianos ortodoxos. El escenario- Cuba- no es casual. El jefe del Estado ruso es imprescindible para detener el fanatismo yihadista, terrorismo global. Los problemas globales demandan soluciones que impliquen diálogos y encuentros al más alto nivel. Grande Papa Francisco por estar al nivel que demandan las circunstancias. Pastor, sí. Jefe de Estado, también.

Urge una revalorización ética de la política. Los representantes que surgen de las urnas son servidores de lo público y de los ciudadanos. Ya hemos visto donde ha conducido años de bipartidismo: a unas estructuras corruptas generadas en años de poder continuado. Otro tiempo que pide relevo generacional. La cúpula eclesial debería sintonizar con los nuevos tiempos. El voto católico no es monocolor. Llevamos años de retraso. En otros países europeos las coaliciones entre partidos de diferente signo político, es la forma de gobierno. ¿ O es que el problema se genera en países latinos?

Es de desear que el postureo político patrio, con corbata, sin corbata, con esmoquin en saraos diversos, de paso al trabajo político serio, de gestión de lo público para la ciudadanía, más allá de intereses personales y partidistas. Saber irse a tiempo, cuando el tiempo propio ha pasado, es signo de madurez humana y política. Y un servicio a los ciudadanos.
Las poltronas del poder no se adquieren a perpetuidad. Se corre el riesgo de convertirse en el caballero de la triste figura.

Gracias Fray Martín

2
Hemos hablado
7 de Febrero de 2016 a las 14:01

La verdad es que en las pasadas elecciones un 30% del electorado no votó a nadie o votó nulo o blanco. Este es el partido ganador, a 10 puntos del más votado, el PP con un 20%. Y a 15 puntos del PSOE... y así y a mayor distancia con el resto. Lo más coherente, viendo las ganas de sillón que tienen todos los "servidores" de lo ajeno es que demos un premio a los que están impidiendo la gobernabilidad. Estamos mejor gobernados sin ellos, que nos dejen en paz, tanto los bolsillos como la televisión, que la pagamos nosotros. No queremos verlos aparecer ahí. Por eso lo mejor para las personas que intentamos sobrevivir a estos parásitos es que levantemos un monumento a escote a todo político que impida que se forme gobierno. Esa ha sido la opción ganadora las pasadas elecciones.

3
Anónimo
7 de Febrero de 2016 a las 17:00


En Bélgica tardaron meses en constituir gobierno. Mientras, dialogaban y negociaban. Eso es la política en un sistema democrático. Porque cuando no se dialoga, ni se establecen consensos se va derivando hacia el totalitarismo de uno u otro signo. Las consecuencias, aun frescas en la memoria, del pasado siglo XX.

Es de esperar que la indignación ante tanta corrupción, no cristalice en un quítate tu para ponerme yo. No lo merecen los niños, que en la hermosa ciudad que acogió a Benedicto XVI, siguen recibiendo sus clases en indignos barracones, mientras las arcas públicas costeaban proyectos faraónicos que reflejan el sky line de la ciudad. Ni la cantidad de personas dependientes que han fallecido sin recibir su correspondiente ayuda en recursos.

¿ Alguien va a devolver los recursos públicos sustraídos, hoy a buen recaudo en paraísos fiscales, para uso y disfrute cuando se cumpla una irrisoria condena judicial?.
El año de la Misericordia, es buen tiempo de regeneración personal y social. También política. Saludos

Suscripción

Suscribirse por RSS

últimos artículos

Archivo