Utilizamos cookies propias y de terceros para obtener información y realizar análisis estadísticos sobre el uso de nuestro sitio web. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Más información en la página sobre las cookies.

Entendido

Logo dominicosdominicos

Blog Nihil Obstat

Martín Gelabert Ballester, OP

de Martín Gelabert Ballester, OP
Sobre el autor

10
May
2017

Madre de desamparados

1 comentarios
virgendolores

Junto a la cruz de Jesús estaba María, su madre. ¿Qué sentimientos embargaban a la madre ante su hijo desamparado? Jesús fue camino del calvario cargado con la cruz. Allí encuentra a unas mujeres que lloraban amargamente. Entre ellas debía estar María. Jesús, agradecido por esta compasión, les dice: No lloréis por mí; llorad más bien por vosotras y por vuestros hijos. ¿Qué debió entender María, ella que lloraba por su Hijo, cuando oyó que su Hijo le pedía que llorase por otros hijos? María estaba llamada a ser Madre de todos los hombres, sobre todo madre y consuelo de los afligidos. Sin duda frente a la cruz, se acordaba de estas palabras de Jesús. Pero por si las había olvidado, Jesús, en la cruz, se dirige a su madre y le dice, mirando a Juan que estaba al lado de su madre: ahí tienes a tu hijo. Jesús le invita a dejar de dirigir su mirada a quién más quiere, para dirigirla a quién más le necesita.

Delante de la cruz María estaba apenada. Jesús le invita a ir más allá de su dolor. Le invita a traducir este dolor en compasión. Compasión es padecer con otros. Es solidaridad, comprensión. Y la compasión que Jesús pide de María es una compasión universal, que se extiende a todos sin excepción. ¡Ella es Madre de todos los hombres! Su compasión alcanza a todos los seres humanos, sobre todo a los que más sufren, a los enfermos, los tristes, los solitarios, los marginados, los pobres.

Los valencianos han comprendido muy bien este papel compasivo y consolador de María, pues la veneran con el hermoso título de Madre de desamparados. María es Madre de los que no tienen amparo. Estos que no tenían amparo, cuando en Valencia se comenzó a llamar a María con este título, eran los locos, los moribundos y los condenados a muerte.

María puede comprender porque ha pasado por la prueba del dolor. Su comprensión no es externa. No comprende porque se lo han contado. Comprende porque ella ha pasado previamente por ahí. Su comprensión es, por eso, más solidaria. Ella manifiesta esta comprensión intercediendo ante su Hijo por todos nosotros, sobre todo por los más tristes y apenados. Ella manifiesta su comprensión invitándonos a todos a ser solidarios con los más necesitados de este mundo.

Para ser hijos de tan buena madre, debemos imitar sus sentimientos y sus actitudes. Sólo así ella nos reconocerá como hijos. Pidámosle, pues, la fuerza y la audacia para ser, como ella, consuelo de los afligidos, refugio de los pecadores, auxilio de los cristianos. Y de este modo contribuiremos a hacer de esta sociedad nuestra una sociedad más justa, solidaria, y en definitiva más humana y más cristiana.

Posterior Anterior


Hay 1 comentario, comparte el tuyo

En caso de duda, puede consultar las normas sobre comentarios.

Aviso: los comentarios no se publican en el momento. Para evitar abusos, los comentarios sólo son publicados cuando lo autorizan los administradores. Por este motivo, tu comentario puede tardar algún tiempo en aparecer.

cancel reply


1
felicianolopezrobles
10 de Mayo de 2017 a las 19:01

María entiende que su Hijo, clavado en la cruz, está desamparado por parte del hombre, ella vive desoladamente una situación fuerte, amarga, se ve abandonada y sola en su dolor, le falta lo que más quería.- El dolor de una madre desamparada, quién es capaz de valorarlo.- María, referente para todos nosotros como modelo de humillación y sufrimiento, de ahí que el hombre, sobre todo el hombre y mujer necesitado, -y quién no está necesitado- busquemos en ella su poderosa intercesión ante su Divino Hijo.- El momento es oportuno para hablar de María, estamos en mayo: quién recuerda hoy el ejercicio de las flores dedicado a María?.- Se van perdiendo muchas y bonitas costumbres, dentro de la Iglesia, dedicadas a la Madre.- Hay parroquias donde no se hace ninguna mención al mes de María.- Olvidar a la Madre es alejarse de su Hijo, es entrar en la indiferencia.- En esta hora, Señora Nuestra, intercede por cuantos te necesitamos, intercede por todos.-